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martes, 23 agosto 2016

Por Kiko Narvaez

A Gabi no le sacan del once del Cholo ni los GEO

Ante el Alavés vi a un Atleti reconocible, sólido y fiable. Y con más ocasiones de gol...


En las últimas temporadas del Cholo, el gran dilema de los futboleros era cuándo daría un paso adelante su Atlético. Gente que se cansa de ver a un equipo cumplir los objetivos un año tras otro, estar por encima de sus expectativas. Pero, a esos, oídos sordos. Yo estoy en el lado de los que tienen memoria. Por eso, el domingo vi de nuevo a un equipo reconocible, diferente al que le ganó la temporada pasada a Las Palmas, si miramos las ocasiones creadas, pero con la misma sobriedad defensiva, Oblak y sus guantes limpios.


Koke es el jugador que puede marcar la diferencia en esta propuesta. Llamado a coger la batuta jugando por dentro, esto sería en detrimento de Tiago o de Gabi, cuando Griezmann aparezca en escena. Eso es algo que Simeone ha sopesado en la hamaca sus últimas vacaciones, pero es echar el Profe Ortega a mandar y el balón a rodar, y el espíritu Gabi les refresca la memoria. El argentino, alérgico a los experimentos, no es de dar propinas, probar cosas así supondría un mes, algo que no interferiría para ser tercero pero sí para luchar en los dos últimos meses con Real Madrid y Barça.


Para mí, el gran culpable es la labor del gran capitán, imperial en la final de Milán, al igual que toda la temporada pasada. Un futbolista al que tendrán que ser los GEO quienes lo saquen del once inicial. Gabi, hasta que no se demuestre lo contrario, es el ejemplo del cholismo, un futbolista que conoce los deseos del míster con y sin balón. Tendré semanas para escribir de Gaitán, de Gameiro y compañía pero en este comienzo de Liga me quedo con la memoria, con un equipo reconocible, sólido y fiable, con mayores ocasiones de gol que en partidos que la temporada pasada se ganaron, y con el ejemplo del gran capitán.

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domingo, 29 mayo 2016

Por Kiko Narvaez

Cholo, tu obra está sin acabar

“Debo sentarme a reflexionar”. Esa frase tuya, Cholo, lleva en mi cabeza desde el sábado. A ti no te gana una derrota. Y, Koke, no vuelvas a pedir perdón por dejarte el alma...


Hago este artículo a las ocho y media de la mañana de ayer domingo, después de haberle dado durante toda la noche más vueltas al “tengo que sentarme a hablar y a reflexionar” del Cholo que a los penaltis de Griezmann y Juanfran. Y haces muy bien, Cholo, en sentarte y visualizar cómo estaba tu Atlético de Madrid y como está ahora, ver a todos esos nuevos atléticos que se enfundaron la camisa de creer y que tan orgullosos la lucen por el mundo. Un equipo, el tuyo, que tiene el sello del trabajo de la solidaridad y que es reconocido allá por donde va. Claro que tienes que pensar en tu guardia pretoriana, Godín, Juanfran, Tiago, Gabi, Koke, y Torres, que volverán a Los Angeles de San Rafael para de nuevo ilustrar a los nuevos el catálogo de vuestra filosofía. Porque a ti, Cholo, no te gana una derrota. Tú te rendirías si el que pierde es tu discurso, y ese, a día de hoy, está interiorizado entre toda la familia rojiblanca, sean aficionados o jugadores. Piensa en cómo tus jugadores piden préstamos en el banco de esfuerzo para dar a su afición hasta lo que no tienen. Y, Koke, no vuelvas a pedir perdón por dejaros el alma.


No dudo que estos son los días más duros desde que llegaste al Calderón. Cholo, eres un tío exigente, perfeccionista y el mejor buscador de motivaciones del mundo. Por eso, piensa y reflexiona tranquilo. Recuerda que tú vives del convencimiento y un Cholo con dudas es como una guitarra sin cuerdas. Reflexiona. Busca, busca y vuelve a buscar y si encuentras la respuesta que quieres, aquí estará toda tu gente esperando para seguir creyendo y trabajando para terminar una obra, la tuya, que está sin acabar.

