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Tu blog de formula1

Estás en BOX27, el blog de Carlos Miquel, enviado especial del diario AS a los Grandes Premios del Mundial de Fórmula 1.

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viernes, 30 julio 2010

Por Carlos Miquel

A la caza del “justiciero F-1”

Hola a todos. La pregunta en el paddock de Hungría se repetía una y otra vez: “¿Os ha llegado un mensaje de justiciero F-1?”. Eso fue el jueves, porque el viernes comenzó la caza y la investigación de colegas ingleses y franceses para saber quién era el autor de un texto que denuncia la hipocresía de la Fórmula 1 y de alguna prensa británica.

Se trata de un e-mail mandado a buena parte de la prensa internacional en el que se explican los últimos casos de órdenes de equipo sin investigar, se le da la razón a la sanción de la FIA y se denuncia el trato que sufrió el asturiano. Está en tres idiomas, español, italiano e inglés. Y el personaje, o personajes en cuestión, es un misterio, ya ha tenido un diálogo con uno de los periodistas británicos que le ha pedido por Tweeter que dé la cara. Incluso, como el teléfono estropeado, nos llegaron a preguntar si ese personaje anónimo era un periodista español. Increíble y alucinante y, a la luz de la lectura de algunos párrafos,  algo que parece incierto.

Massa barrichello blog

Por su interés, os ofrezco el mensaje de este ‘Zorro’ de Internet que ha conmocionado a muchos de nuestros colegas internacionales:

“Os hago llegar este mail para daros a conocer la opinión de la que podría ser la voz de España en relación a la actitud de la prensa inglesa hacía la Scuderia Ferrari y especialmente, hacia Fernando Alonso por lo sucedido en el pasado Gran Premio de Alemania de Fórmula 1. Indigna mucho el ver cómo una orden de equipo ha repercutido hacia todos. Cierto es que las órdenes de equipo se prohibieron después de los hechos acontecidos en 2002 con Michael Schumacher y Rubens Barrichello, pero a pesar de ello, hemos seguido viendo órdenes de equipo y hemos podido comprobar cómo a través de los años se han ido “actualizando” las formas de dar esas órdenes.

En primer lugar, decir que estamos de acuerdo con la sanción impuesta a la Scuderia Ferrari y que 100.000$ es más que correcto. La Scuderia Ferrari puede que no tuviera tacto a la hora de realizar su orden de dejar pasar a Fernando, pero no por ello las demás escuderías de la Fórmula Uno no han realizado lo mismo, porque parece curioso, que en un deporte donde existe la máxima tecnología nos encontramos con errores de cálculo en el depósito de gasolina de los monoplazas y los pilotos, misteriosamente, se ven obligados a bajar su rendimiento cuando tienen a su compañero de equipo detrás, y de cómo milagrosamente, se consigue la gasolina necesaria. Teniendo en cuenta el consumo medio de los circuitos es de 4 litros/vuelta añadiendo el necesario para la vuelta de reconocimiento y la vuelta a boxes, puede haber siempre, en las escuderías que luchan por el mundial, unos “errores de cálculo” que afectan siempre a los mismos. Ya pudimos ver cómo en Turquía a Lewis Hamilton le dijeron que ahorrara combustible a pesar del miedo del inglés a que Button le adelantara, y que cuando sucediera aquello, a Button le dijeran lo mismo. ¿Acaso Lewis consiguió milagrosamente la gasolina necesaria en tan poco tiempo? Sinceramente, no lo creo. Y nombro ésta orden de equipo por no nombrar muchas otras, como pudo ser con Webber y Vettel también en Turquía, Button en Alemania, y si nos vamos un poco más lejos: Brasil 2008 con Kimi Räikkönen, Brasil 2007 con Felipe Massa, etc.

A continuación os dejo como dato las decaraciones entre Lewis Hamilton y su equipo en el GP de Turquía:

·        MCLAREN: lewis we need you to save fuel both cars are doing the same

·        LEWIS: jenson is closing in on me you guys

·        MCLAREN: understood lewis

·        LEWIS: if i back off, is jenson gonna pass me or not?

·        MCLAREN: no lewis, no

·        Después de que Button adelantara a Lewis y que él se lo devolviera:

·        MCLAREN: Jenson we need you to save fuel, fuel is quite critical

Hamilton blog

En cuanto a la actitud mostrada por la prensa inglesa, debo decir que la poca imparcialidad que muestran cada vez es mayor. Una ventaja de internet es el acceso a la información y poder comprobar como unas declaraciones se  contradicen entre una carrera y otra, de cómo se habla de igualdad en Red Bull y que Mark Webber diga públicamente que es el piloto número 2, o sin ir más lejos, de ver cómo a Fernando Alonso se le ha atacado por todos lados en Alemania por una orden que realizó el equipo, y en cambio ver como a Lewis Hamilton no le dijeron gran cosa en relación a su incidente con el Safety-Car en Valencia, tan solo una pregunta y además respondió “que no se acordaba que sucediera”.

MARK WEBBER: “Not bad for the number two driver”

¿Cómo es posible que un periódico inglés llame tramposo a Fernando Alonso cuando entre ellos tienen al piloto que puede tener el mejor palmarés en su poco tiempo en pista, pero también el mayor número de infracciones? Ya se ha convertido en rutina preguntarnos en cada Gran Premio ¿qué ilegalidad cometerá Hamilton? O ¿qué sanción se inventará la FIA? Aunque desde hace ya mucho tiempo la frase “es la última vez que se hace esto” es casi tan común como la de “save fuel” en esta temporada. Con las órdenes de equipo, bien es cierto que Ferrari fue muy clara, pero ¿acaso no se acuerda la prensa inglesa de Hockenheim 2008 cuando Heikki Kovalainen dejó pasar a su compañero Lewis Hamilton en la misma curva que Fernando adelantó a Felipe? Y de ver cómo el finlandés defendió a su escudería diciendo que fue idea suya y ver al día siguiente su renovación por un año. ¿No resulta extraño ver como en la última carrera de los mundiales 2007 y 2008 el rendimiento del Ferrari que iba en primera posición bajaba considerablemente al finalizar su primera parada en boxes de tal manera que el otro Ferrari conseguía adelantarlo? Podría pasarme día y noche mostrándoles motivos por los cuales existen y seguirán existiendo las órdenes de equipo, porque, aunque no lo parezca, más vale obedecer a tu escudería y que no ocurra nada a que acabe el casillero a 0 como con Sebastian Vettel en Turquía cuando le dijeron a Webber, si, la famosa frase de “save fuel”. ¿Por qué si la FIA investiga las órdenes de equipo y los accidentes no investigan el “save fuel” de cada carrera? Porque en mi opinión, ellos deben tener acceso a cualquier tema relacionado con el monoplaza.

