30/07/10
Por Carlos Miquel
Hola a todos. La pregunta en el paddock de Hungría se
repetía una y otra vez: “¿Os ha llegado un mensaje de justiciero F-1?”. Eso fue
el jueves, porque el viernes comenzó la caza y la investigación de colegas
ingleses y franceses para saber quién era el autor de un texto que denuncia la
hipocresía de la Fórmula
1 y de alguna prensa británica.
Se trata de un e-mail mandado a buena parte de la prensa
internacional en el que se explican los últimos casos de órdenes de equipo sin
investigar, se le da la razón a la sanción de la FIA y se denuncia el trato que sufrió el
asturiano. Está en tres idiomas, español, italiano e inglés. Y el personaje, o
personajes en cuestión, es un misterio, ya ha tenido un diálogo con uno de los
periodistas británicos que le ha pedido por Tweeter que dé la cara. Incluso,
como el teléfono estropeado, nos llegaron a preguntar si ese personaje anónimo
era un periodista español. Increíble y alucinante y, a la luz de la lectura de
algunos párrafos, algo que parece incierto.
Por su interés, os ofrezco el mensaje de este ‘Zorro’ de
Internet que ha conmocionado a muchos de nuestros colegas internacionales:
“Os hago llegar este mail para daros a conocer la opinión de
la que podría ser la voz de España en relación a la actitud de la prensa
inglesa hacía la
Scuderia Ferrari y especialmente, hacia Fernando Alonso por
lo sucedido en el pasado Gran Premio de Alemania de Fórmula 1. Indigna mucho el
ver cómo una orden de equipo ha repercutido hacia todos. Cierto es que las
órdenes de equipo se prohibieron después de los hechos acontecidos en 2002 con
Michael Schumacher y Rubens Barrichello, pero a pesar de ello, hemos seguido
viendo órdenes de equipo y hemos podido comprobar cómo a través de los años se
han ido “actualizando” las formas de dar esas órdenes.
En primer lugar, decir que estamos de acuerdo con la sanción impuesta a la Scuderia Ferrari
y que 100.000$ es más que correcto. La Scuderia Ferrari
puede que no tuviera tacto a la hora de realizar su orden de dejar pasar a
Fernando, pero no por ello las demás escuderías de la Fórmula Uno no han
realizado lo mismo, porque parece curioso, que en un deporte donde existe la
máxima tecnología nos encontramos con errores de cálculo en el depósito de
gasolina de los monoplazas y los pilotos, misteriosamente, se ven obligados a
bajar su rendimiento cuando tienen a su compañero de equipo detrás, y de cómo
milagrosamente, se consigue la gasolina necesaria. Teniendo en cuenta el
consumo medio de los circuitos es de 4 litros/vuelta añadiendo el necesario
para la vuelta de reconocimiento y la vuelta a boxes, puede haber siempre, en
las escuderías que luchan por el mundial, unos “errores de cálculo” que afectan
siempre a los mismos. Ya pudimos ver cómo en Turquía a Lewis Hamilton le dijeron
que ahorrara combustible a pesar del miedo del inglés a que Button le
adelantara, y que cuando sucediera aquello, a Button le dijeran lo mismo.
¿Acaso Lewis consiguió milagrosamente la gasolina necesaria en tan poco tiempo?
Sinceramente, no lo creo. Y nombro ésta orden de equipo por no nombrar muchas
otras, como pudo ser con Webber y Vettel también en Turquía, Button en
Alemania, y si nos vamos un poco más lejos: Brasil 2008 con Kimi Räikkönen,
Brasil 2007 con Felipe Massa, etc.
A continuación os dejo como dato las decaraciones entre
Lewis Hamilton y su equipo en el GP de Turquía:
·
MCLAREN:
lewis we need you to save fuel both cars are doing the same
·
LEWIS:
jenson is closing in on me you guys
·
MCLAREN: understood lewis
·
LEWIS:
if i back off, is jenson gonna pass me or not?