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viernes, 27 mayo 2016

Por Kiko Narvaez

Ganar cada quince minutos

Se tiene que dar en el día de hoy el partido perfecto para que los del Cholo puedan levantar La Primera. Escuchamos al Mono Burgos decir que ellos conciencian a los suyos que hay que ganar un partido cada 15 minutos. La suma de los noventa minutos dan seis minipartidos. La diferencia entre uno y otro, por la pegada claro está, estriba en que al Real Madrid le puede valer uno de esos seis minipartidos para dejar solventada la final. El Atleti, aun superándole en los otros cinco minipartidos de 15 minutos, no se asegura ganarla. Esa es la dificultad que se presenta en el día para los jugadores del equipo colchonero: no pueden regalar absolutamente nada.

 

Espero un Real Madrid parecido al del Camp Nou. Un Madrid más práctico que vistoso, más sólido que anárquico. Un Madrid mejor en lo colectivo que en lo individual. Es un conjunto que, a día de hoy, en una contrarreloj por equipos haría un gran tiempo, cuando meses atrás veíamos a gente que se quedaba descolgada a las primeras de cambio. Aunque ambos equipos deben despejar la incógnita de ver cómo han asimilado la desconexión durante dos semanas sin competir. Pero el Atlético sabe que se encontrará una gran dificultad en el rival y que tiene la necesidad de realizar un partido perfecto. Si hay algún equipo en el mundo capaz de hacerlo es el del Cholo. A finales de mayo llegan en perfecto estado para pasar revista en la gran final de Milán y preparados para hacer el partido perfecto sin regalar ninguno de los seis minipartidos del Mono Burgos.

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sábado, 14 mayo 2016

Por Kiko Narvaez

El Cholo no sabe de simulacros

El Atleti jugó sin concesiones y el hablar del regreso de Torres a la Seleccion es una realidad.

Para el Cholo no existen los simulacros de partidos, desde que llegó su obsesión fue inculcar a los futbolistas que cada vez que se pongan la rojiblanca, sea en pretemporada o en la Liga, deben salir con las mismas intenciones. Realizó un partido sin concesiones, sin rehuir la disputa ni quitar la cara en los duelos. Desde luego no sería yo el que me pediría un equipo del Cholo para el último partido de Liga. Por eso ayer se iría contento, era el Celta el equipo que se jugaba algo y en ningún momento se notó, la actitud del equipo fue excelente. Simeone tampoco se tomó el día libre. Mandó de inicio a Griezmann a la banda pero ni Koke ni Saúl llegaban a tiempo para incomodar a Hernández y a Marcelo Díaz, entonces el argentino cambió al 4-4-2 y los rojiblancos se sintieron mucho más cómodos, perdiendo los célticos la iniciativa y la claridad.

Si en su día era una utopía o un acto temerario hablar de la vuelta de Torres a la Selección, a día de hoy es una realidad. Fernando, que ya olvidó sus problemas en el tobillo, de nuevo fue el jugador más determinante de los rojiblancos, marcó un golazo, estuvo fluido en las conducciones, rápido, fuerte en las disputas y amortiguando bien los pases de los compañeros. Hacía tiempo que no veía a Torres con tanta influencia en su equipo, pleno de confianza. Empieza desde hoy el periodo de instrucción de los soldados del Cholo para el día 28 y de nuevo ayer demostraron que puede ocurrir cualquier cosa, porque el equipo llega fresco a la final, en plenitud física y mental.

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miércoles, 04 mayo 2016

Por Kiko Narvaez

El Atleti se alimenta del sufrimiento y dona optimismo

El equipo madrileño supo tener paciencia cuando fue superado por el rival. Y llegó su premio.


