24 octubre, 2014 | 13:24

Maratón de Nueva York: gran Premio Príncipe de Asturias

 

Mary Wittenberg, presidenta y directora ejecutiva del New York Road Runner, recibe el Premio Príncipe de Asturias del Deporte en el nombre de la carrera de maratón más famosa y multitudinaria del mundo. Ya escribí en Carros de Fuego, cuando se anunció formalmente el galardón, que me parecía un premio de alta calidad, de los que prestigian al que lo recibe y al que lo concede.

Os repito el argumento del Jurado para recompensar a la maratón neoyorquina: “Uno de los acontecimientos deportivos más importantes del mundo. Desde su nacimiento en 1970, cuando sólo participaron 127 corredores, se ha convertido en la prueba popular de referencia que simboliza la mejor convivencia entre el deporte aficionado y el profesional con más de 50.000 participantes en su última edición. Esta máxima expresión de deporte, colaboración ciudadana y espíritu solidario se plasma cada año el primer domingo de noviembre en una tradición de gran repercusión mediática, en la que toda la ciudad se contagia del entusiasmo colectivo por recorrer los míticos 42 kilómetros y 195 metros”.

Totalmente de acuerdo, como no puede ser menos.

Además, Nueva York fue la competición que contagió la fiebre maratoniana al resto del mundo. Parecía imposible que miles de corredores invadieran pacíficamente las calles para correr una distancia tan colosal. Pero lo imposible se puede hacer casi siempre posible. Ahora no puede nadie imaginarse una gran ciudad (o no tan grande) sin una carrera anual de maratón. Han proliferado por todo el mundo, menos, precisamente, en las dos grandes potencias maratonianas: Kenia y Etiopía. Por diversas razones sobre las que volveré algún día.

Además, Nueva York, y las demás grandes carreras del mundo, cada una en su medida y según sus posibilidades, aúnan la calidad y la cantidad. Es difícil correr en la misma pista al lado de Usain Bolt, salvo que seas un velocista de élite, pero sí podrá compartir carretera con Dennis Kimetto, por ejemplo, por citar al último hombre en romper el récord mundial de la maratón.

En la última edición de Nueva York llegaron a la meta 50.062 corredores, plusmarca mundial. Y sólo un puñado eran de élite. Los demás eran corredores más o menos habituales, que compiten contra sí mismos, o contra sus amigos, amigablemente. Y que corren habitualmente tras su salida del trabajo, buscando horas libres, o días sueltos. Es toda una revolución, que se ha premiado en Oviedo.

Muy buena decisión, repito, que reafirma al atletismo como deporte número uno en el Príncipe de Asturias.

Este es el historial de premiados:

1987 Sebastian Coe (Gran Bretaña, Atletismo)

1988 Juan Antonio Samaranch (España, Olimpismo)

1989 Severiano Ballesteros (España, Golf)

1990 Sito Pons (España, Motociclismo)

1991 Sergei Bubka (Ucrania, Atletismo)

1992 Miguel Indurain (España, Ciclismo)

1993 Javier Sotomayor (Cuba, Atletismo)

1994 Martina Navratilova (República Checa, Tenis)

1995 Hassiba Boulmerka (Argelia, Atletismo)

1996 Carl Lewis (Estados Unidos, Atletismo)

1997 Equipo Español de Maratón (Atletismo)

1998 Arantxa Sánchez Vicario (España, Tenis)

1999 Steffi Graf (Alemania, Tenis)

2000 Lance Armstrong (Estados Unidos, Ciclismo)

2001 Manel Estiarte (España, Waterpolo)

2002 Selección de Fútbol de Brasil

2003 Tour de Francia (Ciclismo)

2004 Hicham El Guerrouj (Marruecos, Atletismo)

2005 Fernando Alonso (España, Automovilismo)

2006 Selección Española de Baloncesto

2007 Michael Schumacher (Alemania, Automovilismo)

2008 Rafa Nadal (España, Tenis)

2009 Yelena Isinbayeva (Rusia, Atletismo)

2010 Selección Española de Fútbol

2011 Haile Gebrselassie (Etiopía, Atletismo)

2012 Iker Casillas y Xavi Hernández (España, Fútbol)

2013 Chema Olazábal (España, Golf)

2014 Maratón Nueva York (Estados Unidos, Atletismo)

Por cierto, que Mary Wittenberg recibirá el Premio pocos días antes de que se celebre una nueva edición de la Maratón de Nueva York, sobre la que también escribiré en Carros de Fuego, porque Nueva York, aunque no sea la carrera más rápida del mundo, si es la más multitudinaria y desde luego la más mítica. 

21 octubre, 2014 | 13:21

Pistorius y otras crónicas negras

 

El cuatrocentista sudafricano Oscar Pistorius ha sido condenado a cinco años de cárcel por el homicidio de su novia, la modelo Reeva Steenkamp, tras un largo juicio. La sentencia se ha dictado esta mañana en Pretoria y se coloca en un punto aparentemente equidistante entre los quince que pedía finalmente el fiscal y el cumplimiento de la pena haciendo trabajos sociales que pretendía la defensa.

Oscar Pistorius, al que tuve ocasión de entrevistar en el Estadio Santiago Bernabéu hace algunos años, me pareció una persona extremadamente amable, inteligente y con capacidad de despertar simpatías por doquier. Pero…

No comento en si la pena me parece justa o injusta, porque sería un exceso por mi parte entrar en esos temas. No es esta la intención de este post, sino la de echar un vistazo a otros casos de deportistas famosos que ya protagonizaron problemas similares.

Por ejemplo, el boxeador argentino Carlos Monzón, un mito en su país, que fue condenado en 1989 a once años de prisión por el asesinato de su segunda esposa, Alicia Muñiz. Ambos regresaban de una fiesta y estaban en estado de embriaguez. El que fuera campeón mundial de los pesos medios entre 1970 y 1977, la habría arrojado desde un balcón, causándole la muerte, después de golpearla. El 8 de enero de 1995, mientras gozaba de un permiso para trabajar, murió en un accidente de tráfico.

Otro caso famoso en su momento, pero con un desenlace final muy distinto fue el del jugador de fútbol americano O. J. Simpson (Orenthal James Simpson), que fue acusado de asesinar el 12 de junio de 1994 en Los Ángeles a su exesposa Nicole Brown y a la que él pensó que era su pareja, Ronald Goldman, cosidos a puñaladas. Fue declarado “no culpable” en un juicio absolutamente mediático. Posteriormente, en 2007, fue detenido en Las Vegas y condenado a 33 años de cárcel por robo a mano armada y otros delitos.

Bruno Fernandes, portero del Flamengo, protagonizó otra historia truculenta. La modelo Eliza Samudio, de 25 años, su exnovia, le reclamaba la paternidad de su hijo, apenas un bebé. La chica desapareció y la policía le acusó de haberla asesinado. Fue condenado, aunque el cadáver nunca apareció. Fue decisivo el testimonio de un amigo, que confesó que el jugador de fútbol la había llevado a una finca, donde la entregó a otra persona. Otro testimonio aseguró (y perdonadme por la descripción truculenta) que la chica fue troceada y sus restos fueron quemados, enterrados en cemento o echados a los perros). Parece ser que Bruno Fernandes intentó suicidarse en la cárcel.

