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jueves, 21 enero 2016

Por Kiko Narvaez

Aislamientos y cerramientos en la 'Zona Godini'

El uruguayo es la continuación en el terreno de juego del Cholo, es el ejemplo de lo que el técnico argentino quiere: concentración y cero riesgos en defensa.


Me queda la duda de que los partidos del Atlético no se televisen en todo el mundo. Sólo así, en ese caso, entendería por qué Godín no estaba en la alineación del once de la FIFA. Thiago Silva y Ramos fueron los centrales elegidos, dos jugadores que, en 2015, estuvieron dos escalones por debajo del rojiblanco. Cierto es, también, que chirría en ese once la falta de Busquets, pero eso se lo dejo al gran Santi Giménez. Yo intento explicarme lo de Godín. Y sigo sin entender su ausencia: el central es la prolongación de Simeone sobre el campo. Él es el ejemplo claro de qué es lo que el técnico argentino quiere de su equipo. Concentración. Cero complicaciones en zonas de riegos. Y, si el resultado es claro, algún capricho para sacar la pelota jugada desde atrás. Ante Las Palmas y Celta de nuevo Godín se exhibió, atentísimo en cada corte, imperial.


Del partido de Liga del fin de semana, un detalle: cómo manda y lleva de la mano Godín a Giménez que, día a día, tiene la posibilidad de aprender los conceptos defensivos para convertirse en uno de los ‘tops’ mundiales. Me parecía un acierto que Godín se encargase de entregar los monos a la plantilla en la pretemporada de Los Ángeles de San Rafael. Porque en este Atlético no dan chándal, no: se dan monos de faena y, si alguien transmite esa identificación con la filosofía de Simeone, ése es el uruguayo, capaz de convencer y guiar a todos los nuevos, de enseñarles cuál es el camino a seguir.


Y con Godín siempre van Tiago, Koke y Gabi. En el partido de hace diez días en Vigo, el Cholo repitió movimiento con el capitán: ocupó el puesto de Augusto para proteger su ventaja. Mientras el ex del Celta (que el miércoles jugó su primer partido completo de rojiblanco) va asimilando los conceptos, qué mejor que dejar a su guardia pretoriana (Koke, Gabi y ahora Saúl) para poner el muro delante de Oblak. Y otra vez ante el Celta, ahora en Copa, el miércoles, la titularidad de Godín demostró la transcendencia del partido. El esfuerzo no se negocia. Tampoco su descanso en un partido así. Godín jugó porque el Cholo sabe que, sin el Real Madrid, la Copa es la competición que está más cerca de Neptuno. Todo queda en el aire tras el empate 0-0. El Celta jugó su partido más regular del último mes. Igualó al Atleti en la lucha, con los Wass, Tucu Hernández y Radoja imponiéndose en muchas fases del partido a los Gabi, Koke y Augusto pero sin poder penetrar en la ‘Zona Godini’. Esa zona en que, cuando intentas romper, te quedas en eso: en una intención.

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lunes, 11 enero 2016

Por Kiko Narvaez

Vietto se mira en el espejo de Griezmann

El argentino sale airoso del casting del 9 y sigue creciendo


El Atlético de Madrid ganó con autoridad en Vigo. Los del Cholo realizaron el partido más completo en lo que llevamos de Liga. Los rojiblancos demostraron una vez más su flexibilidad en el dibujo táctico. El jugador clave para ello de nuevo fue Griezmann, que empezó al lado de Vietto y cuando las cosas se ponen feas él logra embellecerlas con su caída a la banda, provocando mayor superioridad en el centro del campo. Este Atlético de Madrid se reinventa temporada tras temporada. Recordemos que los balones parados desatascaban partidos, y ahora la riqueza de la plantilla hace que el padre de esta criatura, Simeone, en algunos partidos, como pasó en Vigo, pueda jugar al desgaste.


