05 septiembre, 2011 | 21:14

El domingo de Domingo

Adiós a las vacaciones y a tanto reflexionar. Toca escribir. La Liga empieza este fin de semana, pero lo de la Supercopa era un test para una temporada que sin el Atlético de Madrid para animarla se hubiese presentado con un desinterés meridiano para los aficionados y para los medios de comunicación. La crisis económica está haciendo mella en la mayoría de los clubes españoles de balonmano, que en general se habían acostumbrado a esa vida de medio de letargo subvencionado con dinero público, escudados en las funciones sociales que cumplen, y ahí se habían quedado a vegetar.

 

Y claro, cuando los ayuntamientos, diputaciones y comunidades han dicho que la vaca no da leche, que hay que tomar medidas, que la sanidad y la educación es intocable, pero también se toca, que a los proveedores se les paga a los 300 días, pues no hay manera de protestar, porque quien más y quien menos prefiere que si hay que ahorrar, que la escuela de los hijos o las medicinas de los padres se salven de tanto ahorro.

 

Apena, sin embargo, la defunción del Ciudad Real, aunque en realidad queda en una situación ambigua, como crionizado hasta que se descubra una vacuna para hacerlo rentable si vuelve al Quijote Arena, aunque por ahora da lustre al Atlético de Madrid. Y apena, también, que el Arrate del inefable Bolinaga eche el cierre a una historia exitosa como representante vasco en la élite. Que, por cierto, sabido con tiempo que no iba a poder hacer frente a su futuro, no se entiende que la Asobal y la Federación hayan andado con tanto tiento para admitir su eliminación de la Liga, y buscar un recambio de manera expedita a última hora, y menos mal que el Anaitasuna recogió el testigo, tras fallar las intentonas con un Toledo que hubiese aceptado con más tiempo, y con un Alcobendas que ya la campaña anterior había arrojado la toalla a mitad de temporada, en el parón de diciembre, cuando dejó marchar a su plantilla profesional.

 

También apena que el Granollers no haya podido mantener a su bloque, porque Manolo Cadenas había conseguido ser la revelación de la Liga, y con un año más el equipo hubiese estado para sorprender a los mejores. Pero, por el contrario, es digno de admirar el esfuerzo que han hecho la directiva y la ciudad por salvar a su club deportivo más representativo en España. La deuda se irá pagando, y con unos esfuerzos casi a la griega, e intentará salir adelante para volver a la cima. Lo veremos.

 

 

Pero la noticia del verano ha sido, es, la vuelta del Atlético de Madrid a la Liga dentro de un proyecto singular, revolucionario e imaginativo. Tan simple como que un promotor contrata a unos jugadores, de la élite mundial, y se los pone a las órdenes de un patrocinador que en este caso es un club de fútbol, y que tiene una afición de miles de seguidores, muchos de ellos añorando los años en los que tenían una sección con la que entretenerse y superar sus frustraciones del fútbol, porque se sabe que en la hierba ahora es imposible competir con el Real Madrid o el Barcelona, por ejemplo.

 

Es un caso único: un equipo de jugadores de élite que vive en una población (Ciudad Real), se entrena en ella, y viaja a jugar a su casa de los domingos. Estas situaciones yo las he visto en el fútbol y el en baloncesto modestos de categorías inferiores, de ciudades cercanas a Madrid que contratan el bloque en esta ciudad, donde se entrenan y hacen vida, y luego el viernes se dejan caer allá por donde defienden los colores, pero son jugadores semi profesionales, universitarios o con trabajos u oficios de las que viven, y que el deporte es secundario, o una ayuda. En esta caso, no; es gente bien pagada que vive en exclusiva del deporte, que se entrena dos veces al día, y que al cabo de una temporada viene a jugar más de ochenta partidos, por ejemplo.

 

Para mí, el domingo fue la tarde de Domingo, porque su idea, la que sacó adelante convenciendo a Cerezo de que la posibilidad de que funcionase el proyecto era más que real, parece que triunfo en primera instancia. Los miles de atléticos uniformados de rojiblanco en las gradas de Vistalegre son el refrendo de la visión del directivo manchego, y está claro que Dìaz de Mera es, por lo menos, un innovador aunque ahora esté denostado entre sus paisanos manchegos.