El jugador de rugby Marc Cécillon, internacional por Francia entre 1988 y 1995 (jugó las Copas del Mundo de 1991 y de 1995), fue acusado de matar a su esposa y condenado en 2008 a veinte años de cárcel, que fueron reducidos a catorce tras la apelación de la defensa. Según la sentencia, estaba borracho cuando le disparó cuatro tiros (el mismo número con el que Pistorius mató a su novia) con un revólver Magnun 357, nada menos que ante sesenta personas, durante una fiesta. En 2011 salió en libertad condicional.

Y, por último, otro boxeador, como Carlos Monzón, aunque venezolano. Edwin Valero, llamado el Inca, fue arrestado en 2010, acusado de asesinar a su esposa, Jennifer Carolina, en el Hotel Intercontinental Valencia, en Carabobo. Fue él mismo quien bajó de la habitación para comunicar en recepción que había asesinado a su esposa. La policía la encontró con tres heridas mortales de arma blanca. El púgil fue trasladado a una comisaría, en cuya celda se suicidó dos días después. Se ahorcó colgándose de la reja de su prisión con una soga hecha con su propia ropa. 

20 octubre, 2014 | 13:17

¿Y quién es el mejor atleta del mundo?

 

¿Quién ha sido el mejor atleta del mundo en 2014? La Federación Internacional se ha decidido por tres hombres y tres mujeres como finalistas. Ya sabéis los nombres, pero los recuerdo: Mutaz Essa Barshim, Renaud Lavillenie y Dennis Kimetto (hombres) y Gezebe Dibaba, Dafne Schippers y Valerie Adams (mujeres).

Elegir siempre es complicado, pero, además, el problema del atletismo es que no estamos ante un deporte, sino ante varios deportes englobados en un mismo nombre. Todos ellos apasionantes, al menos para mí.

¿Qué tiene que ver un corredor de 100 metros con un marchador de 50 kilómetros? ¿O qué semejanzas hay entre un saltador de altura y un lanzador de martillo? A mí me gustan y me emocionan todas y cada una de las pruebas del atletismo, pero reconozco que es difícil, como es el caso actual, decidir entre un saltador de altura (Barshim), un maratoniano (Kimetto) o un pertiguista (Lavillenie).

Y lo mismo sucede entre las chicas: una fondista (Genzebe Dibaba), una velocista (Dafne Schippers) o una lanzadora de peso (Valerie Adams). ¿Quién es mejor?

Ya tendremos tiempo de hablar sobre todo esto cuando llegue la hora de la entrega de trofeos, el 21 de noviembre, en Montecarlo, pero si yo votase lo haría ahora por Dennis Kimetto y por Valerie Adams. Pero ya sé que los lanzadores no son plato que a la IAAF le guste especialmente.

Dije en su momento que para mí el favorito era Justin Gatlin, por ese doblete en el ránking mundial en 100 y 200 metros, pero lo dije antes de que Kimetto batiese el récord del mundo de maratón con una marca para la historia. Todos los récords son históricos, obviamente, pero cuando se rompe la barrera de las dos horas y tres minutos se entra en una nueva frontera.

Gatlin, por supuesto, tiene sobre sí el estigma del dopaje, que nunca le abandonará. Y, además, se ha armado un revuelo impresionante tras su nominación… hasta el punto de que ha desaparecido de la triada de finalistas. Comentó una vez Dwain Chambers, otro convicto de dopaje, que lo malo no son los años de sanción, sino que te la recordarán toda la vida.

Decía antes que yo votaría ahora a Kimetto, en hombres, y a Valerie Adams, en mujeres. Una lanzadora que atesora casi sesenta victorias consecutivas y que lo ha ganado todo no debería ser relegada por la IAAF.

También he dicho que ya volveré sobre el tema, cuando llegue el momento, pero aquí tenéis algunos de méritos de este año de las seis personas que optan a un título prestigioso, que han ganado atletas que ya son míticos.

HOMBRES

Mutaz Essa Barshim (Qatar) Altura

Tiene 23 años. Primero del ránking al aire libre con 2,43 metros, lo que le convierte en segundo de las listas de todos los tiempos, tras el cubano Javier Sotomayor (2,45). Ha saltado esta temporada cuatro veces por encima de 2,40. Fue campeón mundial en pista cubierta en Sopot (2,38 metros). Tercero en la Copa Continental de Marrakech (2,34).

Renaud Lavillenie (Francia) Pértiga

Tiene 28 años. Récord mundial en pista cubierta (6,16 metros), desbancando a Sergey Bubka. En sala hizo las cuatro mejores marcas del año (tres veces por encima de seis metros) y al aire libre logró las seis más destacadas, con la mejor en 5,93. Ganador de la Copa Continental de Marrakech (5,80) y del Europeo de Zúrich (5,90), se perdió el Mundial indoor por lesión.

Dennis Kimetto (Kenia) Maratón

Tiene 30 años. Batió el récord mundial el 28 de septiembre, en Berlín, con una marca de 2h 02:57, en la primera vez que se rompe el muro de las dos horas y tres minutos. Su marca anterior era de 2h 03:45, que le valió la victoria en Chicago 2013. En este 2014 ha hecho 1h 01:42 en media maratón.

MUJERES

Valerie Adams (Nueza Zelanda) Peso

Tiene 30 años. Campeona mundial en pista cubierta en Sopot (20,67 metros), que fue su mejor registro de la temporada bajo techo. Al aire libre ha llegado a 20.59 y tiene las cinco mejores marcas de 2014.

Genzebe Dibaba (Etiopía) Mediofondo y fondo

Tiene 23 años. En pista cubierta fue campeona mundial de 3.000 metros en Sopot (8:55.04) y batió tres récords mundiales: 3:55.17 en 1.500 (3:55.17), 3.000 (8:16.60) y dos millas (9:00.48). Al aire libre lideró el ránking mundial de 5.000 metros (14:28.88) y venció en la Copa Continental de Marrakech en tres kilómetros (8:57.53). Es hermana de Tirunesh y Ejegayehu Dibaba.

Dafne Schippers (Holanda) 100 y 200 metros

La más joven de todos los nominados, con 22 años. Su gran éxito fue el doblete en velocidad en los Europeos de Zúrich, con marcas respectivas en las finales de 11.12 y 22.03. También fue tercera en la Copa Continental en 100 (11.26) y primera en 200 (22.28). Es décimo tercera del ránking mundial del año en 100 (11.03) y segunda en 200 (22.03), sólo por detrás de la estadounidense Allyson Felix (22.02). En pista cubierta fue semifinalista en los Mundiales de Sopot en 60 metros (7.18).

 

GRAN MEDIA MARATÓN EN VALENCIA

Mi enhorabuena para los organizadores de la Media Maratón de Valencia. Se propusieron hacer una gran carrera con marcas espléndidas y lo han conseguido. Por supuesto, no hay que decirlo, mi admiración por los corredores. En el caso masculino, mejor registro mundial del año y sexta marca de todos los tiempos para Abraham Naibei Cheroben (58:48), a veinticinco segundos del récord mundial de Zersenay Tadesse. Segundo en media de Valencia fue el también keniano Kenneth Kiprop Kipkenoi, con 59:01, segundo mejor registro de la temporada.  

