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Ciencia y medallas

Ciencia y medallas

Un blog diferente. Trato de aproximar la ciencia al deporte, trasladar los avances en medicina deportiva, en fisiología del ejercicio, a las pistas, las piscinas y las canchas. La lucha contra el dopaje, ese monstruo invisible que amenaza con destruir el deporte, será otro de los pilares de esta bitácora. Mi gratitud hacia todos los que se asomen por aquí.

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Inicio | julio 2012 »

sábado, 30 junio 2012

Bolt perdió la juventud

Blake75

Lleva un año irregular. Usain Bolt, el mayor talento que ha visto las pistas de atletismo en toda la historia, ha conocido hace unas horas la cara de la derrota. Ha perdido en el Estadio Nacional de Kingston, en su pais, ante sus compatriotas, en las pruebas de selección olímpicas y ante un compañero de su mismo grupo de entrenamientos. Pero lo que ha perdido es la juventud.

Yohan Blake, el nuevo campeón de Jamaica (con un extraordinario crono de 9.75) tiene 22 años. Está en la línea ascendente de los grandes velocistas, con la musculatura en la edad idónea para mantener intacta su explosividad y con el metabolismo de las fibras musculares en un excelente momento para asimilar las cargas de entrenamiento y combinar la capacidad de aceleración con la resistencia a la velocidad.

Bolt va a cumplir 26 años. Lleva un año irregular. Sería ridículo descartarlo para ganar el oro del hectómetro en los Juegos de Londres y de hecho va a ser el gran favorito, pero lo que ha sucedido esta noche en la ciudad caribeña va a afectar a su moral. Los velocistas son como los grandes boxeadores del peso pesado. Fuertes pero quebradizos. Tampoco ayuda demasiado a Usain su afición a la nocturnidad. Su reciente accidente de tráfico tuvo lugar a las cinco de la mañana, saliendo de una fiesta.

¿Se pierde velocidad con los años? La realidad es que sí. Los fondistas corren maratón con éxito hasta los 38 años. Por el contrario, los velocistas logran cronos de prestigio en edad junior, estallan a los 21 años y son pocos los que mejoran sus marcasa después de los 30. Bolt corrió en 9.58 con 22 años. Han pasado ya tres temporadas y no ha sido capaz de mejorar ese crono. 

La capacidad para generar altas velocidades depende del metabolismo de la fibra muscular. La capacidad de contracción de las fibras musculares rápidas y la disponibilidad de ATP y fosfato de creatina, el primer sistema de energía que se pone en marcha, son decisivas. Los 100 metros lisos se corren sin consumo de oxígeno. Hay otros factores importantes, como la velocidad de la conducción nerviosa. Hace unas horas Usain Bolt ha perdido por once centésimas de diferencia, un mundo en una carrera de cien metros, más de un metro de distancia. Ha perdido contra Yohan Blake, la nueva esperanza de los 100 metros. Pero ha perdido sobre todo contra la juventud.

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lunes, 25 junio 2012

Dopaje: el acierto del Parlamento vasco

 

Sangre

La noticia me ha sorprendido. Y me ha agradado. El Parlamento Vasco acaba de promulgar la primera ley autonómica  contra el dopaje, que sanciona y multa, no sólo el tráfico de sustancias dopantes y su administración a otros deportistas ... sino también el consumo de sustancias dopantes. La gran asignatura pendiente de la Ley Lissavetzky, su gran coladero, queda así superada.

El pasado año, cuando Albert Soler, al frente del CSD, reclamaba las pruebas de la operación Galgo, la jueza Pérez Barrios, a pesar de citar constantemente los indicios de consumo de sustancias dopantes por parte de los imputados, a los que tildaba de sujetos pasivos de dopaje, se negó a dar las pruebas. Estaba en su derecho. Porque doparse no es delito en España. Dopar a otros es delito, doparse no lo es.

La ley del Parlamento Vasco es un paso adelante para acabar con la trampa en un pais en el que la operación Puerto sigue pendiente de juicio y ya va para seis años. Y lo llamativo es que el juicio no es por dopaje, sino por el atentado a la salud que pudo representar aquella absurda colección de más de 100 litros de sangre en las neveras de una casa. Doparse puede conllevar a partir de ahora una multa de hasta 12.000 euros en el País Vasco. El Parlamento Vasco acaba de convertirse en un órgano pionero, el más avanzado de España en la lucha contra el dopaje.