 

Es evidente que para Ciudad Real ya no era posible sostener un equipo de súper élite, porque al final la economía es la que manda en el deporte profesional. Y es la publicidad uno de los motores de la tesorería de los clubes, y ahí las ciudades grandes son más interesante que las pequeñas. Ciudad Real es una apuesta romántica; Madrid, sin duda, lo es profesional. Pero si el modelo se consolida y se restañan las heridas de la salida del club, es posible que Ciudad Real encuentre la manera de aprovecharse de la presencia de esos jugadores, quienes pueden multiplicar su carisma gracias a un apoyo mediático nacional más intenso que del que disfrutaban hasta ahora. Y, a lo mejor, en un futuro no muy lejano se pone de moda que ciudades pequeñas pero de cierta calidad quieran albergar a equipos de élite para promocionar sus nuevas urbanizaciones, y vender pisos y chalés, ahora que no se vende nada. Vamos, se trata maquillar con glamour cuando no se puede mantener a un ramillete de estrellas, y a lo mejor es un nuevo camino a otra vía de ingresos para los clubes. Por ejemplo, y como pregunta, ¿pagaría alguna ciudad para que el Barcelona o el Real Madrid se entrenasen en ella una vez a la semana o sus jugadores tengan su residencia en ellas? La idea me la puso sobre el tapete, y de manera un tanto inconexa y en la barra de un bar, y con el concejal de deportes de testigo, Ángel María Villar cuando se iba a instalar con la Federación Española de fútbol en Las Rozas…

16 abril, 2011 | 20:16

Montoro, Selección, y otra Copa es posible

Llevo unos cuantos días pensando en la Copa del Rey, en la final, sobre todo. Y no sólo en la de ahora, la de este año. Es que me preocupa que la competición de la sorpresas al final no lo sea del todo. Y eso, a partir de una reflexión de Talant Dujsebaev, que incidía en el descanso de su equipo, cuatro horas más que el Cuatro Rayas Valladolid, para tener ventaja en la final.
 

Que ganase el Ciudad Real, era lo lógico. Pero que la final fuese un partido de 30 minutos, una muy mala proyección para la Asobal, que pasó de la campanada del sábado, cuando el Valladolid le ganó al Barcelona, al paseo manchego cuando a los de Pastor se le acabó la gasolina.
 

Por tanto, algo tendrá que pensar la Federación para que en la final haya dos equipos, y que el espectáculo dure los sesenta minutos. Y como esto es un blog, yo propongo que el día de descanso no sea en la previa de las semifinales, sino que el sábado sea la jornada sin partidos. Beneficia a la final, aunque entiendo que se enfrenta a toda la programación habitual. Es decir, la tarde del sábado es balonmanista, para el público, para la televisión, y darle día libre a los equipos… pues es cambiarlo todo. Pero veamos el lado positivo: un día entero para pensar en la final, para que se hable del partido, para suscitar la polémica, para que los rezagados tengan tiempo de llegar a ver a su equipo en la final, y que haya ambiente de gran partido. Y, además, el encuentro a una hora prudente, para que tenga repercusión en las radios antes de los partidos de fútbol y los goles de los carruseles.
 

Es que el Ciudad Real siempre será favorito ante el Valladolid, pero con descanso, lo mismo los del Pisuerga se marcan un partido como en la jornada de semifinales ante el Barcelona, y hay sorpresa, o, por lo menos, incertidumbre hasta los últimos ataques. En realidad, lo que planteo es que es necesario algo más de descanso para que no ganen los que disponen de planteles de lujo y con rotaciones largas tienen más posibilidades de superar el cansancio.

 

Por otra parte, y esto es otra reflexión marginal, considero que Montoro tiene que estar ya en la Selección. No sé si para jugar, pero si para entrenarse con los mejores. Cuando se dispone de un lateral de esa estatura, y de esas posibilidades, no queda más remedio que apostar por él, aunque es seguro que en este momento hay mejores zurdos que él en el panorama nacional. Sin embargo, el lateral del Ademar, en su partido de Copa, dejó claro que ha ido ascendiendo como la espuma del champán cuando se abre la botella. Es un diamante por pulir, un  gigante de 2,10 metros que se mueve con agilidad, que puede que llegue o que se quede a medio camino, pero es obligatorio apostar para que sea una estrella. El balonmano español no está sobrado de figuras, y él lo puede ser.