·
MCLAREN: no lewis, no
·
Después de que Button adelantara a Lewis y que
él se lo devolviera:
·
MCLAREN:
Jenson we need you to save fuel, fuel is quite critical
En cuanto a la actitud mostrada por la prensa inglesa, debo
decir que la poca imparcialidad que muestran cada vez es mayor. Una ventaja de
internet es el acceso a la información y poder comprobar como unas
declaraciones se contradicen entre una
carrera y otra, de cómo se habla de igualdad en Red Bull y que Mark Webber diga
públicamente que es el piloto número 2, o sin ir más lejos, de ver cómo a
Fernando Alonso se le ha atacado por todos lados en Alemania por una orden que
realizó el equipo, y en cambio ver como a Lewis Hamilton no le dijeron gran
cosa en relación a su incidente con el Safety-Car en Valencia, tan solo una
pregunta y además respondió “que no se acordaba que sucediera”.
MARK
WEBBER: “Not bad for the number two driver”
¿Cómo es posible que un periódico inglés llame tramposo a
Fernando Alonso cuando entre ellos tienen al piloto que puede tener el mejor
palmarés en su poco tiempo en pista, pero también el mayor número de
infracciones? Ya se ha convertido en rutina preguntarnos en cada Gran Premio
¿qué ilegalidad cometerá Hamilton? O ¿qué sanción se inventará la FIA? Aunque desde hace ya
mucho tiempo la frase “es la última vez que se hace esto” es casi tan común
como la de “save fuel” en esta temporada. Con las órdenes de equipo, bien es
cierto que Ferrari fue muy clara, pero ¿acaso no se acuerda la prensa inglesa
de Hockenheim 2008 cuando Heikki Kovalainen dejó pasar a su compañero Lewis
Hamilton en la misma curva que Fernando adelantó a Felipe? Y de ver cómo el
finlandés defendió a su escudería diciendo que fue idea suya y ver al día
siguiente su renovación por un año. ¿No resulta extraño ver como en la última
carrera de los mundiales 2007 y 2008 el rendimiento del Ferrari que iba en
primera posición bajaba considerablemente al finalizar su primera parada en
boxes de tal manera que el otro Ferrari conseguía adelantarlo? Podría pasarme
día y noche mostrándoles motivos por los cuales existen y seguirán existiendo
las órdenes de equipo, porque, aunque no lo parezca, más vale obedecer a tu
escudería y que no ocurra nada a que acabe el casillero a 0 como con Sebastian
Vettel en Turquía cuando le dijeron a Webber, si, la famosa frase de “save
fuel”. ¿Por qué si la FIA
investiga las órdenes de equipo y los accidentes no investigan el “save fuel”
de cada carrera? Porque en mi opinión, ellos deben tener acceso a cualquier
tema relacionado con el monoplaza.
Desde aquí quiero dejar claro que no estoy en contra de
McLaren, Red Bull o Ferrari, ni mucho menos en contra de pilotos como Lewis
Hamilton o Sebastian Vettel, de lo que sí me encuentro en contra es de la
actitud que ha mostrado, y desgraciadamente seguirá mostrando la prensa inglesa
hacia los pilotos españoles, y tener que ver como el piloto de MI país se debe
defender solo, y de cómo la gente es muy valiente fuera de las cámaras, pero no
detrás de un bolígrafo o en la televisión.
Este último mensaje va dirigido única y exclusivamente hacia
la prensa inglesa. Si de verdad pensáis que Fernando es un campeón sucio, si de
verdad pensáis que la Fórmula
uno es un Fraud-ula Uno, ¿por qué defendéis a capa y espada a un piloto que de
cada carrera buena hace 3 o 4 maniobras fuera de la legalidad? ¿Por qué no
atacáis a la FIA
de la misma forma que atacáis a Fernando Alonso? Parece que sois como los
matones del colegio, que buscáis al más débil, y en este caso es la prensa
española, que en vez de mojarse por su piloto solo copia las declaraciones que
ponéis vosotros insultando a nuestro piloto y añaden al final un “es una falta
de respeto” y no muestra defensa alguna.