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sábado, 23 junio 2012

Todos a beber mosto

Marco

El resveratrol sigue creciendo como sustancia de alto interés para la salud y el ejercicio físico. Se ha alegado desde hace años, y de ahí partió toda la información que recomendaba un vaso de vino al día, que podría poseer un efecto antienvejecimiento y por eso se estudian a fondo sus propiedades antioxidantes. Pero acaba de publicarse una información de más envergadura, con un alto interés para los deportistas (en la foto, la élite del atletismo español, Mundiales de 2011).

El doctor Jason Dyck, investigador de la Universidad de Alberta (Canadá) ha descubierto que la administración de resveratrol en dosis elevadas a animales de laboratorio eleva el rendimiento físico de forma general, la función cardiaca y la fuerza muscular. "Nos quedamos sorprendidos, porque los efectos, simplemente con la ingestión de resveratrol, son muy similares a los que se obtienen después de someterse a un programa de entrenamiento de resistencia", señaló Dyck. Los resultados de la investigación canadiense acaban de ser publicados en el prestigioso Journal of Physiology

El resveratrol es un compuesto natural que existe en muchos alimentos, principalmente, nueces, uvas (también mosto y vino tinto) y ostras. Sus pretendidos efectos para alargar la vida no han sido totalmente demostrados aún. Y respecto al ejercicio físico, la investigación recién publicada por el equipo del doctor Dyck convierte en urgente el siguiente paso: ahora son necesarios estudios en seres humanos. Los canadienses quieren ahora investigar la sustancia en diabéticos con insuficiencia cardiaca que no pueden hacer ejercitarse. En ellos, el resveratrol lograría los efectos positivos del ejercicio físico.

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jueves, 21 junio 2012

Armstrong y el doctor Celaya

Armstrong

Tengo una buena relación con Pedro Celaya. Desde hace muchos años. Es un médico con enormes conocimientos en nutrición, fisiología del esfuerzo y medicina deportiva en general. Ha sido siempre un profesional muy serio desde el punto de vista científico, posee una formación académica sólida y he tenido el placer de aprender de él y conversar largamente acerca de los ciclistas y su rendimiento físico. Como exciclista, Pedro es un enamorado de su deporte y lo ha defendido siempre hasta sus últimas consecuencias desde su admiración por el esfuerzo de estos atletas de la bicicleta.

Leo que el doctor Celaya aparece mencionado (también Luis García del Moral y el preparador Pepe Martí) en las informaciones más recientes sobre Lance Armstrong (en la foto que he adjuntado tiene 19 años, y ya lleva el maillot de la selección estadounidense) y la investigación a la que está sometido el ciclista en Estados Unidos. No tengo información sobre este asunto y desconozco lo que puede haber de veraz en las acusaciones al ganador de siete Tours.

He debatido mucho con Pedro. Su pasión por el ciclismo le empujaba a posicionarse a su favor cada vez que era atacado y vilipendiado, como cuando aparecía algún caso de dopaje. Era entonces cuando se quejaba de la impunidad del uso de sustancias prohibidas fuera del ciclismo. “Hay un desequilibrio entre los diferentes deportes, Ignacio, y no es justo”, solía decirme en relación con la seriedad de la persecución del dopaje en el ciclismo, la enorme frecuencia de los controles y la laxitud que se vive en otros deportes, los que miran hacia otro lado. Muchas veces él llevaba razón.

Pedro y yo hemos tenido puntos de vista diferentes en ocasiones, incluso se ha enojado en el pasado por alguno de mis escritos, no recuerdo ahora si a raíz del caso Valverde o el caso Contador. Por desgracia el deporte español se ha visto implicado en operaciones antidopaje en los últimos años.

Es importante que la lucha antidopaje mire hacia delante, que siga avanzando para conseguir sus dos objetivos: la igualdad de oportunidades entre competidores y el cuidado de la salud de los deportistas. En Estados Unidos este tipo de procesos son instruídos sin prisa. Sospecho que el tejano combatirá hasta el final con un potente equipo de abogados y mi impresión es que todo este asunto terminará en el TAS.  Sólo Armstrong conoce la verdad.

 

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martes, 19 junio 2012

El dopaje y el fútbol

Zeman

 

"También en el mundo del fútbol existe el 'doping', aunque se silencie y transcurra en secreto. Es un tema tabú". La frase es de Toni Schumacher, el guardameta de la selección alemana de los años ochenta, un hombre que hablaba claro. La escribió en su autobiografía "Tarjeta roja", en el capítulo titulado Inyecciones y sexo.

