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31 julio, 2016 | 18:29

García Bragado, Merlene Ottey y otros atletas eternos en los Juegos

BRAGADOJesús Ángel García Bragado se convertirá en los Juegos de Río en el atleta masculino internacional que más veces ha competido olímpicamente y empatará a la jamaicano-eslovena Merlene Ottey con siete presencias. Chuso ha hecho historia, con una trayectoria ejemplar. Estos son los atletas que han competido en siete o seis Juegos Olímpicos.

SIETE PRESENCIAS EN LOS JUEGOS
Jesús Ángel García Bragado
50 km marcha
Nació el 27 de octubre de 1969, en Madrid.
En sus seis experiencias olímpicas anteriores a los Juegos de Río, en los que competirá con 46 años, no ha conseguido medallas olímpicas, aunque el carácter sospechoso de algunos de los atletas que le derrotaron (muy poco sospechosos, para ser sincero) le podrían haber colocado en el podio en dos ocasiones. Pero esa es otra historia. Debutó en Barcelona 1992, con 22 años, y una décima posición, y siguió en Atlanta 1996 (abandonó), Sidney 2000 (12º), Atenas 2004 (5º), Pekín 2008 (4º) y Londres 2012 (17º). Marca personal: 3h 39:54 (1997).

Merlene Ottey
100, 200, 4x100 y 4x100 metros
Nació el 10 de mayo de 1960 en Cold Spring, en Hanover (Jamaica)
Se nacionalizó eslovena en mayo de 2002 y compitió por primera vez con el país europeo en los Mundiales en pista cubierta de Birmingham 2003. Su trayectoria en los Juegos, además de amplia, es exitosa, aunque el oro siempre se le negó. Comenzó en Moscú 1980 (bronce en 200, sexta en 4x100 y eliminada en series en 4x400) y con tinuó en Los Ángeles 1984 (bronce en las pruebas individuales y octava en el relevo corto); Seúl (cuarta en 200); Barcelona 1992 (5ª en 100, bronce en la distancia superior y descalificada en 4x100); Atleta 1996 (plata en 100 y 200 y bronce en 4x100); Sidney 2000 (bronce en las pruebas individuales y plata en 4x100) y Atenas 2004 (eliminada en 100 y 200 metros en las semifinales). Comenzó compitiendo en los Juegos con veinte años y terminó con 44. Marcas personales: 10.74 (100, en 1996) y 21.64 (200, en 1991).

SEIS
Joao N’Tyamba
800, 1.500 y maratón
Nació el 20 de marzo de 1968 en Lubango (Angola)
El más discreto de los tres hombres y cinco mujeres que han competido en seis o siete Juegos. Comenzó como mediofondista y terminó como maratoniano de cierto nivel. En Seúl fue eliminado en las series de 800 y en Barcelona 1992 y Atleta 1996 en las de 1.500. En Sidney 2000 fue 17º en maratón, en Atenas 2004 descendió al puesto 53º y en Pekín 2008 se retiró. Marcas personales: 1:47.54 (800, en 1992), 3:39.54 (1.500, en 1992) y 2h 11:40 (maratón, en 2001). 

Dragutin Topic
Altura
Nació el 12 de marzo de 1971 en Belgrado (Yugoslavia). Posteriormente, tras las guerras de los Balcanes, compitió cpn Serbia, su república natal. Fue jugador de baloncesto con el Estrella Roja. Debutó olímpicamente en Barcelona 1992 con la octava plaza y siguió en Atlanta 1996 (4º), en Sidney 2000 (no pasó la calificación), Atenas 2004 (décimo), Pekín 2008 (no llegó a la final) y Londres 2012 (nulos). Marca personal: 2,38 en 1993.

Lia Manoliu
Disco
Nació el 25 de abil de 1932 en Chisinau (Rumanía) y murió el 9 de enero de 1998 en Bucarest, la capital de su país, que cuando ella nació era un reino, cuando compitió un país comunista y cuando falleció una democracia parlamentaria. Murió tras entrar en coma a causa de un tumor cerebral y, estando en esa condición, sufrió un ataque al corazón. En Helsinki 1952 fue sexta, en Melbourne 1956, novena, en Roma 1960 y Tokio 1964 se llevó el bronce y en México 1968 y Múnich 1972 fue campeona. Una leyenda del lanzamiento de disco. Marca personal: 62,06 metros (1972)

Tessa Sanderson
Jabalina
Nació el 14 de marzo de 1956 en Saint Elizabeth (Jamaica), hija de ganeses. Emigró a Gran Bretaña (Wolverhampton) y con este país compitió internacionalmente. En los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 terminó décima. En Moscú 1980 cayó en la calificación, pero cuatro años después, en Los Ángeles, fue campeona olímpica. Retroceso en Seúl 1988, donde no accedió a la final. En Barcelona 1992 acarició el bronce (fue cuarta) y en Atlanta 1996 no llegó a la final. Marca personal:76,58 en 1973.

Maria Lourdes Mutola
800 metros
Nació el 27 de octubre de 1972 en Maputo (Mozambique). Una de las grandes atletas de 800 metros en la historia dleatletismo. Comenzó su trayectoria olímpic< en Seul 1988, donde fue eliminada en semifinales. En Barcelona 1992 fue quinta, en Atlanta 1996 llegó al bronce y en Sidney 2000 se proclamó campeona. En Atenas 2004 descensió al ciarto puesto y en Seúl 2008 al quinto. En sus momentos de máximo esplendor se entrenaba en Oregón, meca de los atletas  de mediofondo y fondo, y ha preparado a Semenya. Marca personal: 1:55.19 en 1994. 

Nicoleta Grasu
Disco
Nació el 11 de septiembre de 1971 en Secuiemi (Rumanía). No pasó la calificaciónen los Juegos de Barcelona 1992. Fue séptima en Atlanta 1996. Volvió a cae r en la calificaciñonen Sidney 2000. Terminño quinta en Atenas 2004, duodécima en Pwkín 2008 yb fue eliminada en la calificación en Londres 2012. Marca personal. 68,80 (1999). 