17 octubre, 2014 | 12:53

Kimetto y el boicot de Harting a Gatlin

 

Regreso de vacaciones de Portugal (Lisboa y Funchal, en Madeira), con mi mujer y después de un largo periodo de tiempo casi desconectado de todo. Pero allí me enteré, asombrado, de que el keniano Dennis Kimetto había batido en Berlín el récord mundial con un registro por debajo de las dos horas y tres minutos. Y recibo la noticia precisamente en uno de los países europeos que más ha aportado al fondo mundial: Carlos Lopes, Fernando Mamede, Antonio Pinto, Rosa Mota…

¡Dos horas, dos minutos y 57 segundos! Algo inimaginable hasta hace nada. Y se abre un debate interesante. ¿Es posible bajar de las dos horas en los 42.195 metros?

Yo creo que sí, aunque no será de forma inmediata, porque saltos gigantescos en las marcas se dan muy esporádicamente en el atletismo, donde lo más habitual es ir conquistando frontera tras frontera, paso a paso, segundo a segundo, o centésima a centésima. Pero sí, creo que veremos a un atleta terminar la carrera olímpica más larga en un tiempo inferior a  los 120 minutos. Y estoy seguro, eso sí, de que será un atleta nacido en África. Mucho tendrían que cambiar las cosas.

Somos afortunados de estar presenciando la edad de oro de la maratón, con un grupo de extraordinarios atletas que han revolucionado la especialidad en los últimos años.

Y me encuentro también con que Robert Harting, el discóbolo alemán, ha renunciado a estar en la lista de preseleccionados (de diez deportistas) por la Federación Internacional para elegir al mejor atleta mundial de la temporada. La razón, la presencia en esa lista de diez del sprinter estadounidense Justin Gatlin, que en 2006 cumplió un castigo de cuatro años por dopaje y que en edad júnior también fue penalizado, aunque su sanción se acortó porque el atleta de Brooklyn esgrimió motivos terapéuticos.

La IAAF ha hecho público hoy mismo la lista de finalistas, que son tres hombres y tres mujeres: Mutaz Essa Barshim (Qatar), Dernnis Kimetto (Kenia) y Renaud Lavillenie (Francia), y Valerie Adams (Nueva Zelanda), Genzebe Dibaba (Etiopía) y Dafne Schippers (Holanda).

Como se ve, en la lista no está Harting, lo esperado. La sorpresa es la ausencia de Justin Gatlin, el líder del año, invicto, en 100 y 200 metros, con marcas deslumbrantes. ¿Por qué? Yo supongo que por su pasado. 

Y también en este caso se abría un debate. ¿Debe premiar la IAAF a un deportista que tiene antecedentes serios por dopaje? Lo cierto es que la sanción de Gatlin ya expiró y que ahora tiene todo el derecho a competir, y si tiene derecho a hacerlo también tiene derecho a recibir premios y ganar medallas, como hizo en los Juegos de Londres, por cierto. Pero es verdad que hubiera sido un premio algo turbio. Yo confieso que no miro con los mismos ojos a un atleta sancionado, aunque haya cumplido su pena, que a otro que tiene limpieza en su historial.

Y tras la petición de Harting de que su nombre se retirase de la lista no pude evitar acordarme de Miguel Ángel López, que desistió de subir al podio en un Campeonato de España para no compartir el cajón con Paquillo Fernández, en el regreso de este a la competición una vez terminada su sanción por tenencia de productos dopantes.

Y tampoco pude evitar acordarme de que hubo un tiempo en el que los grandes mítines desistían de contratar a atletas con dopaje superior a seis meses. Ahora esa costumbre se ha quebrado.

Las vacaciones me han traído buenos recuerdos de mi época de atleta. Cuando aún vivía en Salamanca hacíamos un encuentro anual entre el Sporting de Lisboa y la Unión Deportiva Salamanca, una vez en mi ciudad y otra en la capital portuguesa. Y fue en Lisboa cuando debuté internacionalmente al aire libre, en un encuentro entre Portugal, Argelia y España, en el que fui segundo y primer español, por detrás del portugués Jose Carvalho, que un año antes había sido quinto en 400 metros vallas en los Juegos Olímpicos de Montreal.

Tuve el placer y el orgullo de compartir Selección con Mariano Haro y me di cuenta de la fama que tenía: había periodistas portugueses esperándole en el aeropuerto para fotografiarle y entrevistarle y cuando ganó en su prueba el público, muy entendido, se le entregó incondicionalmente. También fue Lisboa uno de los primeros sitios a los que viajé como enviado especial de AS, pero ahora era la primera vez que me desplazaba de vacaciones. Y os recomiendo visitar Portugal si tenéis ocasión, un país que está sufriendo una crisis económica terrible, pero en el que todo el mundo te atiende con una sonrisa. Bueno, perdonadme esta nota nostálgica. 

En las vacaciones he aprovechado para leer intensamente y entre los libros con los que me he deleitado quiero destacar Correr hacia un Sueño, escrito por el italiano Giuseppe Catozzella, que narra la vida apasionante de la atleta somalí Samia Yusuf Omar, olímpica en Pekín 2008. Os lo recomiendo desde ahora mismo, porque estoy seguro de que os gustará y os emocionará. Y le dedicaré un próximo post, porque me parece que merece la pena.

El atletismo es un deporte apasionante que puede producir excelentes novelas y películas, que, por desgracia, no abundan. Y acabo de leer en El País, a este respecto, que se está rodando en Berlín Race, que narra la actuación de Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de 1936, celebrados en esta ciudad, aquellos en los que ganó las medallas de oro en 100, 200, longitud y el relevo 4x100 metros. Se estrenará en 2016, ochenta años después de aquella hazaña del Antílope de Ébano. No me la perderé.

EN LA MUERTE DE AGUSTÍN VEGA

Durante este tiempo de vacaciones murió en Málaga Agustín Vega, con el que he tenido el honor y la fortuna de haber trabajado durante años en el Diario AS. Era uno de los mejores fotógrafos de la historia del deporte español. También tuve el honor y la fortuna de haberme encontrado entre sus múltiples amistades. Adiós, maestro.    

 

13 octubre, 2014 | 07:48

Maratón: los últimos reyes europeos

 

ANTONFIZ

Fiz y Antón, plata y oro en los Mundiales de Atenas 1997.

 

África domina abrumadoramente en una carrera que tiene el nombre de una ciudad griega, cuya distancia se estableció en Londres y que durante mucho tiempo tuvo sus máximas estrellas en Europa y en Estados Unidos, con alguna pincelada de Japón y Australia. Y domina con un poder que sólo tiene parangón, en el atletismo, en el que ejercen los africanos en los 3.000 metros obstáculos. Los corredores kenianos y etíopes mantienen ahora una auténtica tiranía, aderezada con algún ugandés.

Europa se bate claramente en retirada y por dos motivos: la impresionante progresión africana y la propia decadencia. Las marcas de los diez mejores africanos de la historia tienen una antigüedad media de 2,2 años, mientras que los registros de los diez mejores europeos tienen 11,9 años de vejez y todos los protagonistas se han retirado ya.

Algo parecido pasa con los españoles, pero incluso más acentuado. Entre los diez mejores de todos los tiempos todos están retirados y el promedio de antigüedad es de 13,4 años.

Se ha producido pues, una funesta coincidencia para Europa: el retroceso clarísimo del Viejo Continente y la progresión apabullante de África. 

Para encontrar un campeón olímpico en los 42.195 metros hay que retroceder diez años:  el italiano Stefano Baldini, en Atenas 2004. Para leer un ránking en el que un europeo haya sido líder hay que hurgar en el año 2000: el portugués Antonio Pinto. Para localizar a un campeón del mundo hay que viajar aún más lejos en el tiempo: hasta Sevilla 1999, con Abel Antón. Y más hacia atrás hay que buscar para encontrar el último plusmarquista del mundo: el portugués Carlos Lopes, en 1985.