01 marzo, 2010 | 19:19

El tiempo de cazar aficionados a lazo

Esta mañana me he encontrado con Juan de Dios Román, que volvía de León y estaba encantado porque había visto partidos de la Copa de la Reina en León con más de 4.000 espectadores, por lo menos en los partidos del CLEBA. Es decir, eso supone un salto  cualitativo importante. También estaban en el mismo sarao otras personas del balonmano, como Claudio, como Manolo Colón, como Cecilio Alonso, al que vi de lejos y no le pude saludar, o como Samuel Trives. Con Samuel, ahora en el Alcobendas y antiguo capitán del Ciudad Real, y con Juan sacamos algún tema de lo que están siempre en la polémica: los jugadores profesionales. Porque se quejan, nos quejamos todos, de que ahora se está forjando una generación de deportistas que a partir de juveniles ya no lo hace por el simple placer de jugar al balonmano (o a lo que sea), sino que quiere ser profesional. Vamos, que estiman que su interés por el deporte tiene un precio.       Y eso no puede ser, claro. El deporte español lo salvan las instituciones, los ayuntamientos, las comunidades y el Estado, y en época de crisis, pues no hay para todos. O, por lo menos, no hay dinero para mantener estructuras deportivas profesionales para cualquiera que empiece. Eso ya es evidente, y los jugadores tendrán que asumirlo, pero también los propios clubes. Ya no se puede llamar a la puerta para que caiga la subvención, ya no vale llorar, ya no se puede utilizar la amenaza de cerrar el club para que llegue el cheque. Porque se haga lo que se haga no habrá posibilidad de enviar el cheque. Hay que ser conscientes de eso.      El propio CSD lo recuerda siempre: rebaja de ayuda a las federaciones nacionales, con lo cual se rebaja la aportación a todo lo que ellas sostienen, deportistas de élite, federaciones autonómicas, campeonatos. etc.      Pero siendo eso verdad, habrá que ser exigente en todo, en ahorrar, en invertir en los nuestro, en evitar que se gaste fuera y se promocione lo externo con el dinero público. Porque mi amigo José Miguel me llamó ayer para decirme que no entendía por qué tenía que tragarse un partido de fútbol de la Premier inglesa en Televisión Española, y que no hubiese ni una referencia a un Ademar-Barcelona de la Champions. Y tiene su parte de razón: cierto es que el fútbol tiene una audiencia muy superior a cualquier partido de balonmano, pero ahora que RTVE se financia sólo con dinero público, pues no se debe invertir ese dinero, por poco que sea, en competiciones extranjeras en las que no hay intereses españoles, aunque juegue algún español. La audiencia ya no lo es todo, y personalmente me alineo en ese argumento.       Cierto es que en la guerra de las audiencias la pública también tiene que hacerse valer, pero no a cualquier precio. Es más, dado que es dinero público, que se reinvierta en casa. Ahora que se buscan soluciones para salir de la crisis, pues en el deporte, como ya no hay dinero contante que ofrecer, a lo mejor se puede cambiar por presencia en TVE.       Pero eso no puede ser tan fácil ni tan sencillo; habrá que hacerlo con contrapartidas. Es decir, yo me acuerdo cuando la ACB, por ejemplo, firmaba acuerdos con TVE e incluso amenazaba con un cierre patronal si no le daban lo que pensaba que valía su producto, que siempre vale lo que dicta el mercado y no lo que uno quiere. Pues bien, entre los equipos se marcaba un ránking de importancia para luego repartir el botín. Estoy de acuerdo a medias: yo pago (España entera), pero tú me ofreces un buen producto refrendado con una aceptable presencia de público en las canchas. Vamos, que yo TVE nunca metería mis cámaras en un pabellón vacío, y establecería un contrato con bonus y malus y el que no consiga una ocupación de un ochenta por ciento del pabellón, por ejemplo, empieza a restar un porcentaje en el contrato.       Ha llegado el momento en que los clubes no se pueden limitar a poner el espectáculo. Es obligatorio atraer al aficionadol, por lo menos para reinventarse. No es de recibo que en la Liga Asobal sigan manteniéndose pabellones de 2.000 espectadores que no se llenan ni a la mitad, y menos que se pueda criticar a la EHF por cederle a Colonia la organización de la Final Four por cuatro años. Porque ahora sabemos que los equipos alemanes llenan estadios de más de 10.000 personas, que el Croatia Zagreb es capaz de meter a 14.000 aficionados para medirse al Ciudad Real, mientras que aquí, en España, que nos llevamos las estrellas croatas, con 2.000 nos damos con un canto en los dientes.

