Tu blog de formula1
Estás en BOX27, el blog de Carlos Miquel, enviado especial del diario AS a los Grandes Premios del Mundial de Fórmula 1.
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viernes, 30 julio 2010
Por Carlos Miquel
Hola a todos. La pregunta en el paddock de Hungría se
repetía una y otra vez: “¿Os ha llegado un mensaje de justiciero F-1?”. Eso fue
el jueves, porque el viernes comenzó la caza y la investigación de colegas
ingleses y franceses para saber quién era el autor de un texto que denuncia la
hipocresía de
Se trata de un e-mail mandado a buena parte de la prensa
internacional en el que se explican los últimos casos de órdenes de equipo sin
investigar, se le da la razón a la sanción de
Por su interés, os ofrezco el mensaje de este ‘Zorro’ de Internet que ha conmocionado a muchos de nuestros colegas internacionales:
“Os hago llegar este mail para daros a conocer la opinión de
la que podría ser la voz de España en relación a la actitud de la prensa
inglesa hacía
En primer lugar, decir que estamos de acuerdo con la sanción impuesta a
A continuación os dejo como dato las decaraciones entre Lewis Hamilton y su equipo en el GP de Turquía:
·
MCLAREN:
lewis we need you to save fuel both cars are doing the same
·
LEWIS:
jenson is closing in on me you guys
· MCLAREN: understood lewis
·
LEWIS:
if i back off, is jenson gonna pass me or not?
· MCLAREN: no lewis, no
· Después de que Button adelantara a Lewis y que él se lo devolviera:
· MCLAREN: Jenson we need you to save fuel, fuel is quite critical
En cuanto a la actitud mostrada por la prensa inglesa, debo decir que la poca imparcialidad que muestran cada vez es mayor. Una ventaja de internet es el acceso a la información y poder comprobar como unas declaraciones se contradicen entre una carrera y otra, de cómo se habla de igualdad en Red Bull y que Mark Webber diga públicamente que es el piloto número 2, o sin ir más lejos, de ver cómo a Fernando Alonso se le ha atacado por todos lados en Alemania por una orden que realizó el equipo, y en cambio ver como a Lewis Hamilton no le dijeron gran cosa en relación a su incidente con el Safety-Car en Valencia, tan solo una pregunta y además respondió “que no se acordaba que sucediera”.
MARK
WEBBER: “Not bad for the number two driver”
¿Cómo es posible que un periódico inglés llame tramposo a
Fernando Alonso cuando entre ellos tienen al piloto que puede tener el mejor
palmarés en su poco tiempo en pista, pero también el mayor número de
infracciones? Ya se ha convertido en rutina preguntarnos en cada Gran Premio
¿qué ilegalidad cometerá Hamilton? O ¿qué sanción se inventará
Desde aquí quiero dejar claro que no estoy en contra de McLaren, Red Bull o Ferrari, ni mucho menos en contra de pilotos como Lewis Hamilton o Sebastian Vettel, de lo que sí me encuentro en contra es de la actitud que ha mostrado, y desgraciadamente seguirá mostrando la prensa inglesa hacia los pilotos españoles, y tener que ver como el piloto de MI país se debe defender solo, y de cómo la gente es muy valiente fuera de las cámaras, pero no detrás de un bolígrafo o en la televisión.
Este último mensaje va dirigido única y exclusivamente hacia
la prensa inglesa. Si de verdad pensáis que Fernando es un campeón sucio, si de
verdad pensáis que
Espero y deseo que alguno de vosotros haya leído esta
humilde opinión y si es posible, conocer también la vuestra, y aunque parezca
imposible, quisiera comprobar que haya más paz en
Atte. MiniDrivers & Spy Paddock
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miércoles, 28 julio 2010
Por Carlos Miquel
Hola a todos. Durante la carrera de Hockenheim no se produjo ningún mensaje de la dirección de carrera sobre una investigación del incidente entre los coches siete y ocho. Por eso, llegué a pensar que no se produciría una investigación, igual que no la hubo en Turquía con Red Bull, a pesar de los intentos de la prensa inglesa. Entonces, como ahora, disfrazan de amor al deporte sus intereses partidistas, en busca de una exclusión que beneficie a sus estandartes, McLaren y Lewis Hamilton. Tampoco nadie hizo entonces nada contra McLaren, que ordenó la posición de sus pilotos después de un conato de rebeldía de Button.