El gen competitivo no se negocia. Y la sobriedad da paso al segundo escuadrón, que, con 8 goles y 9 asistencias desde el banquillo, es el mejor de la primera vuelta de la Liga española. Destacar individualmente la frescura con la que se vio a Vietto. En este casting del ‘9’ el argentino salió muy airoso de su primera prueba real, porque hasta que un nuevo jugador atlético no coge la rueda del pelotón las conclusiones no son reales. El punta rojiblanco aguantó bien el ritmo de presión y supo dar sentido a todas las jugadas de ataque al aprovechar sus condiciones. No es el 9 tipo matador, cazagoles, es más un delantero organizador que viene al apoyo para dejar de cara o con sus diagonales asistir a los que vienen de segunda línea. Para ir creciendo con buena letra tiene el espejo de Griezmann. El francés es el ejemplo a seguir en cuanto a trabajar para el bien del equipo. Y gracias al trabajo y a la honestidad le hacen cada partido ser mejor. Otro que debe potenciarlo con sus combinaciones es Koke. El canterano está mucho más cómodo por dentro, donde más rinde: debe abastecer a esta sociedad Vietto-Griezman que tan buen trato dan al balón.

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domingo, 03 enero 2016

Por Kiko Narvaez

La semana fantástica del Yaya Touré del juvenil

Thomas cierra de un portazo la posibilidad de irse cedido tras sus partidos ante Rayo y Levante.


El juvenil de Mena hace años me hacía levantarme pronto para ir al Cerro del Espino para ver un equipo que dominaba su liga con autoridad. Por allí andaban Óliver, y Manquillo, y Borja, y un tal Thomas que hacía de Yaya Touré. Con su despliegue físico, abarcando campo y jugando con criterio, daba pausa y equilibro a aquel equipo campeón. Años después, y con cesiones a Mallorca y Almería, al canterano lo sigo viendo jugar con una personalidad arrolladora, aunque con mayor libertad. Ahora es a él a quien le guardan las espaldas. Pasados los años y con experiencia terminará por confirmarse si puede mantener un perfil tipo Tiago o como Saúl. Los años y la experiencia terminarán reafirmando a Thomas como escudo o como escudero.


La llegada de Kranevitter y Augusto era, para muchos, una invitación para que Thomas saliera de nuevo cedido, pero con su semana fantástica, llena de confianza y autoestima, tengo la sensación de que ha cerrado esa posibilidad de un portazo. Su gol no debe tapar los problemas que siguen teniendo los rojiblancos, de nuevo mucho más cómodos sin balón que con él. Con un partido controlado, exceptuando los minutos entre el cambio de Carrasco y Vietto hasta la entrada de Thomas, a los de Simeone les faltó claridad a la hora de tomar decisiones en los últimos metros. Puede ser que las exigencias defensivas de la Filosofía Cholo a sus atacantes provoque falta de oxígeno para crear, aunque los ocho goles en contra, los 41 puntos y los cinco títulos del pasado entierren cualquier debate. Aunque se puede comentar, por supuesto, que a Correa se le ve más cómodo cuando juega entre los centrales y el cinco del equipo contrario porque su control orientado, su giro endiablado que lo acomoda para encarar lo hacen ser más influyente en el juego que cuando lo hace en banda. Al margen de debates, lo que tranquiliza al Calderón es saber que al Cholo no le nublan los 41 puntos y que va a seguir explorando para encontrar más caminos cristalinos en busca del gol. Mientras tanto, seguimos elogiando un equipo que sin terminar aún su casting por el nueve tiene a estas alturas de campeonato 41 puntos. ¡Casi nada!

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lunes, 14 diciembre 2015

Por Kiko Narvaez

¡Obli, Oblak, cada día te queremos más!

El esloveno evitó que los de Valverde se pusieran por delante con otro paradón a Aduriz.