28 julio, 2016 | 12:42

Juegos Olímpicos: Cacho, Plaza, María Vasco... Los hitos españoles

CACHODe Amberes a Río. Ese es el largo camino que ha recorrido el atletismo español en su trayectoria olímpica. De 1920 a 2016. Una historia de superación, en general, con sus altas y bajas inevitables. Al principio se viajaba “a aprender” como se decía en los primeros tiempos. Posteriormente, aunque de forma modesta, algunos españoles se han dedicado en los Juegos “a enseñar”. Y es que hemos pasado de que nuestros atletas cayeran casi absolutamente a la primera a buscar medallas, con mayor o menor fortuna.
El comienzo fue en Amberes, como queda dicho. Catorce atletas, todos hombres, entre los que uno, Félix Mendizábal, consiguió acceder a las semifinales de 100 metros. Primer español en esa ronda, en cualquier prueba. Primer hito en nuestra historia olímpica.
Más abajo tenéis un relato breve de la conquista de nuevos horizontes. El primer finalista, el primer medallista, el primer campeón… Y lo mismo entre las mujeres, que debutaron en Montreal 1976, excesivamente tarde. Lo mismo, pero sin el punto final: tenemos primera, y única medallista (María Vasco), pero no primera campeona. Y en este punto las miradas se dirigen hacia Ruth Beitia, inevitablemente. Yo creo que Ruth tiene asumido que va a luchar por ello.
 
HOMBRES
Primeros españoles en competir
Amberes 1920 (15 de agosto)

Félix Mendizábal, 2º en la 4ª serie de 100 metros con 11.2 estimado, y 2º en la 2ª carrera de cuartos, sin marca conocida. También en el hectómetro Diego Ordóñez, 3º en la 7ª eliminatoria, sin marca. Carlos Botín, 3º en la 8ª eliminatoria, con 11.1 estimado. Jaime Camps, 5º en la 6ª eliminatoria, sin marca. En 800 metros: Miguel García, 3º en la 5ª eliminatoria con 2:02.2, estimado, y José Grassett, 7º en la 1ª eliminatoria, sin marca registrada. En jabalina: Ignacio Izaguirre, 23º en la calificación con 38,92 metros.


Primer semifinalista
Amberes 1920 (16 de agosto)
Félix Mendizábal, 5º en la 1ª semifinal de 100 metros, con registro desconocido.
 
Primer finalista
Londres 1948
Constantino Miranda, 8º en 10.000 metros, sin marca conocida. La carrera fue pésimamente controlada por los jueces, que se hicieron un lío con los atletas doblados y también al contar las vueltas. El puesto de Miranda aparece en otras fuentes como séptimo, duodécimo, décimo noveno y trigésimo. El mismo atleta fue octavo en los 3.000 metros obstáculos, con 9:26.6
 
Primera medalla
Moscú 1980 (30 de julio)
Jordi Llopart, plata en 50 km marcha con 3h 51:25
 
Primera medalla en carreras
Los Ángeles 1984 (11 de agosto)
José Manuel Abascal, bronce en 1.500 metros con 3:34.30
 
Primer oro
Barcelona 1992 (31 de julio)
Daniel Plaza, campeón en 20 km marcha con 1h 21:45
 
Primer oro en carreras
Barcelona 1992 (8 de agosto)
Fermín Cacho, campeón en 1.500 con 3h 40.12
 
Primer español con dos medallas
Atlanta 1996 (3 de agosto)
Fermín Cacho, plata en 1.500 con 3:36.40, a la que se suma el oro de Barcelona

Primer medallista en saltos

Barcelona 1992 (7 de agosto)

Javier García Chico, bronce en pértiga con 5,75 metros.

Primer y unico medallista en lanzamientos
Atenas 1984 (18 de agosto)
Manuel Martínez, bronce en peso con 20,84, tras la descalificación del ucraniano Yuriy Belonog por dopaje
 
MUJERES
Primera en competir
Montreal 1976 (23 de julio)
Carmen Valero, 6ª en la 1ª eliminatoria de 800 metros con 2:06.14. Compitió cinco días después en 1.500 y fue 8ª en la 3ª eliminatoria con 4:17.65
 
Primera en ser finalista
Seúl 1988 (25 de septiembre)
Mayte Zúñiga, séptima en 800 metros con 1:59.82
 
Primera y única medallista
Sidney 2000 (28 de septiembre)
María Vasco, bronce en 20 km marcha con 1h 30:23

25 julio, 2016 | 18:06

Kendra Harrison, Carl Lewis y otras historias de los Trials olímpicos

Kadra Kendra Harrison, conocida como Keni, batió el pasado viernes en Londres el récord mundial de los 100 metros vallas, que tenía la búlgara Yordanka Donkova desde el año 1988. La estadounidense corrió en 12.20, una centésima más rápido que la europea. Pero no la veremos en los Juegos de Río porque en los Trials de su país no se clasificó. Una pena, desde luego, pero no una injusticia. Las normas de Estados Unidos son claras: acuden los tres primeros en cada prueba, sin otras consideraciones. Es una regla que nadie discute allí.

Las tres representantes de Estados Unidos en Río son Brianna Rollins (12.34), Kristi Castlin (12.50) y Ni Ali (12.55), que son, tras Kendra, segunda, tercera y cuarta del ránking mundial. Las siete mejores vallistas del mundo en el momento en el que escribo este post son estadounidenses, así que el hecho de que Harrison no esté en el equipo no ha sido un drama en su país, aunque sí para ella, lógicamente. A Kendra Harrison le esperan ya sólo los mítines, que no es poco, pero no podrá experimentar la fiesta olímpica de la ciudad brasileña.

Pero, ¿quién es Kendra Harrison?

Nació el 19 de septiembre de 1992, en Clayton (Carolina del Norte, Estados Unidos).

Mide 1,63 y pesa 52 kilos.

Es hija adoptada de Gary y Karon Harrison, dos militares, que tienen once hijos, ocho de ellos adoptados. Ella es la única que hace deporte.

Se entrena con Edrick Floreal, antiguo saltador de triple que acudió a dos Juegos Olímpicos, y es profesional desde el año pasado.

Sus primeros deportes fueron la gimnasia y el fútbol (soccer), pero los abandonó pronto.

Compitió en los Trials de 2012, pero no pasó de las series. En los de 2016, a pesar de tener la mejor marca mundial, no se clasificó para el equipo estadounidense.