Desde aquí quiero dejar claro que no estoy en contra de McLaren, Red Bull o Ferrari, ni mucho menos en contra de pilotos como Lewis Hamilton o Sebastian Vettel, de lo que sí me encuentro en contra es de la actitud que ha mostrado, y desgraciadamente seguirá mostrando la prensa inglesa hacia los pilotos españoles, y tener que ver como el piloto de MI país se debe defender solo, y de cómo la gente es muy valiente fuera de las cámaras, pero no detrás de un bolígrafo o en la televisión.

Este último mensaje va dirigido única y exclusivamente hacia la prensa inglesa. Si de verdad pensáis que Fernando es un campeón sucio, si de verdad pensáis que la Fórmula uno es un Fraud-ula Uno, ¿por qué defendéis a capa y espada a un piloto que de cada carrera buena hace 3 o 4 maniobras fuera de la legalidad? ¿Por qué no atacáis a la FIA de la misma forma que atacáis a Fernando Alonso? Parece que sois como los matones del colegio, que buscáis al más débil, y en este caso es la prensa española, que en vez de mojarse por su piloto solo copia las declaraciones que ponéis vosotros insultando a nuestro piloto y añaden al final un “es una falta de respeto” y no muestra defensa alguna.

Espero y deseo que alguno de vosotros haya leído esta humilde opinión y si es posible, conocer también la vuestra, y aunque parezca imposible, quisiera comprobar que haya más paz en la Fórmula Uno de la que debería haber, porque puede que este deporte esté más amañado, pero algunos seguimos teniendo fe en que todo vuelva a ser como era antes. Pedimos también que haya una igualdad a la hora de entrevistar y tratar a los pilotos y escuderías de la Fórmula Uno".

 Atte. MiniDrivers & Spy Paddock

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miércoles, 28 julio 2010

Por Carlos Miquel

¿Quién es el mánager de Felipe Massa?

Massatodt

Hola a todos. Durante la carrera de Hockenheim no se produjo ningún mensaje de la dirección de carrera sobre una investigación del incidente entre los coches siete y ocho. Por eso, llegué a pensar que no se produciría una investigación, igual que no la hubo en Turquía con Red Bull, a pesar de los intentos de la prensa inglesa. Entonces, como ahora, disfrazan de amor al deporte sus intereses partidistas, en busca de una exclusión que beneficie a sus estandartes, McLaren y Lewis Hamilton. Tampoco nadie hizo entonces nada contra McLaren, que ordenó la posición de sus pilotos después de un conato de rebeldía de Button.



¿Llamó alguien para que investigaran a la escudería italiana? Creo que el detonante, al margen de la insistencia del realizador de televisión en demostrar gráficamente con un cuentarevoluciones que Massa había dejado de acelerar, fueron las palabras finales de Rob Smedley, el ingeniero de pista de Felipe: “Gracias, Felipe, has sido magnánimo”. Y hubo un curioso receso mayor del habitual entre el unilateral de televisión y la rueda de prensa. Si había una investigación en curso, las declaraciones de los protagonistas también iban a ser útiles para los comisarios. ¿Qué ha cambiado de Turquía a Alemania? Al margen de la torpeza de Smedley y la actitud de Massa, da la casualidad, la increíble casualidad, que el mánager del brasileño es Nicolas Todt, el hijo del presidente de la FIA. A la escudería de Maranello le sancionaron por indicios, demasiado grotescos y mal gestionados, pero sólo indicios. Nadie le dijo al brasileño: “Tienes que dejarte pasar”. El torpe de Smedley se acercó con lo de “confirma que has entendido el mensaje”. Pero nada más.



Con la sanción, la FIA recupera el mando frente a una Ferrari que estaba presionando muy fuerte después de los expolios de Silverstone y Valencia. Aunque no habrá nada que afecte al resultado en el apartado de los pilotos, y menos la víspera de la carrera de Monza. El Consejo Mundial será el diez de septiembre. Con esta sanción el mánager Todt protege a su pupilo, que aparece ante el mundo como una víctima, pese a ser más lento, entre dos y tres décimas por vuelta en su mejor día, que Alonso. No tiró lo suficiente en carrera y Vettel comenzó a ser una amenaza para los coches rojos. Jean habría hecho lo mismo que Domenicali, pero lo hubiera hecho en boxes. O con una parada extra Made in Ross, pero significaba perder el doblete o, simplemente, tardando un segundo y medio más en la primera detención. No nos hubiéramos enterado. Además, el cable al brasileño que apadrina su hijo es importante, porque, en caso de volver a necesitar dar órdenes, necesitarán ser mucho más sibilinos.



Mucho se ha hablado de la rueda de prensa, muy bien contada por Jaime Rodríguez (El Mundo) o Jacobo Vega (Grand Prix). Gracias a ambos. Fue una vergüenza para el periodismo. El micrófono volaba de británico a británico y los insultos a Alonso subían cada vez más de tono: “¿Está a la altura este triunfo de Singapur 2008?” “En 2006 dijo que la F-1 no era nunca más un deporte. ¿Es esto deporte?” La FIA alargaba una rueda de prensa eterna, en la que un agitador británico  traspasó los límites del respeto: “¿Qué tiene que decir a los que sostienen que esta ha sido una victoria sucia y usted sería por tanto un sucio campeón?”. “Usted no ha sido capaz de ganar en pista, se lo ha regalado su equipo”. Cuanto menos les daba la razón Alonso más subían de tono. Querían que se picara, estallara y dijera: “Sí me he beneficiado de las órdenes de equipo, ¿y qué?”. Vettel le decía: “Vaya la que te está cayendo”. Pero él sonreía, se estiraba el mono, sus patrocinadores, el escudo y le decía: “Tranquilo, tranquilo”. La prensa italiana estaba acobardada, sin preguntar… Y yo intervine porque odio los linchamientos públicos. Que pregunten a Domenicali sobre las órdenes si quieren… Algunos me criticaron por no sumarme al linchamiento y me miraron con odio cuando fui a felicitar al justísimo ganador de Hockenheim.



Me da igual lo que piensen, cuando Kovalainen se dejó pasar de manera descarada por Hamilton ante un consejo parecido (“Lewis va más rápido que tú”) en 2008, recuerdo que dije lo mismo en la radio, que Heikki, que no luchaba por el título, debía dejarse pasar. Aunque critiqué la forma, demasiado descarada y que podía costarles una investigación. En el doble rasero habitual, no la hubo. En aquella rueda de prensa nadie le dijo a Lewis que podía ser un sucio campeón. A mí ni siquiera se me ocurriría. Son deportistas, grandes deportistas, y se merecen todos un respeto. Con Ferrari y Fernando Alonso se han juntado los dos grandes enemigos de los ultras de la prensa británica (también hay algunos majos no quiero generalizar) y también del lobby inglés. Si gana Webber les hace gracia, pero si el asturiano vuelve a ganar se acongojan.