15 febrero, 2010 | 21:51

AVISO DEL BARÇA AL CIUDAD REAL: HE VUELTO ¿A TIEMPO?

Me alegro del triunfo del Barcelona en la pista del Kiel, y me alegro por muchas razones. Algunas no vienen al caso, como la de ser un equipo español, la de tener muchos internacionales españoles, o la de simplemente tener yo una buena relación personal con algunos de los profesionales que trabajan allí al margen de los propios jugadores o técnicos. Pues bien, me alegro porque ahora en la Champions nuestra Liga tiene una doble opción de volver a levantar la copa: el Ciudad Real y el Barcelona. Sí, siempre ha estado el Barcelona, pero más de uno pensábamos que tras la derrota en el Palau frente a estos del Kiel, el futuro Europeo de los azulgrana era más bien discreto.

También es posible que algún lector del blog se pregunte cómo se me ocurre descartar de entrada al Ademar y al Valladolid. Seguro que serán los muy forofos los que me echen esto en cara. En el deporte puede pasar cualquier cosa, pero tal y como está el corral, no parece que estos dos equipos tengan ahora mismo el peso suficiente como para colocarles en la quiniela de posibles campeones de la primera competición continental en la que ahora mismo sólo hay un póquer de nombres con el adjetivo de presumibles campeones: Ciudad Real, Kiel, Barcelona y Montpellier. Y falta un quinto, para el repóquer, claro.

Pero este triunfo del Barcelona también tiene otros mensajes: la próxima semana se juega en el Quijote Arena un apasionante Ciudad Real-Barça en la pugna por la Liga.

Hace un mes, el título estaba resuelto; pero ahora, tras el éxito en el Infierno del Norte, todo ha cambiado: el equipo azulgrana está en su velocidad de crucero, y pese a las bajas que se van a producir en su plantilla al finalizar la temporada (al menos seis) resulta que funciona, y que puede ganar en cualquier cancha. Ha logrado quitarse de encima el sambenito en Kiel, y ahora sólo tiene que poner otra pica en el Quijote.

Y hay más: por lo visto en los primeros partidos de febrero, el Ciudad Real gana pero no de la manera que lo hacía, pongamos, en noviembre. Da la impresión, por la tele claro, que su juego no es tan brillante, ni tan claro, ni tan efectivo; que no es capaz de sentenciar el partido y jugar con tranquilidad, como si su velocidad normal actual no fuese suficiente para mantener las diferencias.

Por tanto, en tres semanas hay que concluir que el Barcelona ha vuelto y que el Ciudad Real todavía no. Y la semana que viene se miden estas dos escuadras, y que en lo que va de temporada el Barça ya tiene dos títulos a costa de los manchegos. Es decir, febrero nos va a indicar si la Liga está decidida (si gana el Ciudad Real) o si vamos a vivir emociones fuertes (si vence el Barcelona).

Mientras disfruto con este regreso del Barcelona, que a lo mejor es que nunca se fue, si me sorprende el CAI Aragón. Yo apostaba por él en Europa, pero se ve que no, aunque queda la vuelta, la épica, el imposible. Lleva unas temporadas coqueteando con dar el salto, con meterse en el pelotón de cabeza, pero, por lo que sea, sigue con la aureola de dudas, aunque ahora Mariano Ortega tenga la disculpa de las lesiones. Pero al CAI hay que exigirle porque si da el salto es una ciudad, con afición suficiente, como para ser uno de los equipos de referencia en la Liga.

PD. También me alegro por el derbi gallego, que fue una fiesta, que Alejandro se llevo el aplauso largo, cariñoso y sentido de dos aficiones unidas por el mismo juego. Y ojalá ese aplauso le sirva a modo de transfusión positiva de moral para seguir luchando contra una enfermedad mortal. Y me alegro por Manolo Camiña, porque una vez más ha sabido estar al quite en los momentos en los que se agradece la amistad. Yo, por lo menos, hace tiempo que ya lo sabía.

