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Deporte y vida

José Luis López

Este blog reflexiona sobre el deporte y el atletismo, desde el punto de vista humano, técnico, histórico y vivencial. Porque el deporte, además de profesión, es también pasión y manera de vivir.

SOBRE EL AUTOR

José Luis López es doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, especialista de atletismo de la Cadena SER y Canal+, profesor de la Universidad de Vic y entrenador nacional de atletismo. Ha trabajado en siete Juegos Olímpicos y otras muchas competiciones internacionales de atletismo en más de 35 países.

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23 julio 2016

Por José luis López

Lo que pienso del caso del dopaje ruso

Para los que llevamos tanto tiempo en el atletismo y hemos narrado y vivido en directo un tercio de siglo de su historia, el escándalo del dopaje ruso no es ninguna sorpresa. En realidad es la continuación, versión siglo XXI, del dopaje de Estado de la segunda mitas del siglo XX en la Unión Soviética y otros tantos países del Este, especialmente la República Democrática Alemana. Y también desde luego en otros países, que no eran precisamente comunistas. Más de lo mismo, solo que ahora de forma más sofisticada.

Muchos me preguntáis qué opino de la actual situación y si Rusia debería competir o no en los Juegos de Rio. Intentaré ser lo más claro posible.

Todos estamos de acuerdo en que el deporte (yo añadiría, la vida en general) ha de estar lleno de valores éticos positivos. Ello implica un rechazo total a las trampas, y el dopaje, con todas las imperfecciones que pueda tener un listado a veces subjetivo de productos prohibidos, es hacer trampas. Mi NO al dopaje es evidente y rotundo y no aporto nada especial u original diciendo eso.

Pero junto a ello ha de prevalecer también la justicia. La tolerancia cero al dopaje no puede llevar implícitos los daños colaterales, si estos provocan injusticias. Sería igualmente pervertir los valores del deporte.

Las sanciones al presunto dopaje de Estado ruso (mantengo el término presunto por corrección jurídica aunque me parece que es un escándalo ya perfectamente probado) han de comenzar por el Estado ruso, por sus dirigentes deportivos y políticos. Que dimitan o se les procese, con todas las garantías de la Ley. Y que sean apartados del deporte entrenadores, médicos, científicos, etc. que ha perpetrado o colaborado en este dopaje masivo. También que no se permita a Rusia organizar eventos deportivos internacionales me parece una buena sanción, pero en cambio no veo que nadie se vaya a atrever a quitarles el Mundial de fútbol. Ahí hay demasiados intereses, demasiado dinero, demasiada hipocresía y todos miran a otro lado, empezando por la FIFA, que no es precisamente ejemplo de limpieza ni honestidad, por lo menos en la época de Blatter.

¿Y los deportistas? Por supuesto, todos los dopados fuera de las competiciones. Incluso aquellos que dirán que fueron obligados. Pero luego están los deportistas que no se doparon nunca. Porque Rusia, con tantos millones de habitantes, también tiene, por lógica, grandes talentos del deporte, que con su genialidad y sus entrenamientos se sitúan entre los mejores del mundo. Seguro que hay atletas rusos a los que no les ha hecho falta recurrir al dopaje jamás.

Me centro en el caso de Yelena Isinbayeva. Si un día resulta que da positivo en un control, perderá todo mi crédito, pero de momento mantengo una grandísima admiración hacia ella. Lleva 15 años en el alto nivel. Ha pasado cientos de controles de garantía y nunca ha dado positivo. Ahora aparecen, con las nuevas y avanzadas técnicas de detección de productos dopantes, decenas de nuevos casos de deportistas tramposos, muchos de ellos medallistas, en los Juegos de Pequín 2008 y Londres 2012. Isinbayeva, de momento, no está en esa lista. Se destapan cientos de casos de dopaje ocultados y falsificados en la trama rusa, más de 100 de atletismo. Isinbayeva tampoco forma parte de esa relación de deportistas. ¿Dónde está su culpa o delito? ¿En ser rusa? ¿En haber vuelto a vivir en su país hace unos años, dejando Mónaco, donde residió durante bastante tiempo y si hubiera seguido allí estaría libre de sanciones? ¿Es justo que no esté en Rio? Creo que no. Por lo menos hasta que no se demuestre lo contrario. Y lo podría hacer extensivo a muchos otros atletas o deportistas. Parece ser que no hay ningún caso de dopaje oculto en la gimnasia artística rusa. ¿Por qué se les debería prohibir acudir a los Juegos?