Hay un sentimiento que no engaña, apasionarse y emocionarse con algo o con alguien en las alegrías y en las penas, puede ser con un familiar, con una canción, con una película y, cómo no, con tu equipo de fútbol. Ya es la releche que encima tengas admiración por ellos. Es lo que me ocurre a mí cuando sigo viendo a esta plantilla después de cuatro años y medio creer en algo y convencer a los que vienen de que es el camino. Es como si se alimentasen del sufrimiento. Ante un equipazo como el Bayern tuvieron más raciones de las que están acostumbrados. Lo diseñado por Pep no encontraba respuesta por parte del Atlético. Salida de balón de los centrales, Lahm de extremo haciendo bascular mucho a los interiores, garra a la hora de robar, velocidad y precisión a la hora de elaborar… Extraordinario el diseño de Pep para abrumar al equipo que mejor defiende del mundo. Por contra los rojiblancos no encontraban respuesta a la hora de tapar a los centrales, llegaban tarde a las ayudas en medio campo. Simeone cambió de lado a Saúl y Koke. Luego colocó a Griezmann a una banda y Augusto estuvo demasiado atrás empujando a los centrales al punto de penalti. Nunca vi a este Atlético tan confuso y superado por su rival.


Pero llegó, por fin, el descanso y el movimiento de Simeone dando entrada a Carrasco cambió el partido. El Atlético necesitaba una bocanada de aire fresco, ansiaba un respiro para la gente de atrás y llegó con el futbolista belga. Alaba y Lahm ya tenía también que pensar con Carrasco y el francés, Koke y Gabi incomodaban más a Vidal y Alonso y el equipo empezó a respirar y a soltarse viniendo el gol y los minutos de mayor control. A paciencia nadie le gana a este Atlético y 90 minutos a ese ritmo era imposible de aguantar por los alemanes. Tener una plantilla consciente de que en el sufrimiento está la gloria es uno de los grandes éxitos de Simeone. La leyenda de una plantilla donante de optimismo continúa. Ahora a seguir soñando despierto en levantar la ansiada Primera. Que bueno para el fútbol que haya leicesteres y atléticos como bayerns y barças. Filosofías que coinciden en el convencimiento de elegir caminos, aunque sean diferentes, pero con un mismo fin: la meta.


P.D. Que suerte para Vidal que existan también esos equipos que creen. Con su lucha, garra, pasión, intensidad, compromiso, solidaridad la rojiblanca le quedaría genial.

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sábado, 30 abril 2016

Por Kiko Narvaez

Voracidad y el imán de Griezmann

El francés fue determinante en un partido de esos que parecen ser una piedra en el zapato.


Podría parecer una temeridad la alineación del Cholo, pero jugándote unas semis de Champions dentro de tres días Simeone prefirió lógicamente guardarse los comodines para el segundo tiempo en caso de que la cosa fuese mal. Y así tuvo que ser. Empezó con Koke para darle mayor claridad y un último pase y siguió con la entrada de Torres y Griezmann. El francés apareció de inmediato para desatascar un encuentro difícil ante un muy buen Rayo Vallecano. La grandeza del francés no fue su golpeo y precisión, fue ese hambre a la hora de buscar la segunda jugada, ese rechace que sólo ven los Vizcaíno de turno, futbolistas que juegan por delante de la defensa y a los que por su lectura del juego y anticiparse al rival les dicen aquello de que tienen un imán. Los delanteros normalmente se quedan quietos a no ser que te llames Griezmann y tengas esa voracidad.


El francés de nuevo fue determinante en un partido que, a tres días de la vuelta de Champions, suelen ser de esos que parecen una piedra en el zapato. Son partidos incómodos a la hora controlar emociones, rotaciones, dudas a la hora de gestionar intensidad y los rojiblancos de nuevo sacaron los tres puntos a base de coraje para seguir metidos de lleno en la lucha por la Liga. Se sufrió más de la cuenta, sobre todo, debido a que el equipo no supo gestionar las contras en superioridad, cayendo siempre en la precipitación y en el vértigo. La victoria de ayer fue de mucho mérito antes de la tormenta de Múnich, esas borrascas que suelen producirse en Alemania y que provocan unas olas que si te cogen distraído te arrastran a la orilla. Suerte que con gente como el francés y el resto de soldados del Cholo, que siempre dan la cara, todo parece menos.