Entre los últimos reyes europeos de la maratón España ha tenido un gran protagonismo, con Abel Antón, Martín Fiz, Julio Rey… 

LOS ÚLTIMOS REYES EUROPEOS DE LA MARATÓN

Hombres

Juegos Olímpicos

Último campeón: Stefano Baldini (Ita), en Atenas 2004 (2h 10:55)

Última plata: John Treacy (Irl), en Los Ángeles 1984 (2h 09:56)

Último bronce: Stephen Freigang (Ale), en Barcelona 1992 (2h 14:00)

Último podio completo: Los Ángeles 1984 (Oro: Carlos Lopes (Por), 2h 09:21; Plata: John Treacy (Irl), 2h 09:56; Bronce: Stephen Freigang (Ale), 2h 14:00

 

Campeonatos Mundiales

Último campeón: Abel Antón (Esp), en Sevilla 1999 (2h 13:36)

Última plata: Julio Rey (Esp), en París 2003 (2h 08:38)

Último bronce: Viktor Röthlin (Sui), en Osaka 2007 (2h 17:25)

Último podio completo: No ha habido ninguno

 

Último plusmarquista mundial

Carlos Lopes (Por), 2h 07:12 en Rotterdam, el 20 de abril de 1985, hasta el 17 de abril de 1988)

 

Ránking del mundo

Último líder: Antonio Pinto (Por), 2h 06:36 (2000)

Ránking europeo de siempre

2h 06:36 Antonio Pinto (Por). Londres, 16-4-2003

2h 06:36 Benoit Zwierzchlewski (Fra). París, 6-4-2003

2h 06:48 Driss El Himer (Fra). París, 6-4-2003

2h 06:52 Julio Rey (Esp). Hamburgo, 23-4-2006

2h 07:12 Carlos Lopes (Por). Rotterdam, 20-4-1985

2h 07:13 Steve Jones (GBr). Chicago, 20-10-1985

2h 07:15 Dmytro Baranovskyy (Ucr). Fukuoka, 3-12-2006

2h 07:20 Vincent Rousseau (Bel). Berlín, 24-9-1995

2h 07:22 Stefano Baldini (Ita). Londres, 23-4-2006

2h 07:23 Fabián Roncero (Esp). Rotterdam, 18-4-1999

 

Mejores españoles en el ránking mundial en los últimos años

1º: Martín Fiz en 1996 (2h 08:25)

4º: Fabián Roncero en 1998 (2h 07:26)

6º: Alejandro Gómez en 1997 (2h 07:54)

6º: Alberto Juzdado en 1996 (2h 08:46)

6º: Martín Fiz en 1995 (2h 08:57)

5º: Toni Peña en 2001 (2h 07:34)

8º: Julio Rey en 2001 (2h 07:46)

9º: Francisco Javier Cortés en 2001 (2h 07:48)

9º: Toni Peña en 2000 (2h 07:37)

9º: Antonio Serrano en 1995 (2h 09:32)

06 octubre, 2014 | 07:22

Antes de Bolt Jamaica ya existía

OTTEY

Merlene Ottey ya ganaba medallas cuando Bolt tenía seis años. 

Los éxitos de Jamaica no comenzaron cuando Usain Bolt asombró al mundo en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 con sus primeros oros en la altísima competición y con aquellas victorias espectaculares y maravillosas. Jamaica ya estaba en el mapa antes de aquello y de que floreciese la mejor generación de velocistas de su historia y aunque El Relámpago haya iluminado más que nunca el atletismo de la isla caribeña.

Ni los éxitos de Jamaica no se reducen a los 100 y 200 metros, como podría pensarse por esa especie de semidictadura que tienen los hombres de la isla sobre estas distancias.

Por ejemplo, en el doble hectómetro el primer campeón olímpico no fue Usain, sino Donald Quarrie, que se impuso en Montreal 1976, atleta de clase excepcional y con un buen palmarés, porque, esos Juegos canadienses añadió a su triunfo en los 200, la plata en 100 y en Moscú 1980 fue tercero en la distancia larga. Terminó su vida deportiva con marcas personales de 10.07 en la distancia corta (1976) y con 19.86 en la larga (1971) a sólo tres centésimas de segundo del récord mundial establecido en México 1968 por el legendario Tommie Smith, uno de los norteamericanos del Black Power.

Al ver los éxitos de Don Quarrie, una chiquilla de dieciséis años llamada Merlene Ottey decidió dedicarse al atletismo y concretamente a la velocidad. Por suerte, porque se convirtió, a su vez, en una pionera, que llegó a conquistar nueve medallas olímpicas (tres platas y seis bronces) y catorce mundialistas (tres de oro, cuatro de plata y siete de bronce), siempre en 100, 200 y 4x100 metros. Sus mejores registros fueron de 10.74 en el hectómetro (sexta atleta de la historia) y 21.64 en 200 (tercera). Su permanencia en la élite es una de las más largas de todos los tiempos, porque consiguió su primera gran medalla con veinte años y la última con cuarenta, edad a la que aún era capaz de correr en 10.99. Con 52 años consiguió 11.96. Fascinante, desde luego.

Pero los grandes pioneros del atletismo jamaicano fueron Arthur Wint y Herb McKenley, que protagonizaron un bello doblete en los 400 metros de los Juegos de Londres 1948. Wint era un gigante (y más para su época) de 1,94 metros, que antes de esos Juegos londinenses vivía en Inglaterra, donde tenía trabajo en la Royal Air Force (RAF). Hacía compatibles los 400 y los 800 metros: además de su oro en la distancia corta en esos Juegos, fue plata en las dos vueltas a la pista, metal que repitió en Helsinki 1952. Fue un precursor de Alberto Juantorena como gran corredor de superélite en la prueba más larga de la velocidad y la más corta del mediofondo, pero nunca logró vencer en ambas en unos Juegos, al contrario que El Caballo, que lo hizo en Montreal 1976.

Los duelos entre Wint y McKenley eran apasionantes. Este segundo atleta consiguió tres platas olímpicas: en Londres, en 400 metros y en Helsinki 1952 en 100 y en 400, combinación que ahora nos puede parecer extraña. Estudió en la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, y era un corredor suicida, partidario de hacer una primera parte de carrera vertiginosa y de aguantar después como se pudiera.

Un ejemplo: en 1948, en los Campeonatos Estadounidenses de Milwauke hizo 45.9 con parcial de 20.9 en los primeros 200 y 25.0 en los segundos. Suicida, desde luego. También era partidario de entrenar menos y mantener la forma compitiendo casi de continuo. Eran otros tiempos.

Es curioso que ningún jamaicano hubiera ganado el oro olímpico en 100 metros hasta la llegada de Usain Bolt, aunque habían alcanzado cuatro medallas: tres platas (McKenley en Helsinki 1952; Lennox Miller en México 1968, y Don Quarrie en Montreal 1976, además de un bronce de Miller (Múnich 1972). Éste, por cierto, es el padre de Inger Miller, la gran sprinter estadounidense, que en los Mundiales de Sevilla 1999 fue oro en 200 y plata en 100 metros y que consiguió marcas personales de 10.79 y 21.77.