Os pongo un ejemplo de lo injusto que son los daños colaterales. Durante muchos años en Sudáfrica hubo una política de apartheid criminal, repugnante, inhumana y todos los calificativos negativos que se os ocurran. A partir de ahí, la comunidad internacional apartó al deporte sudafricano de las competiciones, incluidos los Juegos Olímpicos (hasta Barcelona 1992). Pero la injusticia era doble: los deportistas de raza negra no podían competir en su país (de hecho, a duras penas podían sobrevivir), pero todos los deportistas sudafricanos, de cualquier raza, tampoco podían competir en el mundo. Es decir, a los de raza negra se les castigaba dos veces. ¿Qué culpa tenían aquellos deportistas, fueran blancos o negros, del criminal régimen político de su país? Como paréntesis, os diré que aquella situación me inspiró hace muchos años para escribir una novela, “La niña de los pies desnudos”, premiada en un certamen literario, e inspirada en la atleta Zola Budd. Allí reflejé aquella frustración de todos los deportistas sudafricanos, encerrados en un cárcel, para unos física y para otros también deportiva.

Este es un caso que tiene similitudes. Hay que defender a los deportistas limpios. Los castigos colectivos ejemplificadores suelen ser injustos, por lo que os decía de los daños colaterales. Que Rusia no compita como Comité Olímpico me parece bien, o como país. En Barcelona, por razones políticas diferentes, se presentó como el Equipo Unificado.  Y no pasó nada.

Es posible que el IOC deje en manos de cada Federación internacional la decisión de que puedan competir deportistas rusos de manera independiente. Otra cosa es que Rusia permita a sus deportistas acudir en esas condiciones.

Y solo un pero a Isinbayeva. No se ha dado cuenta que ella es también víctima de su Gobierno y su mezquina política deportiva. Es íntima amiga y gran defensora del presidente Putin. Y probablemente esa sea la razón por la que no he oído ninguna declaración suya condenando este dopaje de Estado. Eso hace que pierda credibilidad. Pero como deportista, y hasta que no se demuestre lo contrario, cero que debería estar en Rio.

En cualquier caso, lo primero la justicia. Y siempre los derechos individuales y las personas antes que los países, las banderas y los comités olímpicos de todo el mundo. 

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04 julio 2015

Por José luis López

Hoy salta “Air” Lavillenie

Hoy salta Reunaud Lavillenie en la Diamond Leagur de París. Es el plusmarquista mundial de salto con pértiga (6,16 m), el actual campeón olímpico y, en 2014, fue elegido mejor atleta del mundo. La semana pasada tuve la oportunidad (mejor diría, el lujo y privilegio) de poder estar personalmente en sus entrenamientos, en la localidad francesa de Clermont Ferrand, analizando cada detalle de las espectaculares acciones del saltador galo.

En otras ocasiones he tenido ya la oportunidad de poder trabajar directamente con grandes campeones olímpicos, campeones del mundo y plusmarquistas mundiales. Es algo que me apasiona. Y nunca dejo de sorprenderme cuando tengo la posibilidad de acercarme a una nueva estrella. Lavillenie tampoco te deja indiferente. Es espectacular y sorprendente.
De entrada os diré que la instalación deportiva de Clermont Ferrand, especialmente en lo que se refiere a la pista cubierta, es un verdadero paraíso del entrenamiento. Además del anillo de 200 m y la recta de 60 m habituales, cuenta con pista de calentamiento de casi 400 m, varias rectas de calentamiento, cuatro fosos de saltos horizontales, dos saltómetros de pértiga (uno de ellos bautizado precisamente con el nombre de Renaud Lavillenie) y otros dos de altura, así como todo el material complementario de entrenamiento que podáis imaginar. Por ejemplo, alrededor de 500 pértigas, de las cuales 87 son de Lavillenie. E incluso tiene una plataforma de rayos infrarrojos de 40 m para analizar a la milésima de segundo la carrera de aproximación.

En el entrenamiento de calidad, 30 saltos. 10 con 12 pasos de carrera sobre 5,50 m. Sin problemas. Los otros 20, con 16 pasos (su carrera completa es de 20), agarre a 5,10 m, una velocidad de entrada de 10,1 m/s y con el listón directamente en 5,90 m. Y me explicó que en algunos entrenamientos ha pasado de 6 metros. Así es Renaud Lavillenie. No especula. No le sirve lo de “partido a partido”. Él va directamente a por algo grande. Por eso, cuando logró el salto récord de 6,16 m, quiso continuar y puso el listón en 6,21 m. Una locura.