A la estrella española le repudiaron en 2007 por colaborar con la FIA en la denuncia de un caso de espionaje. Eran estos mismos defensores de la pureza en el deporte los que le crucificaron porque se rebeló contra Ron Dennis. Aquel año el mejor piloto de los dos de McLaren fue sometido a su escudería para que ganara el inglés, y anularon así a su número uno, el mejor y más completo piloto del equipo. Las órdenes de equipo sólo son bastardas cuando dos hombres luchan de tú a tú por el título.  Y, especialmente, si se decantan por el piloto más lento. Por eso, por su apuesta equivocada, lo perdieron todo aquel año. Y, si Ferrari mantiene la calma y sigue la remontada que empezó en Hockenheim, también podrían perderlo todo en este.



PD: La última es el desahogo de Whitmarsh para criticar a Ferrari, y también de Horner, ambos dando constantemente órdenes de equipo (“Ahora gasolina”). El primero paró el domingo a sus pilotos y el segundo le pidió a Webber que se mantuviera a cinco segundos de Button. D e esa forma Vettel tenía un colchón por si debía hacer una parada extra.  Pero sus quejas forman parte de la terrible guerra de este año por el título. Intentan sacar ventaja de la única debilidad que vieron el domingo en las filas rojas.

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jueves, 15 julio 2010

Por Carlos Miquel

Unidos bajo una misma bandera

Alonsorosaalguer 

 

Después de un terrible domingo en Silverstone, con Alonso 14º y Alguersuari y De la Rosa fuera de carrera, a las siete y media de la tarde la familia española de la F-1 se juntó en el motorhome de Ferrari para ver jugar la final de la Selección de fútbol contra Holanda. Allí estaba un Alonso recuperado ya de su enfado después de la carrera. También Carlos Sainz, su hijo Carletes, Andy Soucek, Maxi Cortés (que entrena al hijo del bicampeón de rallys) y Jaime Alguersuari padre. Su hijo se fue a la fiesta de cumpleaños de Christian Horner, y vio allí el partido. Pedro de la Rosa vio la prórroga en casa después de marcharse pitando a su casa a las siete de la tarde. El caso es que, para mí, fue mágico ver a catalanes, valencianos, manchegos, madrileños, gallegos… Todos unidos bajo una misma bandera. Cuando viajas fuera de casa a seguir a tus deportistas, es difícil no sentir como propios sus éxitos o hincar la rodilla con sus dificultades. Este año, por ejemplo, he tenido cuatro alegrías, la victoria de Fernando en Bahrain, y su segundo de Barcelona unido al punto de Jaime Alguersuari ante su público. En la última vuelta. Fue un subidón. También di un respingo con el noveno puesto en la parrilla de Silverstone de Pedro de la Rosa. Después, puedo tener simpatía a la cruzada de Mark Webber por un título mundial que ya han determinado desde su equipo que no es para él. O por el talento no suficientemente reconocido de Kubica, la simpatía de Button o Barrichello… Pero al final, los pilotos con los que hablas cada día de gran premio, a los que les ves sufrir (uno con un Mundial que empieza a estar cuesta arriba, otro con su mal fario crónico y el tercero, con las calificaciones) y también alegrarse (los podios de Fernando, Pedro por delante de Kamui en calificación, Jaime adelantando a Hulkenberg por fuera…) son los que más te llegan. Son nuestra ‘Roja’ de las carreras. Igual le pasa a la prensa británica, a la francesa (con Renault), a la brasileña (que protege a Massa de las polémicas), a la italiana (que se muere por Ferrari)… La antigua competición de naciones se da fuera de la pista y los periodistas juegan también su papel.   

 

 

Cuando España perdió con Suiza, hubo muchos cortoplacistas que comenzaron a criticar su juego por un gol de rebote. No quiere decir que no se pueda criticar (hay que contarlo todo, lo bueno y lo malo), pero yo estaba más con los que detectaron los nervios con los que jugaron ante Honduras o Chile, que con los arribistas del resultado. El ejemplo de la Copa del Mundo me hace creer en que las cosas pueden cambiar. Veo a Jaime y a De la Rosa en los puntos, y el título, aunque muy difícil, aún es posible para Alonso. Vi a Fernando con la moral que le da la experiencia. En Monza 2006 pensó que el Mundial se le esfumaba después de recibir la sanción más absurda de su vida. Le retrasaron en la parrilla por molestar la vuelta de Massa, pero iba más de 200 metros delante de él. Al día siguiente entró en Monza con el pulgar hacia abajo, y pensó que aquel título mundial no iban a dejárselo ganar: “Nunca más diré que la F-1 es un deporte”. Lo venció. En Hungría 2007 la FIA se inventó una sanción que no estaba en ningún artículo del reglamento, la de la obstrucción de Alonso a Hamilton en boxes. Le quitaron la pole y le retrasaron cinco puestos en la parrilla. Parecía imposible ganar ese título. Y más aún después de quedarse en Japón 2007 (tras un terrible accidente), a doce puntos de Hamilton. Sólo quedaban dos carreras y veinte en juego. Al final empataron y sólo le faltó uno para ser campeón. El campeón Kimi venía a 17 por detrás.


En este momento Alonso está a 47 puntos del líder Hamilton, que se está mostrando más sólido que nunca, pero eso equivale a 18 puntos con el sistema antiguo. Quedan nueve carreras y, aunque hay cuatro pilotos delante, todo es posible. Eso sí, todo pasa por lograr al menos una victoria en las dos carreras que quedan antes del parón y no bajarse del podio. Habrá que olvidar, aunque no demasiado, que un coche de seguridad mal sacado le impidió terminar segundo a Alonso en Valencia (o quinto si no falla el muro rojo). O que a Hamilton no le costó nada adelantar a un Safety. En 2006 en GP2 sí le impusieron bandera negra por ello. En el trazado español no sacaron un safety con botellas en pista, justo cuando debía el inglés cumplir su sanción. Si lo llegan a hacer, habría perdido diez puestos. Con Alonso sí lo sacaron por las piezas desprendidas y, en lugar de una posición, perdió doce. Pero no conviene centrarse en los árbitros, esto es algo que resta energía y descentra. Ahora, como ha dicho Montezemolo, sólo hay que pensar en ser mejores que el resto. Como en aquel hermoso y recordado Mundial de 2006. O como ha hecho la Selección en el verano inolvidable de Sudáfrica.  

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miércoles, 30 junio 2010

Por Carlos Miquel

Que te den ya el trofeo, Lewis

Hola a todos, perdonad por la tardanza. En Canadá un amigo de las carreras me lesionó jugando al fútbol el dedo gordo del pie (doble fisura) y pasé mal la carrera entre dolores. Fue un gran premio en el que Alonso rozó el milagro de ganar a unos McLaren más poderosos. Dos semanas después se ha producido el escándalo de Valencia, una de esas ocasiones en las que un periodista se pregunta si de verdad merece la pena informar de un deporte tan manipulado e intervenido como la Fórmula 1.