¿Llamó alguien para que investigaran a la escudería
italiana? Creo que el detonante, al margen de la insistencia del realizador de
televisión en demostrar gráficamente con un cuentarevoluciones que Massa había
dejado de acelerar, fueron las palabras finales de Rob Smedley, el ingeniero de
pista de Felipe: “Gracias, Felipe, has sido magnánimo”. Y hubo un curioso
receso mayor del habitual entre el unilateral de televisión y la rueda de
prensa. Si había una investigación en curso, las declaraciones de los
protagonistas también iban a ser útiles para los comisarios. ¿Qué ha cambiado
de Turquía a Alemania? Al margen de la torpeza de Smedley y la actitud de
Massa, da la casualidad, la increíble casualidad, que el mánager del brasileño
es Nicolas Todt, el hijo del presidente de
Con la sanción,
Mucho se ha hablado de la rueda de prensa, muy bien contada
por Jaime Rodríguez (El Mundo) o Jacobo Vega (Grand Prix). Gracias a ambos. Fue
una vergüenza para el periodismo. El micrófono volaba de británico a británico
y los insultos a Alonso subían cada vez más de tono: “¿Está a la altura este
triunfo de Singapur 2008?” “En 2006 dijo que
Me da igual lo que piensen, cuando Kovalainen se dejó pasar de manera descarada por Hamilton ante un consejo parecido (“Lewis va más rápido que tú”) en 2008, recuerdo que dije lo mismo en la radio, que Heikki, que no luchaba por el título, debía dejarse pasar. Aunque critiqué la forma, demasiado descarada y que podía costarles una investigación. En el doble rasero habitual, no la hubo. En aquella rueda de prensa nadie le dijo a Lewis que podía ser un sucio campeón. A mí ni siquiera se me ocurriría. Son deportistas, grandes deportistas, y se merecen todos un respeto. Con Ferrari y Fernando Alonso se han juntado los dos grandes enemigos de los ultras de la prensa británica (también hay algunos majos no quiero generalizar) y también del lobby inglés. Si gana Webber les hace gracia, pero si el asturiano vuelve a ganar se acongojan.
A la estrella española le repudiaron en 2007 por colaborar
con
PD: La última es el desahogo de Whitmarsh para criticar a Ferrari, y también de Horner, ambos dando constantemente órdenes de equipo (“Ahora gasolina”). El primero paró el domingo a sus pilotos y el segundo le pidió a Webber que se mantuviera a cinco segundos de Button. D e esa forma Vettel tenía un colchón por si debía hacer una parada extra. Pero sus quejas forman parte de la terrible guerra de este año por el título. Intentan sacar ventaja de la única debilidad que vieron el domingo en las filas rojas.
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jueves, 15 julio 2010
Por Carlos Miquel
Después de un terrible domingo en Silverstone, con Alonso
14º y Alguersuari y De
Cuando España perdió con Suiza, hubo muchos cortoplacistas
que comenzaron a criticar su juego por un gol de rebote. No quiere decir que no
se pueda criticar (hay que contarlo todo, lo bueno y lo malo), pero yo estaba
más con los que detectaron los nervios con los que jugaron ante Honduras o
Chile, que con los arribistas del resultado. El ejemplo de
En este momento Alonso está a 47 puntos del líder Hamilton,
que se está mostrando más sólido que nunca, pero eso equivale a 18 puntos con
el sistema antiguo. Quedan nueve carreras y, aunque hay cuatro pilotos delante,
todo es posible. Eso sí, todo pasa por lograr al menos una victoria en las dos
carreras que quedan antes del parón y no bajarse del podio. Habrá que olvidar,
aunque no demasiado, que un coche de seguridad mal sacado le impidió terminar
segundo a Alonso en Valencia (o quinto si no falla el muro rojo). O que a
Hamilton no le costó nada adelantar a un Safety. En 2006 en GP2 sí le
impusieron bandera negra por ello. En el trazado español no sacaron un safety
con botellas en pista, justo cuando debía el inglés cumplir su sanción. Si lo
llegan a hacer, habría perdido diez puestos. Con Alonso sí lo sacaron por las
piezas desprendidas y, en lugar de una posición, perdió doce. Pero no conviene
centrarse en los árbitros, esto es algo que resta energía y descentra. Ahora,
como ha dicho Montezemolo, sólo hay que pensar en ser mejores que el resto.
Como en aquel hermoso y recordado Mundial de 2006. O como ha hecho
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miércoles, 30 junio 2010
Por Carlos Miquel
Hola a todos, perdonad por la tardanza. En Canadá un amigo de las carreras me lesionó jugando al fútbol el dedo gordo del pie (doble fisura) y pasé mal la carrera entre dolores. Fue un gran premio en el que Alonso rozó el milagro de ganar a unos McLaren más poderosos. Dos semanas después se ha producido el escándalo de Valencia, una de esas ocasiones en las que un periodista se pregunta si de verdad merece la pena informar de un deporte tan manipulado e intervenido como la Fórmula 1.
Con los años, aunque me costó, he aprendido a interpretar la obsesión de los equipos por intervenir en la lucha de sus pilotos y, por tanto, en el resultado de las carreras. Si una escudería quiere, uno de sus pilotos nunca será campeón. Y eso es algo que a veces ha decidido títulos mundiales o ha servido para que perdiéramos en el camino a estrellas como, por ejemplo, Juan Pablo Montoya. Pero por lo que no paso y aún me sigo rebelando es por los errores arbitrales, la, en mi opinión, manipulación del director de carrera Charlie Whiting en favor de McLaren. Está bien, si quieren que el Mundial lo gane Lewis Hamilton, que se lo den ya y me ahorrarán un montón de trabajo y de sinsabores para mi familia. Que sonría, se abrace a su discreta novia que no aparece nunca en pantalla, y nos dé unos meses de tranquilidad sin escuchar sus mentiras: “Aceleré al llegar a la recta no pude evitar pasar al coche de seguridad”. Los vídeos demuestran que frenó para que Alonso se quedara detrás de él.