Me interesaron también los ejercicios de técnica y de trabajo de pies del segundo día. Fundamentalmente, no tanto por lo novedoso de los ejercicios sino por la perfección en la ejecución. Ya lo decía el gran Santiago Antúnez, entrenador de Dayron Robles, los buenos atletas no se diferencian tanto por los ejercicios que realizan sino por cómo los hacen.

Otras curiosidades de Lavillenie. Ya sabéis que tiene un saltómetro y colchoneta de pértiga en el jardín de su casa. “Ahí he batido el récord del mundo de jardines”, me cuenta divertido. Por cierto, está en 5,76 m, por si alguien quiere probarlo en su casa, junto a la piscina.
Vamos a cenar a un club de sus amigos del  rugby (también es un apasionado de este deporte), y ahí surge el Renaud más humano, sencillo, amable, humilde. Un lujo departir con él, con su entrenador, Philippe d’Encause, con su manager, con su novia o con su fisioterapeuta.

Y otra sorpresa. Tras el entrenamiento de la mañana, por la tarde su otra gran pasión, las motos. Nos trasladamos al circuito de Issoire, y ahí le espera su equipo. Agarra su Suzuki 1000 (Mela Chércoles, disculpa mi desconocimiento motero) y se lanza a dar vueltas a 287 km/h. Incluso en 2013 llegó a participar en las 24 horas de Le Mans, y cinco meses después batió el récord del mundo. “Necesito pilotar, sentir la adrenalina, es fundamental para mi equilibrio emocional”. Creo que a ningún otro atleta del mundo de alto nivel le dejarían arriesgar así.

Por cierto, Lavillenie es fan de Marc Márquez. Le he prometido un encuentro entre ambos… pero a cambio, quiero que venga unos días a Barcelona el año que viene. Para seguir transmitiéndome su pasión por la pértiga, que comenzó en su abuelo, continuó en su padre y tiene un buen futuro en su hermano pequeño Valentin.

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22 septiembre 2014

Por José luis López

Una mujer entre hombres

Uno de los capítulos más apasionantes de la historia del deporte mundial es la lucha de las mujeres por poder lograr una situación de equidad y justicia. Es una historia que, en el deporte moderno, arranca en el siglo XIX. Aquellas mujeres atletas que durante un cuarto de siglo no podían competir en los Juegos Olímpicos, las que no podían disputar distancias más largas de 400 m, las que recibían críticas machistas, las que no podían ni soñar con practicar ciertos deportes que se consideraban exclusivamente masculinos. Durante algo más de un siglo, y gracias a la lucha de tantas mujeres (desde la pionera Alice Milliat), y también a la implicación de muchos hombres, porque la justicia no debe entender de sexos, las cosas han ido cambiando en todo el mundo y el deporte femenino poco a poco ha ido avanzando.

No obstante, todavía quedan algunas asignaturas pendientes. Para mí una de las más evidentes es la situación de las entrenadoras, que es mucho más delicada que la de las deportistas. En la mayoría de los deportes, parece que las entrenadoras deben realizar su trabajo exclusivamente con mujeres. En el atletismo ha habido algunos casos de mujeres que han entrenado a hombres, e incluso consiguiendo medallas olímpicas de oro (se ha dado también algún caso curioso de que era la esposa la que entrenaba a su marido campeón). Pero en líneas generales, no se dan estas circunstancias. Parece impensable que una mujer entrene a un equipo masculino de fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol... de primera división. Y eso es lo que me parece increíble. ¿Por qué no? ¿Acaso no hay o puede haber entrenadoras cualificadas? Desde luego que sí, pero parece que por tradición han de entrenar a equipos femeninos o de niños.

Eso es injusto. Igual que hay muchos hombres que entrenan con éxito a equipos femeninos (y no hay ningún problema de vestuario), también debería ser al revés. Pero no por el hecho de que sean mujeres entrenadoras, sino por ser muy buenas entrenadoras. No se trata del género, ni de discriminaciones positivas, ni de paridad, sino de capacidad.

En la universidad, he tenido alumnas con grandes conocimientos técnicos y tácticos de fútbol. Pero siempre me decían con resignación que eran conscientes de que nunca podrían entrenar a un equipo profesional masculino. Esa es la realidad, me decían. Pues sería bueno empezar a cambiar esa realidad, y el primer paso es que realizaran sin complejos los cursos de entrenador/a nacional del deporte en el que se hayan especializado. Y, a partir de ahí, demostrar los conocimientos, la calidad, el talento, la personalidad... todo lo que hace falta para ser un gran técnico. Pero sin importar si eres hombre o mujer.