Espero y deseo que alguno de vosotros haya leído esta
humilde opinión y si es posible, conocer también la vuestra, y aunque parezca
imposible, quisiera comprobar que haya más paz en la Fórmula Uno de la que
debería haber, porque puede que este deporte esté más amañado, pero algunos
seguimos teniendo fe en que todo vuelva a ser como era antes. Pedimos también
que haya una igualdad a la hora de entrevistar y tratar a los pilotos y
escuderías de la Fórmula
Uno".
Atte. MiniDrivers
& Spy Paddock
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28/07/10
Por Carlos Miquel
Hola a todos. Durante la carrera de Hockenheim no se produjo
ningún mensaje de la dirección de carrera sobre una investigación del incidente
entre los coches siete y ocho. Por eso, llegué a pensar que no se produciría
una investigación, igual que no la hubo en Turquía con Red Bull, a pesar de los
intentos de la prensa inglesa. Entonces, como ahora, disfrazan de amor al
deporte sus intereses partidistas, en busca de una exclusión que beneficie a
sus estandartes, McLaren y Lewis Hamilton. Tampoco nadie hizo entonces nada
contra McLaren, que ordenó la posición de sus pilotos después de un conato de
rebeldía de Button.
¿Llamó alguien para que investigaran a la escudería
italiana? Creo que el detonante, al margen de la insistencia del realizador de
televisión en demostrar gráficamente con un cuentarevoluciones que Massa había
dejado de acelerar, fueron las palabras finales de Rob Smedley, el ingeniero de
pista de Felipe: “Gracias, Felipe, has sido magnánimo”. Y hubo un curioso
receso mayor del habitual entre el unilateral de televisión y la rueda de
prensa. Si había una investigación en curso, las declaraciones de los
protagonistas también iban a ser útiles para los comisarios. ¿Qué ha cambiado
de Turquía a Alemania? Al margen de la torpeza de Smedley y la actitud de
Massa, da la casualidad, la increíble casualidad, que el mánager del brasileño
es Nicolas Todt, el hijo del presidente de la FIA. A la escudería de Maranello le sancionaron
por indicios, demasiado grotescos y mal gestionados, pero sólo indicios. Nadie le
dijo al brasileño: “Tienes que dejarte pasar”. El torpe de Smedley se acercó
con lo de “confirma que has entendido el mensaje”. Pero nada más.
Con la sanción, la
FIA recupera el mando frente a una Ferrari que estaba
presionando muy fuerte después de los expolios de Silverstone y Valencia.
Aunque no habrá nada que afecte al resultado en el apartado de los pilotos, y
menos la víspera de la carrera de Monza. El Consejo Mundial será el diez de
septiembre. Con esta sanción el mánager Todt protege a su pupilo, que aparece
ante el mundo como una víctima, pese a ser más lento, entre dos y tres décimas
por vuelta en su mejor día, que Alonso. No tiró lo suficiente en carrera y
Vettel comenzó a ser una amenaza para los coches rojos. Jean habría hecho lo
mismo que Domenicali, pero lo hubiera hecho en boxes. O con una parada extra
Made in Ross, pero significaba perder el doblete o, simplemente, tardando un
segundo y medio más en la primera detención. No nos hubiéramos enterado.
Además, el cable al brasileño que apadrina su hijo es importante, porque, en
caso de volver a necesitar dar órdenes, necesitarán ser mucho más sibilinos.
Mucho se ha hablado de la rueda de prensa, muy bien contada
por Jaime Rodríguez (El Mundo) o Jacobo Vega (Grand Prix). Gracias a ambos. Fue
una vergüenza para el periodismo. El micrófono volaba de británico a británico
y los insultos a Alonso subían cada vez más de tono: “¿Está a la altura este
triunfo de Singapur 2008?” “En 2006 dijo que la F-1 no era nunca más un deporte. ¿Es esto
deporte?” La FIA
alargaba una rueda de prensa eterna, en la que un agitador británico traspasó los límites del respeto: “¿Qué tiene
que decir a los que sostienen que esta ha sido una victoria sucia y usted sería
por tanto un sucio campeón?”. “Usted no ha sido capaz de ganar en pista, se lo
ha regalado su equipo”. Cuanto menos les daba la razón Alonso más subían de
tono. Querían que se picara, estallara y dijera: “Sí me he beneficiado de las
órdenes de equipo, ¿y qué?”. Vettel le decía: “Vaya la que te está cayendo”. Pero
él sonreía, se estiraba el mono, sus patrocinadores, el escudo y le decía:
“Tranquilo, tranquilo”. La prensa italiana estaba acobardada, sin preguntar… Y
yo intervine porque odio los linchamientos públicos. Que pregunten a Domenicali
sobre las órdenes si quieren… Algunos me criticaron por no sumarme al
linchamiento y me miraron con odio cuando fui a felicitar al justísimo ganador
de Hockenheim.