Es inadmisible que el afán de un piloto por hacer bandazos en una recta, segar los tobillos de los mecánicos en boxes (por suerte no lo logró, pero ya lo ha hecho dos veces), no llevar su coche al pit lane por lograr la pole con menos gasolina que sus rivales, y frenar deliberadamente a un rival para aprovecharse de un coche de seguridad (sin contar con que lo adelantó) se quede siempre sin castigo. En los primeros casos porque se resolvió con una advertencia y una multa al equipo (y se aseguró que sería castigado con drive through a la siguiente), y en el último porque debería haber sido excluido de la carrera por conducción antideportiva. Así lo valoraron los comisarios en 2006 cuando le excluyeron de la primera carrera de GP2 por adelantar a un coche de seguridad.
Es mentira que sólo se le pudiera sancionar con un drive through (el reglamento permite echar mano del código deportivo internacional para sanciones mayores) y es absolutamente falso que los procesos de decisión deban ser tan largos. En el GP de China tardaron ¡tres vueltas! En notificarle a Alonso que se había saltado la salida. El asturiano salió dos décimas antes de lo habitual respecto a otras carreras, pero la vulneración del reglamento fue sólo por 35 milésimas. En realidad, lo justo es eso, y no lo que pasó el pasado fin de semana en el GP de Europa. Whiting y los comisarios tardaron quince largas vueltas en tomar su decisión. Estuvieron midiendo lo que se ve a la primera, que cuando lo adelanta, el Mercedes ya está en pista (ya ha pasado la última línea de salida de boxes o segunda línea del SC). Tanto, que llegaron a la conclusión de que fue sólo por 77 centímetros. Así le daban tiempo al simpático niño mimado a subir al podio. Un Hamilton, por cierto, al que, como bien dice Javier Rubio, dan ganas de mandarle callar al estilo del Rey a Chavez. Después de la que ha caído se ríe de todo: “La FIA está haciendo un trabajo increíble, porque nos deja correr”.
Por primera vez en mucho tiempo, toda la prensa internacional excepto la inglesa ha sido unánime con la injusticia del domingo. También Carlos Sainz, o los aficionados en las gradas, que no se creían cómo los dos Ferrari podían estar escoltados por dos coches FIA mientras Vettel y Hamilton iban a una buena velocidad. Ahí llegó el error táctico de Ferrari, que debería haber mantenido a sus dos coches en pista y así no le hubieran pasado los seis pilotos que pararon antes en boxes (cuatro de ellos, incluido Button, a más velocidad de la permitida).
En suma, Alonso se quedó momentáneamente el once y Massa el 18 en un gol a Ferrari que no se hubiera producido en otros tiempos. Con el robo ya consumado y a la espera de otras sanciones, remontaron menos de lo que hubiera querido la afición en una pista, todo sea dicho, en la que se han producido seis adelantamientos en tres temporadas.
La pérdida de poder de la escudería italiana en la F-1 en estos últimos años es sangrante. Domenicali, al que aprecio personalmente, debería haber sido más duro. Y, cuando es Montezemolo el que ataca, al día siguiente le hacen suavizar sus declaraciones al asturiano. Esperemos que sea fruto de un acuerdo que sirva para relevar a Charlie Whiting de la dirección de carrera. Que se haga en un Consejo Mundial y se vaya a su casa para depurar este deporte.
Esperemos que Alonso siga luchando por el título. Si no es así, quiero que gane Vettel, Webber o Button. Cualquiera antes que un piloto rapidísimo, pero antirreglamentario y al que le gusta ganar a cualquier precio.
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miércoles, 02 junio 2010
Por Carlos Miquel
Las órdenes de equipo existen, aunque estén prohibidas (a mi juicio hipócritamente) por el reglamento. También existe, aunque esté prohibido por el reglamento, la posibilidad de bajar las revoluciones de un motor desde el muro. Si un equipo quiere, puede quitarle treinta caballos a un motor sin que un piloto se entere. Sólo con jugar con el encendido. Un sistema de salida peor tarado que el de tu compañero de equipo puede hacer perder a un piloto la batalla en la salida. Y, como vimos en Turquía, Red Bull y McLaren pueden apostar descaradamente por Vettel y Hamilton, respectivamente, en la séptima carrera del Mundial. Y el que no lo ve, es que no quiere hacerlo. O vive en un mundo irreal, o, simplemente, los colores del póster de su ídolo le nublan el entendimiento.
A Webber le pidieron que bajara el rendimiento de su motor (“ahorra gasolina”) para que le pasara su compañero de equipo, el nervioso aspirante a grande de la Fórmula 1. Sin el talento y ultravelocidad pura de Raikkonen. Ni la agresividad y habilidad en el cuerpo a cuerpo de Hamilton que, por cierto, le pasó por fuera en la primera vuelta, y al que nunca habría superado de no fallar los mecánicos de McLaren en boxes. Tampoco es un martillo en su ritmo de carrera como Alonso. Y sabe menos de poner un coche a punto que un reconocido ‘campeón’ como su compañero australiano.