Por eso, de entrada me parece muy bien que la Real Federación Española de Tenis haya designado a Gala León como nueva capitana del equipo masculino de Copa Davis. Pero no porque sea mujer, sino porque no miro si es hombre o mujer. Lo que me interesa es que sea una persona competente, capacitada, trabajadora, profesional y con el talento suficiente para realizar una gran labor. He leído que una mujer ex tenista no puede entender de tenis masculino, porque éste es muy diferente al femenino. Pues de igual forma, un hombre no podría entender de deporte femenino, porque existirían las mismas distancias y diferencias.  No conozco a Gala, y no puedo opinar por tanto de sus cualidades. Ignoro si lo hará bien o mal y si era la que más méritos reunía. Pero sí me parece que lo que nunca debería ser noticia es si se trata de un hombre o una mujer. Se trata, simplemente, de una profesional llamada Gala León que sustituye a otro profesional llamado Carlos Moyá.  Ojalá haga un muy buen trabajo.  

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07 septiembre 2014

Por José luis López

Run to Valencia

Canal Plus Deportes estrenó ayer la serie "Run to Valencia", en la que tengo el placer de colaborar. Se trata de 13 episodios de 10 minutos en los que cada semana podemos seguir la preparación y la historia personal de 6 atletas populares que preparan la Maratón de Valencia Trinidad Alfonso de este año. Me parece una gran iniciativa y, tras ver el primer episodio, creo que estas seis historias de corredores de características muy diferentes, pueden ser también las de tantos miles y miles de "runners" que han de hecho de correr una parte fundamental de sus vidas. La historia de los atletas anónimos que hablan un mismo lenguaje, el que han desarrollado, día a día, a base de zancadas y latidos del corazón.

Una atleta invidente, ya abuela, que este año ha batido el récord del mundo de su categoría en la maratón de Londres y corre de la mano de su marido, guía y entrenador; un empleado de banca que no ha corrido nunca pero quiere demostrar a sus pequeñas hijas que con esfuerzo todo se puede conseguir, incluso finalizar una maratón; un educador en un centro penitenciario, que ha ideado con gran éxito el programa "correr te hace libre" para empapar de los valores de la carrera a pie a los presos... Y todos con el mismo objetivo, correr en Valencia el 16 de noviembre, en una de las mejores maratones del mundo.

Y hay algo más que hace muy atractivo el programa: el sello inconfundible en la realización de "La Caña Brothers", una productora que solo firma programas de gran calidad técnica, con una fotografía impecable y una cuidada edición. Contadores de historias que llegan a la gente. Una forma de hacer televisión diferente, exclusiva y reconocible.    

El atletismo popular, que yo prefiero llamar simplemente correr, me interesa especialmente por lo que tiene que ver con la vida. E incluso diría que con la recuperación de la verdadera esencia de la vida: el ser humano ancestralmente activo frente al impuesto o elegido sedentarismo anti natural; la cultura del esfuerzo frente a la pasividad, el conformismo, el pesimismo y la desidia; y los deseos de sentir la libertad, corriendo por el mero placer de hacerlo, ante la esclavitud, a veces dulce y otras amarga, que nos imponen las convenciones y rigideces de la sociedad actual. Y la maratón (que aunque puede denominarse en masculino, prefiero hacerlo en femenino por su relación con prueba, carrera, distancia y ciudad), tiene mucho paralelismo con la vida. Esos 42 kilómetros y 195 metros son un crisol de sensaciones, de experiencias, de emociones, de esfuerzo constante y breves pero intensos momentos de dicha, de un reparador puesto de avituallamiento que aparece cuando más lo necesitas, de un apoyo constante en forma de aplauso, grito o música de banda urbana que te aparta de la soledad que vive el corredor, aunque esté rodeado de otros miles de corredores en el recorrido. Cada uno hace su carrera, tan única como auténtica. Nadie puede correr por ti. Como en la vida. Y al final, la meta, que, aunque sea la misma línea para todos, en realidad es personal e intransferible para cada uno de los atletas.

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12 agosto 2014

Por José luis López

30 años mágicos

Vuelvo al Letzigrund Stadium de Zúrich, el escenario más legendario del atletismo mundial. Aquí, un 22 de agosto de 1984, debuté con la Cadena SER. La primera narración de mi vida, hace ya 30 años. Por eso, volver a Zúrich es para mí convocar a los recuerdos y despertar las emociones.