Obli, Oblak, cada día te quieren más! No sólo los aficionados le recuerdan sus sentimientos en el Calderón, también sus compañeros lo piensan cada vez que una actuación suya salva al equipo de un gol. Y es algo recíproco lo que ocurre, porque el meta, ante la falta de intervenciones, ama a los diez que forman ese muro de contención en su área. El esloveno evitó que los de Valverde se pusieran por delante con otra determinante parada a Aduriz. Me parece el portero ideal para este Atlético grande. Muchos piensan que es imprescindible que los arqueros actuales jueguen muy bien con los pies porque su filosofía es sacar el balón desde atrás, abriendo laterales y viniendo a recibir el primer centrocampista; desde ahí, hacer superioridad y sacar el balón jugado. Digo que es ideal porque en este Atletico de Madrid su filosofía es la de no arriesgar y ante la presión del rival, pelotazo y segunda jugada. Sobriedad, concentración y no complicarse son las virtudes de esta portería rojiblanca y Oblak reúne todas.


Cuando los del Cholo pasaban por dificultades, ante un Atlhetic que demostró ser de los equipos más ricos en recursos, salida de balón con Laporte, dinamismo fluido con Beñat, prolongación y remate con Aduriz y Raúl, trabajo y velocidad con De Marcos y Williams, llegaron las dos genialidades del partido: paradón de Oblak, golazo de Griezmann. Sufrió y mucho el Atlético, que no se sintió a gusto en la mayoría del encuentro, ni con el 4-4-2 ni con 4-1-4-1, llegaban tarde a la presión, le hacían superioridad por el centro y Koke se perdía en una presión a destiempo sin conseguir su objetivo. Ni robaban ni creaban fútbol con Carrasco, Vietto y Griezmann. Valverde demostró ser de los top de la Liga y los colchoneros demostraron ser los números uno de la fiabilidad. Disfrutando o sufriendo, nunca pierden la compostura ni ese chaleco antibalas que es Obli, Oblak, ¡cada día te queremos más!

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domingo, 06 diciembre 2015

Por Kiko Narvaez

El ‘Agranito’ de Madrid: del General Godín a ‘DiezMan’

De la defensa al ataque, todos trabajan en la misma dirección. El equipo por encima de todo.

 

El ‘Agranito’ de Madrid, el equipo menos goleado de Europa, demostró de nuevo en Granada que el colectivo camufla cualquier deficiencia. Los problemas que acucian en su falta de contundencia en los metros finales se solventan con un trabajo solidario en conjunto. Para ello tienen tanta culpa tanto los delanteros como los centrales, todos trabajan en la misma dirección. Aunque se vayan jugadores importantes (Diego Ribas, Arda Turan, Villa, Costa, Falcao, etc), en este Atleti del Cholo predomina el equipo y se impone lo colectivo. Llevar solo seis goles en contra es la demostración de que el grupo está por encima y aunque los nueves no estén marcando, el equipo va segundo y sigue en la Champions. El Cholo ha decidido seguir en la línea ambiciosa de presionar en campo contrario con Koke, mucho más a gusto por dentro, y Gabi. Esta presión no sería productiva si Carrasco y Griezmann no fuesen generosos en el esfuerzo en sus continuas idas y vueltas. Así empezaron los rojiblancos ante los de Sandoval igual que ante Galatasaray o Betis, con ambición y no dejando salir a los andaluces. Fueron 30 minutos de control, de habitar en campo contrario, hasta que, tras dos detalles cómodos de Rochina entre líneas, cambió a su 4-4-2, pero tardó poco el argentino en volver al 4-1-4-1. Godín, el general de las huestes cholistas, abrió la lata con un maravilloso cabezazo. El uruguayo lleva instalado en el podio de los tres mejores centrales del mundo los tres últimos años y a día de hoy está en el primer escalón.

 

Está siendo uno de los cambios significativos de esta temporada adelantar unos metros la presión, incomodando sobre todo a los equipos menores que tienen menos calidad en su salida de balón. Me gusta más este Atlético cuando es menos paciente ante equipos de menor presupuesto, ya que la juventud del centro del campo y delanteros pueden aguantar ese ritmo. Sumando todo, me parece una plantilla más poderosa en recursos, ya que lo del repliegue intensivo lo tienen automatizado y conocen el comodín del saber sufrir ante partidos más exigentes. Siempre les quedará el jugador más determinante del equipo para poner el lazo al trabajo del equipo: ‘DiezMan’, el hombre 10. El francés, tan comprometido como eficaz, sigue siendo la luz que se enciende en la portería contraria.