A mí me encanta Vettel, pero el de antes, el que ganó con un Toro Rosso en mojado en Monza, y no el que penó unos malos reglajes en la pista cambiante de China. El chico de oro se ha desgastado por la presión (salida de pista de Barcelona cuando volaba para que no se le escapara Hamilton, estabilizadora rota contra un piano en Turquía, cafrada contra su compañero en Estambul…). Y este es su año de todo o nada. Si no gana el título, se quedará en el escalón que ahora ocupa, el de los estupendos pilotos que no rematan la faena.
El equipo está con él, como demostró el doctor Marko al justificar su exceso de vista al cerrar demasiado pronto el coche con un “buscaba el lado limpio”. Y también al poner en jaque las aspiraciones al título del otro monoplaza, camino de su tercera victoria consecutiva. Tenían que desempatar la igualdad en la clasificación a favor de su niño. Ya empezó en la parada en boxes, donde, según Webber, “mis mecánicos tardaron demasiado”. Y después, entre las vueltas que van de la 38 a la 40. Mark, 33 años, en el que muchos hace tiempo que habíamos dejado de creer, también tiene su orgullo, y le dejó el hueco justo, y por lo sucio, para que pasara. Su compañero lo hizo, pero se puso demasiado nervioso una vez más.
Podría haber cerrado medio segundo más tarde. Pero, en mi opinión, quería asustarle por no dejarse pasar más cortésmente. Hizo los gestos de si estaba loco porque era un adelantamiento pactado y aceptado a regañadientes por su rival. Horner ha salido cinco veces a hablar en los últimos días para evitar una investigación FIA, y con milongas porteñas como la del consumo, y la vuelta extra que había ganado el alemán. Como expliqué en el post anterior, el jaque al australiano ya empezó cuando anunciaron públicamente lo del chasis tocado de su compañero en las dos últimas carreras.
El paddock de Estambul fue un clamor, y el escándalo de la bronca del equipo de la bebida energética se fue extendiendo de motorhome en motorhome. Así me enteré yo, aunque yo no estoy en mi casa viendo internet, que así sabría más cosas (perdón por el sarcasmo). En McLaren sometieron la insurrección de Button, pero pronto habrá alguien que intentará desmentir esto que digo con una declaración oficial de la escudería. Resulta cuando menos irritante que al vigente campeón Jenson lo pararan frente a su compañero desde la vuelta 30. Pero, por lo menos, ahora ya no presumen, como en 2007, de ser el equipo de la igualdad.
Y luego están los ‘expertos’ que pisan un circuito una vez al año. Y que hablan como si fueran ellos mismos la Fórmula 1. Esos que niegan las órdenes de equipo porque piensan que es un delito decirlo, o que no hablan porque así creen que quitan la magia a las carreras. Yo siempre les digo lo mismo, la F-1 es como Ben-Hur, los coches tienen trampas (que debe descubrir la FIA, cada uno tiene su papel), y la mentalidad de todas las escuderías es ganar a cualquier precio. O manipular las cosas para conseguir sus objetivos. No es que yo defienda que sea así. Sería mejor más limpia. Lo único que creo que se debe hacer es sentarse ante el televisor, relajarse y disfrutar con el espectáculo. La misión de los que lo seguimos carrera a carrera será contarles por qué se producen todas esas cosas.
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sábado, 22 mayo 2010
Por Carlos Miquel
Hola a todos. Siento no haber escrito antes, pero Barcelona y Mónaco han sido dos auténticas montañas rusas. Respecto a Montmeló veo que algunos de vosotros no estáis de acuerdo en mi opinión sobre los accidentes de Hamilton y Vettel. A Lewis se le desprende un trozo de llanta, pero también la banda de rodadura. El paddock en pleno de la F-1 piensa que la llanta se rompió por la sobrepresión a la que le sometió el neumático delantero izquierdo, demasiado castigado. Aunque la versión oficial, la mejor para Bridgestone, sea otra.
El pellizco del neumático por forzar demasiado el ritmo es una especialidad del inglés, ya lo vimos en Turquía 2007. Y también le pasó algo similar en Monza 2007, pero entonces no estalló el neumático por apenas una vuelta. El inglés atacó en las últimas diez vueltas de Montmeló como si le fuera la vida y sólo porque mordió el anzuelo de un Alonso que presionó con tres vueltas rápidas seguidas para ver qué pasaba, no porque pudiera de verdad acercarse. Hubo una avería, pero motivada por su error.
Tampoco me creo que Vettel se saliera de pista por el problema de frenos. Simplemente, se le fue el coche. De hecho, a mí no me convenció en la rueda de prensa FIA cuando dijo que se paró en boxes para que le echaran un vistazo a los frenos. Si se mira su vuelta a vuelta, hizo un tiempazo cuando volvió a pista para, un par de pasos por meta después, decaer radicalmente los cronos por los problemas de frenos. Incluso con esos problemas, llevó el coche a la meta, así que su tercer puesto tiene un mérito increíble.