Permitidme que hoy, cuando acaba de comenzar el Campeonato de Europa de atletismo, y desde la misma pequeña tribuna de prensa donde todo comenzó para mí radiofónicamente hablando, recuerde a aquel jovencísimo entusiasta del atletismo, que había venido sin apenas recursos como un espectador más, porque quería conocer al gran Carl Lewis. El destino, la casualidad, la osadía y mi vocación por comunicar se conjuraron para hacer que tuviera la primera oportunidad de mi vida. La SER buscaba a alguien que estuviera por Zúrich para informarles del meeting que reunía incluso a más grandes estrellas que los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Me lo dijeron, por si me atrevía, pocos minutos antes de comenzar la competición los comentaristas de TVE José Ángel de la Casa y Gregorio Parra, que se portaron de forma excelente conmigo. No lo dudé, e incluso pensé que podía ofrecer mucho más que una simple información: narraría en directo el atletismo más espectacular, con la misma pasión que me ha acompañado estos 30 años. Y fue entonces cuando narré el primer récord del mundo que veía en directo en mi vida: el de 100 m de Evelyn Ashford (10.76).


Recuerdo, como si no hubiera pasado el tiempo, el hall del entonces llamado Hotel Nova Park (ahora Crowne Plaza), muy cercano al estadio, por donde pasaban todas las estrellas. He vuelto al mismo sofá desde el que salté entusiasmado en el momento que vi entrar a Carl Lewis, majestuoso e imperial. Por fin conocía a mi gran ídolo de entonces y podía hablar con él. Y he comprobado que el hotel todavía conserva el LetziLeu, un bar que en el suelo, a modo de hall de la fama, tiene baldosas doradas con cada uno de los más de 25 récords del mundo que se han batido en el Letzigrund. Ahora el estadio sigue siendo pequeño pero se ha remodelado desde hace unos años. Recuerdo que antes en las gradas de las curvas, en forma de “v”, el público se agolpaba de pie, sin parar de animar a los atletas. Luego he vuelto otras muchas veces al meeting de Zúrich con  Canal Plus, y he podido seguir comprobando que es el mejor meeting del mundo y reúne al público más entendido.


Han pasado 30 años mágicos: 7 Juegos Olímpicos, más de 40 Campeonatos del Mundo y de Europa, cientos de competiciones en casi 50 países... Más de un cuarto de siglo viviendo, narrando, transmitiendo la historia del mejor atletismo. Pero la pasión de aquel chaval enamorado del atletismo se mantiene inalterable. Sigo pensando que con el atletismo me siento libre, que puedo fabricar emociones y comunicar a millones de personas qué hay detrás de cada latido, de cada zancada de un atleta. Sigo creyendo que cada día hay que transmitir algo nuevo, con un grado enorme de auto exigencia y respeto, y que nunca dejaré de querer seguir aprendiendo. Y queda también el más profundo agradecimiento a la Cadena SER, que ha hecho posible este sueño, a todos los que me ayudaron cuando empezaba, a los compañeros de los que tanto he aprendido (los que siguen en la SER y los que pasaron por ella, que para mí son igual de importantes).


Que siga la magia en las pistas durante, por lo menos, algunos años más. Que sigan la pasión, el espectáculo,  las leyendas, la precisión, los valores, el respeto. En definitiva, la vida. Que los y las atletas, en el Letzigrund de Zúrich o en cualquier otra pista del mundo, sigan siendo fabricantes de emociones.       

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14 junio 2014

Por José luis López

La hora de la psicología deportiva

¿Qué hay que hacer en el deporte cuando se sufre una aplastante derrota como la de España ante Holanda en el Mundial de Brasil? De entrada hay que decir que no es una situación nada novedosa. Constantemente, hay deportistas que pierden, incluso que fracasan (aunque es una palabra que no me gusta utilizar). Y también les ocurre a los mejores, a los que están acostumbrados a ganar. ¿Cómo se debe reaccionar?


De entrada, la selección española de fútbol tiene una ventaja con respecto a un atleta: puede reaccionar inmediatamente. Siempre decimos que no hay una próxima semana en los Juegos Olímpicos. Pero en este Mundial de fútbol, sí. Todavía se puede arreglar el desastre, aunque no se borre del todo. Es decir, hay una segunda oportunidad. Físicamente, no se puede cambiar casi nada. Tan solo pequeños ajustes: que entren en el once inicial otros jugadores que tal vez estén mejor desde el punto de vista físico, que tanto por el planteamiento de juego como por el nuevo rival el desgaste físico sea menor, o que las condiciones de temperatura y humedad sean más favorables. Pero son pequeños detalles que no cambian mucho las cosas, y desde luego se comprobó que físicamente España ante Holanda estuvo muy mal. Otro tema sería valorar en qué medida la mente acrecentó ese bajón físico.