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domingo, 29 noviembre 2015

Por Kiko Narvaez

Sustituir a Tiago es el gran desafío del Atlético

La tarde del sábado no sólo crujió la tibia de Tiago, también lo hicieron los corazones rojiblancos, y la cabeza de Simeone. Ahora debe exprimirse. Buscar una solución. Con la lesión del portugués, el Atlético pierde el timón, la prolongación del Cholo sobre el campo. Ese tipo de futbolista que, a lo Busquets para el Barça, entiende en todo momento lo que requiere su equipo. Su labor de hermano mayor le hace no perder nunca la compostura y, sea cual sea el resultado, siempre tiene la respuesta adecuada. Ante el Espanyol, de nuevo Oblak dejó sus guantes sin estrenar y, a este ritmo, se va a dejar muchos pares intactos porque, a pesar de que aparecieron en escena los locos bajitos, ese cuarteto de violín, Vietto, Griezmann, Koke y Óliver, el Atlético de nuevo demostró su fiabilidad.

 

Más toque y elaboración, pero tras una pérdida, todos a currar. El colectivo camufla un mal día a nivel individual. O la baja de un jugador importante, como la de Tiago, un desafío para el Atlético. El que faltará es importantísimo. Como sustituto se postula Saúl, un futbolista completísimo, con un gran corazón para realizar un constante esfuerzo físico, con una de esas zancadas con las que se abarca mucho campo, con una buena distribución de la pelota y un extraordinario remate de cabeza, con llegadas por sorpresa. Todos estos mimbres le convierten en uno de esos jugadores que pueden marcar una época. Con esas virtudes puede jugar, como lo hizo en el Rayo, de central en algún partido, o de interior para aprovechar sus llegadas con centros laterales, o por delante de la defensa, como hace en la Sub-21.

 

Esto demuestra su gran polivalencia, aunque a mí me falta que se defina ya; en cada posición las responsabilidades son diferentes y, al final, por su juventud, cae en el error. Tener de consejero al hermano mayor, Tiago, es una tranquilidad. Como también lo es que a tu lado juegue Gabi, in situ, pero al final el paso quien debe darlo es el propio futbolista y, la desgracia del portugués le ha dado esta oportunidad a Saúl. Su momento en el equipo rojiblanco ya ha llegado. Y es éste.

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martes, 10 noviembre 2015

Por Kiko Narvaez

Godín, el Braveheart del Atlético

No fue brillante pero sí muy importante la laboriosa victoria rojiblanca ante un meritorio Sporting de mi admirado Pitu Abelardo. Los tres puntos son un bálsamo para el vestuario rojiblanco después de las decepciones de Astana y el segundo tiempo de A Coruña. Dormir como terceros era despertarse con la idea de estar vivo en la competición liguera. Los rojiblancos, que sacaron el partido a base de empuje y persistencia, de nuevo tuvieron muchos problemas a la hora de encontrar los caminos para hacerle daño a un rival ordenadísimo. El equipo estuvo de nuevo serio con el cuarteto del candado Tiago, Savic, Godín y Oblak, que una vez más no faltó a su cita con la parada milagro. Les está faltando fluidez a la hora de crear ocasiones a los rojiblancos. Koke, jugador imprescindible en la elaboración, no termina de despegar esta temporada; Griezmann sigue más decisivo que participativo; la falta de influencia en el juego de desborde de Filipe Luis...  Son algunos argumentos de los problemas que hay para fabricar opciones a un Jackson que no termina de adaptarse a su nuevo equipo.