El dopaje y el fútbol. Un asunto delicado. Muchas veces se exagera al alza. Lo hacen muchos ciclistas y atletas, que se quejan del acoso de los controles en sus deportes y de la permisividad en el juego del balón. Se habló muchísimo de las bolsas de sangre que faltan por adjudicar en la operación Puerto y de la posibilidad de que allí hubiera sangre del fútbol. Pero nunca me han gustado las acusaciones sin pruebas sobre el mundo del fútbol. Porque parten de un cierto victimismo, de deportes que observan con cierta envidia el bienestar económico de los futbolistas.

Otras veces, por el contrario, se minimiza demasiado el papel de las sustancias prohibidas en el fútbol. Y tampoco comparto esa forma de pensar. Son muchos los que afirman que el futbolista vive de su técnica, de su calidad, de su clase. Es cierto, pero sólo en parte. Los anabolizantes ayudarían mucho en la velocidad, en las arrancadas, en la potencia, a un jugador de fútbol. Y la EPO podría definir un partido en los minutos finales porque multiplica la resistencia de los deportistas al aumentar artificialmente la tasa de hematíes (glóbulos rojos) y por tanto el transporte de oxígeno al músculo. He escuchado muchas historias de grandes rendimientos físicos en partidos de Segunda B, en los que no hay controles de dopaje. Y no sé qué pensar.

Hay unos cuantos casos de dopaje en el fútbol europeo. Ni muchos ni pocos. Pero las dos historias más tremendas vienen de Italia, como la del supuesta utilización de EPO en el Juventus entre los años 1994 y 1998. La investigación, llevada a cabo por la Fiscalía de Turín, se puso en marcha a raíz de unas declaraciones del entrenador Zeman (en la imagen). "Hay un uso desmedido de fármacos en el 'calcio'", había declarado el técnico checo. A pesar de las condenas judiciales con penas de prisión impuestas a los médicos del club italiano en 2005, los hechos terminaron siendo recurridos con éxito por el equipo turinés y prescribieron por el tiempo transcurrido.

La otra historia es mucho más triste. Se refiere al fallecimiento de cuatro jugadores de la Fiorentina de los años setenta (Longoni, Beatrice, Saltutti y Ferrante) por cáncer y causas cardiovasculares. No es fácil determinar la causalidad pero sus muertes podrían estar relacionadas con el consumo de sustancias estimulantes en el equipo de la Toscana. Probablemente el fútbol no tiene un problema de gran magnitud con el dopaje. Pero tampoco es ajeno a él.

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sábado, 16 junio 2012

Polémica por los tests de femineidad

 

Semenya

María José Martínez Patiño ha alzado la voz. La exatleta, a la que se despojó del título nacional de 60 metros vallas en 1986 por poseer cromosomas XY, ha manifestado su desacuerdo con las nuevas normas, consistentes en analizar los niveles de testosterona de las atletas, que pretende imponer el Comité Olímpico Internacional como tests de femineidad.

Un artículo aparecido esta semana en la revista médica The American Journal of Bioethics, establece que los análisis de testosterona "son discriminatorios hacia las mujeres que no cumplen los criterios tradicionales de lo que es ser femenina". La doctora Karkazis, especialista en Bioética de la Universidad de Stanford, es la autora principal del artículo y se muestra en desacuerdo con la política de cuantificar niveles de testosterona "porque la aparición de una ventaja atlética no puede reducirse simplemente a esta hormona". La IAAF (federación internacional de atletismo) adoptó el criterio de medir la testosterona con posterioridad al caso Semenya, la mediofondista surafricana que sorprendió en los Mundiales de Berlín por su aspecto masculino. El Comité Olímpico Internacional se plantea ahora adoptar la norma de la IAAF.

María José Martínez Patiño, la vallista gallega, firma uno de los comentarios publicados en el informe de la mencionada revista de Bioética. "Sólo las que hemos pasado por el duro trance de ver que se nos impedía competir y que se cuestionaba nuestro sexo podemos dar fe de su tremendo impacto en la vida y las dolorosas consecuencias psíquicas que acarrea". El comentario lo firma también Hida Viloria, presidenta de la Organización Intersex International.

Las autoras del artículo reclaman el final de los tests de femineidad. "La supuesta amenaza de que pueda haber hombres que intenten competir como mujeres jamás ha sido, ni será un problema significativo". La norma de la IAAF, cumplida ya por Semenya, plantea que las atletas con niveles altos de testosterona sólo podrán volver a competir cuando dichas tasas hayan sido reducidas. Los dos caminos para revertir este exceso de hormona masculina (hiperandrogenismo) son los fármacos que bloquean los andrógenos o los métodos quirúrgicos. Caster Semenya, campeona mundial de 800 metros en 2009, se encuentra clasificada este año en el puesto vigésimoquinto del ranking mundial.