25 octubre, 2009 | 22:31

ESTE BARCELONA NOS HA ENGAÑADO (POR AHORA)

Al Barcelona le ha salvado el gong como a esos boxeadores arrollados contras las cuerdas que evitan de un castigo doloroso gracias a la bocina del tiempo. Tiene ahora un par de semanas para tomar aire, oxigenarse y volver a la pelea porque ha pasado de meter miedo a vivir asustado por lo que pueda venirle encima. Esa es la gran diferencia de una plantilla espectacular en menos de una cuarta parte de la temporada.

Dijimos que Masip había completado un gran proyecto, que esta vez había hecho los deberes en los despachos a la hora de ofrecerle a su entrenador un plantel que compitiese con el Ciudad Real y con el Kiel, los dos equipos que han dominado Europa, y por ende España, en los últimos tres años.

Dijimos también que la exhibición del Barcelona en la Supercopa de Guadalajara era una especie de cartas con remitente enviadas a sus rivales, con un mensaje inequívoco en el sentido de que este año será azulgrana. Le había mojado la oreja al Ciudad Real, le había ninguneado, había jugado con el campeón de Europa y de Liga como si fuese un recién ascendido.

Pero dijimos también que la plantilla del Barcelona, por ser tan extensa, tenía trampa, que a un entrenador tan bisoño con Pasqui (suposición más que certeza) podía costarle demasiado trabajo manejar a tantos jugadores, 18, y tenerles en forma toda la temporada. Y de hecho, ahora se ve que la plantilla es tremendamente larga, pero la lesión de uno de sus hombres, de Nagy, pone de manifiesto que no tiene relevo (eso pasó ante el Ademar).

Pues el tiempo, tan poco tiempo, ha revelado que el reloj azulgrana necesita más tiempo para encajarse. Lo que no se sabe ahora es que si en España ha perdido el paso definitivamente: se ha dejado tres puntos, y los tres en casa, ante el Ciudad Real dos, y otro ante el Ademar (que no supo ganar cuando tenía todo a favor para sentenciar en el Palau). Y en Europa, en la primera visita importante, cataclás, el Kiel también se lleva el triunfo del templo barcelonista. Lo de la Champions tiene menos importancia, porque tiene arreglo; lo de la Liga, menos; ya no depende de sí mismo: ahora necesita también que el Ciudad Real se estrelle, que puede ser, pero siempre es un hándicap que esté a merced de terceros. Vamos, que ahora juega al fallo, la única táctica de los pobres.

Además, la convocatoria de la Selección de Valero Rivera también pone en evidencia a este Barcelona actual. Sólo tres azulgrana en la Selección: Iker Romero, Ugalde y Víctor Tomás. Su rival directo, el Ciudad Real, lo compensa con el más del doble, siete: Cañellas, Chema Rodríguez, Morros, Alberto Entrerríos, Julen Aguinagalde, Hombrados y Sterbik. Bueno, pensemos que pronto, el Barcelona aumentará el número de aportaciones con Rutenka, pero será más adelante.

Pues bien, esto, pese a la diferencia con el Ciudad Real, no pasaba el año anterior, cuando los azulgrana eran mayoría. Es posible que en Austria se recuperen dos extremos por puesto (no uno como ante el partido ante Francia), y entonces entren Rocas y Juanín García, aunque Davis y García Parrondo (Ciudad Real) están, por lo menos, al nivel de los barcelonistas. Algo pasa, sin duda, en la nave azulgrana. No es que no flote, es que se hunde. Y la Liga española necesita de un Barcelona sólido porque prestigia la Liga.

27 agosto, 2009 | 20:35

Segundos fuera para el primer Ciudad Real-Barça

Van volviendo de las vacaciones los amigos y los conocidos, va regresando la normalidad a la rutina, y van llegando las preguntas de siempre, que no cansan por repetidas, pero sí por las contestaciones, siempre las mismas en los últimos años. Oye, cuándo empieza la Liga, es la primera aproximación de los habituales, de los que intuyen que ocultas información reservadas o que te has reservado toda esa información que no has querido hacer pública a lo largo del verano.