Nailton

Con los años, aunque me costó, he aprendido a interpretar la obsesión de los equipos por intervenir en la lucha de sus pilotos y, por tanto, en el resultado de las carreras. Si una escudería quiere, uno de sus pilotos nunca será campeón. Y eso es algo que a veces ha decidido títulos mundiales o ha servido para que perdiéramos en el camino a estrellas como, por ejemplo, Juan Pablo Montoya.  Pero por lo que no paso y aún me sigo rebelando es por los errores arbitrales, la, en mi opinión, manipulación del director de carrera Charlie Whiting en favor de McLaren. Está bien, si quieren que el Mundial lo gane Lewis Hamilton, que se lo den ya y me ahorrarán un montón de trabajo y de sinsabores para mi familia. Que sonría, se abrace a su discreta novia que no aparece nunca en pantalla, y nos dé unos meses de tranquilidad sin escuchar sus mentiras: “Aceleré al llegar a la recta no pude evitar pasar al coche de seguridad”. Los vídeos demuestran que frenó para que Alonso se quedara detrás de él.

Es inadmisible que el afán de un piloto por hacer bandazos en una recta, segar los tobillos de los mecánicos en boxes (por suerte no lo logró, pero ya lo ha hecho dos veces), no llevar su coche al pit lane por lograr la pole con menos gasolina que sus rivales, y frenar deliberadamente a un rival para aprovecharse de un coche de seguridad (sin contar con que lo adelantó) se quede siempre sin castigo. En los primeros casos porque se resolvió con una advertencia y una multa al equipo (y se aseguró que sería castigado con drive through a la siguiente), y en el último porque debería haber sido excluido de la carrera por conducción antideportiva. Así lo valoraron los comisarios en 2006 cuando le excluyeron de la primera carrera de GP2 por adelantar a un coche de seguridad.  

Es mentira que sólo se le pudiera sancionar con un drive through (el reglamento permite echar mano del código deportivo internacional para sanciones mayores)  y es absolutamente falso que los procesos de decisión deban ser tan largos. En el GP de China tardaron ¡tres vueltas! En notificarle a Alonso que se había saltado la salida. El asturiano salió dos décimas antes de lo habitual respecto a otras carreras, pero la vulneración del reglamento fue sólo por 35 milésimas. En realidad, lo justo es eso, y no lo que pasó el pasado fin de semana en el GP de Europa. Whiting y los comisarios tardaron quince largas vueltas en tomar su decisión. Estuvieron midiendo lo que se ve a la primera, que cuando lo adelanta, el Mercedes ya está en pista (ya ha pasado la última línea de salida de boxes o segunda línea del SC). Tanto, que llegaron a la conclusión de que fue sólo por 77 centímetros. Así le daban tiempo al simpático niño mimado a subir al podio. Un Hamilton, por cierto, al que, como bien dice Javier Rubio, dan ganas de mandarle callar al estilo del Rey a Chavez. Después de la que ha caído se ríe de todo: “La FIA está haciendo un trabajo increíble, porque nos deja correr”.

Por primera vez en mucho tiempo, toda la prensa internacional excepto la inglesa ha sido unánime con la injusticia del domingo. También Carlos Sainz, o los aficionados en las gradas, que no se creían cómo los dos Ferrari podían estar escoltados por dos coches FIA mientras Vettel y Hamilton iban a una buena velocidad. Ahí llegó el error táctico de Ferrari, que debería haber mantenido a sus dos coches en pista y así no le hubieran pasado los seis pilotos que pararon antes en boxes (cuatro de ellos, incluido Button, a más velocidad de la permitida).

En suma, Alonso se quedó momentáneamente el once y Massa el 18 en un gol a Ferrari que no se hubiera producido en otros tiempos. Con el robo ya consumado y a la espera de otras sanciones, remontaron menos de lo que hubiera querido la afición en una pista, todo sea dicho, en la que se han producido seis adelantamientos en tres temporadas.

Ferrari

La pérdida de poder de la escudería italiana en la F-1 en estos últimos años es sangrante. Domenicali, al que aprecio personalmente, debería haber sido más duro. Y, cuando es Montezemolo el que ataca, al día siguiente le hacen suavizar sus declaraciones al asturiano. Esperemos que sea fruto de un acuerdo que sirva para relevar a Charlie Whiting de la dirección de carrera. Que se haga en un Consejo Mundial y se vaya a su casa para depurar este deporte.

Esperemos que Alonso siga luchando por el título. Si no es así, quiero que gane Vettel, Webber o Button. Cualquiera antes que un piloto rapidísimo, pero antirreglamentario y al que le gusta ganar a cualquier precio.

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miércoles, 02 junio 2010

Por Carlos Miquel

Pues sí, había que apostar por Vettel para Turquía

Las órdenes de equipo existen, aunque estén prohibidas (a mi juicio hipócritamente) por el reglamento. También existe, aunque esté prohibido por el reglamento, la posibilidad de bajar las revoluciones de un motor desde el muro. Si un equipo quiere, puede quitarle treinta caballos a un motor sin que un piloto se entere. Sólo con jugar con el encendido. Un sistema de salida peor tarado que el de tu compañero de equipo puede hacer perder a un piloto la batalla en la salida. Y, como vimos en Turquía, Red Bull y McLaren pueden apostar descaradamente por Vettel y Hamilton, respectivamente, en la séptima carrera del Mundial. Y el que no lo ve, es que no quiere hacerlo. O vive en un mundo irreal, o, simplemente, los colores del póster de su ídolo le nublan el entendimiento.

  Vettel1


A Webber le pidieron que bajara el rendimiento de su motor (“ahorra gasolina”) para que le pasara su compañero de equipo, el nervioso aspirante a grande de la Fórmula 1. Sin el talento y ultravelocidad pura de Raikkonen. Ni la agresividad y habilidad en el cuerpo a cuerpo de Hamilton que, por cierto, le pasó por fuera en la primera vuelta, y al que nunca habría superado de no fallar los mecánicos de McLaren en boxes. Tampoco es un martillo en su ritmo de carrera como Alonso. Y sabe menos de poner un coche a punto que un reconocido ‘campeón’ como su compañero australiano.


A mí me encanta Vettel, pero el de antes, el que ganó con un Toro Rosso en mojado en Monza, y no el que penó unos malos reglajes en la pista cambiante de China. El chico de oro se ha desgastado por la presión (salida de pista de Barcelona cuando volaba para que no se le escapara Hamilton, estabilizadora rota contra un piano en Turquía, cafrada contra su compañero en Estambul…). Y este es su año de todo o nada. Si no gana el título, se quedará en el escalón que ahora ocupa, el de los estupendos pilotos que no rematan la faena.