Se clasificó para los Mundiales de Pekín 2015, pero fue eliminada por una salida nula en las semifinales.

En los Campeonatos del Mundo en pista cubierta de Eugene 2016 tropezó fuertemente en la primera valla y acabó última.

En los Trials de Eugene 2016 acabó sexta y no se clasificó para los Juegos de Río.

El 22 de julio, en la Diamond League de Londres, batió el récord mundial con 12.20.

Al final de este post tenéis algunos otros datos estadísticos. En cuanto a los Trrals: cada país elije su modo de selección y Estados Unidos tiene el suyo desde siempre y para la mentalidad de este país no hay otro posible.

Los tres primeros en sus Campeonatos van a los Juegos y los relevistas salen, técnicamente, de todo el equipo. Y van los tres primeros pase lo que pase, haya lesiones o malas actuaciones de los mejores. La única salvedad es que tengan mínima olímpica, cosa que a ellos ni les preocupa, salvo en la marcha y poco más. He hablado a lo largo de mi vida como periodista con muchos atletas estadounidenses y ninguno, absolutamente ninguno, cuestiona el sistema de selección de su país.

Ellos no entenderían que la selección se decidiera en un despacho. Se decide en la pista y nadie se cuestiona que sea así. Harrison se ha lamentado de no poder ir a los Juegos, como no puede ser menos, pero no ha pedido ningún trato de favor. No lo recibiría, pero es que a ella ni se le pasa por la imaginación. A lo largo de la historia de los Trials ha habido muchas bajas de atletas candidatos al oro que se quedaron fuera.

Por ejemplo, siempre me ha encantado la de Harrison Dillard, llamado El Huesos por su escasa corpulencia. Era el mejor vallista del mundo en 1948, pero también un gran corredor en lisos: hasta junio de ese año había sumado 82 victorias consecutivas. En los Trials apostó por clasificarse para los Juegos de Londres 1948 en 100 y 110 mv.

Consiguió su puesto en la primera modalidad, pero en la segunda, en la que era la gran estrella, golpeó fuertemente tres vallas y tuvo que abandonar. Acudió a la capital británica en lisos... y venció. Cuatro años después se clasificó en los Trials en vallas para los Juegos de Helsinki 1952... y venció. Es el único atleta de la historia que ha sido campeón olímpico en ambas distancias. Y también hay que recordar a Carl Lewis y a Dan O’Brien en los Trials de 1992.

El Hijo del Viento estaba ligeramente enfermo y no se clasificó en 100, aunque sí en longitud. En la primera distancia era el gran favorito. Corrió los 4x100 metros en el Estadio de Montjuïc y fue más rápido en la recta final que el británico nacido en Jamaica Linford Christie, que había sido campeón olímpico.

En cuanto a O’Brien era el mejor del mundo, indiscutiblemente, en decatlón, pero en los Trials hizo tres nulos en pértiga y se quedó fuera. Estuvo en Barcelona como comentarista televisivo y semanas después batió el récord mundial. Tragedias y grandezas de los Trials Usa. Un sistema que ellos han elegido y que, para la mentalidad estadounidense, es el único posible. Y criticarlo es un acto gratuito.

El atletismo históricamente más poderoso del mundo es muy competitivo y, por eso y por otras cosas, es grande y lo seguirá siendo. Allí lo que no se admitiría de ninguna manera es que alguien fuese seleccionado porque compite en altitud, a última hora, buscando expresamente una mínima.

KENDRA HARRISON, EN DATOS

Mejores marcas al aire libre

100 mv: 12.20 (2016)

400 mv: 54.09 (2015)

100 m: 11.35 (2016)

400 m: 55.49 (2012)

Registros en pista cubierta

60 mv: 7.77 (2016)

60 m: 7.31 (2014)

400 m: 53.82 (2013)

23 julio, 2016 | 12:14

Bolt tiene Río a tiro y Hortelano acaricia los 20 segundos

HORTELANO, plata 2016 

Nunca en mi vida pensé que iba a ver a un español correr los 100 metros en 10.06 y los 200 en 20.18. Ni en mis sueños más placenteros se me apareció jamás esa imagen. Ahora ya no sueño: estoy seguro de que veré a un español bajar de los diez segundos en la primera distancia y de los veinte en la segunda. Sobre todo esto último. Impresionante Bruno Hortelano.

También confieso que cuando Usain Bolt se lesionó en los Trials de su país, que no son tales, aunque aquí los llamemos así, me sentí pesimista. Creí que no estaría listo para demostrar que podría ir a los Juegos de Río. Me equivoqué, afortunadamente, y me alegro del todo de esa equivocación. El Relámpago ha vuelto. Venció en la Diamond League de Londres con 19.89 en esa misma carrera en la que Hortelano hizo astillas su propio récord español. Una carrera que los buenos aficionados no olvidaremos jamás.

Sigo con Bolt. Se lesionó el 1 de julio en las semifinales de los Campeonatos de Jamaica, tras vencer en su carrera con 10.04. Renunció a la final con permiso médico y preparó su regreso para este pasado viernes, en los 200 metros de Londres, incluídos en la Diamond League, aunque no puntúan. Era la primera vez que competía este año sobre la media vuelta a la pista.

A El Relámpago se le pedía mostrar en la capital británica un gran estado de forma para ser elegido finalmente para los Juegos de Río, en los que ya estaba preinscrito: cada país puede presentar un máximo de tres atletas por especialidad, pero puede inscribir cuatro.

Y corrió en esos 19.89, que le colocan como quinto atleta mundial del año, tras los estadounidenses LaShawn Merritt (19.74), Justin Gatlin (19.75), Ameer Webb (19.85) y Miguel Francis, de Antigua (19.88). Y claramente como el mejor jamaicano, de forma que tiene absoluta vía libre para competir en los Juegos.

El único objetivo de Usain Bolt en esta temporada es conseguir los tres oros en los Juegos Olímpicos de Río en 100, 200 y 4x100 metros, siguiendo la estela de los que alcanzó en Pekín 2008 y Londres 2012. Va a tener que afrontar una batalla muy dura, pero no olvidemos que el atleta de Trelawny es casi imposible de batir en la alta competición. Tiene seis medallas de oro (podría perder una de ellas a causa del dopaje de un compañero de relevo) y aspira a otras tres.