Y me adelanto. Antes de que la ametralladora me lance los interrogantes de todas las pretemporadas, una por una, y alguna sin conexión con la anterior, corto por lo sano para ganar tiempo, porque de lo que realmente quiero hablarle a este amigote es de mujeres porque sé que triunfa en el Buda de Madrid y entra en el reservado VIP con unas escotadas de las que levantan la moral a un muerto, y del otro espero que me sople cómo va a ir la Bolsa en los próximos meses a ver cómo coloco los mil euritos que he ahorrado después de mil filigranas en este verano tan movidito. Del tercero sólo espero consejos de amigo, que me cuente cómo se plantea el año académico, y si merece la pena vacunar a los escolares contra la gripe A.


“La Liga es cosa de dos, del Barcelona y del Ciudad Real. Y no apuesto por ninguno, pero todos los títulos en España serán para ellos”, les digo a todos. Por mí, punto final. Ya no hay caso. Todas las preguntas se resumen en una contestación, ¿o no?


Desgraciadamente, ni me escuchan ni me oyen. Ninguno de los tres. Cada uno tiene preparada su batería de preguntas, para mí, que tengo que saberlo todo, o si no me lo invento con visos de verosímil: ¿Quien ha fichado mejor? ¿Pasqui dominará el vestuario del Barcepona? ¿Vale Rutenka un millón? ¿Cómo se llevan las estrellas del Barcelona? ¿Quién es mejor fichaje entre Sarmiento y Cañellas?... Yo quería resumirlo todo en un tanto monta el Barcelona como el Ciudad Real, y lo que quieren estos tres es carnaza, chisme, polémica, acidez en las contestaciones. En definitiva, cuatro dobles más de cerveza para seguir con la conversación y un brindis por los que aún siguen de vacaciones y aburridos, bajando a la playa, subiendo de la playa, cumpliendo los horarios sin horario ahora que se nota que oscurece antes.


¿Y las vacaciones? ¡Ah! bien, pero no pude seguir cómo ha ido el asunto de Rutenka. Y me doy cuenta de que no hay manera de meter baza, de guiar la conversación fuera del balonmano. Está claro. Tengo que dar noticias, aunque no sean ciertas; chascarrillos, aunque chirríen. Estamos celebrando la vuelta a la normalidad después de disfrutar (¿?) de la anormalidad.


En realidad, a ninguno de los cuatro no interesa lo que ha pasado, y sí lo que no ha pasado y tendría que pasar. Y en eso estamos, en Karavatic, que le ha dicho no al Barcelona para irse al Montpellier, pero que ya lo tiene apalabrado Domingo Díaz de Mera para el Ciudad Real para el mismo momento en que remontemos la crisis, vamos, cuando se vean brotes verdes en el ladrillo.


Es el momento de las grandes mentiras, de dar pábulo a los rumores más insospechados, a las noticias más imposibles, a volver sobre la opción de un Atlético de Madrid en la Asobal porque Enrique Cerezo le ha dicho a no se quién que es un buen momento para dar el paso ahora que el equipo de fútbol por fin va a triunfar en la Liga de Campeones. Pero aquí hay uno que tiene información privilegiada, y no soy yo, que pone cara de interesante, de conocer el secreto mejor guardado, porque come de vez en cuando en el Txitu, o en De María, o en el Asador, o en… y ha coincidido con Valdano, que hablaba con un buen amigo de Juan de Dios Román delante de un excelente plato, y que traía un encargo de hacer no sé que gestión. Vamos, que liando y liando el asunto, y con el bancario moviendo la cabeza, los hombros, y con los gestos de negar o aceptar, hemos llegado a la conclusión  entre todos de que Joan Laporta sabe que Florentino Pérez prepara un gran equipo de balonmano para ya mismo, y que por eso le ha quitado a Rutenka al Ciudad Real antes de que acabe en el Real Madrid cualquier tarde de estas en las que el gran Floren esté aburrido de ganar títulos en el fútbol y diga, hala, ahora el balonmano.


Sí, todo eso está muy bien y podría ser cierto, pero esta cerveza está mal tirada, y lo que realmente quiero que me digas es cuando empieza esto de verdad, cuando vamos a ver balonmano del bueno, cuando, cuando, cuando.