  Vettel2


El equipo está con él, como demostró el doctor Marko al justificar su exceso de vista al cerrar demasiado pronto el coche con un “buscaba el lado limpio”. Y también al poner en jaque las aspiraciones al título del otro monoplaza, camino de su tercera victoria consecutiva. Tenían que desempatar la igualdad en la clasificación a favor de su niño. Ya empezó en la parada en boxes, donde, según Webber, “mis mecánicos tardaron demasiado”. Y después, entre las vueltas que van de la 38 a la 40. Mark, 33 años, en el que muchos hace tiempo que habíamos dejado de creer, también tiene su orgullo, y le dejó el hueco justo, y por lo sucio, para que pasara. Su compañero lo hizo, pero se puso demasiado nervioso una vez más.


Podría haber cerrado medio segundo más tarde. Pero, en mi opinión, quería asustarle por no dejarse pasar más cortésmente. Hizo los gestos de si estaba loco porque era un adelantamiento pactado y aceptado a regañadientes por su rival. Horner ha salido cinco veces a hablar en los últimos días para evitar una investigación FIA, y con milongas porteñas como la del consumo, y la vuelta extra que había ganado el alemán. Como expliqué en el post anterior, el jaque al australiano ya empezó cuando anunciaron públicamente lo del chasis tocado de su compañero en las dos últimas carreras.


El paddock de Estambul fue un clamor, y el escándalo de la bronca del equipo de la bebida energética se fue extendiendo de motorhome en motorhome. Así me enteré yo, aunque yo no estoy en mi casa viendo internet, que así sabría más cosas (perdón por el sarcasmo). En McLaren sometieron la insurrección de Button, pero pronto habrá alguien que intentará desmentir esto que digo con una declaración oficial de la escudería. Resulta cuando menos irritante que al vigente campeón Jenson lo pararan frente a su compañero desde la vuelta 30. Pero, por lo menos, ahora ya no presumen, como en 2007, de ser el equipo de la igualdad.


Y luego están los ‘expertos’ que pisan un circuito una vez al año. Y que hablan como si fueran ellos mismos la Fórmula 1. Esos que niegan las órdenes de equipo porque piensan que es un delito decirlo, o que no hablan porque así creen que quitan la magia a las carreras. Yo siempre les digo lo mismo, la F-1 es como Ben-Hur, los coches tienen trampas (que debe descubrir la FIA, cada uno tiene su papel), y la mentalidad de todas las escuderías es ganar a cualquier precio. O manipular las cosas para conseguir sus objetivos. No es que yo defienda que sea así. Sería mejor más limpia. Lo único que creo que se debe hacer es sentarse ante el televisor, relajarse y disfrutar con el espectáculo. La misión de los que lo seguimos carrera a carrera será contarles por qué se producen todas esas cosas.  

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sábado, 22 mayo 2010

Por Carlos Miquel

El extraño accidente de Alonso en Mónaco

Hamilton

Hola a todos. Siento no haber escrito antes, pero Barcelona y Mónaco han sido dos auténticas montañas rusas. Respecto a Montmeló veo que algunos de vosotros no estáis de acuerdo en mi opinión sobre los accidentes de Hamilton y Vettel. A Lewis se le desprende un trozo de llanta, pero también la banda de rodadura. El paddock en pleno de la F-1 piensa que la llanta se rompió por la sobrepresión a la que le sometió el neumático delantero izquierdo, demasiado castigado. Aunque la versión oficial, la mejor para Bridgestone, sea otra.

 

El pellizco del neumático por forzar demasiado el ritmo es una especialidad del inglés, ya lo vimos en Turquía 2007. Y también le pasó algo similar en Monza 2007, pero entonces no estalló el neumático por apenas una vuelta. El inglés atacó en las últimas diez vueltas de Montmeló como si le fuera la vida y sólo porque mordió el anzuelo de un Alonso que presionó con tres vueltas rápidas seguidas para ver qué pasaba, no porque pudiera de verdad acercarse. Hubo una avería, pero motivada por su error.


Tampoco me creo que Vettel se saliera de pista por el problema de frenos. Simplemente, se le fue el coche. De hecho, a mí no me convenció en la rueda de prensa FIA cuando dijo que se paró en boxes para que le echaran un vistazo a los frenos. Si se mira su vuelta a vuelta, hizo un tiempazo cuando volvió a pista para, un par de pasos por meta después, decaer radicalmente los cronos por los problemas de frenos. Incluso con esos problemas, llevó el coche a la meta, así que su tercer puesto tiene un mérito increíble.

Alonso


Y, después de muchas dudas, por lo extraña que fue la salida de pista de Alonso en los libres de Mónaco, no tengo argumentos suficientes para pensar en otra causa que no fuera un error humano. Nunca las tuve en un principio, porque eso es lo que me dijeron mis fuentes y él mismo, pero la cámara onboard, que pude analizar el martes por primera vez mientras hablaba por teléfono con Javier Rubio, sí que dejaba algunas dudas en el aire.


¿Por qué pierde así la dirección si no va demasiado fuerte?, ¿a qué se debe que frené tan poco después del blocaje?, ¿por qé reduce de marchas como un loco para evitar el accidente? Es lo normal cuando te quedas sin frenos. La prensa italiana hablaba en voz baja el domingo por la mañana de una posible avería no declarada. Se especulaba con problemas en los frenos. Al estilo de la rotura de suspensión de Raikkonen en los libres de Monza 2007. Kimi dijo que se le fue el monoplaza para tapar el fallo clamoroso e Ferrari.


Sin embargo, después de hablar con Pedro de la Rosa y volver a sondear mis fuentes, creo que Alonso no se esperaba que la rueda se le blocara en esa curva y que el badén que hay en esa frenada hizo el resto. Así me lo explicaba Pedro: “En la llegada a Massenet hay una ondonada que hace que tengas las dos ruedas en el aire y, si se te va un poco el coche, te vas directo a la valla. No tiene nada de adherencia”. Fue una colisión leve, y un error de los muchos que un piloto comete en unos libres a lo largo del año, pero sus consecuencias fueron dramáticas. Es la ley de Mónaco. Fernando estaba para luchar por la pole. Podía haber sido primero o segundo en meta. Después hizo una gran remontada, y minimizó los daños. Esperemos que no tenga que acordarse a final de año de los como mucho 17 o al menos nueve puntos que dejó de sumar en el Principado. Sin embargo, como me dijo Pedro: “¿Cómo veo el Mundial para Fernando? Bueno, solventó bastante bien lo de los libres. Es alucinante que hiciera 77 vueltas con los mismos neumáticos. Lo máximo que nos decían que podían durar es unos 50”.


