as.com Ver todos los blogs >

Abierto 24 horas

El blog de Juan Jiménez

El periodismo es la profesión sin cambio horario. Si te gusta, te quedas.

Categorías

Calendario

mayo 2014
lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Subscríbete a RSS

Añadir este sitio a RSS

¿Que es RSS?

Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

publicidad

Inicio | La sala Pionir »

04 diciembre, 2012 | 18:04

Por Juan Jiménez

Vida celta

Quede o no fuera el 5 de diciembre de los octavos de final de la Champions League, nadie apostaría a que lo que más le importa a un seguidor del Celtic es el resultado.

 

 

En Gallowgate, la zona relativamente cercana a Celtic Park donde se amontonan los pubs celtas y las banderas irlandesas y los hoops demuestran el orgullo de pertenencia a una clase, lo más importante no es el resultado: es reconocerse seguidor del Celtic. Cuando cinco minutos antes de empezar el partido suena el You’ll never walk alone (el original, según algunos: el de Liverpool vino después), lo más importante es saberse un celtic. Cuando se escucha the celtic song (“Because we only know that there's going to be a show and the Glasgow Celtic will be there), lo importante es sentirse Celtic. Y cuando le Green Brigade hierve mientras se oye ese trueno que es el Just Can’t Get Enough de Depeche Mode, lo único importante es vivir en celta.

 

  

 

El Celtic presume en su modesto museo, apenas una vitrina en una sala mediana con una moqueta británica, de la vieja Copa de Europa, la primera que ganó un club británico, al Inter de Milán. El nacimiento de la leyenda de los Lisbon Lions. Fue en 1967 y todavía resulta gracioso leer esa cita memorable del memorable Jimmy Johnstone (1944-2006): “Ahí estaban Fachetti o Mazzola. Todos medían metro ochenta y al otro lado estábamos nosotros, enanos. Yo casi no tengo dientes, a Bobby Lennox también le faltan y Ronnie Simpson no tiene ninguno. Los italianos nos miraban y nosotros les dábamos nuestra mejor sonrisa. Parecíamos salidos del circo”. Pero aquel Celtic, la obra de Jock Stein, ganó. Joaquín Peiró, que no estuvo en aquella final pero conoció mucho mundo con el Inter y contaba maravillas de aquellos viajes del gran Inter de HH con la familia Moratti, llegó a decirme en una ocasión que aquel Celtic fue el mejor equipo que vio jugar al fútbol.

 

 Jimmy

 

Giralda

Pero si de algo está orgulloso el Celtic no es de su vieja orejona sino del premio que recibió de manos de la UEFA por el ejemplar comportamiento de la afición después de la final de la UEFA de 2003 en Sevilla. Aquello fue un tsunami. Doblar una calle era encontrarse un seguidor del Celtic. Durmieron en cajeros, se juntaron en la explanada del Prado de San Sebastián, donde estaba ubicada su fan zone, compraban y acumulaban durante el día cajas de cerveza, que, puestas una encima de otra, podían llegar a los cinco metros de altura (así evitaban quedarse sin provisiones de noche, cuando la ley prohíbe, o prohibía según comprobamos hoy en algunas estaciones de servicio, la venta). En algunos casos, seguidores del Celtic que llegaron a venir desde cualquier parte del mundo (Boston, Canadá, Australia) fueron engañados por agencias de viajes que le señalaron Andalucía como una ciudad minúscula en lugar de una región de ocho provincias y los enviaron a dormir, por ejemplo, a Almería, a seis horas de camino de Sevilla. En lugar de sentirse estafados, decidieron quedarse más tiempo.

 

 

Les dio igual. No produjeron altercados, vivieron felices y despidieron a sus héroes con más grandeza que si le hubieran ganado al Oporto de Mourinho. Perdieron 3-2 pero hubo una imagen estremecedora, para el recuerdo, en el Olímpico de Sevilla. Bobo Balde, un gigantesco central de raza negra, portentoso físicamente pero descontrolado en sus entradas, fue expulsado nada más empezar la prórroga. Balde pudo evitar la rojaa, por lo que se trató de un error que, además, terminó por costarle la final al Celtic. Sin embargo, la despedida de aquel futbolista fue lo más parecido al adiós a un mártir. La afición del Celtic consideraba que si estaba fuera del partido en el minuto ciento y pico era, simplemente, porque se había dejado la vida por los hoops. La situación ponía los pelos de punta.

 

 

Saldé una deuda con el espíritu Celtic hace relativamente poco. El Barça visitó Celtic Park y acompañé a un buen amigo, Moisés Llorens, que se pateó Glasgow en busca de buenas historias. El viaje también me permitió conocer a Fernando Zueras, fotero de raza con un bonito currículo detrás. Disfruté de ellos y del Celtic, que cumplía 125 años. Era el día perfecto para bautizarse.

 

 

El corredor que conecta los vestuarios con el césped (foto inferior) de Celtic Park es liturgia. De poco más de un metro de anchura, donde casi no caben las dos filas de los equipos, sus paredes se dividen en pequeños ladrillos rectangulares. Cada baldosa tiene una leyenda. El vello se pone de punta. “Hail, hail, the Celts are here”. El Celtic es más historia que títulos. En la fachada principal, dos estatuas. Una para Brother Walfried, el fundador de la entidad. Otra, para John Jock Stein, su entrenador leyenda. El padre de la obra de los Leones de Lisboa.

 

La tienda entra en ebullición antes del partido. Y los pubs. Corre la cerveza, ruge la afición, que se abraza a Samaras. Y suenan las canciones. Just Can’t Get Enough, Just Can’t Get Enough.

 

 

Empieza el Celtic-Barça y apostaría que lo más importante para un hincha del Celtic no es el resultado. Pero si encima gana con un gol de un niño llamado Tony Watt… Si encima llora Rod Stewart

 Celticpark

 

Que arda Gallowgate.

Publicar Comentario

Comentarios

Juan Bulnes

Grandísimo artículo. El Celtic de Glasgow el equipo más grande tras Su Majestad el Glorioso Real Betis Balompié, que por algo en 1913 D. Manuel Ramos Asencio trajo de Glasgow sus camisetas para vestir a los béticos de celtas y cambiar el azul pavo por el verde y blanco.

https://www.youtube.com/watch?v=Bm6-pf5Fhtk

Luis

Grandísimo artículo. Éstas cosas deberían destacarse en el periódico y que todo el mundo las leyera, el sentimiento de un equipo.

Mar

Lo de Rod Steward llorando fue muy curioso. Si ganan la Champions se muere directamente.

Os dejo un enlace muy bueno sobre el mejor equipo del mundo y de la historia: http://marbcn2510.blogspot.com.es/

sohbet

combate de Márquez fue una demostración de lo que es llevar una contra bien realizada contra un boxeador tipo insider como Pacquiao.
Tengo algunas dudas sobre la potencia real de los boxeadores. Mientras que algunos experimentos cifran en 350 o 400 kgs la potencia con la que se puede llegar a golpear otros calculan esas cifras por pulgada cuadrada lo que me parece exagerado. Creo que en Internet se producen errores de traducción

sohbet odaları

bre la potencia real de los boxeadores. Mientras que algunos experimentos cifran en 350 o 400 kgs la potencia con la que se puede llegar a golpear otros calculan esas cifras por pulgada cuadrada lo que me parece exagerado. Creo que en Internet se producen errores de traducción

Publicar un comentario

Si ya tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor identifícate.

© DIARIO AS, S.L. - Valentín Beato, 44 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 375 25 00