 

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jueves, 14 junio 2012

La EPO y Armstrong

Armstrong

"Volví a Navacerrada, iban a ser tres semanas de concentración, de entrenamientos duros, estimulados por EPO, parches de testosterona y productos recuperantes italianos, inyectables. Los dueños de aquel hotel, que se volcaban con los ciclistas, tenían todos los productos  almacenados en su nevera, en una caja de poliestireno" La frase es de David Millar, ciclista, tramposo primero, arrepentido después. La escribe en su biografía, Racing through the dark, un libro amargo.

La frase de Millar hace referencia al año 2001, poco antes de que comenzara la detección de la EPO. Durante más de una década, esta molécula, fabulosa para los pacientes con anemia, milagrosa para los enfermos de cáncer, había convertido una parte del ciclismo en una farsa. Han pasado dos décadas y sigue siendo difícil separar el grano de la paja en el ciclismo de los años noventa, cuando la sangre se volvió barro. Años de neveras.

Lance Armstrong puede perder sus siete Tours. Esa es la noticia que ha lanzado al mundo The Washington Post. La Agencia Americana Antidopaje parece tener las pruebas que sentenciarían al tejano. La vinculación de la EPO con Armstrong no es nueva. Fue L'Equipe, en 2005, uno de los primeros en lanzar una pedrada al heptacampeón. "La mentira de Armstrong" tituló una mañana de aquel verano, en su portada del 23 de agosto. El diario galo explicaba que no podían hablar de "un positivo en el sentido reglamentario del término" porque en el Tour de 1999, en el que imputaban de dopaje a Armstrong, no estaban aún homologados los controles de EPO. El director del laboratorio francés antidopaje, Jacques de Ceaurriz, afirmaba aquel día: "No hay ninguna duda posible sobre la validez del resultado: la EPO permanecía en buen estado en las muestras, congeladas y reanalizadas". L'Equipe revelaba que había EPO en las muestras de seis etapas, entre ellas la prólogo y la que finalizó en L'Alpe d'Huez.

Posteriormente han sido varios los ciclistas estadounidenses que han declarado que vieron doparse a Lance. Pero entre ellos puede haber enemigos, rencores, envidias. Hay que esperar. No se puede sentenciar a Armstrong. La Agencia Americana debe aportar pruebas claras. Debe haber investigación, un juicio con posibilidad de defensa para el ciclista. 

La lucha contra el dopaje es como la pesca: necesita tiempo. Por lo general, no da resultados de forma rápida, pero es como uno de esos corchos de los pescadores que marcan la posición del anzuelo. El corcho está quieto. Pasa mucho tiempo. Hasta que, en un momento inesperad 
o, todo se precipita. El caso del atleta Ramzi, oro olímpico, falso, en los 1.500 metros de Pekín, es un gran ejemplo. Dos años después de su victoria la muestra de su orina, congelada, fue analizada con un método que detectaba la EPO-CERA. Dio positivo. 

Esperemos acontecimientos, pues, en relación con este caso Armstrong. En mi opinión, terminará en el TAS.

 

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martes, 12 junio 2012

El enigma de los Kalenjin

 

Kalenjin

Hace unas horas se producía la noticia. Tras la lesión de Moses Mosop, la Federación de Atletismo de Kenia se veía obligada a reemplazar a uno de sus tres representantes en el maratón olímpico. El nuevo elegido es Emmanuel Mutai. Se une a Wilson Kipsang y a Abel Kirui para conformar un trío que será temible en las calles de la ciudad del Támesis. Mutai es un Kalenjin. Como Kipsang. Como Kirui. Y vuelve el enigma.

Nadie lo entiende. Son muchos los investigadores que se han desplazado a África para analizar las causas del dominio apabullante, de la inmensa mina de talentos en que se ha convertido Kenia en las distancias de mediofondo y fondo desde hace décadas. Hay muchas explicaciones propuestas para el fenómeno, desde la genética hasta los elevados kilometrajes que recorren los niños para ir a la escuela, pasando por la elevada altitud en la que viven, variaciones anatómicas en las piernas y hasta la alimentación (el famoso ugali, esas gachas que se preparan los atletas kenianos), pero hay algo que nadie acierta a explicar. ¿Por qué los Kalenjin? Siempre los Kalenjin.

Kenia cuenta actualmente con una población de 41 millones de habitantes. Hasta ahí, perfecto. Sus atletas ganaron 14 medallas en los últimos Juegos Olímpicos de Pekín y, por poner un ejemplo, en el ranking mundial de maratón de 2012, de entre los 100 mejores atletas del mundo, 49 son de Kenia. Un dato sorprendente, pero no es ahí donde reside el enigma.