Esta pregunta está mejor, porque sé que es la última, porque ahora se acaba lo que yo debo dominar y vamos a entrar en otros terrenos una vez que pongamos fecha de caducidad, por ahora, a las especulaciones. Ya falta poco, amigos. El seis de septiembre, sin ir más lejos, Ciudad Real-Barcelona en Guadalajara, con la Supercopa de España en juego. Primer asaltado de los equipos que tienen que dominar España y, casi, Europa.


Pues vale. Habrá que ir a Guadalajara, que por cierto, se tarda nada desde Madrid, o con el AVE se va en un pis pas desde Barcelona, desde Ciudad Real, desde Zaragoza, desde Valladolid…sí, sí, desde toda España.


Y es que un Ciudad Real-Barcelona en el balonmano es como un Real Madrid-Barcelona en fútbol. Los dos clubes más grandes de Europa, cada uno en lo suyo, aunque el Barça, para oprobio de los madridistas, lo sea en todo.

05 agosto, 2009 | 19:58

La Liga Barça Asobal

El otro día vi fugazmente a Luis Miguel López, con unas ojeras hasta los pies, como aquellas de las que presumía cuando éramos más jóvenes, y yo soltero, y coincidíamos hasta el alba en el pub que tiene Quique Morán, ex futbolista del Barcelona, Atlético de Madrid y Sporting, en la calle Claudio Coello de Madrid. Aquellas ojeras se superaban con horas de sueño, y caíamos en ellas porque Morán nos contaba cómo en sus tiempos de azulgrana a los jugadores les controlaban las salidas con llamadas de teléfono, pero ellos no salían, porque no lo necesitaban que se montaban las juergas en casa con tantas seguidoras desconocidas que les iban a buscar; las ojeras de ahora, para Luismi, periodista metido a directivo por obra y gracia del ERE de Televisión Española, tiene peor causa y un arreglo menos sencillo.


Sí, porque López, amigo y buen compañero por encima de todo, y a quien el título de este blog le pertenece y es un homenaje personal a su trayectoria como periodista y vinculación al balonmano, sé que lleva todo el verano llamando de puerta y puerta ofreciendo y pidiendo colaboración. Aporta el nombre del Ciudad Real, ocho títulos en los dos últimos años, doble campeón de Liga y de Europa, y pese a esos poderes que le dan repercusión y notoriedad pública a todo lo que toca, no encuentra respuestas de patrocinio.


Luismi no me lo dirá nunca, porque ahora ya ni bebe una copa ni trasnocha, porque se ha vuelto un asceta metódico, y así es imposible sacarle demasiadas complicidades de las que no se pueden contar, pero yo estoy seguro de que lo está pasando mal cumpliendo la determinación de Domingo Díaz de Mera, la de adelgazar la nómina de la plantilla, la de volver a la tierra y dejarse de galaxias para contratar a jugadores de carne y hueso.


El día que se confirmó el fichaje de Rutenka por el Barcelona, cuando llegó el fax de Masip admitiendo que se hacía cargo de la cláusula de rescisión del jugador, es posible que el bueno de López respirase con agradecimiento porque el Barcelona se había convertido de esta manera en el patrocinador en la sombra del Ciudad Real para la próxima temporada. Sí, ha perdido a una estrella, pero ha fichado a un joven como Cañellas y aún le quedan 800.000 euros, más de lo que le dan al club todas las instituciones juntas. Y más, con los ahorros en sueldos de Stefansson, Rutenka, Laen, Pajovic, Zorman y Urios, todos de un nivel alto, y aunque han llegado cuatro jugadores nuevos, se rebaja el presupuesto lo justo para que director deportivo del Ciudad Real se marche a su Benicasin natal a tomar el sol una semana, a seguir con la lechuguita en la comida y a recuperarse, que con la edad se necesita algo más de tiempo para coger el color a salud que ofrece la mezcla sol y playa de la costa mediterránea.


Pero no sólo el Barcelona ha patrocinado al Ciudad Real comprando a Rutenka. También al Ademar, comprando a Dani Sarmiento; y al San Antonio, pagando por Saric. Eso significa que la pirámide natural de la Liga se ha podido de mover desde arriba, para ir contratando, y permitir que los equipos no se agoten. Por ejemplo, el Ademar, con el dinero de Sarmiento, se ha llevado a Doder, del CAI Aragón, que a su vez ha podido comprar en el mercado del Naturhouse La Rioja, y así sucesivamente.