En cuanto a Bruno Hortelano, tenía el récord español en un tiempo de 20.39 desde el pasado 8 de julio, en los Europeos de Amsterdam, en los que fue campeón continental tras la descalificación del holandés Churandy Martina por pisar por la parte interior de la curva. Pero consiguió ese registro, ya más que notable, con 1,1 metros de viento contrario. Es decir, su capacidad de mejora parecía muy evidente.

Y lo ha demostrado en Londres: 20.18. Una barcaridad, Su recta no la olvidaré jamás. Salió de la curva en última posición y remontó hasta quedar cuarto. Y dejó atrás al francés Christophe Lemaitre, el único hombre blanco que ha sido capaz de bajar de diez segundos en 100 y de veinte en la media vuelta a la pista. Una victoria simbólica.

Y sigo pensando que Bruno tiene aún margen de mejora. No descarto que en Río podamos verle por debajo de esa frontera de los veinte segundos, porque al igual que Bolt, y salvando las distancias, es un competidor nato, capaz de rendir extraordinariamente ante la presión más intensa. Una de las características de los grandísimos atletas.

Y récord mundial para la estadounidense Kendra Harrison, que marcó 12.20 en los 100 metros vallas y que desbanca a la búlgara Yordanka Donkova, que hizo una centésima más el 20 de agosto de 1988, en Stara Zagora. Kandra Harrison ya había logrado este mismo año 12.24, amenazando seriamente la vieja plusmarca y logrando el segundo mejor registro de la historia. Sin embargo, falló en los Trials de Eugene, en los que se clasificó sexta y, en consecuencia, quedó fuera de la Selección para los Juegos de Río. Y es que los Trials son terribles, pero este sistema de formar los equipos norteamericanos no se discute allí de ninguna manera. Escribiré próximamente un post sobre esta vallista excepcional.

¿Y de Ruth, qué más se puede decir? Pues que nos ha tocado la lotería con tenerla en nuestro deporte. También me dará la oportunidad de escribir no un post, sino varios. Y los haré con suma satisfacción, como siempre.

 

HISTORIAL DEL RÉCORD ESPAÑOL

(Desde que se bajó de 21 segundos)

20.89 (0,0). Francisco García López. Múnich. 3-9-1972

20.77 (+1,2). Francisco García López. Múnich. 3-9-1972

20.67 (+1,7). Antonio Sánchez. Madrid. 21-8-1984

20.63 (0,0). Jordi Mayoral. Vitoria. 8-7-1995

20.59 (0,0). Venancio José. Madrid. 5-9-1997

20.51 (+1,4). Sergio Ruiz. Salamanca. 12-6-2013

20.47 (0,0). Bruno Hortelano. Moscú. 16-8-2013

20.39 (-1,1). Bruno Hortelano. Amsterdam. 8-7-2016

20.18 (0,3). Bruno Hortelano. Londres. 22-7-2016

21 julio, 2016 | 14:17

Rusia y el dopaje: el atletismo no debe pagar en solitario

ISINBAYEVAEl sistema de Dopaje de Estado de Rusia es incuestionable, digan las autoridades lo que digan y diga Putin lo que tenga que decir y vea las conspiraciones que quiera ver. Las pruebas son abrumadoras. Purga en el Ministerio de Deportes ruso. Por algo será, ¿no? Se salva el ministro, por cierto. Quizá por poco tiempo. Pero, ¿de verdad pensáis que todo ese montaje inmenso, con laboratorios secretos paralelos a los oficiales y con un gasto multimillonario se ha organizado exclusivamente para el atletismo? Eso no se lo traga ni Gargantúa.

Viene todo esto a propósito de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo ha rechazado el recurso de los atletas rusos que no han dado positivo y que pretendían competir en los Juegos de Río a pesar de que su federación nacional está suspendida.

Nos quedaremos sin ver en la ciudad brasileña, a día de hoy, a la plusmarquista mundial de pértiga, Yelena Isinbayeva, que además de una espléndida atleta es una de las deportistas más mediáticas del mundo. Y una líder en todos los aspectos.

Vaya por delante que mi opinión es que aquellos que no han dado positivo deben competir en los Juegos. Vamos, que no deben pagar justos por pecadores. Se habla mucho, en todos los ámbitos, de la presunción de inocencia, pero no se aplica en este caso.

La solución es bastante fácil, a pesar de que la Federación Rusa está excluída y va a seguir estándolo: que atletas como Isinbayeva compitan como atletas neutrales o independientes. En Barcelona 1992 ya lo hicieron los exsoviéticos, aunque el caso, evidentemente, es muy distinto.

La decisión final, en todo caso, la va a tomar el Comité Olímpico Internacional, propietario de los Juegos y que tiene la última palabra. No sé que va a decidir, obviamente. El COI, en todo caso, es impredecible. Hasta el punto de que dio los Juegos a Río… Escribiré de esto en otro post, antes de que comiencen.

Y vuelvo al principio. ¿Todo el montaje tremendo del Dopaje de Estado se ha hecho sólo para el atletismo? Pues eso, lo de Gargantúa (también se lo conoce popularmente como Tragaldabas). Vamos, que no lo digiere nadie.

El Dopaje de Estado supongo que estaba destinado a todo el deporte ruso. Lo que sucede es que el atletismo ha cargado, por el momento, con la culpa. Como suele ser habitual. El deporte que más castiga el consumo de sustancias prohibidas o los usos irregulares es este deporte (hay salvedades, claro). Decenas de campeones olímpicos, plusmarquistas mundiales y oros mundialistas han sido sancionados.

Pero hay dopaje en todos los deportes, no nos engañemos. Y si el atletismo paga por las fechorías del gobierno ruso, otros deben pagar también. Sería de justicia.

18 julio, 2016 | 12:24

Europeos juveniles: una generación ilusionante

JUVENIL OBSTACULOSMe han gustado los chicos y chicas juveniles en los Europeos de Tbilisi, que siempre se ha llamado, en español, Tiflis, capital de Georgia.

Ocho medallas y un montón de finalistas. Y otro montón de marcas personales en lo que para ellos es una altísima competición. Marcas personales: demuestran el nivel competitivo. No las pueden conseguir todos, evidentemente, pero el equipo ha competido muy bien y ha obtenido buenos resultados. Creo, de verdad, que hay futuro. Sangre joven y de calidad.