Podría haber cambios tácticos, pero lo dudo. Un sistema de juego no se cambia radicalmente de la noche a la mañana. Eso sí, se pueden hacer ajustes importantes que den mejores resultados.


Entonces, ¿dónde está la clave para arreglar lo que ya se ha titulado “humillación”? Lo he dicho muchas veces, en la mente. La terapia individual y de grupo es ahora fundamental. Hay que luchar contra la ansiedad, el pesimismo, la inseguridad, el miedo, la depresión. Los grandes atletas saben controlar las peores situaciones; los mejores futbolistas también han de conseguirlo. De entrada, todas las lecciones que hay que extraer del partido contra Holanda han de ser positivas: saber por qué ocurrió, saber qué hay que cambiar, saber que se puede conseguir. Lo mejor de saber perder es que esa derrota te fortalezca. Ahora Vicente del Bosque es fundamental. Ha de transmitir serenidad, optimismo, seguridad, confianza.


No sería bueno apelar a que somos los campeones del mundo. Eso no sirve ahora. Lo fueron hace 4 años. En unos días concretos. Y ya está. Ahora, es “otra carrera”, totalmente distinta. Además, sería una falta de humildad. Hay que mentalizarse positivamente. Analizar todas las posibles situaciones que se vayan a dar en el partido contra Chile y tener una respuesta preparada para cada una de ellas. Y sobre todo trabajar la mente, la parte psicológica. No hay que tener miedo, ni pensamientos negativos. Ni siquiera imaginar qué pasará si España cae a la primera en Brasil.


Olvídate de las primas, de las críticas, de los medios, de las vacaciones, del prestigio, de tu club, del público, del fin de ciclo, del agotamiento del sistema, de los que ya están acabados… Todo eso no existe. Has de ser tú mismo. Tan humilde como seguro. Tan frío como apasionado. Has de correr tu carrera; no la carrera del rival. Eres muy importante para el colectivo. Has de saber qué puedes hacer muy bien, individualmente y en equipo, desear hacerlo con todas tus fuerzas, pero sin ansiedad. Y hacerlo. Es psicología deportiva. Hoy puedes estar en la noche más oscura, pero mañana puedes hacer que vuelva a brillar el sol.

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08 agosto 2013

Por José luis López

Apuesta por el atletismo

Es la hora de los románticos, de los apasionados, de los que desprenden ilusión y contagian optimismo. Solo así podrán salir adelante deportes como el atletismo, el rey de los deportes, el punto de partida de casi todos los demás. Por eso, cuando volvía a sobrevolar la amenaza de un Mundial de atletismo que no se vería en España, cuando ninguna televisión quería (me resisto a creer que no podía) comprar los derechos para emitir el Mundial de Moscú, una empresa modélica, la valenciana Cárnicas Serrano, ha dado el paso y ha apostado por patrocinar el evento para que se pueda ver por la televisión pública.

 

No se trata de una acción publicitaria o de marketing más. Es una filosofía. Esta empresa apuesta por el atletismo, por lo valores positivos que éste conlleva. Desde hace más de 20 años tiene su propio club de atletismo y es habitual impulsora de pruebas en ruta y atletismo popular. Lo que no aparece en televisión, es como si no existiera. ¿Alguien entendería que un país que aspira dentro de un mes a ser sede de los Juegos Olímpicos no transmitiera el Mundial del deporte rey en los Juegos? Pues ha estado a punto de pasar. Hubiera sido un golpe en cadena para nuestro atletismo, que difícilmente podría apelar a su antigua y ancestral grandeza si ninguno de los cientos de canales televisivos se interesara por él.

 

Yo os lo contaré desde Moscú en la SER, pero para los miles y miles de aficionados que os quedáis aquí, gracias a una empresa que promueve la cultura del running entre sus empleados (el 20 % de sus 300 trabajadores son corredores populares), el Mundial de Moscú será una realidad. Seguro que hay miles de empresas más grandes y con mucho más potencial económico. La diferencia es la sensibilidad hacia el deporte que tengan. Es como las empresas saludables que en horario laboral dedican una hora para que sus empleados practiquen actividades físicas y deportivas dirigidas. O las que aplican los fundamentos del coaching deportivo entre sus trabajadores. Empresas con corazón de atleta.    