PD: Respecto a lo de Mercedes y Schumacher. Michael cada vez va mejor, pero el test de cien kilómetros que hizo antes de Barcelona en el circuito de Rockingham con la excusa de un vídeo publicitario demuestra hacia donde tira su escudería. Y lo del chasis tocado de Vettel y que se alardee públicamente de ese fallo es todo un golpe de Christian Horner a la línea de flotación de Mark Webber. En la guerra de Red Bull, apuesten por Vettel para Turquía.

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sábado, 17 abril 2010

Por Carlos Miquel

Pesadilla en furgoneta alrededor del circuito de Shanghai

Shanghai 

Después de las emociones malayas, de nuevo otro viajecito, esta vez de quince horas, camino de Shanghai. Para mí el circuito de China es el más impresionante del planeta (ojo, no he estado en Abu Dhabi). Sólo la vista desde la novena planta en la que se encuentra la sala de prensa, justo sobre la pista, es realmente espectacular. Se ve todo el circuito y se siente un cosquilleo especial al presenciarlo. Su coste de construcción fue de 250 millones de euros y tiene dos características singulares, el gancho de la primera curva (muy técnico, se llega a 250 km/h y hay que ir bajando marchas progresivamente), y que permite adelantamientos. Antes de la carrera hay todo un desfile típico, como si fueran unos mini Juegos Olímpicos y recuerdo que en 2005 el himno lo cantó Jackie Chan, sí, el de las películas.


También es destacable el paddock, un parque con un laguito y unas casitas a modo de hospitality de los equipos. Alonso casi se carga la puerta de una de ellas del cabreo con el que se fue al box a revisar sus presiones en 2007, después de que los mecánicos de McLaren se las pusieran mal para la Q3. Sin embargo, las distancias con la sala de prensa son kilométricas. Este es el último año de contrato que tienen con la Fórmula 1, nunca han logrado llenar sus 200.000 asientos (ni acercarse) y en el momento de escribir estas líneas aún no se sabe si seguirán.


La ciudad me han dicho que este año muestra su mejor cara para la Expo que comienza en mayo, y que está más limpia (uno de sus grandes problemas), pero este año he optado por la versión de periodista eremita y estoy en un hotel junto al circuito. Es aburrido, sí, pero no pienso estar otro año más sometido a una hora en autobús desde la populosa y animada ciudad. O, lo que es peor, en furgoneta. Un año vivimos en una de esas tartanas blancas una auténtica tortura (china, perdón por el chiste). Eran las once y media de la noche y un grupo se siete periodistas íbamos a la ciudad. Tardó más de media hora en salir. Y entonces el chófer, que no hablaba ni por asomo inglés, comenzó a dar vueltas en redondo al circuito. Estuvimos más de una hora en un viaje de la marmota infernal rodeando el trazado. No sabía salir de allí. A voces le pedimos que nos llevara de vuelta al parking. Lo hizo y se llevó la bronca de su jefe, que nos explicó que el chico no podía más, llevaba 24 horas sin dormir. Un peligro. Finalmente llegamos al hotel a las dos y cuarto de la mañana hora local y aún me quedaban un par de cosas que escribir para el AS. La vida parece sencilla para un enviado especial, pero, salvo aquellos que van en manadas, son bastantes las ocasiones en las que se sortea el abismo.


Sepang ha dejado claras varias cosas. La primera, sólo Alonso es capaz de batallar con todos con un coche tan mermado. En la línea del hombre al que está dedicado este blog, Gilles Villeneuve, un luchador incansable. Con un cambio tan tocado los equipos suelen optar porque su piloto se retire, y éste lo suele aceptar. Por el secretismo rojo nunca sabremos si también se lo llegaron a pedir en carrera, pero lo que hizo el asturiano fue de piloto de los de antes. Lástima que no arañara un par de puntitos y tuviera que abandonar.


Dos, Alguersuari. Me emocioné con su fiereza y así lo canté en la SER. Excelente su adelantamiento a Hulkenberg, bastante bueno el de Petrov y estupendos primeros puntos. Esa es la agresividad que yo le reclamaba y ya la está sacando, sin salirse. En carrera Jaime va francamente bien y sólo le queda mejorar algo la calificación. Y tiene un coche para optar más veces a los puntos. Su compañero Buemi tuvo el morro dañado toda la carrera y, cuando al final le pusieron la pieza bien y los neumáticos blandos, marcó la tercera vuelta rápida. A seis décimas de Webber. Bien es cierto que en unas circunstancias muy propicias. En China estrenarán las primeras mejoras sobre su coche, que es un Red Bull de 2009.


Tres, De la Rosa. Son indecentes las palabras de Peter Sauber poniendo en duda su capacidad de adaptación en su vuelta. Aunque ahora las haya matizado. El catalán comenzó el año con dos buenas carreras. En la primera de Bahrain fue de los pocos que adelantó, y más con su tortuga de caparazón blanco. Y después en Australia su resistencia en los puntos con un difusor roto fue heroica. Le sobraron varias vueltas, pero le habría dado un noveno al otrora moderado Sauber de no mediar esos problemas. Espero y deseo que no se esté subastando al mejor postor el puesto de Pedro. O que alguien está haciendo una campaña contra él. Sería una injusticia mayúscula y nadie de los que pulula alrededor de la F-1 puede hacerlo mejor que él. Además, su aportación técnica y su rapidez les está metiendo en ocasiones por delante de un Renault, el de Petrov. Y les permite luchar con Toro Rosso.


Cuatro, Hispania. No hay que caer en la euforia desmedida porque acaben carreras, creo que se debe ser más exigente. Pero sí tiene mérito que finalizaran en Malaisia. En Bahrain pensaban que ni siquiera saldrían. Ahora viene lo más difícil, conseguir que el coche vaya más deprisa que los Virgin. Y Chandhok, sorpresa, está batiendo a Bruno Senna.


Alonso 

China

Estas líneas las escribí en el avión de camino a China, así que os actualizo con lo que he visto en la calificación. Fernando Alonso ha hecho de nuevo un gran trabajo porque el coche no daba más de sí a una vuelta. Y ha terminado tercero la calificación. Sin embargo, su ritmo de carrera es altísimo. Lo malo es que se espera lluvia y en esa especialidad los Red Bull son imbatibles.
Alguersuari superó por segunda vez en calificación a su compañero Buemi, y estaba muy contento con una de sus mejores calificacione. Pero su coche está reglado para seco (por los reglajes de agua de su compañero) y eso le puede perjudicar si se cumplen las previsiones de carrera en mojado. Sale duodécimo dispuesto a dar guerra hasta a Schumacher.


Y a De la Rosa no le ha funcionado el alerón mágico y ha tenido que salir con el viejo. El catalán ha optado por esa decisión pensando también en que llueva, da algo más de carga aerodinámica. Saldrá en la carrera a por todas.