 Hasta aquí los Juegos Olímpicos. En los Mundiales, los primeros éxitos masculinos se dieron ya en la edición inaugural, la de Helsinki 1983 con el triunfo en los 400 metros para Bert Cameron, un estudiante en la Universidad de Texas, en El Paso (Estados Unidos). Hay que destacar a un gran velocista puro, Ray Stewart, que logró clasificarse en cuatro finales consecutivas de 100 metros: plata en Roma 1987; sexto en Tokio 1991 y octavo en Stuttgart 1993 y Gotemburgo 1995.

Jamaica ha ganado medallas olímpicas o mundialistas en las cinco pruebas de velocidad y en las dos de vallas, pero, además, las ha obtenido también en salto de longitud y decatlón masculinos y en triple femeninos.

En longitud, James Beckford fue plata en los Juegos de Atlanta 1996, tras el estadounidense Carl Lewis, y, el año antes, en los Mundiales de Gotemburgo, batido sólo por el cubano Iván Pedroso. Su mejor marca personal fue de 8,62 metros (1997). Estudió en Blinn (Estados Unidos).

En decatlón, Maurice Smith terminó segundo en Osaka 2007 con 8.644 puntos. También cursó estudios en Norteamérica, en este caso en Auburn, y en la combinada de Osaka sólo pudo con él el checo Román Sebrle, que le batió por 28 puntos.

La otra rareza jamaicana, por aquello de que no es corredora, y más concretamente velocista, es Trecia Smith, graduada en fisioterapia por la Universidad de Pittsburgh, que fue la mejor en triple salto en los Mundiales de Helsinki 2005.

Sí, Jamaica ya cosechaba medallas cuando Usain Bolt aún no había nacido, pero, ahora, se ha convertido en el timonel de la Isla de la Velocidad. A continuación tenéis un resumen de cómo los caribeños llegaron primero a las medallas y a los títulos olímpicos y mundiales:  

JUEGOS OLÍMPICOS

Hombres

100 m

Primera medalla: Herb McKenley, plata en Helsinki 1952, con 10.80

Primer oro: Usain Bolt, 9.69 en Pekín 2008 

200 m

Primera medalla y primer oro: Donald Quarrie, 20.22 en Montreal 1976

400 m

Primera medalla y primer oro: Arthur Wint, 46.2 en Londres 1948 

800 m

Primera medalla: Arthur Wint, plata en Londres 1948, con 1:49.5

Primer oro: No hay

110 mv

Primera medalla: Hansle Parchment, bronce en Londres 2012 con 13.12

Primer oro: No hay 

400 mv

Primera medalla: Winthrop Graham, plata en Barcelona 1992, con 47.66

Primer oro: No hay

Longitud

Primera medalla: James Beckford, plata en Atlanta 1996 con 8,29

Primer oro: No hay 

4x100 m

Primera medalla: Plata en Los Ángeles 1984 con 38.62

Primer oro: 37.10 en Pekín 2008

4x400 m

Primera medalla y primer oro: 3:04.04 en Helsinki 1952 

Mujeres 

100 m

Primera medalla: Merlene Ottey, bronce en Los Ángeles 1984 con 11.16

Primer oro: Shelley Ann-Fraser en Pekín 2008 con 10.78

200 m

Primera medalla: Merlene Ottey, bronce en Moscú 1980 con 22.20

Primer oro: Veronica Campbell, 22.05 en Atenas 2004

400 m

Primera medalla: Lorraine Graham, plata en Sydney 2000 con 49.58

Primer oro: No hay 

400 mv

Primera medalla y primer oro: Deon Hemmings, 52.82 en Atlanta 1996

4x100 m

Primera medalla: Bronce en Atlanta 1996 con 42.24

Primer oro: 41.73 en Atenas 2004

4x400 m

Primera medalla: Plata en Sydney 2000 con 3:23.25

Primer oro: No hay

CAMPEONATOS MUNDIALES

Hombres 

100 m

Primera medalla: Ray Stewart, plata en Roma 1987 con 10.08

Primer oro: Usain Bolt, 9.58 en Berlín 2009

200 m

Primera medalla: Christopher Williams, plata en Edmonton 2001 con 20.20

Primer oro: Usain Bolt, 19.19 en Berlín 2009

400 m

Primera medalla y primer oro: Bert Cameron, 45.05 en Helsinki 1983

400 mv

Primera medalla: Winthrop Graham, plata en Tokio 1991 con 47.74

Primer oro: No hay

Longitud

Primera medalla: James Beckford, plata en Gotemburgo 1995 con 8,30

Primer oro: No hay

Decatlón

Primera medalla: Maurice Smith, plata en Osaka 2007 con 8.644 puntos

Primer oro: No hay

4x100 m

Primera medalla: Bronce en Roma 1987 con 38.41

Primer oro: Berlín 2009, con 37.31 

4x400 m

Primera medalla: Bronce en Tokio 1991 con 3:00.10

Primer oro: Usain Bolt, 9.58 en Berlín 2009 

Mujeres 

100 m

Primera medalla: Merlene Ottey, bronce en Roma 1987 con 11.04

Primer oro: Veronica Campbell, 11.01 en Osaka 2007

200 m

Primera medalla: Merlene Ottey, plata en Helsinki 1983 con 22.19

Primer oro: Marlene Ottey, 21.98 en Stuttgart 1993

400 m

Primera medalla: Sandie Richards, bronce en Stuttgart 1993 con 50.44

Primer oro: No hay

100 mv

Primera medalla: Michelle Freeman, bronce en Atenas 1997 con 12.61

Primer oro: Brigitte Foster-Hylton, 12.51 en Berlín 2009 

400 mv

Primera medalla: Deon Hemmings, bronce en Gotemburgo 1995 con 53.48

Primer oro: Melanie Walker, 52.42 en Berlín 2009

Triple

Primera medalla y primer oro: Trecia Smith, 15,11 en Helsinki 2005

4x100 m

Primera medalla: Bronce en Helsinki 1983 con 42.75

Primer oro: 41.94 en Tokio 1991 

4x400 m

Primera medalla: Bronce en Atenas 1997 con 3:21.30

Primer oro: 3:20.65 en Edmonton 2001

Y os recomiendo un reportaje publicado en as.com, titulado La Isla de la Velocidad: http://archive.today/g5eK

 

01 octubre, 2014 | 07:16

Liebres: fabricantes de récords

 

Como todos sabéis, las liebres son atletas que ayudan a otros a hacer marcas de relieve o récords mundiales en las pruebas de mediofondo o fondo. Ellos mismos tienen alta calidad y con frecuencia están muy bien pagados. Para ser una buena liebre se requiere, esquemáticamente, ser un buen atleta y tener un sentido extraordinario del ritmo.

Las primeras liebres, que se sepa, se pudieron contemplar el 5 de octubre de 1930, en el Estadio Jean Bouin. El francés Jules Ladoumègue batió el récord mundial con 3:49.2, en una pista de 450 metros. Las liebres fueron Séraphin Martin, plusmarquista mundial de 800 metros con 1:50.6 (la prueba de que las grandes liebres deben ser atletas de mucho nivel), y un periodista llamado Jean Keller. Entonces estaba vigente una norma que decía que la liebre debía acabar la prueba, pero ni Martin ni Keller llegaron a la meta. Sin embargo, el récord fue homologado. La norma ya no rige en la actualidad.

