Balance. Equipos fuera de la final
Por Trifón Poch
Empezaremos por las decepciones más importantes. El camino que abrió Serbia con su eliminación en la primera fase lo han seguido selecciones de mucho nivel como Turquía, Italia y Francia. Dejadme antes, ahora que hablamos de su equipo, sólo un comentario necesario sobre las más que lamentables declaraciones de Milicic que pudimos ver por televisión tras una derrota. En mi opinión es inaceptable que semejante barbaridad se quede tan sólo en una multa, por muy elevada que sea. No se merece volver a competir en Europa en mucho tiempo y me gustaría ver qué le pasaría si hiciese unas manifestaciones parecidas tras un partido en la NBA.
Volvamos. Tanto Turquía como Italia han venido con plantillas con mucha más capacidad de la que han demostrado. Habitualmente son equipos muy competitivos, habituados a acabar entre los mejores, con jugadores expertos y jóvenes con talento más algún NBA, pero no han funcionado. Quizás a los jóvenes NBA italianos les falte algo de recorrido para ser decisivos y liderar a su selección hacia objetivos más ambiciosos. Francia ha dependido para lo bueno y para lo malo de su gran estrella, Tony Parker. Han sido junto con Eslovenia el ejemplo evidente de lo duro que es un torneo como éste. Las dos selecciones quedaron fuera de la lucha por las medallas al perder en la eliminatoria de cuartos partidos que estuvieron a punto de ganar y finalmente han acabado jugando por la séptima plaza, quedando Francia fuera de la Olimpiada. Muy duro. Quizá este detalle ayude también a valorar lo que ha conseguido España.
Hay otro grupo de equipos modestos que han conseguido un buen resultado a diferentes niveles. Estonia, Israel y Portugal han ofrecido buen juego y sobre todo una lección de aprovechamiento de recursos limitados y de esfuerzo sin límites que más de un equipo con mucha más calidad debería aprender. Mención especial para Portugal clasificada por primera vez después de 56 años y con el lastre de una liga en su país un tanto devaluada las últimas temporadas.
Selecciones como Grecia, Lituania y Alemania han cumplido con lo esperado. Griegos y alemanes con un juego pobre, los primeros por filosofía, a pesar de la calidad de sus jugadores, y los segundos agarrados a su salvavidas Nowitzki, que ha jugado a medio gas y tal vez esté cansado para repetir en un futuro con su selección con el mismo acompañamiento.
Eslovenia y Croacia han demostrado por la calidad de su juego estar en buen camino. Tienen que dar el paso que para Serbia es tan fácil dar, para ser competitivos de verdad. Tienen buenos jugadores y seriedad. Es cuestión de alcanzar ese estado de convencimiento interior que te hace sentir que eres capaz de ganar a cualquiera y además demostrarlo en la pista con algo más de dureza mental.

Trifon, gracias por todo desde Alicante
Publicado por: Carmelo | 19/09/07 en 0:19