Y, después de muchas dudas, por lo extraña que fue la salida de pista de Alonso en los libres de Mónaco, no tengo argumentos suficientes para pensar en otra causa que no fuera un error humano. Nunca las tuve en un principio, porque eso es lo que me dijeron mis fuentes y él mismo, pero la cámara onboard, que pude analizar el martes por primera vez mientras hablaba por teléfono con Javier Rubio, sí que dejaba algunas dudas en el aire.
¿Por qué pierde así la dirección si no va demasiado fuerte?, ¿a qué se debe que frené tan poco después del blocaje?, ¿por qé reduce de marchas como un loco para evitar el accidente? Es lo normal cuando te quedas sin frenos. La prensa italiana hablaba en voz baja el domingo por la mañana de una posible avería no declarada. Se especulaba con problemas en los frenos. Al estilo de la rotura de suspensión de Raikkonen en los libres de Monza 2007. Kimi dijo que se le fue el monoplaza para tapar el fallo clamoroso e Ferrari.
Sin embargo, después de hablar con Pedro de la Rosa y volver a sondear mis fuentes, creo que Alonso no se esperaba que la rueda se le blocara en esa curva y que el badén que hay en esa frenada hizo el resto. Así me lo explicaba Pedro: “En la llegada a Massenet hay una ondonada que hace que tengas las dos ruedas en el aire y, si se te va un poco el coche, te vas directo a la valla. No tiene nada de adherencia”. Fue una colisión leve, y un error de los muchos que un piloto comete en unos libres a lo largo del año, pero sus consecuencias fueron dramáticas. Es la ley de Mónaco. Fernando estaba para luchar por la pole. Podía haber sido primero o segundo en meta. Después hizo una gran remontada, y minimizó los daños. Esperemos que no tenga que acordarse a final de año de los como mucho 17 o al menos nueve puntos que dejó de sumar en el Principado. Sin embargo, como me dijo Pedro: “¿Cómo veo el Mundial para Fernando? Bueno, solventó bastante bien lo de los libres. Es alucinante que hiciera 77 vueltas con los mismos neumáticos. Lo máximo que nos decían que podían durar es unos 50”.
PD: Respecto a lo de Mercedes y Schumacher. Michael cada vez va mejor, pero el test de cien kilómetros que hizo antes de Barcelona en el circuito de Rockingham con la excusa de un vídeo publicitario demuestra hacia donde tira su escudería. Y lo del chasis tocado de Vettel y que se alardee públicamente de ese fallo es todo un golpe de Christian Horner a la línea de flotación de Mark Webber. En la guerra de Red Bull, apuesten por Vettel para Turquía.
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sábado, 17 abril 2010
Por Carlos Miquel
Después de las emociones malayas, de nuevo otro viajecito, esta vez de quince horas, camino de Shanghai. Para mí el circuito de China es el más impresionante del planeta (ojo, no he estado en Abu Dhabi). Sólo la vista desde la novena planta en la que se encuentra la sala de prensa, justo sobre la pista, es realmente espectacular. Se ve todo el circuito y se siente un cosquilleo especial al presenciarlo. Su coste de construcción fue de 250 millones de euros y tiene dos características singulares, el gancho de la primera curva (muy técnico, se llega a 250 km/h y hay que ir bajando marchas progresivamente), y que permite adelantamientos. Antes de la carrera hay todo un desfile típico, como si fueran unos mini Juegos Olímpicos y recuerdo que en 2005 el himno lo cantó Jackie Chan, sí, el de las películas.
También es destacable el paddock, un parque con un laguito y unas casitas a modo de hospitality de los equipos. Alonso casi se carga la puerta de una de ellas del cabreo con el que se fue al box a revisar sus presiones en 2007, después de que los mecánicos de McLaren se las pusieran mal para la Q3. Sin embargo, las distancias con la sala de prensa son kilométricas. Este es el último año de contrato que tienen con la Fórmula 1, nunca han logrado llenar sus 200.000 asientos (ni acercarse) y en el momento de escribir estas líneas aún no se sabe si seguirán.
La ciudad me han dicho que este año muestra su mejor cara para la Expo que comienza en mayo, y que está más limpia (uno de sus grandes problemas), pero este año he optado por la versión de periodista eremita y estoy en un hotel junto al circuito. Es aburrido, sí, pero no pienso estar otro año más sometido a una hora en autobús desde la populosa y animada ciudad. O, lo que es peor, en furgoneta. Un año vivimos en una de esas tartanas blancas una auténtica tortura (china, perdón por el chiste). Eran las once y media de la noche y un grupo se siete periodistas íbamos a la ciudad. Tardó más de media hora en salir. Y entonces el chófer, que no hablaba ni por asomo inglés, comenzó a dar vueltas en redondo al circuito. Estuvimos más de una hora en un viaje de la marmota infernal rodeando el trazado. No sabía salir de allí. A voces le pedimos que nos llevara de vuelta al parking. Lo hizo y se llevó la bronca de su jefe, que nos explicó que el chico no podía más, llevaba 24 horas sin dormir. Un peligro. Finalmente llegamos al hotel a las dos y cuarto de la mañana hora local y aún me quedaban un par de cosas que escribir para el AS. La vida parece sencilla para un enviado especial, pero, salvo aquellos que van en manadas, son bastantes las ocasiones en las que se sortea el abismo.