 

Volviendo al cuarteto candado, una vez más me quedo con el uruguayo Godín. El central rojiblanco, con su fe en la peinada, provocó el gol rojiblanco. Godín es el verdadero Braveheart de este equipo, alentando a los suyos en pos de la victoria. Jamás se rinde y no para de chocar, pelear y empujar en busca del triunfo. Son las credenciales que trae de serie la época cholista, pero que con la confección de esta plantilla, también es cierto que hay que exigirle más argumentos ofensivos a este Atlético. La esencia del orden, la competitividad y la lucha es el ejemplo de este equipo y su candado, pero hay que seguir trabajando para encontrar las llaves para abrir las puertas del adversario de turno.

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sábado, 31 octubre 2015

Por Kiko Narvaez

El Atlético perdió dos puntos en Riazor

Castigados por el excesivo repliegue, la falta de control y la falta de una pizca de Óliver.


Hay resultados que una vez que llegas a la rueda de prensa ya están cicatrizados. Esos resultados a los no puedes ponerle tiritas de excusas por la superioridad habida en el terreno de juego. Hay otros resultados, como el empate del viernes, que por mucho Betadine que le des, todavía siguen escociendo como la pérdida de dos puntos por el equipo del Cholo. Porque los rojiblancos hicieron en Riazor un primer tiempo que fue una prolongación del partido ante el Valencia, convencidos a la hora de ir a por el rival, vencedor en todos los duelos y gran ritmo en la elaboración gracias a la movilidad de los atacantes. Hubo fases en las que la sentencia rodeó la portería de Lux. Un pasivo Jackson no aprovechó un gran servicio de Koke y Griezmann eligió la peor opción a la hora de rematar una excelente jugada de laboratorio. Fue en el segundo tiempo cuando empezó a abrirse la herida rojiblanca, cuando un Depor mucho más ambicioso empezó a presionar más arriba sin que los Koke, Tiago, Gabi, Griezmann, Carrasco y Jackson le presentasen opciones a los defensas para tener mayor control del encuentro. Fue cuando, con tantas pérdidas, el equipo se refugió en demasía confiando ciegamente en su concepto defensivo olvidándose de la creación.


Los cambios no surtieron efecto. Correa no daba ese respiro y Saúl estuvo impreciso a la hora de dar esa pausa. Simeone, que había cambiado al 4-3-3 con Koke por dentro una vez más, no encontró con ese dispositivo el control. A pesar de ello, Oblak no participaba pero es cierto que apareció algo que no había en el primer tiempo: la incertidumbre. Esa que aprovechó Lucas para poner el empate. El delantero deportivista se aprovechó de la falta de tensión de Giménez a la hora de despejar o proteger con rigor. El uruguayo, no se sabe si por exceso de confianza ante un jugador que habían secado él y Godín o porque con caño incluido a Fayçal anteriormente en el córner, olvidó la filosofía cholista y uno de sus principios: ante la presión del rival, pelotazo. De cara al futuro le vendrá bien. Giménez es un defensa que lleva camino de convertirse en uno de los mejores del mundo, capaz de poner su cabeza en la guillotina por el bien del equipo. Pero que por su juventud puede caer en la imprudencia de no respetar esa zona del campo. Doloroso el empate rojiblanco el pasado viernes en un partido que debió ganar. El excesivo repliegue, la falta de control y la falta de una pizca de Óliver para calmar a los deportivistas causaron una herida que hoy domingo todavía me supura.

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lunes, 26 octubre 2015

Por Kiko Narvaez

Carrasco hace oposiciones al carnet cholista

En la manada del Cholo se entra con trabajo y continuidad en el compromiso. Yannick está en ello.