Me da igual lo que piensen, cuando Kovalainen se dejó pasar
de manera descarada por Hamilton ante un consejo parecido (“Lewis va más rápido
que tú”) en 2008, recuerdo que dije lo mismo en la radio, que Heikki, que no
luchaba por el título, debía dejarse pasar. Aunque critiqué la forma, demasiado
descarada y que podía costarles una investigación. En el doble rasero habitual,
no la hubo. En aquella rueda de prensa nadie le dijo a Lewis que podía ser un
sucio campeón. A mí ni siquiera se me ocurriría. Son deportistas, grandes
deportistas, y se merecen todos un respeto. Con Ferrari y Fernando Alonso se
han juntado los dos grandes enemigos de los ultras de la prensa británica
(también hay algunos majos no quiero generalizar) y también del lobby inglés.
Si gana Webber les hace gracia, pero si el asturiano vuelve a ganar se
acongojan.
A la estrella española le repudiaron en 2007 por colaborar
con la FIA en la
denuncia de un caso de espionaje. Eran estos mismos defensores de la pureza en
el deporte los que le crucificaron porque se rebeló contra Ron Dennis. Aquel
año el mejor piloto de los dos de McLaren fue sometido a su escudería para que
ganara el inglés, y anularon así a su número uno, el mejor y más completo
piloto del equipo. Las órdenes de equipo sólo son bastardas cuando dos hombres
luchan de tú a tú por el título. Y,
especialmente, si se decantan por el piloto más lento. Por eso, por su apuesta
equivocada, lo perdieron todo aquel año. Y, si Ferrari mantiene la calma y
sigue la remontada que empezó en Hockenheim, también podrían perderlo todo en
este.
PD: La última es el
desahogo de Whitmarsh para criticar a Ferrari, y también de Horner, ambos dando
constantemente órdenes de equipo (“Ahora gasolina”). El primero paró el domingo
a sus pilotos y el segundo le pidió a Webber que se mantuviera a cinco segundos
de Button. D e esa forma Vettel tenía un colchón por si debía hacer una parada
extra. Pero sus quejas forman parte de
la terrible guerra de este año por el título. Intentan sacar ventaja de la
única debilidad que vieron el domingo en las filas rojas.