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viernes, 02 abril 2010

Por Carlos Miquel

Llueve en Sepang, y siempre a la hora de la carrera

Llueve en Sepang, y siempre a la hora de la carrera

Os escribo estas líneas después de la primera jornada de entrenamientos en Sepang y llueve, vuelve a llover. Desde que llegué aquí el martes siempre ha caído agua a la hora de la carrera. Primero a las cinco de la tarde, después a las cinco y media y hoy viernes ha llovido a la hora de inicio del gran premio. Llueve fuerte y se para. Puede ser un caos, pero mejor si lo hace al principio de la carrera, porque si cae entre las cinco y las seis se puede volver a anular. Este año no es el más duro de calor que hemos vivido en Sepang, pero reconozco que el clima de este país, con elevadísima humedad, alta temperatura y alta presión atmosférica no es precisamente el más agradable del planeta. Ha sido un cambio brutal, de pasear descalzo y con veinte grados de temperatura por la playa de Santa Kilda en Melbourne con los compañeros de La Sexta, a torrarnos al sol inmisericorde que castiga el trazado malayo.

Si la historia tiende a repetirse, Alonso no debería bajarse del podio en este regreso con un buen monoplaza en Malaisia. Ya ha ganado en este circuito con dos coches distintos y podría hacerlo este año con un tercero, su flamante Ferrari. Siempre que vuelvo a esta pista es como un viaje en el túnel del tiempo. A la primera pole de Fernando con su Renault número ocho (el mismo que lleva en la actualidad), el día que se puso de pie y levantó el dedo con el signo del uno delante del mismísimo Schumacher. Y también el fin de semana por la tensión sobre su estado físico. Pasó toda la noche con 40 grados de fiebre por una infección. La mañana del domingo, en la habitación de los pilotos en el box, con olor a reflex y linimento me dijo que estaba mejor mientras le ponían paños fríos para bajar la temperatura. Tenía 38,5 grados de fiebre, y en ese estado logró marcarse un tercer puesto el día que Raikkonen sumó su primera victoria.

Esta vez por primera vez estoy en el hotel de los pilotos, el Pan Pacific y es cierto que se trata de una prolongación del paddock. Sólo McLaren y Virgin no están allí y puedo ver de cerca la tranquilidad con la que vive Fernando Alonso el fin de semana. Cuida este año tanto los detalles que evita todos los días bañarse en la piscina del hotel. Cuando lo ha hecho, los cambios de temperatura de estar al sol y de ahí al aire acondicionado generan problemas. A mí me molesta el oído y aquí el horario es peor porque cada día tengo que levantarme a las siete de la mañana para entrar en El Larguero. Claro que peor fue en 2003. Trabajé hasta las cinco de la madrugada el día de la carrera para preparar la primera historia por capítulos en un diario nacional sobre Fernando Alonso. Yo era joven y delgado, sólo estábamos tres periodistas en el circuito, y asistí al nacimiento de un mito. Ahora venimos del carrerón de Australia, de la remontada truncada por Massa, la exhibición de Hamilton (aunque castigando sus ruedas), la solidez e inteligencia de Button (que pidió pasar a seco), la increíble velocidad de Kubica y el triunfo del espectáculo de la F-1.
Esta temporada tenemos otros dos españoles en pista. Uno con la ilusión de su debut en un trazado apasionante para los pilotos, Jaime Alguersuari, y otro, Pedro de la Rosa, con el permanente brillo en la mirada desde que regresó a las carreras. Para ambos, el circuito malayo también puede ser un punto de giro hacia los puestos en los puntos. La lluvia y el calor suelen dejarnos buenas carreras.

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jueves, 25 marzo 2010

Por Carlos Miquel

El viaje eterno hacia Melbourne

Hola a todos

Dicen que las grandes compañías aéreas se notan en los momentos difíciles y, desgraciadamente, Qatar Airways no estuvo a la altura con quince pasajeros entre los que me encontraba yo y otros tres compañeros españoles de la prensa. El vuelo de Madrid a Doha llegó una hora tarde y, a diferencia de otras líneas que no presumen de ser de cinco estrellas, no nos esperaron para el enganche hacia Melbourne. Ni siquiera se preocuparon de esperar a la puerta del avión. En un vuelo de 13 horas y 40 minutos se habrían retrasado veinte minutos por nuestra culpa. Perfectamente recuperable en el trayecto. Nos quedamos un día a la espera del siguiente vuelo en un hotel en los arrabales del aeropuerto. El hotel era de tres estrellas, pero estoy seguro de que dos se le cayeron en su construcción. Y a Marco Canseco, de Marca, y a mí, nos llegaron a decir que si queríamos compartir habitación. Para ahorrar, claro. De menú indescriptible, la otra gracia es que nos mandaron allí sin la maleta con la excusa de que tardaban dos horas en dárnosla.

Como quería cambiarme, a la mañana siguiente volví al aeropuerto y me volvieron a decir que estaba en un almacén muy grande y que era difícil encontrarla. Que debía esperar dos horas. Enfadado y con la ropa del día anterior, insistí y me recuperaron el equipaje después de 60 minutos. En fin, un desastre total y que me hace pensarme muy mucho volver a volar con esta línea aérea.

 Alonso

Casi dos días después de salir de Madrid, os escribo desde Melbourne con la sensación de que ésta es una carrera para Red Bull. Albert Park está catalogado en la actualidad como un circuito de alta carga aerodinámica y ese es un plus para la máquina de ganar que lleva Sebastian Vettel. Y su mayor carga aerodinámica respecto a sus rivales.

Cuantas más cosas sabemos de lo que sucedió en Bahrain más impresionante me parece la victoria de Alonso. Dice Sam Michael que los Ferrari salieron con diez kilos más de gasolina en el depósito. Es decir, cuatro décimas de hándicap. En quince vueltas antes de la primera parada el alemán le endosó 5,5 segundos a Fernando. Es decir, tres décimas por cada paso por meta. Si los dos hubieran salido con el mismo peso, Alonso habría sido una décima más veloz. Y en las diez primera vueltas, donde se nota más el exceso de combustible, el asturiano perdió dos segundos por su batalla con Massa en la primera vuelta y, después, hasta el décimo paso por meta, sólo 1,1 segundos más. Sólo 1,2 décimas por vuelta. En el vuelta a vuelta el excelente Vettel sigue por detrás de Fernando. Sin contar con que el equipo no gestionó bien el consumo del motor y se quedó sin gasolina. Una noticia adelantada por AS, por cierto.

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Ahora bien, la duda de Bahrain es si, con la ventaja inicial de la pole, le habría bastado para aguantar al final el ataque del F10. A la vista de la vuelta rápida de Webber, 1:59.4, es difícil saberlo. Para adelantar en la F-1 actual no basta con medio segundo por vuelta de ventaja (que es lo que podría haber tenido el coche rojo), se necesitan al menos siete u ocho décimas por vuelta. En Ferrari creen que sí, pero la velocidad constante de su coche estaba más cerca del 1:58.8 de segunda vuelta rápida de su monoplaza número ocho que de su esporádico y bestial 1:58.2. A partir de ahí se relajó para las cuatro últimas vueltas.