Ocho medallas que nos colocan en el puesto vigésimo segundo del medallero. No me interesa mucho esa cifra. Sí me interesa en los Juegos Olímpicos, en los Mundiales y en los Europeos absolutos, pero en edades jóvenes la suelo relativizar. Aquí me importa mucho menos. Cuatro platas y cuatro bronces. Con un oro hubiéramos dado un salto de gigante, pero, repito, a estas edades no me importa mucho esto. Buena cosecha para atletas de 16 y 17 años. Son joyas, aún sin pulir, como es obvio, pero ya se pulirán con los buenos entrenadores que tenemos.

Doy más importancia, en este tipo de competiciones, a la clasificación por finalistas. Hemos tenido 23 y aquí hemos sido cuartos. Y por detrás, sólo, de inmensas potencias históricas: 1. Alemania, 145,5 puntos; 2. Gran Bretaña, 142; 3. Francia, 105; 4. España, 96. Una maravilla. Estamos precedidos sólo por países que son leyenda en el atletismo continental y mundial.

Nada que objetar, sino todo lo contrario. Tenemos una gran base y de esa base saldrá un atletismo sénior de gran calidad. Estoy seguro. Lo veremos a medio plazo. Chicos, no tengáis mucha prisa, pero trabajad sin pausa. Sólo del trabajo, ese que ya estoy seguro que hacéis con vuestros entrenadores cada día, salen los resultados. Renunciad a todo lo que no sea pelaros de frío en invierno y achicharraros de calor en verano. Ese es el camino, pero seguro que ya lo sabéis. Ha sido vuestra elección y es el camino bonito y correcto, aunque supongo que ya sabéis que también duro. Luego, después de un largo trabajo, regresaréis a casa más felices, aunque más cansados.

Pero el cansancio se pasa pronto y la alegría dura mucho. Os esperamos en la élite, con los brazos abiertos. Y aquí están los nombres de los ocho medallistas, sin orden ni concierto y con las chicas en primer lugar: Sara Gallego, 58.73 en 400 mv, bronce; Meritxell Benito, 4,05 en pértiga, plata, y Marina Peña, 23:05.90 en 5.000 metros marcha, bronce. Y ahora los chicos: Pol Retamal, 21.84 en 200, bronce; Enrique Herreros, 4:02.06 en 1.500, bronce; Annasse Mahboub El Hamdouini, 8:20.20 en 3.000, plata; Aleix Porras, 51.56 en 400 metros vallas, plata, y el relevo 4x400-300-200-100, 1:53.62 (Resultados completos en http://www.european-athletics.org/competitions/european-athletics-youth-championships/results/ también plata.

A todos vosotros, muchas gracias, con toda mi admiración.

15 julio, 2016 | 14:05

Hortelano y otros velocistas blancos: Lemaitre, Mennea, Borzov...

HORTELANO, Bruno. Récord MENNEA, Pietro

Bruno Hortelano forma parte de un pequeño archipiélago blanco (el alemán Julian Reus, el francés Christophe Lemaitre...) rodeado por un mar de velocistas de raza negra. Todo indica que la genética trabaja a favor de los atletas de color, que curiosamente, tienen músculos en los que prodominan las fibras blancas, esas que definen a los sprinters y a los atletas y deportistas en general capacitados para esfuerzos explosivos.

La velocidad fue en tiempos un territorio blanco, pero poco a poco pasó a ser dominada por afroamericanos y caribeños, con alguna inyección africana. Además del aporte de europeos de origen caribeño, como el británico Linford Christie (nacido en Jamaica) o el portugués Francis Obikwelu (Nigeria).

El objetivo de este post es hacer un pequeño recorrido por algunos atletas blancos que han hecho historia, pero el tema daría para una enciclopedia, no para un libro, así que no va a ser exhaustivo, forzosamente.

Me viene a la memoria, por ejemplo, el nombre del alemán federal Armin Hary, al que llamaban El Hombre Eléctrico, por su extraordinaria capacidad de reacción, y que actualmente está casi olvidado. Pero fue campeón olímpico en Roma 1960, con 10.2, primer campeón olímpico blanco desde el británico Harold Abrahams (París 1924), uno de los protagonistas de la película Carros de Fuego. Además, ese mismo año, Hary se convirtió en el primer hombre en correr los 100 metros en 10.0 (cronometraje manual), que era el grandísimo objetivo de aquella época. En una primera carrera marcó ese tiempo, pero los jueces anularon la prueba argumentando que había hecho una salida nula. Se repitió 35 minutos después y volvió a correr en esos 10.0. Los tres cronometradores manuales registraron 10.0, 10.0 y 10.1 y el automático (no oficial) 10.25. En la carrera anulada uno de los jueces había registrado 9.9 y el aparato eléctrico 10.16.

Un velocista blanco que hizo historia en su tiempo fue el entonces soviético y ahora ucraniano Valeriy Borzov. Le llamaban El Velocista Científico, porque todos sus momentos eran metódicamente motorizados por ingeniaros de la URSS: desde la distancia entre los tacos de salida a la longitud de su zancada. Fue campeón olímpico en 100 y 200 metros y en Múnich 1972, aunque hay que aclarar que en la final de los 100 metros dos atletas estadounidenses acreditados en 9.9 manuales no compitieron, al llegar tarde a la final. Su mejor marca en 100 fue de 10.07 y en 200 de 20.00, en ambos casos récords europeos. Se casó con la gimnasta Ludmila Turischeva, ganadora de cuatro oros olímpicos.

Estuvo a punto de romper la barrera de los diez segundos con cronometraje automático el polaco Mariam Woronin, que el 9 de junio de 1984, con un viento legal al límite (+2,0) hizo 10.00, récord europeo. En principio la marca se publicó como 9.99, pero se rectificó inmediatamente. De hecho, se le había cronometrado en nueve segundos y 992 milésimas. Legalmente, no podía ser 9.99, evidentemente. Woronin fue séptimo en 100 y 200 en Moscú 1980, pero se llevó la plata en 4x100. Fue tercero en Atenas 1982. Era hombre muy explosivo y sus mayores éxitos los consiguió en pista cubierta: campeón de 60 en Viena 1979, Sindelfingen 1980, Grenoble 1981 y Milán 1982.

