Por MANUEL FRANCO.
Tengo la creencia personal de que los poderosos, en su mayor
parte, tienen una relación más que evidente con la locura. O con locuras. O
suavicemos el termino, con deseos inexplicable y quizá irrealizables. Un
ejemplo: Luca Cordero di Montezemolo. Anda el superjefe de Ferrari liándose la
cabeza con la posibilidad de que Valentino Rossi, el dios de las motos, el
mejor de los mejores de la historia según dicen los que saben, traspase su
talento de la inmejorable Yamaha M1 con la que vuela en MotoGP a un Ferrari de
Fórmula 1. “Queremos un tercer coche y quiero que Rossi gané en la F-1 con Ferrari”, dice Montezemolo con la sonrisa de los domingos o de las tardes de entre semana
colocada en su rostro de estrella del rock retirada.
Y alguno dirá ¿por qué no? ¿acaso John Surtees no ganó en
F-1 y motos? ¿Es que no ha probado Rossi ya los monoplazas rojos? ¿No puede
Valentino triunfar en las cuatro ruedas?
Pues qué quieren que les diga. Si el ricitos de Tavullia
quiere intentarlo, que lo intente, si quiere divertirse que lo intente porque
solo podrá intentarlo, pero si lo que piensa es en ganar un título incluso una
carrera de Fórmula 1, mejor que se quede en las motos, intente superar a
Agostini o, en su defecto, se quede en casa y pida a su colega Montezemolo que
le regale un Ferrari de F-1 para dar vueltas de vez en cuando por Fiorano, si
le dejan… Porque otra cosa se antoja una operación de marketing, de las que
pueden acabar muy mal por otra parte, o un deseo de los todopoderosos que
piensan que cualquiera de sus deseos puede traerse al universo de la realidad.
¿Vosotros, cómo lo veis? Personalmente tengo demasiado
respeto por Rossi, un grande de los que nacen cada época y no me gustaría verle
trompo tras trompo con la cara entre las manos y la cabeza llena de pensamientos encontrados, preguntándose, ¿Quién me mandó a mi meterme aquí?
Además, pensar esto es una falta de respeto, ¿Alguien ha pensado alguna vez en
ver a Fernando Alonso sustituyendo a Pedrosa o Lorenzo a los mandos de una
Honda o Yamaha? Sería una estafa a la afición parecida a la que se podría producir si algún día Rossi, incluso aunque tuviera un coche mucho mejor que el resto, estuviera en una parrilla de F-1. ¿Cuantos segundos por vuelta le sacaría Alonso? ¿Cuantos Massa? Con el mismo monoplaza, claro.
¿O a alguien se le ha ocurrido
que Michael Schumacher pudiera disputar el Mundial de motos? Bueno eso sí, pero
qué quieren que les diga…esa ya es otra historia de la que no merece la pena ni comentar nada. Acabó en el suelo del circuito de Cartagena. Espero mejor suerte para Rossi.
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