Pero el uso de liebres se popularizó, sobre todo, con motivo del asalto, con éxito, a la barrera de los cuatro minutos en la milla. La carrera, que forma parte de la mitología del atletismo, se celebró el 6 de mayo de 1954, en Oxford. Roger Bannister ganó con 3:59.4 y sus marcapasos fueron los también británicos Chris Chataway, que terminó segundo, y Chris Brasher, que finalizó sexto. Éste tiró hasta las 880 yardas y luego tomó el mando Chataway, con Bannister detrás.

Otro ejemplo de que las liebres deben ser atletas de élite, porque Chataway batió meses después el récord mundial de 5.000 metros y Brasher fue campeón olímpico de 3.000 metros obstáculos en Melbourne 1956.

Y otro ejemplo más. El keniano William Tanui, oro olímpico en los Juegos de Barcelona 1992 se convirtió en liebre codiciada cinco años más tarde y tuvo mucho que ver en el récord mundial que el marroquí Hicham El Guerrouj batió en la milla el 7 de julio de 1999 en Roma, donde terminó la carrera de 1.609 metros en un tiempo de 3:43.13, plusmarca mundial vigente. El también keniano Robert Kibet fue el primer marcapasos, hasta las 880 yardas. Tanui tomó el mando en el mil y aguantó hasta las 1.320 yardas. Se retiró. Por sus méritos como liebre percibió 15.000 dólares, la cifra más alta, que se sepa. Y es que, si el esfuerzo de la liebre conduce a un récord mundial, el acuerdo económico se duplica.

También hay liebres camufladas y se me vienen a la memoria dos casos, que presencié en directo. En los 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 venció el marroquí Khalid Skah, en una carrera polémica. Perdió vuelta el también marroquí Hammou Boutayed, pero al ser doblado resucitó y ayudó a su compatriota. Los jueces intentaron retirarle y Skah fue descalificado, pero, tras la reclamación magrebí, se le reinstaló en lo más alto del podio. Cuando se le entregó el oro recibió una sonora pitada.

En los Mundiales de Sevilla 1999 los protagonistas también fueron marroquíes. Tiró como una bala Adil Kaouch, haciéndole la carrera a Hicham El Guerrouj, que venció finalmente con la mejor marca hecha jamás en 1.500 metros en un campeonato: 3:27.65. Por detrás, el keniano Nohan Ngeny (3:28.73) y los españoles Reyes Estévez (3:30.57), Fermín Cacho (3:31.34) y Andrés Díaz (3:31.83). Todo perfectamente legal, pero quizá poco deportivo. Reyes Estévez se encolerizó.

En el atletismo español también han existido y existen buenas liebres: Antonio Páez, que tuvo el récord español de 800 metros fue el mejor de todos e intervino en reuniones internacionales, no sólo españolas. Marc Roig es un experto actual en estas lides e hizo de marcapasos a la keniana Florence Kiplagat en la medio maratón de Barcelona de este mismo año, y también ayudó a la maratoniana gallega Alessandra Aguilar. Rafa Iglesias y Manuel Penas hicieron de liebres de Carles Castillejo…

Y también hay liebres que acaban ganando las carreras, algo que no es usual, pero que se ha producido en determinadas ocasiones. He aquí algunas de ellas:

Oslo 1981, carrera de 1.500 metros en los Bislett Games: Se reunieron casi todos los mejores corredores del mundo, con la ausencia notable de Sebastian Coe. La liebre era el estadounidense Tom Byers y en el grupo de atletas estaban nada menos que los británicos Steve Ovett (plusmarquista del mundo) y Steve Cram, el alemán Thomas Wessinghage, el estadounidense Steve Scott, el neozelandés John Walker y el español José Luis González.

Byers pasó en 57.52 (400 m) y 1:54.83 (800) y el grupo perseguidor a unos cincuenta metros por detrás. En esa constelación de grandes mediofondistas el interés dejó de ser hacer marca y el objetivo pasó a ser ganar la prueba. Nadie quería perder. De forma que la liebre llegó primera a la meta, con 3:39.01, con segunda plaza para Ovett (3:39.53) y tercera para González.

Los Ángeles 1994, maratón: El keniano Paul Pilkington debía ser la liebre hasta la mitad de carrera y pasó en 65:15, con un minuto de ventaja sobre el resto, que marchaba a un minuto de distancia. Como vio que nadie le seguía, decidió continuar y venció con 2h 12:13… y de pasó se llevó 27.000 dólares y un coche de regalo. Cuentan que un periodista estadounidense se dirigió al segundo clasificado, el italiano Luca Barzahi, para advertirle de que la liebre seguía viva, pero el transalpino no sabía inglés, de forma que llegó a la meta pensando que era el vencedor y levantando los brazos en señal de alegría.

Berlín 2000, maratón: El keniano Simon Biwott era el marcapasos y tiraba, entre otros, de Fabián Roncero, a la sazón plusmarquista español. Éste se retiró y Biwott decidió seguir. Y venció con un tiempo importante: 2h 07:42, cinco segundos por delante de otro español: Toni Peña.

Las liebres son casi necesarias para batir los récords mundiales en las pruebas de mediofondo y fondo, pero, eso, casi necesarias. En los Juegos de Londres 2012 el keniano David Rudisha batió el tope mundial con 1:40.91, sin liebres de ningún tipo. Era la primera vez que sucedía en un campeonato en esta distancia al aire libre desde que el cubano Alberto Juantorena batiese las plusmarcas en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 (1:43.5) y en la Universiada de Sofía 1977 (1:43.4). 

22 septiembre, 2014 | 08:52

Maratones de oro en septiembre y octubre

 

BEKELE PARIS

Bekele, venciendo en París, en su debut en maratón.

Históricamente, las mejores marcas en la maratón se producen en los meses de septiembre y octubre, los que venimos en llamar maratones de otoño. De las diez mejores marcas de todos los tiempos, las nueve primeras se han producido en estos meses, y de las veinte mejores, once. ¿Qué carreras tienen la culpa?

Fundamentalmente Berlín, con registros situados en los puestos primero, segundo, sexto, séptimo, octavo y noveno de la historia, seguida por Chicago (cuarto y quinto), Frankfurth (tercero) y Dubai (décimo). La capital alemana acoge la carrera más rápida del mundo.

Allí se han batido los últimos cinco récords mundiales: Paul Tergat (Ken), 2h 04:55 en 2003, Haile Gebrselassie (Eti), 2h 04:26 en 2007; el propio Haile, 2h 03:59 en 2008; Patrick Makau (Ken), 2h 03:38 en 2011 y Wilson Kipsang Kiprotich (Ken), 2h 03:23. Realmente impresionante.

Y en el momento en que escribo este post están anunciados para la próxima carrera los kenianos Dennis Kimetto (2h 03:45, en 2013, tercer hombre más rápido de la historia) y Enmanuel Mutai (2h 03:52 en el mismo año) y el etíope Tsegaye Kebede (2h 04:38 en 2012).

¿Y Chicago? Los organizadores han anunciado la presencia del etíope Kenenisa Bekele (2h 05:04), que se medirá a una poderosa escuadra keniana: Eliud Kipchoge (2h 04:05), Bernard Koech (2h 04:53), Sammy Kitwara (2h 05:16) y Dickson Chumba (2h 05:45).

En los récords por meses, también septiembre y octubre se ponen en cabeza de las mejores.