Permitidme una anécdota personal: yo tengo aún en mi casa, a modo de reliquia, una cámara fotográfica Zenit, de fabricación rusa, que Woronin compró a un atleta de ese país cuyo nombre desconozco, y que al polaco, a su vez, se la adquirió mi compañero de entrenamientos Ángel Ibáñez (llegó a ser campeón de España de 100), a quien finalmente se la compré Yo. Es una máquina dura y pesada, pero buenísima. Ahora ya es una pieza de museo, porque obviamente funciona con película, algo prácticamente desaparecido.

Para ver al primer blanco en bajar de los diez segundos, pero con cronometraje automático, hubo que esperar al 9 de julio de 2010, en Valença (Francia). Durante los Campeonatos de su país, Christophe Lemaitre corrió en 9.98 en Albi, también en territorio francés. Al año siguiente hizo 9.92. Desde entonces no ha progresado, perjudicado por algunas lesiones.

Su mejor prestación olímpica es la sexta posición en Londres 2012, pero en 200 metros. En los Mundiales fue bronce en la misma distancia en Daegu 2011 y cuarto en 100, y vivió su apoteosis en los Europeos de Barcelona 2010, en los que se llevó el oro en 100, 200 y 4x100 metros. Es el único blanco que ha bajado de 10.00 en 100 y de 20.00 en 200. Aquí llegó a 19.80 en 2011.

El primero en bajar de ambas barreras en las dos distancias más cortas pudo ser el italiano Pietro Mennea, pero le faltaron dos centésimas de segundo en los 100 metros: los que van del 10.01 que hizo en la Universiada de México 1979 a los 9.99. En esa misma competición batió el récord mundial de la distancia doble con 19.72, que sigue siendo plusmarca continental. Por cierto, Pietro, fallecido no hace mucho, corrió por el interior de su calle en esa carrera mítica. Yo mismo fui testigo de ello, porque estaba allí esperando para competir con España en el 4x400 metros. Y no hubo descalificación. Mennea llegó a ser campeón olímpico de la media vuelta a la pista en Moscú, en una recta final prodigiosa en la que remontó al británico Alan Wells. Ya había sido bronce en Múnich 1972 y posteriormente, en los Mundiales de 1983, ocupó la misma posición.

En cuanto a Alan Wells, ese fornido británico al que superó Mennea en los 200 metros casi en los últimos centímetros: fue campeón en el 100, último atleta blanco en subir a lo más alto del podio en esta distancia. Desde entonces, siempre han vencido atletas de color. Eso es lo que le ha hecho pasar a la historia, más que sus proezas cronométricas, porque se quedó en 10.11.

Pero la raza blanca ha producido muchas más estrellas. Ya os digo que habría material para escribir una enciclopedia.

 

12 julio, 2016 | 13:47

Europeos: ilusión y medallas. Paso adelante

HORTELANO, plata 2016 

Los números dicen que hemos progresado en los Europeos de Amsterdam respecto a algunas ediciones anteriores y el corazón me dice que, efectivamente, así ha sido. En atletismo los datos son muy importantes, pero las sensaciones lo son a veces mucho más. En la ciudad holandesa creo que se dan las dos cosas. Me quedo contento de lo que he visto. Y creo que es una sensación generalizada.

Ruth Beitia ha tirado del carro, como casi siempre. Pero hemos visto cosas mucho más que interesantes. Por ejemplo, un velocista espléndido como Bruno Hortelano, que va a marcar un antes y un después en el sprint español. “El velocista que estábamos esperando”, dice Antonio Sánchez, explusmarquista español de los 200 y ahora responsable de velocidad en el cuadro técnico de la Federación Española.

Atleta excelente y ambicioso, que lucha siempre a tope y que, como él dice, se olvida de la genética: vamos que no mira el color de la piel de los que están a su lado en la línea de salida. Y que dice que si en Río se encuentra al lado de Usain Bolt, irá a ganarle.

Y volvemos a la senda de las medallas en los 1.500 metros, con David Bustos, en una recta final impresionante. Él fue el último en conseguir un puesto en el podio, en Helsinki 2012, donde fue bronce. Las antepenúltimas se consiguieron en Barcelona 2010: oro para Arturo Casado (también en un tramo final de antología, que le llevó al triunfo) y bronce para Manuel Olmedo.

Y gran actuación por equipos en la media maratón, distancia que debutaba en los continentales para compensar la ausencia de la maratón, que se ha excluído de las ediciones en que los continentales coinciden con los Juegos, por razones obvias. Corrieron Carles Castillejo, Jesús España, Ayad Lamdassem e Iván Fernández, que se llevaron la plata y perdieron el oro por dos segundos en la suma de los tiempos. Espléndido. Una pena la ausencia de Javi Guerra, lesionado. Lo habrá sentido por él, como es natural, pero estoy seguro de que se habrá alegrado gozosamente por sus compañeros.

Y en los 5.000 metros tremendo doblete de dos españoles, Ilias Fifa y Adel Mechaal, nacidos en Tánger y El Jebha (Marruecos), pero que llevan muchos años aquí, que aquí se han hecho atletas y que aquí tienen sus lugares de entrenamiento, sus clubes y sus preparadores. Bienvenidos a la fiesta. Por cierto, la foto-finish parece más de una carrera de 100 metros que de cinco kilómetros.

En 10.000 Toni Abadía se llevó el bronce, batido sólo por dos turcos nacidos en Kenia y comprados, casi literalmente, por el país otomano, prácticamente, como otros países, de una costumbre perniciosa a la que hay que poner freno de forma inmediata.

Y vuelvo a Ruth Beitia, para la que hace tiempo que se me terminaron todos los elogios. Espléndida, como siempre. Intimidadora simpática de sus rivales en la pista. Tres títulos seguidos. La cifra habla por sí misma. A la cántabra, espero, la veremos subir al podio en los Juegos Olímpicos de Río.