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27 junio 2013

Por José luis López

Apoyando la cultura del esfuerzo

Valoro mucho a todas aquellas personas que han convertido el esfuerzo en uno de los principales valores de sus vidas. Entre ellos, por supuesto, los deportistas. Es mucho más que una filosofía. Ser deportista es una actitud, un comportamiento muy determinado, no sólo ante las competiciones, sino también ante cualquier circunstancia de la vida. Y todo ese esfuerzo muchas veces no es ni reconocido, ni entendido, ni apoyado. Por eso, tanto como a los deportistas, valoro a quienes les ayudan. Dicen que cuando regalas un libro a alguien, en realidad le estás situando en la máxima consideración. En el caso que nos ocupa, es lo mismo: si apoyas a un deportista, estás dignificando su trabajo.

Por eso, quiero destacar un proyecto de apoyo y reconocimiento a jóvenes deportistas, presentado ayer en Valencia,  que me parece sensacional. Es el Proyecto FER (Fomento Deportistas con Retos), promovido por la Fundación Trinidad Alfonso, que preside Juan Roig.

A través de este proyecto 20 deportistas o clubes recibirán una ayuda económica, por un valor total de 200.000 euros Con esta iniciativa, y a través de la Fundación Trinidad Alfonso, su Presidente persigue "unir los valores del esfuerzo y la superación en la búsqueda de la excelencia a través de la práctica deportiva y devolver a la sociedad valenciana parte de lo que de ella ha recibido a lo largo de los años".

El Proyecto FER se divide en ediciones anuales, y está pensado como una iniciativa estratégica a largo plazo con el objetivo de que los deportistas valencianos seleccionados lleven el nombre de la Comunidad al más alto nivel deportivo, teniendo como gran objetivo los Juegos Olímpicos y paralímpicos de Río de Janeiro 2016.

Los deportistas se dividen en tres grupos. En el grupo de "elite" están aquellos que ya han obtenido importantes marcas internacionales; en el segundo, denominado "en potencia", los que ya han conseguido éxitos en campeonatos nacionales y, por último en el grupo llamado "vivero" se encuentran aquellos que ya han empezado a despuntar como futuras estrellas en las categorías inferiores.

Alguno podrá pensar que para un gran empresario eso no supone un gasto excesivo. Pero yo creo que lo importante no es eso. No se trata de que tengas más o menos dinero, sino de dónde eliges donarlo. Lo importante es que haya empresarios que decidan que donar dinero a jóvenes deportistas es prioritario, que crean en inculcar la cultura del esfuerzo entre la juventud, que estén convencidos que en los valores del deporte se deben encontrar los pilares de una sociedad más humana. Ojalá todos los empresarios comprometidos  crearan fundaciones sin ánimo de lucro que fomentaran el deporte popular, el deporte de base y el deporte como motor de una sociedad mejor. Mi máxima felicitación a la Fundación Trinidad Alfonso por la iniciativa.  

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07 mayo 2013

Por José luis López

Vuelve la Diamond League

El próximo viernes comenzamos, un año más, la narración de la Diamond League en Canal Plus, con el meeting de Doha. Vuelve el atletismo más espectacular, el de los grandes meetings, donde el ritmo es frenético, los estadios están llenos de un público entendido y sólo los mejores atletas del mundo tienen cabida. Es un atletismo diferente al de los grandes campeonatos, con unas características muy particulares. Me apasionan ambos, pero he de reconocer que para el espectador amante del atletismo las dos horas de un meeting, con finales directas, son una continua cascada de emociones.

Recuerdo ahora cuando comenzamos, en el ya lejano 1994. Desde entonces hemos realizado un inolvidable recorrido desde la Golden Four a la Diamond League, pasando por la Golden League. Han sido más de 100 noches mágicas en los estadios más emblemáticos de Europa, viviendo y narrando gestas increíbles.

La cita inicial de 1994 fueron los Bislett Games, en Oslo. No he olvidado aquella legendaria pista de 6 calles, con los atletas calentando por la calle. Ni tampoco las pequeñas cabinas de madera, desde donde hacíamos la transmisión. Ni el bocadillo de salmón ahumado. Ni el grupo de fieles aficionados etíopes, que ningún año faltaba. Ni la "dream mile". Yo llevaba ya 10 años narrando el atletismo en la radio para la Cadena SER, pero mi debut en televisión fue en Oslo. Aún conservo el cartel de aquella reunión, con una imagen de Arturo Ortiz en el centro. Fue Alfredo Relaño, que anteriormente había sido jefe de deportes en la SER cuando yo inicié mi singladura olímpica en Seúl 88, quien apostó por mí para narrar la entonces llamada Golden Four. Y hay un detalle que él no recordará pero yo sí. Llevaba apenas un par de minutos de narración en directo y nuestro productor, Melcior me mostró un papel en el que había escrito: de parte de Alfredo, que has empezado espectacular, muy bien, sigue así. Este mensaje, tan oportuno en esos primeros momentos, me dio tal confianza que el resto del programa fue para mí muy placentero. Disfruté una barbaridad y creo que a partir de entonces iniciamos una nueva forma de narrar atletismo en televisión, ni mejor ni peor, simplemente diferente a todo lo anterior.