Está claro que en las próximas semanas vamos a ver una especie de revolución en el ránking mundial de esta temporada, que está retrasada respecto a la anterior... a falta de las carreras extraordinarias que nos esperan. Por ejemplo, en 2013 hubo nueve carreras por debajo de 2h 05:00; catorce en menos de 2h 06:00 y un total de 34 por debajo de 2h 07:00. En la temporada actual, las cifras respectivas son de tres, diez y veinticuatro. Pero creo que las cosas van a cambiar drásticamente.  

LAS CARRERAS MÁS DESTACADAS EN SEPTIEMBRE Y OCTUBRE DE 2014 

28 de septiembre: Berlín

12 de octubre: Chicago

19 de octubre: Amsterdam

26 de octubre: Frankfurt

LAS 10 MEJORES MARCAS DE SIEMPRE

2h 03:23 Wilson Kipsang Kiprotich (Ken). Berlín, 29-9-2013

2h 03:38 Patrick Makau Musyoki (Ken). Berlín 25-9-2011

2h 03:42 Wilson Kipsang Kiprotich (Ken). Frankfurt, 30-10-2011

2h 03:45 Dennis Kipruto Kimetto (Ken). Chicago, 13-10-2013

2h 03:52 Enmanuel Kipchirchir Mutai (Ken). Chicago, 13-10-2013

2h 03:59 Haile Gebrselasie (Eti). Berlín, 28-9-2008

2h 04:05 Eliud Kipchoge (Ken). Berlín, 29-9-2013

2h 04:15 Geoffrey Kiprono Mutai (Ken). Berlín, 30-9-2012

2h 04:16 Dennis Kipruto Kimetto (Ken). Berlín, 30-9-2012

2h 04:23 Ayele Abshero (Eti). Dubai, 27-1-2012

LOS RÉCORDS DE CADA MES

Enero: 2h 04:23, Ayele Abshero (Eti). Dubai, 27-enero-2012

Febrero: 2h 05:42, Dickson Kiptolo Chumba (Ken). Tokio, 23-febrero-2014

Marzo: 2h 05:37, Wilson Loyanae Erupe (Ken). Seúl, 18-marzo-2012

Abril: 2h 04:27, Duncan Kibet Kiron (Ken). Rotterdam, 5-abril-2009

Mayo: 2h 05:39, Eliud Kiptanui (Ken). Praga, 9-mayo-2010

Junio: 2h 08:55, Patrick Tambwé (Con). Mont-Saint-Michel, 20-junio-2004

Julio: 2h 10:01, Nicholas Manza Kamakya (Ken). Gold Coast, 3-julio-2011 y 2h 10:01, Yuki Kamauchi (Jap). Gold Coast, 7-julio-2013.

Agosto: 2h 06:32, Samuel Wanjiru (Ken). Pekín, 24-agosto-2008

Septiembre: 2h 03:23, Wilson Kipsang Kiprotich (Ken). Berlín, 29-septiembre-2013

Octubre: 2h 03:42, Wilspon Kipsang Kiprotich (Ken). Frankfurt, 30-octubre-2011

Noviembre: 2h 06:06, Geoffrey Kiprono Mutai (Ken). Nueva York, 6-noviembre-2011

Diciembre: 2h 05:18, Tsegay Kebede (Eti). Fukuoka, 6-diciembre-2009

Y el primer domingo de noviembre, como cada año, la Maratón de Nueva York, la más famosa y multitudinaria del mundo, aunque no la más rápida, ni mucho menos. Y con una participación excelente, que incluye al plusmarquista mundial, el keniano Wilson Kipsang (2h 03:23). También corren sus compatriotas Geoffrey Mutai (2h 04:15, que hizo 2h 03:02 en el circuito descendente de Boston), Stanley Biwott (2h 04:55), Peter Cheruiyot Kirui (2h 06:31), Michael Kipyego (2h 06:48) y Micah Kogo (2h 06:56) y el etíope Gebre Gebremarian (2h 04:53). Es decir, siete hombres con menos de 2h 07:00.

Y entre las mujeres, tres con registros debajo de las dos horas y veinte minutos: las kenianas Mary Keitany (2h 18:37) y Edna Kiplagat (2h 19:50) y la etíope Buzunesh Deba (2h 19:59). 

16 septiembre, 2014 | 12:14

Gatlin: ¿Mejor del mundo este año?

 

La temporada esta finalizada virtualmente y alguno de los que seguís Carros de Fuego ya habéis apuntado que Justin Gatlin puede ser elegido por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) como el mejor atleta mundial del año. Estoy de acuerdo. Otros de los que también seguís Carros de Fuego restáis valor a sus méritos por el hecho de que tiene un historial bastante turbio en cuestiones de dopaje. También estoy de acuerdo.

Ya sé que me adelanto mucho a los acontecimientos, porque falta bastante para que la IAAF entregue sus premios, pero, sí, creo que va a ganar Justin Gatlin.

Se me ocurre que podría haberle hecho sombra el qatarí Mutaz Essa Barshim, por esos impresionantes 2,43 metros que le han aupado a lo más alto de las listas anuales, pero su superioridad en salto de altura no ha sido clara. Un dato: esta temporada ha saltado diez veces 2,30 metros o más y ha vencido en cinco pruebas, pero ha sido segundo en dos, tercero en una y cuarto en otras dos.  

El estadounidense, sin embargo, ha vencido siempre, tanto en 100 como en 200 metros, y ha hecho marcas sensacionales: 9.77 en la distancia corta y 19.68 en la larga, en ambos casos las mejores de esta temporada. No creo que pese mucho en su contra su historial de dopaje, del que hablaré más adelante.

Me da la impresión que la IAAF se decantará claramente por Justin Gatlin y que probablemente entregue a Mutaz Essa Barshim algún galardón a la mejor marca del año: sus 2,43 metros le han convertido en el segundo mejor atleta del ránking mundial de siempre, tras el cubano Javier Sotomayor, y son la tercera marca de la historia, por detrás de los 2,45 y los 2,44 del caribeño.

Y no nos olvidemos del francés Yohann Diniz, que estableció un espléndido récord mundial en los 50 kilómetros marcha de los Campeonatos Europeos de Zúrich, con 3h 32:33. Recibirá un premio como nuevo plusmarquista, pero la IAAF no es partidaria de recompensar a los marchadores, como el historial demuestra: ni uno solo ha sido elegido, jamás, ni en hombres ni en mujeres.

Y vamos con ese pasado oscuro de Justin Gatlin y su relación con el dopaje. En 2001, siendo júnior dio positivo y fue descalificado por dos años, pero el atleta alegó que ese positivo era consecuencia de la medicación que recibía desde niño para combatir una enfermedad denominada Trastorno por Déficit de Atención. La explicación fue aceptada y pudo volver a competir desde julio de 2002.

Pero en 2006 volvió a dar positivo, esta vez con testosterona y recibió ocho años de castigo, además de anularse los 9.77 que logró en Doha el 12 de mayo de ese año, que igualaban el récord mundial de Asafa Powell. Pero hubo de nuevo una reducción de pena. El velocista de Brooklyn (Nueva York) recordó que su castigo anterior se debía a esa medicación terapéutica y se ofreció a colaborar. Su castigo se redujo a la mitad y volvió a competir en agosto de 2010.

Ese año terminó en 10.09 en 100 y 20.63 en 200; en 2011 progresó hasta 9.95 y 20.20; en 2012 volvió a dar un paso adelante, con 9.79 y 20.11; en 2013 se estancó ligeramente, con 9.85 y 20.21, pero en este 2014 ha hecho una temporada impecable, con 9.77 y 21.68.