Sepang ha dejado claras varias cosas. La primera, sólo Alonso es capaz de batallar con todos con un coche tan mermado. En la línea del hombre al que está dedicado este blog, Gilles Villeneuve, un luchador incansable. Con un cambio tan tocado los equipos suelen optar porque su piloto se retire, y éste lo suele aceptar. Por el secretismo rojo nunca sabremos si también se lo llegaron a pedir en carrera, pero lo que hizo el asturiano fue de piloto de los de antes. Lástima que no arañara un par de puntitos y tuviera que abandonar.
Dos, Alguersuari. Me emocioné con su fiereza y así lo canté en la SER. Excelente su adelantamiento a Hulkenberg, bastante bueno el de Petrov y estupendos primeros puntos. Esa es la agresividad que yo le reclamaba y ya la está sacando, sin salirse. En carrera Jaime va francamente bien y sólo le queda mejorar algo la calificación. Y tiene un coche para optar más veces a los puntos. Su compañero Buemi tuvo el morro dañado toda la carrera y, cuando al final le pusieron la pieza bien y los neumáticos blandos, marcó la tercera vuelta rápida. A seis décimas de Webber. Bien es cierto que en unas circunstancias muy propicias. En China estrenarán las primeras mejoras sobre su coche, que es un Red Bull de 2009.
Tres, De la Rosa. Son indecentes las palabras de Peter Sauber poniendo en duda su capacidad de adaptación en su vuelta. Aunque ahora las haya matizado. El catalán comenzó el año con dos buenas carreras. En la primera de Bahrain fue de los pocos que adelantó, y más con su tortuga de caparazón blanco. Y después en Australia su resistencia en los puntos con un difusor roto fue heroica. Le sobraron varias vueltas, pero le habría dado un noveno al otrora moderado Sauber de no mediar esos problemas. Espero y deseo que no se esté subastando al mejor postor el puesto de Pedro. O que alguien está haciendo una campaña contra él. Sería una injusticia mayúscula y nadie de los que pulula alrededor de la F-1 puede hacerlo mejor que él. Además, su aportación técnica y su rapidez les está metiendo en ocasiones por delante de un Renault, el de Petrov. Y les permite luchar con Toro Rosso.
Cuatro, Hispania. No hay que caer en la euforia desmedida porque acaben carreras, creo que se debe ser más exigente. Pero sí tiene mérito que finalizaran en Malaisia. En Bahrain pensaban que ni siquiera saldrían. Ahora viene lo más difícil, conseguir que el coche vaya más deprisa que los Virgin. Y Chandhok, sorpresa, está batiendo a Bruno Senna.
China
Estas líneas las escribí en el avión de camino a China, así que os actualizo con lo que he visto en la calificación. Fernando Alonso ha hecho de nuevo un gran trabajo porque el coche no daba más de sí a una vuelta. Y ha terminado tercero la calificación. Sin embargo, su ritmo de carrera es altísimo. Lo malo es que se espera lluvia y en esa especialidad los Red Bull son imbatibles.
Alguersuari superó por segunda vez en calificación a su compañero Buemi, y estaba muy contento con una de sus mejores calificacione. Pero su coche está reglado para seco (por los reglajes de agua de su compañero) y eso le puede perjudicar si se cumplen las previsiones de carrera en mojado. Sale duodécimo dispuesto a dar guerra hasta a Schumacher.
Y a De la Rosa no le ha funcionado el alerón mágico y ha tenido que salir con el viejo. El catalán ha optado por esa decisión pensando también en que llueva, da algo más de carga aerodinámica. Saldrá en la carrera a por todas.
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viernes, 02 abril 2010
Por Carlos Miquel
Os escribo estas líneas después de la primera jornada de entrenamientos en Sepang y llueve, vuelve a llover. Desde que llegué aquí el martes siempre ha caído agua a la hora de la carrera. Primero a las cinco de la tarde, después a las cinco y media y hoy viernes ha llovido a la hora de inicio del gran premio. Llueve fuerte y se para. Puede ser un caos, pero mejor si lo hace al principio de la carrera, porque si cae entre las cinco y las seis se puede volver a anular. Este año no es el más duro de calor que hemos vivido en Sepang, pero reconozco que el clima de este país, con elevadísima humedad, alta temperatura y alta presión atmosférica no es precisamente el más agradable del planeta. Ha sido un cambio brutal, de pasear descalzo y con veinte grados de temperatura por la playa de Santa Kilda en Melbourne con los compañeros de La Sexta, a torrarnos al sol inmisericorde que castiga el trazado malayo.
Si la historia tiende a repetirse, Alonso no debería bajarse del podio en este regreso con un buen monoplaza en Malaisia. Ya ha ganado en este circuito con dos coches distintos y podría hacerlo este año con un tercero, su flamante Ferrari. Siempre que vuelvo a esta pista es como un viaje en el túnel del tiempo. A la primera pole de Fernando con su Renault número ocho (el mismo que lleva en la actualidad), el día que se puso de pie y levantó el dedo con el signo del uno delante del mismísimo Schumacher. Y también el fin de semana por la tensión sobre su estado físico. Pasó toda la noche con 40 grados de fiebre por una infección. La mañana del domingo, en la habitación de los pilotos en el box, con olor a reflex y linimento me dijo que estaba mejor mientras le ponían paños fríos para bajar la temperatura. Tenía 38,5 grados de fiebre, y en ese estado logró marcarse un tercer puesto el día que Raikkonen sumó su primera victoria.
