07
febrero,
2010 | 19:46
Caciques en África
Por Óscar García
El fútbol hace demasiado tiempo que perdió su inocencia y su romanticismo para convertirse en un negocio, en una multinacional donde el dinero apenas deja espacio para los sentimientos. Hay demasiados intereses que lo contaminan todo, pero nada parece más condicionado que las decisiones de sus dirigentes, individuos que parecen más preocupados por preservar su cuota de poder, por asegurar su espacio en el negocio, que por garantizar un funcionamiento lógico y racional de este deporte. Lo sucedido en la última Copa de África es sólo un ejemplo, pero las decisiones incomprensibles viajan sin control de un continente a otro.

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