Hasta cinco atletas premiados como los mejores de cada temporada han tenido relación con el dopaje, pero recibieron sus galardones antes de la sanción: la jamaicana Merlene Ottey, la alemana Katrin Krabbe, los estadounidenses Tyson Gay y Marion Jones y el jamaicano Asafa Powell. Todos sprinters, por cierto. En 2013 recibió el premio a la mejor atleta femenina la jamaicana Sally-Ann Fraser-Pryce, otra velocista, que había dado positivo en 2010 al tomar un medicamento contra el dolor de muelas. La propia IAAF interpretó que había sido accidental y la castigó sólo con seis meses.

Y en la categoría femenina, ¿qué pasará? Yo votaría, sin duda alguna, a la neozelandesa Valeri Adams, invicta este año en peso y que suma casi sesenta triunfos consecutivos, pero no sé si la IAAF se va a atrever a votar a una lanzadora. Los antecedentes no la favorecen, desde luego, porque los lanzadores tampoco gozan de mucho simpatía entre los que eligen a los mejores del año, como también demuestra la lista de vencedores: sólo ha sido reconocido como el mejor de la temporada el jabalinista checo Jan Zelezny.

Pero el premio para Valeri Adams sería bonito y merecido para una atleta ejemplar.

Volveré sobre el tema cuando llegue el momento.

Y, por cierto, ¿quiénes serán los vencedores españoles? Quiénes serán elegidos por la RFEA como los mejores de 2014. No hace falta ser adivino: Ruth Beitia y Miguel Ángel López.

 

HISTORIAL DE GANADORES 

1988: Carl Lewis (Usa) y Florence Griffith-Joyner (Usa)

1989: Roger Kingdom (Usa) y Ana Fidelia Quirot (Cub)

1990: Steve Backley (GBr) y Merlene Ottey (Jam)

1991: Carl Lewis (Usa) y Katrin Krabbe (Ale)

1992: Kevin Young (Usa) y Heike Henkel (Ale)

1993: Colin Jackson (GBr) y Sally Gunnell (GBr)

1994: Noureddine Morceli (Alg) y Jackie Joyner-Kersee (Usa)

1995: Jonathan Edwards (GBr) y Gwen Torrence (Usa)

1996: Michael Johnson (Usa) y Svetlana Masterkova (Rus)

1997: Wilson Kipketer (Din) y Marion Jones (Usa)

1998: Haile Gebrselassie (Eti) y Marion Jones (Usa)

1999: Michael Johnson (Usa) y Gabriela Szabo (Rum)

2000: Jan Zelezny (Rch) y Marion Jones (Usa)

2001: Hicham El Guerrouj (Mar) y Stacy Dragila (Usa)

2002: Hicham El Guerrouj (Mar) y Paula Radcliffe (GBr)

2003: Hicham El Guerrouj (Mar) y Hestrie Cloete (Rsa)

2004: Kenenisa Bekele (Eti) y Yelena Isinbayeva (Rus)

2005: Kenenisa Bekele (Eti) y Yelena Isinbayeva (Rus)

2006: Asafa Powell (Jam) y Sanya Richards (Usa)

2007: Tyson Gay (Usa) y Meseret Defar (Eti)

2008: Usain Bolt (Jam) y Yelena Isinbayeva (Rus)

2009: Usain Bolt (Jam) y Sanya Richards (Usa)

2010: David Rudisha (Ken) y Blanka Vlasic (Cro)

2011: Usain Bolt (Jam) y Sally Pearson (Aus)

2012: Usain Bolt (Jam) y Allyson Felix (Usa)

2013: Usain Bolt (Jam) y Sally-Ann Fraser-Pryce (Jam)

13 septiembre, 2014 | 12:11

Pistorius: de ídolo de masas a hombre maldito

 

Oscar Pistorius ha sido declarado culpable de homicidio involuntario y sobre él pesa una posible condena de quince años de cárcel, como máximo. La pena se conocerá el día 13 de octubre. La Fiscalía no descarta apelar para que se endurezca. El juicio ha sido largo y mediático, incluso se ha televisado en directo, con la salvedad del testimonio del atleta. Y ha sido fotografiado desde todos los ángulos.

Hemos visto las lágrimas del velocista sudafricano, que algunos sostienen que eran falsas, y la cara de asombro y dolor de los padres de Reeva Steenkamp. Le hemos visto salir y entrar al edificio del juzgado, en Pretoria. Hemos escuchado las acusaciones despiadadas del fiscal, la defensa a ultranza de los abogados del atleta…

Oscar Pistorius era un ídolo en su país, uno de sus deportistas más conocidos, valorados y admirados.

Su lucha envidiable contra su minusvalía despertó la admiración no sólo en su país, sino en el mundo entero. Ya sabéis que nació sin peronés y le fueron amputadas las piernas desde la rodilla para abajo y sustituidas por unas prótesis de altísima tecnología. 

Y en Sudáfrica su leyenda se acrecentó aún más cuando derrotó ante las máximas instancias jurídicas mundiales (el TAS, Tribunal de Arbitraje Deportivo) a la casi todopoderosa Federación Internacional de Atletismo (IAAF), que le había declarado inelegible para competir oficialmente al considerar que sus prótesis le beneficiaban.

Pistorius y su equipo jurídico lograron demostrar que no era así y pudo correr en Londres 2012, aunque no llegó a la final. Era el primer amputado severo que competía en unos Juegos.

Yo siempre he defendido que las prótesis beneficiaban sus prestaciones, sobre todo en los 400 metros, donde su segunda parte de carrera era impresionante, probablemente gracias al menor desgaste, pero admito, evidentemente, que se pueda pensar lo contrario. Y admiro su lucha permanente y su fe en sí mismo.

Pues bien, el ídolo es ahora un apestado, o casi. En su país y fuera de él.

Es difícil aceptar que no haya sido condenado por asesinato, que es hacia donde apuntaban todos los indicios, pero, como es natural, he seguido el juicio desde lejos, desde muy lejos, aunque con atención, y cuando una jueza de prestigio como es Thokozile Masipa ha tomado la decisión que ha tomado, será por algo. La magistrada es la segunda mujer negra en alcanzar la condición de jueza en un país que hasta no hace mucho practicaba la más feroz segregación racial. Uno de sus apoyos fue Nelson Mandela.

De ídolo a hombre maldito. A juguete roto. Todo cambió cuando el 14 de febrero de 2013 Oscar Pistorius, un amante de las armas de fuego, disparó a la modelo Reeva Steenkamp, su novia, según él confundiéndola con un intruso en su casa de Pretoria. La vida se le quebró en unos pocos minutos.

Podéis encontrar algunas cosas interesantes en su página web (http://www.oscarpistorius.com/), como, por ejemplo, estas frases de Oscar escritas el 14 de febrero de 2014, justo un año después de la muerte de Reeva:

“No hay palabras para expresar adecuadamente mis sentimientos sobre el accidente devastador que ha causado tanto dolor para todos los que verdaderamente amaban y continúan amando a Reeva. El dolor y la tristeza, especialmente para los padres de Reeva, familiares y amigos, me consume con dolor. La pérdida de Reeva y el trauma de ese día lo voy a llevar conmigo para el resto de mi vida. Oscar”.

Y aquí tenéis una entrada de Carros de Fuego sobre Oscar Pistorius bastante antes de que abatiese a tiros a su novia. Quizá os interese:

http://blogs.as.com/carros-de-fuego/2010/10/una-persona-admirable.html

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