Esta vez por primera vez estoy en el hotel de los pilotos, el Pan Pacific y es cierto que se trata de una prolongación del paddock. Sólo McLaren y Virgin no están allí y puedo ver de cerca la tranquilidad con la que vive Fernando Alonso el fin de semana. Cuida este año tanto los detalles que evita todos los días bañarse en la piscina del hotel. Cuando lo ha hecho, los cambios de temperatura de estar al sol y de ahí al aire acondicionado generan problemas. A mí me molesta el oído y aquí el horario es peor porque cada día tengo que levantarme a las siete de la mañana para entrar en El Larguero. Claro que peor fue en 2003. Trabajé hasta las cinco de la madrugada el día de la carrera para preparar la primera historia por capítulos en un diario nacional sobre Fernando Alonso. Yo era joven y delgado, sólo estábamos tres periodistas en el circuito, y asistí al nacimiento de un mito. Ahora venimos del carrerón de Australia, de la remontada truncada por Massa, la exhibición de Hamilton (aunque castigando sus ruedas), la solidez e inteligencia de Button (que pidió pasar a seco), la increíble velocidad de Kubica y el triunfo del espectáculo de la F-1.
Esta temporada tenemos otros dos españoles en pista. Uno con la ilusión de su debut en un trazado apasionante para los pilotos, Jaime Alguersuari, y otro, Pedro de la Rosa, con el permanente brillo en la mirada desde que regresó a las carreras. Para ambos, el circuito malayo también puede ser un punto de giro hacia los puestos en los puntos. La lluvia y el calor suelen dejarnos buenas carreras.
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jueves, 25 marzo 2010
Por Carlos Miquel
Hola a todos
Dicen que las grandes compañías aéreas se notan en los momentos difíciles y, desgraciadamente, Qatar Airways no estuvo a la altura con quince pasajeros entre los que me encontraba yo y otros tres compañeros españoles de la prensa. El vuelo de Madrid a Doha llegó una hora tarde y, a diferencia de otras líneas que no presumen de ser de cinco estrellas, no nos esperaron para el enganche hacia Melbourne. Ni siquiera se preocuparon de esperar a la puerta del avión. En un vuelo de 13 horas y 40 minutos se habrían retrasado veinte minutos por nuestra culpa. Perfectamente recuperable en el trayecto. Nos quedamos un día a la espera del siguiente vuelo en un hotel en los arrabales del aeropuerto. El hotel era de tres estrellas, pero estoy seguro de que dos se le cayeron en su construcción. Y a Marco Canseco, de Marca, y a mí, nos llegaron a decir que si queríamos compartir habitación. Para ahorrar, claro. De menú indescriptible, la otra gracia es que nos mandaron allí sin la maleta con la excusa de que tardaban dos horas en dárnosla.
Como quería cambiarme, a la mañana siguiente volví al aeropuerto y me volvieron a decir que estaba en un almacén muy grande y que era difícil encontrarla. Que debía esperar dos horas. Enfadado y con la ropa del día anterior, insistí y me recuperaron el equipaje después de 60 minutos. En fin, un desastre total y que me hace pensarme muy mucho volver a volar con esta línea aérea.
Casi dos días después de salir de Madrid, os escribo desde Melbourne con la sensación de que ésta es una carrera para Red Bull. Albert Park está catalogado en la actualidad como un circuito de alta carga aerodinámica y ese es un plus para la máquina de ganar que lleva Sebastian Vettel. Y su mayor carga aerodinámica respecto a sus rivales.
Cuantas más cosas sabemos de lo que sucedió en Bahrain más impresionante me parece la victoria de Alonso. Dice Sam Michael que los Ferrari salieron con diez kilos más de gasolina en el depósito. Es decir, cuatro décimas de hándicap. En quince vueltas antes de la primera parada el alemán le endosó 5,5 segundos a Fernando. Es decir, tres décimas por cada paso por meta. Si los dos hubieran salido con el mismo peso, Alonso habría sido una décima más veloz. Y en las diez primera vueltas, donde se nota más el exceso de combustible, el asturiano perdió dos segundos por su batalla con Massa en la primera vuelta y, después, hasta el décimo paso por meta, sólo 1,1 segundos más. Sólo 1,2 décimas por vuelta. En el vuelta a vuelta el excelente Vettel sigue por detrás de Fernando. Sin contar con que el equipo no gestionó bien el consumo del motor y se quedó sin gasolina. Una noticia adelantada por AS, por cierto.
Ahora bien, la duda de Bahrain es si, con la ventaja inicial
de la pole, le habría bastado para aguantar al final el ataque del F10. A la
vista de la vuelta rápida de Webber, 1:59.4, es difícil saberlo. Para adelantar
en
En Melbourne la pole importa más, pero el consumo menos. Los
errores de pilotaje se suelen pagar caros y las carreras son intensas. No entro
en el debate del espectáculo. Y menos después de la pugna por la victoria de Bahrain.