España, repito, ha ganado ocho medallas en Amsterdam, tres de ellas de oro. Hace dos años, en Zúrich (con pruebas de marcha) se alcanzaron seis (dos títulos) con lo que el avance ha sido extraordinario. Y hace cuatro, en Helsinki, llegamos a otras cinco, pero con sólo un oro. España únicamente había ganado más de ocho medallas en Múnich 2002, con quince (6-3-6), Gotemburgo 2006, con once (3-3-5) y Helsinki 1994, con nueve (3-2-4).

Pero además de los datos, tenemos las sensaciones. Y esas sensaciones han sido espléndidas. El ambiente en Amsterdam, me cuentan, estupendo, y la moral de todos ha subido mucho. Necesitábamos algo así. Creo que estos Europeos van a marcar un antes y un después. Por las medallas y por esa sensación bonita que ha dado el equipo.

Ramón Cid, el director técnico, llegó a Barajas casi exhultante. Hubo muchos aficionados recibiendo a nuestra Selección, y eso también es importante. Y tuvieron que soportar una espera de dos horas sobre el horario previsto.

Me ha gustado España en los Europeos, resumo. Un equipo compuesto por veteranos (Ruth Beitia, Jesús España, Carles Castillejo…) y una nueva hornada de jóvenes. No importaba tanto la actuación de éstos en la ciudad holandesa como el darles armas para que aprendan a combatir. Y aquí recuerdo al finlandés Pekka Vasala, oro olímpico en los 1.500 metros de Múnich 1972, que cuando tenía veinte años fue seleccionado para los Juegos de México 1968, en los que cayó eliminado. “Gracias a la experiencia que gané allí pude ser campeón cuatro años después, así que le doy las gracias a mi país”.

 

09 julio, 2016 | 13:57

Hortelano: oro con toda la justicia. Recuerdos de la 'carnicería' de 1995

HORTELANO, Amsterdam 200Quiero ser sincero: la descalificación de Churandy Martina en los 200 metros, en los que venció, fue rigurosa. Pero añado que fue perfectamente justa, reglamento en mano. Nada que objetar, ni mucho menos, al oro de Bruno Hortelano en los Europeos de Amsterdam, que fue brillantísimo y que me alegra extraordinariamente. Las normas están para cumplirlas y se cumplieron.

Veamos lo que dice el reglamento actual de la Federación Internacional, por el que se rigen, evidentemente, todas las competiciones: “En todas las carreras por calles, cada atleta debe mantenerse desde la salida hasta la meta en la calle que le fue asignada. Esto se aplicará a cualquier parte de una carrera que se corra por calles”. Artículo 163, 3ª.

Martina pisó por la parte interior de la curva en los 200 metros. El beneficio obtenido fue insignificante, pero la descalificación es perfecta. Lo siento por Churandy Martina, atleta que antes era de las Antillas Holandesa y que ahora pertenece a Holanda, pero no porque se haya nacionalizado, sino por el cambio de status político del lugar en el que nació.

Hay muchos antecedentes de descalificaciones por pisar por dentro en las curvas, acortan la distancia, aunque sea de forma muy ligera. Me acuerdo perfectamente, porque estaba allí, de la descalificación de la estadounidense Gwen Torrence en la final de los 200 metros. Venció con 21.77, marca tremenda si tenemos en cuenta que luchó contra un viento contrario de 2,2 metros por segundo. Es decir, una pared eólica.

Pisó por dentro y los jueces suecos la descalificaron… y eso que había vencido con ¡35 centésimas de ventaja sobre Merlene Ottey! La entonces todavía jamaicana (hoy es eslovena) fue proclamada campeona. El de Gwen Torrence es un caso muy similar al de Churandy Martina, porque ya había ganado anteriormente los 100 metros.

La norteamericana alegó que había perdido sus zapatillas de clavos antes de la competición y que lo hizo con unas prestadas y por eso perdió el ritmo, por decirlo de alguna manera. Evidentemente, la disculpa, que en honor a la verdad formuló antes de ser descalificada, no le valió para nada.

Las cámaras mostraron que Gwen Torrence había pisado cinco veces fuera de su calle, y por el interior, en la curva. “El oro es mío, pero reconozco que Gwen está en muy buena forma”, dijo Merlene Ottey con la displicencia que la caracterizaba. Siento decirlo, pero su calidad como atleta y su belleza no iban acompañadas por su amabilidad.

Los jueces suecos fueron los más inflexibles de la historia al sancionar este tipo de irregularidad: lo hicieron en 22 ocasiones. También fue retirada de la competición nada menos que Maria Lourdes Mutola, la mozambiqueña, una de las mejores ochocentistas de la historia, por pisar por dentro en las semifinales de los 800 metros. Esta derrota, si puede ser considerada así, rompió una racha de 42 victorias consecutivas en las dos vueltas a la pista. Mutola me dijo una vez que Carlos Queiroz iba a hacer campeón de Europa al Real Madrid. Se equivocó, claramente. Ahora Mutola entrena a Semenya. 

Pero no se quedaron ahí: descalificaron también a quince marchadores, a trece vallistas por pasar una de sus piernas por un lateral, a cinco equipos de relevos por infracciones en el cambio de testigo y a un atleta más por una salida falsa. Récord mundial de infracciones castigadas.

No me voy a extender, por el momento, sobre Bruno Hortelano, una maravilla de velocista. Cuando el Europeo acabe haré una valoración de todo lo que ha ocurrido. Ruth Beitia, Hortelano, ambos campeones, y todo lo demás.

07 julio, 2016 | 13:44

Nacionalizaciones para ganar medallas y otras historias

CROSS ORO ESPAÑOVoy a escribir sobre nacionalizaciones, con todos los respetos a todo el mundo y diciendo la verdad, pero con pocos nombres. Lo siento. Viene esto a propósito de las cosas que se están diciendo y escribiendo, que no siempre, opino, responden a la realidad. Pero antes, un prólogo, que será breve y espero que no aburra.

Mi mujer y yo hemos viajado doce veces a países musulmanes, en los que nos hemos encontrado de maravilla. Cientos de días en el desierto, en el Nilo, en el Wadi Rum, en Damasco (atentado incluído), en la ahora casi destruída Palmira, una de las ciudades muertas más bellas del mundo... También hemos ido a Jamaica, tres veces, y a Cuba, otras tres (buenos amigos tenemos allí), a Israel (barrio judío, cristiano y árabe, Massada, esa fortaleza, algún kibutz al lado de los Altos del Golán…) y a otros muchos países, algunos de los cuales pondrían los pelos de punta a quien los mirase en el mapa.