La gran sorpresa aparece cuado se profundiza, cuando se analiza el origen étnico de los grandes corredores kenianos. Más del 75 por ciento de las medallas conseguidas por los atletas de Kenia han sido logradas por corredores de un origen muy localizado: pertenecen al grupo étnico Kalenjin. Pero los Kalenjin son actualmente 4,4 millones de habitantes. Es decir, no llegan al 11 por ciento de la población de Kenia. Y un dato aún más espectacular: los Kalenjin representan el 0,05% de la población mundial y ocupan el 40% de los puestos de honor en los rankings mundiales de mediofondo y fondo.

¿Por qué los Kalenjin? La pregunta no es nueva. Se la hizo ya en 1997 John Manners, un periodista de Nueva Jersey, nacido en Kenia. Manners escribió un artículo en el que profundizaba en lo que verdaderamente ha diferenciado a esta minoría étnica. Los Kalenjin se distinguieron durante siglos por su dedicación al pastoreo y or sus dotes como guerreros (incluso se destacaba su habilidad para robar ganado). El ejército colonial británico los calificó de “difíciles de doblegar”. Guerreros y pastores.

El enigma sigue en pie, aunque ya se va sumando el efecto del ‘modelo a seguir’. En la región del Valle del Rift viven ya cientos de atletas de élite que quieren ser emulados por los jóvenes de la zona. Los atletas Kalenjin ganan dinero con cierta facilidad y eso ha disparado la afición. Personalmente pienso que ‘el enigma Kalenjin’ es la suma de la genética (un estudio escandinavo explicaba que estos atletas tienen una delgadez extrema entre la rodilla y el tobillo y eso supone una ayuda ‘extra’ en la llamada economía de carrera), la vida en altitud, los hábitos nómadas y la acumulación de decenas de kilómetros de entrenamiento semanales desde la infancia. Y la genética Kalenjin se resume en una palabra: correr.

 

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sábado, 09 junio 2012

La Eurocopa de la creatina

Hoy me estreno en 'As'. En este debut aprovecho para saludar a los lectores de esta publicación, que me traslada de golpe a la infancia, cuando leía 'As' a diario y me bebía literalmente los martes el 'As Color', cuyo regreso celebramos estos días. Escribo con ilusión este primer post.


Debuto hablando de una sustancia que llegó al atletismo en los años noventa. Sin embargo, el fútbol, ese gigante que se traga todo pero mastica despacio, ha tardado años en asumirla, en asimilarla, en reconocer su utilidad para el deportista de alto nivel. La creatina, un suplemento nutricional permitido, es la gran estrella invisible de esta Eurocopa de fútbol. Este año ya la toman todos los futbolistas de élite en Europa. Y lo hacen de forma continuada, a diario, sin los descansos que se recomendaban hace años. Y sin megadosis.


Le comento esta información al doctor Nicolás Terrados, posiblemente el mayor experto español en creatina, con estudios publicados en revistas internacionales sobre este compuesto y su efecto sobre el rendimiento físico. "Desde hace años hemos visto que ya no es necesario interrumpir la ingesta de creatina. Los análisis de sangre y orina de los deportistas no sufren ninguna alteración si la consumen de forma continuada. Con tres o cuatro gramos diarios de creatina aportamos las mismas proteínas que si comiéramos un chuletón", sentencia Terrados, hasta hace muy poco médico del Sevilla.


Los futbolistas europeos ya han huído de aquellas dosis enormes, de 20 gramos diarios, que se utilizaban hace una década en fases de carga, cuando debían enfrentarse al trabajo de pesas. Aquellos periodos obligaban a fases de descanso. "Ya nadie interrumpe la ingesta de creatina: hay muchas publicaciones científicas que avalan la eficacia y la seguridad de su uso continuado", sentencia el doctor Terrados.


¿Qué aporta la creatina a un futbolista? Se trata de una amina, un compuesto nitrogenado, y como tal, es decisiva en la construcción de músculo. Ingerir creatina contribuye a la construcción de fibra muscular sin ir acompañada de grasa animal innecesaria, lo que sucede cuando se comen grandes cantidades de carne. En el campo mejora la velocidad punta del futbolista -ligeramente-, la explosividad en las arancadas, y, especialmente, la capacidad para repetir sprints en poco tiempo. "Esa es la gran virtud de la creatina. Permite a los futbolistas recuperarse más rápidamente de un sprint. Hay más fosfato de creatina disponible en las fibras musculares", indica Terrados. Aceleraciones repetidas en pocos minutos. Lo vamos a ver en esta Eurocopa. Porque todos ingieren creatina a diario.

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