Viendo el excelente partido del Atlético ante el Valencia, me vino a la mente el encuentro de los rojiblancos en San Mamés el año del título liguero. Gran convicción en la presión máxima y fe en el robo, algo que eché en falta en los primeros tiempos ante el Real Madrid y el Barça, pero que, ante el equipo che, los rojiblancos mantuvieron durante los 90 minutos. La manada del Cholo era dueña de todos los rechaces, metiendo luego ritmo, movilidad y precisión en la elaboración. Partido completísimo de Gabi, incomodando la salida de balón, y exhibición del termómetro de Simeone, Tiago, que aceleraba cuando era necesario y reducía cuando se requería. El portugués demostró de nuevo que es insustituible. Donde algunos se dejan llevar por la euforia ofensiva, él tiene el temple necesario para quedarse cuidando las espaldas de sus compañeros. Todo se inclinó a partir del primer gol, seguramente acelerado por el error de Mustafi y de Santos, y refuerza la teoría del Cholo en defensa: cero complicaciones ante la presión del rival, pelotazo con sentido arriba y adelantar líneas para el rechace. Y ahí apareció Jackson, que tuvo la frialdad de tirar un penalti en movimiento con tranquilidad. El colombiano, sumando el gol del Astana, se quitó la segunda piedra de la mochila, algo que le liberará.


Mención aparte el gran partido de Carrasco. No olvidemos que lleva sólo dos como titular, que somos muy dados a precipitarnos a la hora de hacer monumentos o entierros a los jugadores. Pasó con Griezmann, el gran ejemplo para los talentosos. Lo que pasa es que el francés sí tiene ya el carnet cholista: te lo entregan cuando tienes continuidad en el compromiso y la competitividad. Carrasco está en ello. Algo que, con la felicitación de Tiago, va ganando puntos para el carnet cholista. Porque hay que saber que el que manda es Simeone pero los que lo entregan son los generales: Godín, Gabi, Juanfran, Tiago, Koke…, esos que te leen la cartilla de cómo el colectivo está siempre por encima de las individualidades y acaban adoptándote para la manada.

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lunes, 19 octubre 2015

Por Kiko Narvaez

El Cholo no cambia la manta de los éxitos

Los fichajes acometidos el pasado verano presagiaban un Atleti que se destaparía algo más en su forma de jugar. Pero sigue tapado de pies a cabeza.

 

Fue una victoria reconocible la del Atlético de Madrid en Anoeta. Un triunfo obtenido con argumentos más del pasado que del presente. Ganaron los rojiblancos con la manta de años atrás, esa que te cubre desde los pies a la cabeza sin dejar nada al descubierto. Golazo del crack rojiblanco Antoine Griezmann y a defender cerca del área esperando la contra. Lo hizo mucho mejor en el primer tiempo, con mayor control y ninguna aparición de Oblak, que en la segunda parte, donde el equipo, confiado en su capacidad de sufrimiento defensivo, se echó hacia atrás. Con los fichajes de esta temporada todo presagiaba que el equipo se destaparía algo más, dándole mayor protagonismo a la elaboración. Se preveían incorporaciones para ello: Koke por el centro y protagonismo a Óliver. Para el Cholo Simeone el día a día pone a cada uno en su sitio. El técnico argentino no mira la etiqueta del precio del jugador para hacer el once y si Correa pasa por un estado dulce jugará, aunque fue esta vez Griezmann quien lo empujó a la banda. El delantero argentino hizo un esfuerzo grande en pos del equipo, teniendo menos influencia en la creación. Es una pena que los dos jugadores en estado de gracia produzcan más en la misma zona.

 

A pesar de dejarse ambos el alma donde los pongan, me quedo a día de hoy con la visión de gol del francés, con su pausa a la hora de asociarse, con su lectura del juego y con su picardía a la hora de anticiparse en el área. Son detalles que demuestran que el Cholo no se casa con nadie. Lo podríamos ver también en la persona de un gran Gabi. El capitán rojiblanco se rehizo de su confusa temporada pasada, de nuevo forma una dupla de garantías con Tiago y cumple con el lema cholista: “Tú me das, yo te doy titularidad”. Por eso la victoria en San Sebastián demuestra que la guardia pretoriana de años atrás se va imponiendo a la quinta del HD, la moderna, de mayor visión pero que a día de hoy el Cholo no la ve. Mientras tanto, el Cholo sigue con la misma manta que le ha dado los éxitos y seguiremos viendo a un equipo arropado de pies a cabeza.

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