Quiero decir con esta tontería que no soy racista, que sé que estamos en una época de globalización, que estoy a favor del mestizaje, que me encanta la canción ‘Contamíname’, de Pedro Guerra, cantada por Ana Belén y Víctor Manuel, y que tengo una hermana mayor que emigró a Alemania y luego a Holanda, huyendo del hambre de España. Y en Haarlen vive ahora apaciblemente. Me corta el pelo una marroquí musulmana practicante (acaba de terminar el Ramadán), a la que aprecio mucho, y las obras de mi casa las hizo básicamente un rumano, que es amigo. Es decir, que de racista y de nacionalista, nada de nada. Por si a estas alturas hubiera alguna duda.

Y dicho esto, y a propósito de las nacionalizaciones. Nada en contra, sino todo a favor, pero de aquéllas que son lógicas, y hay bastantes. Pero estoy en contra de las nacionalizaciones que sólo buscan medallas: Alemayehu Bezabeh es el ejemplo más claro. Le hicieron español a toda velocidad para ganar medalla en Pekín. No la ganó. Años después fue sancionado por dopaje. Vive, básicamente, en Etiopía. Otro caso es el de Josephine Onyia, que nunca aprendió español, salvo unas pocas palabras, y que también dio positivo: cinco veces, creo recordar. Récord del mundo. En dopaje, claro. Por cierto, a los dos les protegió la Federación Española, algunos de cuyos miembros dicen cosas rarísimas o las escriben en tuits.

No nos engañemos. En España se ha nacionalizado para ganar medallas y para batir récords. Y el atletismo español tiene la plusmarca. Publiqué un reportaje (dos páginas, encargadas por mi director) sobre el particular hace algún tiempo, elaborado durante muchos días y decenas de horas, Boletín Oficial del Estado en mano. Nadie me desmintió ni un solo dato. Eso sí, se enfadó conmigo… la Federación Española de Baloncesto, segunda en el ránking. Curioso.

Hay gente que habla, escribe y tuitea y que, sin embargo, desconoce muchas cosas. Por ejemplo: ¿Sabéis qué atleta que está ahora en los Europeos de Amsterdam tiene la nacionalidad española por mediación decisiva de un ex ministro con el que compartía instalaciones deportivas? Yo lo sé porque me lo contó el que hizo de intermediario, cuyo nombre, como el del ministro (me ahorro hasta el partido al que pertenece, porque el político sigue en activo) y el del atleta, me reservo.

Esta es más fácil. ¿Sabéis que atleta extranjera aparentó vivir un cuento de hadas nacido en un aeropuerto, se casó con un español, y luego se divorció oportunamente. Buena persona y grandísima atleta, por cierto. Se enfadó conmigo su representante cuando publicamos la historia. Ella no. También curioso.

¿Sabéis que el récord de nacionalizaciones lo tiene como secretario de Estado del Deporte Jaime Lissavetsky, amigo de Odriozola? Bueno, tal vez debería decir ex amigo, porque fui testigo de una gran diferencia de opinión entre ambos y en el seno de un debate olímpico, en las alturas de Sierra Nevada. Y ahí me quedo. A Jaime le aprecio profundamente, como él sabe, aunque también hemos tenido nuestros desencuentros, siempre amistosos, porque es un demócrata que conoce lo que es el debate civilizado.

En fin, que si hablamos de nacionalizaciones, hablamos. Por mí que no quede. Pero escribe y habla mucha gente que no lleva los años que yo llevo en esto (quizá demasiados), gente que tiene memoria corta o interesada. Y ahí me quedo también.

Un último apunte, aunque este no es de atletismo, pero es de un deporte importante que ha dado a España alguna medalla olímpica. ¿Sabéis que deportista extranjero abrevió su nacionalización española casándose con una señora mayor (octogenaria, me dijeron en su momento) a cambio de pagarle la dentadura postiza? Yo sí lo sé, pero tampoco voy a decir el nombre.

Así que si alguien quiere hablar de nacionalizaciones, hablamos, repito. Porque, como todos sabéis, los periodistas tenemos cosas que no podemos contar ahora, pero que quizá sí podamos contar en un momento determinado. Como aquello que me dijo un cargo importante de la Federación Española en una comida: “Hay que renovarse, y Odriozola el primero”. Hace muchos años de eso y si publico su nombre lo negará. O como esa otra vez que otro importante cargo de la RFEA calificó de “cáncer” de la Federación a un altísimo, pero altísimo cargo, de ese organismo. Y no era Odriozola.

Y si echamos las campanas al vuelo porque España fue campeona de Europa de cross con cuatro atletas nacidos en África y uno de ellos con pasado turbulento, pues las echamos y decimos que el atletismo español es magnífico. Pero me quedo con una frase de Fermín Cacho: “Si vamos a depender en el futuro de los nacionalizados, es que algo estamos haciendo mal”.

¿Nacionalizaciones? Sí, por supuesto. Pero no para ganar medallas. Por cierto, la norma que estudia la IAAF (un nacionalizado por cada cinco nacidos en el país, si no he entendido mal) me parece que debe estar muy matizada para que sea justa. Con esa norma, que ahora defiende la RFEA, España no hubiera podido competir con el equipo que fue campeón europeo de cross. Y con esa norma, rozaríamos la legalidad en el equipo que está compitiendo en Amsterdam.

Por cierto, y aunque nada tiene que ver con esto. Creo que la Federación Española no debió ofrecer a Raúl Chapado ser jefe del equipo en los Europeos, porque le ponen en evidencia. Y creo, también, y con todo el respeto que le tengo lo digo, que él no debió aceptarlo. Esta situación no le va a beneficiar. De los tres candidatos oficiales a la presidencia (hay un posible cuarto, con el que ya he tenido contacto) otro (Manel González) está también en la directiva de la RFEA y otro más (Isidoro Hornillos), en la Comisión Delegada. Podrían haber sido jefes de equipo, pero no lo han sido. Quizá hay algún dato que desconozco, pero la situación no me parece correcta.

Por supuesto, el próximo post de Carros de Fuego será para Ruth Beitia, excelente atleta y persona ejemplar. 

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