Vamos, que este año de rescisión y de crisis, con una pretemporada sosa en fichajes y trasiegos de alta calidad, con el San Antonio tan venido a menos que ha pasado a una situación tan discreta que bien se le podría ir quitando del pelotón de los grandes de la Liga, con la Asobal sin encontrar un patrocinador que de nombre al campeonato, lo cierto es que por muy furibundo antibarcelonista que se sea, hay que ser consecuente y admitir que si al final los directivos de la Asociación de Clubes deciden que la Liga se llame, a la espera de un nombre comercial, Asobal-Barça pues nadie debería rasgarse las vestiduras, porque el club azulgrana tiene la culpa de que el Ciudad Real pueda cerrar su presupuesto sin problemas, y que de paso, y en ese acordeón, al Granollers le caiga un dinero extra con el que no contaba, y el Ademar remedie su tesorería, aunque ahora sin Juan Arias a lo mejor ya no llora tanto, y el San Antonio ha podido quedarse con Ruesga y Malmagro, y el CAI Aragón vender a Doder para comprar a jugadores que necesita más…Y así, hasta al Alcobendas, que ha perdido a Maqueda, al que ha recuperado el Barcelona para cedérselo al CAI Aragón a un precio razonable, pero con el ahorro que supone el internacional júnior los madrileños a lo mejor pagan dos sueldos…


En fin, si en el fútbol internacional ha sido el Real Madrid el que ha generado el movimiento económico más importante de la historia, en el balonmano, y a su escala, ha sido un Barcelona generoso en estos tiempos en lo que cuesta tanto vender la camiseta, o un simple espacio de publicidad en los laterales de las canchas de balonmano.

03 agosto, 2009 | 19:20

Los directivos, agitadores necesarios

Tendríamos que estar de enhorabuena y dar saltos de alegría porque la próxima temporada en Madrid haya balonmano de élite. Sí, el Alcobendas se ha salvado sabe Dios cómo de irse a la calle por falta de liquidez para afrontar los pagos más urgentes y organizar un presupuesto de economía de guerra para el futuro.


Coincido con el presidente del club madrileño, Torrescusa, que Madrid no es el sitio ideal para un club de balonmano. Tiene razón en que los apoyos se los lleva el fútbol, el baloncesto y los grandes acontecimientos. Y es cierto también que Madrid es la única Comunidad de España en la que su televisión autonómica tiene un tinte tan nacional que se olvida del deporte en general de la propia comunidad hasta el punto de que en una temporada entera ni nombró a su club en todo el año, ni para bien ni para mal, y eso que está en la élite, tanto en hombres como en mujeres.


Ahora bien, los clubes no pueden pensar que son organizaciones destinadas a estirar la mano, a poner el cazo y a que les saquen del atolladero las instituciones públicas con el dinero de todos. Los clubes, y más en la élite, necesitan agitar deportivamente a sus posibles clientes, los espectadores, y desde el interés de estos llegarán los patrocinadores. Pero una cancha vacía desanima, no ya a ver el espectáculo que hay en la cancha, sino a quedarse en la grada como un papanatas aunque sea gratis.


Sinceramente, me congratulo con que el Alcobendas esté en la Asobal un año más, pero sobre todo me complace el trabajo desarrollado por el club en tres semanas, cuando tuvo que llamar la atención y desde el primero al último movieron el culo en busca de apoyos, y a la caza de los euros hasta debajo de las piedras. Se lo oí al concejal de deportes de Alcobendas, Pablo Salazar, murmurarlo entre dientes en los premios de Grada Norte, "si el club se hubiese movido así todo el año…" Pues a lo mejor hubiese contado con el suficiente apoyo popular para ofrecerle al Ayuntamiento una coartada clara para satisfacer una ayuda más generosa a su club de balonmano.

Categorías

mayo 2012

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      
Estás en ¡A la madera!, un blog sobre balonmano y todo lo que lo rodea: historia, competición, actualidad, debate... Todo lo que te interesa del balonmano y que no podrás encontrar en ningún otro sitio.

Suscríbete a RSS

RSS Añadir este sitio a RSS

¿Qué es RSS?
Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

© DIARIO AS, S.L. - Valentín Beato, 44 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 375 25 00