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15/07/10
Por Carlos Miquel
Después de un terrible domingo en Silverstone, con Alonso
14º y Alguersuari y De la Rosa
fuera de carrera, a las siete y media de la tarde la familia española de la F-1 se juntó en el motorhome
de Ferrari para ver jugar la final de la Selección de fútbol contra Holanda. Allí estaba
un Alonso recuperado ya de su enfado después de la carrera. También Carlos
Sainz, su hijo Carletes, Andy Soucek, Maxi Cortés (que entrena al hijo del
bicampeón de rallys) y Jaime Alguersuari padre. Su hijo se fue a la fiesta de
cumpleaños de Christian Horner, y vio allí el partido. Pedro de la Rosa vio la prórroga en casa
después de marcharse pitando a su casa a las siete de la tarde. El caso es que,
para mí, fue mágico ver a catalanes, valencianos, manchegos, madrileños,
gallegos… Todos unidos bajo una misma bandera. Cuando viajas fuera de casa a
seguir a tus deportistas, es difícil no sentir como propios sus éxitos o hincar
la rodilla con sus dificultades. Este año, por ejemplo, he tenido cuatro alegrías,
la victoria de Fernando en Bahrain, y su segundo de Barcelona unido al punto de
Jaime Alguersuari ante su público. En la última vuelta. Fue un subidón. También
di un respingo con el noveno puesto en la parrilla de Silverstone de Pedro de la Rosa. Después, puedo tener
simpatía a la cruzada de Mark Webber por un título mundial que ya han
determinado desde su equipo que no es para él. O por el talento no
suficientemente reconocido de Kubica, la simpatía de Button o Barrichello… Pero
al final, los pilotos con los que hablas cada día de gran premio, a los que les
ves sufrir (uno con un Mundial que empieza a estar cuesta arriba, otro con su
mal fario crónico y el tercero, con las calificaciones) y también alegrarse
(los podios de Fernando, Pedro por delante de Kamui en calificación, Jaime
adelantando a Hulkenberg por fuera…) son los que más te llegan. Son nuestra
‘Roja’ de las carreras. Igual le pasa a la prensa británica, a la francesa (con
Renault), a la brasileña (que protege a Massa de las polémicas), a la italiana
(que se muere por Ferrari)… La antigua competición de naciones se da fuera de
la pista y los periodistas juegan también su papel.
Cuando España perdió con Suiza, hubo muchos cortoplacistas
que comenzaron a criticar su juego por un gol de rebote. No quiere decir que no
se pueda criticar (hay que contarlo todo, lo bueno y lo malo), pero yo estaba
más con los que detectaron los nervios con los que jugaron ante Honduras o
Chile, que con los arribistas del resultado. El ejemplo de la Copa del Mundo me hace creer
en que las cosas pueden cambiar. Veo a Jaime y a De la Rosa en los puntos, y el
título, aunque muy difícil, aún es posible para Alonso. Vi a Fernando con la
moral que le da la experiencia. En Monza 2006 pensó que el Mundial se le
esfumaba después de recibir la sanción más absurda de su vida. Le retrasaron en
la parrilla por molestar la vuelta de Massa, pero iba más de 200 metros delante de
él. Al día siguiente entró en Monza con el pulgar hacia abajo, y pensó que
aquel título mundial no iban a dejárselo ganar: “Nunca más diré que la F-1 es un deporte”. Lo venció.
En Hungría 2007 la FIA
se inventó una sanción que no estaba en ningún artículo del reglamento, la de
la obstrucción de Alonso a Hamilton en boxes. Le quitaron la pole y le
retrasaron cinco puestos en la parrilla. Parecía imposible ganar ese título. Y
más aún después de quedarse en Japón 2007 (tras un terrible accidente), a doce
puntos de Hamilton. Sólo quedaban dos carreras y veinte en juego. Al final
empataron y sólo le faltó uno para ser campeón. El campeón Kimi venía a 17 por
detrás.
En este momento Alonso está a 47 puntos del líder Hamilton,
que se está mostrando más sólido que nunca, pero eso equivale a 18 puntos con
el sistema antiguo. Quedan nueve carreras y, aunque hay cuatro pilotos delante,
todo es posible. Eso sí, todo pasa por lograr al menos una victoria en las dos
carreras que quedan antes del parón y no bajarse del podio. Habrá que olvidar,
aunque no demasiado, que un coche de seguridad mal sacado le impidió terminar
segundo a Alonso en Valencia (o quinto si no falla el muro rojo). O que a
Hamilton no le costó nada adelantar a un Safety. En 2006 en GP2 sí le
impusieron bandera negra por ello. En el trazado español no sacaron un safety
con botellas en pista, justo cuando debía el inglés cumplir su sanción. Si lo
llegan a hacer, habría perdido diez puestos. Con Alonso sí lo sacaron por las
piezas desprendidas y, en lugar de una posición, perdió doce. Pero no conviene
centrarse en los árbitros, esto es algo que resta energía y descentra. Ahora,
como ha dicho Montezemolo, sólo hay que pensar en ser mejores que el resto.
Como en aquel hermoso y recordado Mundial de 2006. O como ha hecho la Selección en el verano
inolvidable de Sudáfrica.
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