Hace pocos días impartí una clase en el máster de narración deportiva en la Universidad Pontificia de Salamanca, curso por el que han pasado muchos de mis compañeros. Hicimos prácticas de narración de atletismo con los alumnos y, al finalizar, me dijeron que de todos los deportes que habían visto, el atletismo era sin duda el más difícil de narrar, porque era muy técnico, muchas pruebas a la vez, con infinidad de detalles a veces decisivos que no te puedes perder. Pues imaginaros, eso mismo, pero ahora desde un locutorio, perdiéndote casi la mitad de lo que está pasando en la pista.

Pero hay cosas que nunca cambiarán: la pasión por el atletismo, transmitir, divulgar, enseñar (y aprender), la rigurosidad, el respeto... No os perdáis la Diamond League 2013, con el inconfundible sello de Canal Plus. Habrá noches inolvidables en las que no podréis separar la vista ni un segundo del televisor. 

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12 marzo 2013

Por José luis López

Àlex Corretja, el caballero apasionado

Me gustó escuchar anoche a Àlex Corretja, capitán del equipo español de Copa Davis, aunque me dio la impresión que él es consciente de que lo será por poco tiempo. No es político sino transparente y directo, y eso va en su contra. Estuvimos cenando ayer en el Panathlon de Barcelona.

Corretja es de esos deportistas que se les recuerda especialmente por su caballerosidad en las pistas, y eso habla muy bien de él. Fue una entrañable reunión en la que recordamos sus apasionantes duelos con Pete Sampras, su victoria en el Masters, su fidelidad al C.T. La Salut, pero sobre todo se habló del deporte y la vida, y eso es precisamente de lo que me gusta hablar en este blog.

“Nunca gané en Roland Garros, pero cada vez que voy me siguen saludando afectuosamente todos los empleados y me abren todas las puertas, actitud que no veo que se tenga con algún otro tenista que sí llegó a ganar allí”, comentaba Corretja. En realidad, eso es lo más importante. Ambos estamos de acuerdo. Si de tu paso por el deporte sólo dejas los títulos que has ganado, algo falla. Ha de quedar la imagen de un deportista con mayúsculas, y eso va mucho más allá de los rankings.

Corretja no dejó de elogiar a Manolo Orantes, su gran referente, y éste, también presente en la cena, puso sobre la mesa un tema que me interesa mucho: desde que se retiró de las pistas, nunca le han llamado para poder trabajar con chavales. Álex Corretja decía lo mismo. Su gran ilusión sería poder transmitir a los jóvenes toda su experiencia. Creo que ese sería realmente el trabajo de su vida. Esto lo he propuesto otras veces en varios foros. Muchos de nuestros mejores ex deportistas podrían ser una especie de mentores de los jóvenes que empiezan ahora. Sería una aportación importantísima, que sumaría a la labor de los entrenadores. Especialmente veo que la generación de Corretja, con él incluido, eran y siguen siendo unos apasionados del tenis. Y ahora observo a muchos jóvenes deportistas que compiten pero no son apasionados de su especialidad. Ahí entraría la labor de los mentores: contagiar la pasión, el enamoramiento con tu deporte, y transmitir la experiencia. Y si tienes ese sentimiento, entonces es mucho más fácil sobreponerse a los malos momentos y a las derrotas, que inevitablemente llegarán.

“Lo normal no es vivir en una casa con piscina”, enseña Corretja cada día a sus pequeñas hijas. Hay que tener los pies en el suelo. Transmitir valores, actitudes, comportamientos, generosidad. Creo que Àlex Corretja puede ser muy bueno en eso y su aportación, muy importante para el tenis del futuro. “Como Rafa Nadal no saldrá ningún otro, es único e irrepetible” decía Corretja. Pero tal vez no se trata de obsesionarse por buscar a un nuevo Nadal, sino que hay que pensar antes en corregir una situación que, según me cuentan, hace que entre los 50 primeros tenistas juniors del mundo ahora no hay ningún español, ni en chicos ni en chicas. Contando con Orantes, con Corretja y con tantos otros, eso puede cambiar.     

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