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sábado, 16 abril 2016

Por Kiko Narvaez

Duelo entre dos genios necesarios

Ha sido ver el emparejamiento de Atlético-Bayern, Cholo-Guardiola y venirme a la mente Guillermo, el del De María. No hay vez que le vea y no me recuerde un comentario mío de hace 20 años: “Guille, el día de mañana cuando estos dos se hagan entrenadores ponme en una mesa lo más alejado posible de ellos, quiero las copas en su sitio, que se lían a moverlas de un lado para otro y no me dejan comer”.


Ambos son dos apasionados del fútbol. Utilizan diferentes caminos pero buscan el mismo destino: ganar. Guardiola lo hace buscando la superioridad desde atrás, con la prioridad de contar con un portero con buena circulación de balón para buscar un hombre más entre líneas que desahogue el juego de construcción. En Guardiola hay partidos que son obras de arte. Como aquella primera media hora en Roma en la que les metió 5, con sensación de que los alemanes jugaban con 14. Quizás sea retorcido a veces en busca de la perfección, saturando de información a los jugadores en pos de cambiar en pleno partido la manera de hacer daño al rival, según el transcurrir del encuentro.


Enfrente tenemos a un Simeone que prefiere que el portero utilice más las manos que los pies, que los defensores utilicen más el pelotazo con sentido, a filtrar pase interior, que no negocia el repliegue tras pérdida, con la premisa de estrechar el campo para taponar el centro dejando en labores defensivas algo más desocupadas las bandas. El argentino es amante de la paciencia y también cambia registros en función del rival, presionando a veces arriba, lo que no tiene debate es que tras una pérdida un jugador le dé la espalda al balón, siempre perfilado y de cara y por detrás de la pelota. Los galones, sólo para los militares, con él todos tienen el mismo rango.


Después, Pep y el Cholo coinciden en dos cosas: ambos son fiel reflejo de lo que eran como futbolistas. El argentino de interior, cerrando por dentro, incansable en el esfuerzo y con gran llegada a gol desde segunda línea. El catalán de pivote buscando filtrar balones que dejen de cara y cambiar a las bandas sin mirar a un equipo con extremos abiertos. Dos filosofías igual de respetables con un mismo fin. Pero que coinciden en algunos aspectos como la pasión por su profesión, rozando la obsesión y respeto al rival, aunque sea de Segunda. Su dedicación es máxima, buscando sus defectos para después atacarlos. Son dos guionistas del fútbol que les encanta ver después lo que prepararon reflejado en el campo. Sólo en una cosa va ganando el Cholo, en su discurso de que por ahora no tiene fecha de caducidad como el de Guardiola. El de Pep es de tres años y el desgaste acaba con el proyecto, algo similar al de Mourinho. Simeone ya va por el quinto. Ni los Karpov-Kasparov igualan este enfrentamiento de dos genios necesarios para los que amamos este deporte.

 

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lunes, 11 abril 2016

Por Kiko Narvaez

El Periscope de Koke, la confianza de Torres y la frescura del Atlético

Koke se adaptó a las necesidades del Atleti: nació para vivir del toque y hoy es un jugador más completo

De nuevo excelente el trato que le dio Koke a su Periscope. Algunos lo utilizan para responder y el rojiblanco lo usa para preguntar dónde la quieren. Lo sacó a relucir ante el Betis, ante el Barça y el sábado en Cornellà. Los beneficiados fueron Torres y Griezmann. Es coger la pelota el centrocampista y aunque esté de espaldas, debes de confiar en que él te ha visto. Lo disfrutó mejor que nadie Diego Costa y ahora lo está haciendo Torres. El pase al Niño está al alcance de muy pocos: control total de la situación y precisión para con un simple toque habilitar a tu compañero sin que el contrario espere un pase definitivo. Después vino entre cuatro defensas el pase del 1-2 a Griezmann. En ambos casos los puntas atléticos definieron espectacularmente: rápidos y precisos. En el caso del francés, es habitual y en Fernando es una demostración del estado de CONFIANZA por el que pasa. Al Niño se le ve más seguro a la hora de controlar y con más decisión a la hora de ejecutar. Y sus desmarques son más dañinos y sin dudas. Todo esto lo facilita el tener a un compañero que trae de serie un Periscope como Koke, un futbolista que se supo adaptar a las necesidades de su equipo que vino a este mundo a vivir del toque y de la posición y a día de hoy es mucho más completo.