Creo que este año vamos a superar en alguna carrera los diez millones de
espectadores. El España-Italia de
En Sakhir vi algunas cosas curiosas fuera de la pista. Jean
Todt no quiso acercarse al hospitality de Ferrari después de la carrera. Llegó
hasta el inicio de la escalera y desde ahí llamó a voces a Felipe Massa para
que bajara. ¿Intenta aparentar la neutralidad de
PD: Este domingo 28 de marzo, mi hija Claudia cumple cuatro años. Es el primer aniversario suyo que me pierdo. Nació en 2006, la víspera de irme a Australia (donde ganó Alonso). Se adelantó un mes y a punto estuve de no estar en el parto. Ya sé que soy un afortunado por tener el trabajo que tengo, no quiero quejarme. Pero me duele profundamente no poder estar a su lado mientras sopla las velas. Ella es una de las tres sonrisas que me dan fuerzas para seguir adelante cada mañana. Felicidades, gordita.
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martes, 02 marzo 2010
Por Carlos Miquel
“Puede que haya equipos que aún tengan tapada una parte de
sus mejores cartas”. Esta frase de Fernando Alonso fue para mí la más
interesante de su multitudinaria rueda de prensa en Madrid. La expectación es máxima
y da para que le pregunten por ‘Montemezolo’, eche carreras de coches
teledirigidos contra un infinito par de medias, se acuerde de su debut con
Minardi una lluviosa tarde en Jerez y hasta que le pregunten, por quincuagésima
vez en su vida: “¿qué importancia tiene el tiempo para ti?”. La gracia es que
se trataba de una presentación en su marca de relojes. Este año compiten el Tag
Heuer de Hamilton contra el Viceroy de Fernando, pero él sigue acordándose de
una bebida energética que les puede adelantar por la derecha, y hasta por su
tía Mercedes, que en vez de bolso lleva difusor.
El último domingo de los test de Barcelona, Hamilton cumplió
con su misión de meter miedo. Fue el más rápido a una vuelta y tuvo un gran
ritmo de carrera. Pero Alonso ni se inmuta, dice que no ha visto sus tandas,
algo que no se cree ni su traje de Hugo Boss, y que, como paró dos veces, no se
sabe con qué gasolina hizo cada tanda. Y pone un ejemplo que da que pensar
sobre el verdadero rendimiento del Ferrari, para casi todo el paddock el coche
más fuerte del momento: “Un coche puede
hacer dos vueltas y llevar más de diez kilos, el doble de lo que necesita…” A
mí me da que tanto Massa como Alonso no apuraron su intento de calificación
como McLaren y que ellos son los que han tapado su as de picas. El de favoritos
al triunfo en las primeras carreras del año. Son como las cartas burlonas del
asturiano en el casco, este año dobladas a la espera de su deseado tercer
título.
McLaren estaba más atrás en Jerez, pero en Barcelona se ha
puesto casi a la par de Red Bull, que Fernando sigue viendo como mayor
adversario. Mejor que sea así, porque en el simulacro en paralelo del viernes
Fernando le endosó a Vettel medio segundo por vuelta. He visto que el blog está
muy animado y terciaré sólo para aclarar dos cosas. La primera es que para mí
hay algo más importante que la velocidad pura, que un piloto sea completo. Y,
desde mi admiración a Raikkonen (le echaré de menos este año), esto es lo que
me dijo un piloto rival hace unos años: “Kimi es rapidísimo, lo que pasa es que
cada vez le sale menos”. Yo sólo digo que el finlandés es el que tiene más
punta de velocidad el día que los astros están de su lado, pero en el conjunto
de un Mundial Alonso es más veloz. Sólo él. Por eso es más completo, porque
mantiene su tope de rendimiento cuando el coche va bien y cuando va mal.
Ah, y otra cosa más. Estoy cansado del debate Alonsistas vs antialonsistas. El Renault evolucionó muy mal el año pasado porque no había dinero y el grifo se cortó en verano. Sin medios no hay sensibilidad del piloto que valga. Insisto que no hay más ciego que el que no quiere ver. Y no se pueden discutir las victorias de Fernando, sus dos títulos mundiales con medio año de inferioridad en prestaciones sobre sus rivales. El cambio que logró en McLaren (y heredó Hamilton con la ayuda de De la Rosa en 2008), la evolución milagrosa del R28… Eso es independiente de que te guste más o menos el personaje. Ah, y otra cosa más. Eso no quita para reconocer las virtudes de sus rivales. Como aficionado a la F-1 me encanta la ferocidad en pista de Hamilton y su carácter ganador. Es un espectáculo hasta en sus errores. Estoy deseoso de volver a ver las carreras redondas de Schumacher, capaz de ir a tope como un robot en todas las vueltas…Y el soberbio dominio de Vettel en las carreras de mojado. Cada estrella del Mundial tiene sus virtudes, pero el campeón español es el que aglutina más. Eso lo piensa así la mayor parte de la Prensa internacional. No es patriotismo, es un Mundial inolvidable que debemos disfrutar entre todos.
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