En Melbourne la pole importa más, pero el consumo menos. Los errores de pilotaje se suelen pagar caros y las carreras son intensas. No entro en el debate del espectáculo. Y menos después de la pugna por la victoria de Bahrain. Creo que este año vamos a superar en alguna carrera los diez millones de espectadores. El España-Italia de la Eurocopa fue un 0-0 y nadie se preguntó si había que cambiar las reglas del fútbol. En cualquier caso, a mí no me gustaban las nuevas normas antes ya de que se hicieran oficiales. Y el foco está equivocado. El problema no está sólo en las paradas, viene de la calificación. Con el sistema anterior Adrián Sutil podría haber descargado y habría salido desde la pole en Bahrain. Si querían ganar, debían pasarle. Si los mejores coches ocupan ordenadamente de mejor a peor los primeros puestos de la parrilla, ¿cómo queremos que se adelanten? Además, con los mejores pilotos. Y luego está la barra libre de los difusores (pegarse al coche de delante es como perder de golpe veinte caballos), el exceso de agarre de los neumáticos y su brutal diferencia entre la parte limpia y la sucia (salirse de la aspiración es jugársela). También esos frenos que detienen el coche en distancias mínimas… Faltan adelantamientos, sí. Y hay que arreglarlo para 2011. Pero en Albert Park hay tres monoplazas (incluyo también a McLaren) que optan al triunfo. En total, seis pilotos. Habrá de nuevo incertidumbre por la victoria.

En Sakhir vi algunas cosas curiosas fuera de la pista. Jean Todt no quiso acercarse al hospitality de Ferrari después de la carrera. Llegó hasta el inicio de la escalera y desde ahí llamó a voces a Felipe Massa para que bajara. ¿Intenta aparentar la neutralidad de la FIA o es que no quiere ver a sus sucesores en una escudería que le dio todo, pero también le apartó poco a poco de las carreras? El brasileño bajó y recibió la felicitación de su padrino deportivo.

 

PD: Este domingo 28 de marzo, mi hija Claudia cumple cuatro años. Es el primer aniversario suyo que me pierdo. Nació en 2006, la víspera de irme a Australia (donde ganó Alonso). Se adelantó un mes y a punto estuve de no estar en el parto. Ya sé que soy un afortunado por tener el trabajo que tengo, no quiero quejarme. Pero me duele profundamente no poder estar a su lado mientras sopla las velas. Ella es una de las tres sonrisas que me dan fuerzas para seguir adelante cada mañana. Felicidades, gordita.

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martes, 02 marzo 2010

Por Carlos Miquel

Alonso tiene tapada la carta de la victoria

“Puede que haya equipos que aún tengan tapada una parte de sus mejores cartas”. Esta frase de Fernando Alonso fue para mí la más interesante de su multitudinaria rueda de prensa en Madrid. La expectación es máxima y da para que le pregunten por ‘Montemezolo’, eche carreras de coches teledirigidos contra un infinito par de medias, se acuerde de su debut con Minardi una lluviosa tarde en Jerez y hasta que le pregunten, por quincuagésima vez en su vida: “¿qué importancia tiene el tiempo para ti?”. La gracia es que se trataba de una presentación en su marca de relojes. Este año compiten el Tag Heuer de Hamilton contra el Viceroy de Fernando, pero él sigue acordándose de una bebida energética que les puede adelantar por la derecha, y hasta por su tía Mercedes, que en vez de bolso lleva difusor.

Alonsomarzo



El último domingo de los test de Barcelona, Hamilton cumplió con su misión de meter miedo. Fue el más rápido a una vuelta y tuvo un gran ritmo de carrera. Pero Alonso ni se inmuta, dice que no ha visto sus tandas, algo que no se cree ni su traje de Hugo Boss, y que, como paró dos veces, no se sabe con qué gasolina hizo cada tanda. Y pone un ejemplo que da que pensar sobre el verdadero rendimiento del Ferrari, para casi todo el paddock el coche más fuerte del momento:  “Un coche puede hacer dos vueltas y llevar más de diez kilos, el doble de lo que necesita…” A mí me da que tanto Massa como Alonso no apuraron su intento de calificación como McLaren y que ellos son los que han tapado su as de picas. El de favoritos al triunfo en las primeras carreras del año. Son como las cartas burlonas del asturiano en el casco, este año dobladas a la espera de su deseado tercer título.

Hamiltonmarzo


McLaren estaba más atrás en Jerez, pero en Barcelona se ha puesto casi a la par de Red Bull, que Fernando sigue viendo como mayor adversario. Mejor que sea así, porque en el simulacro en paralelo del viernes Fernando le endosó a Vettel medio segundo por vuelta. He visto que el blog está muy animado y terciaré sólo para aclarar dos cosas. La primera es que para mí hay algo más importante que la velocidad pura, que un piloto sea completo. Y, desde mi admiración a Raikkonen (le echaré de menos este año), esto es lo que me dijo un piloto rival hace unos años: “Kimi es rapidísimo, lo que pasa es que cada vez le sale menos”. Yo sólo digo que el finlandés es el que tiene más punta de velocidad el día que los astros están de su lado, pero en el conjunto de un Mundial Alonso es más veloz. Sólo él. Por eso es más completo, porque mantiene su tope de rendimiento cuando el coche va bien y cuando va mal.


Ah, y otra cosa más. Estoy cansado del debate Alonsistas vs antialonsistas. El Renault evolucionó muy mal el año pasado porque no había dinero y el grifo se cortó en verano. Sin medios no hay sensibilidad del piloto que valga. Insisto que no hay más ciego que el que no quiere ver. Y no se pueden discutir las victorias de Fernando, sus dos títulos mundiales con medio año de inferioridad en prestaciones sobre sus rivales. El cambio que logró en McLaren (y heredó Hamilton con la ayuda de De la Rosa en 2008), la evolución milagrosa del R28… Eso es independiente de que te guste más o menos el personaje. Ah, y otra cosa más. Eso no quita para reconocer las virtudes de sus rivales. Como aficionado a la F-1 me encanta la ferocidad en pista de Hamilton y su carácter ganador. Es un espectáculo hasta en sus errores. Estoy deseoso de volver a ver las carreras redondas de Schumacher, capaz de ir a tope como un robot en todas las vueltas…Y el soberbio dominio de Vettel en las carreras de mojado. Cada estrella del Mundial tiene sus virtudes, pero el campeón español es el que aglutina más. Eso lo piensa así la mayor parte de la Prensa internacional. No es patriotismo, es un Mundial inolvidable que debemos disfrutar entre todos.

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