Ante el Espanyol, Barça (¡lástima la expulsión!) y Betis hemos visto la esencia de Koke. Los rojiblancos ganaron compitiendo y jugando bien al fútbol. Es ahí cuando el canterano le saca brillo a su Periscope. Entonces se crean sociedades y desmarques arriba y su fútbol empieza a fluir. Los hombres de Simeone llegan en un gran estado anímico para encarar el tramo definitivo de la temporada. El equipo llega fresco y esa frescura ayuda a que Koke tenga más atrevimiento a la hora de arriesgar. El Atlético llega sin dudas y creyendo y el Periscope de Koke, reluciente con la vista puesta en el miércoles. En los equipos que compiten en todas las competiciones la gran virtud del míster es la gestión y planificación física para llegar al último tramo con la plantilla sintiéndose útil, comprometida. Eso te da seguridad y eso es exactamente lo que me transmite a día de hoy este Atlético. Después sucederán esos detalles que decanten un partido decisivo para un lado u otro. Pero el Atlético está ahí. Llega al último tramo aspirando a todo.

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miércoles, 06 abril 2016

Por Kiko Narvaez

La vara de medir: del palillo a la pértiga de Bubka

El colegiado trató de distinta manera a Barça y Atleti, que dejó otra vez una gran imagen


Tenía curiosidad por ver cómo se analizaba en el mundo del fútbol la actuación arbitral del Barça- Atlético. La verdad es que me sorprendieron mucho los adjetivos utilizados en la segunda amarilla de Fernando Torres y la falta de profundidad sobre las decisiones del colegiado: desde un placaje temerario a que cazó a Busquets con una patada a destiempo. Está muy lejos de la realidad, para mí Torres llega desbocado y, en su afán de cortar la pelota, atropella a Busquets, arrollándolo en su tropiezo, pero sin darle una patada. Una acción como la de Torres, jugador de los que promueven el espectáculo en unos cuartos de Champions, nos puede parecer desmedida. El tema consiste en que el balón va hacia atrás y el Niño, con su falta, no corta una acción ofensiva. No eximo a Torres, teniendo una tarjeta dio la posibilidad al árbitro de interpretar algo punible; incluso compro la imprudencia de Fernando y que se puede interpretar como una entrada brusca. Pero a todos esos les faltó hacer hincapié, y para mí es lo más importante, en la distinta vara de medir: lo que para unos es un palillo de dientes, para otros es la pértiga de Bubka. Busquets, minutos después de la expulsión, es regateado por Griezmann y, desentendiéndose del balón y una vez superado, derriba al francés. Esta sí era una acción claramente ofensiva, pero Felix Brych no sacó nada. Me pareció más grave eso que las acciones de Suárez, el mejor delantero centro del mundo, pero que sigue con el mismo problema: cuando el rival le supera y le gana las acciones, responde con manotazos y patadas sin balón. Por todo eso, la sensación del mundo rojiblanco es que, futbolísticamente, están en la zona top, pero los papeles para instalarse en la zona noble de la UEFA siguen en trámite.


Futbolísticamente los rojiblancos ofrecieron, otra vez, una imagen magistral, alternado presión con repliegue y demostrando que están capacitados para eliminar al Barça. El equipo reflejó en el terreno de juego lo estudiado en la pizarra, a pesar de que el criterio del árbitro les borró un sueño posible: el de sacar un resultado extraordinario de cara al partido de vuelta. Y un guiño especial a Lucas, que tiene toda la pinta de estar esculpiendo o tallando a un central a la altura de este equipo: rápido, intuitivo, valiente y con una personalidad que le hace no arrugarse allá donde juegue. Eso sí, está en edad de corregir detalles, como su acción a Neymar, que le debió costar la roja y perderse la vuelta del próximo miércoles, pese a que es consciente de que Savic y Giménez andan tocados.

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domingo, 03 abril 2016

Por Kiko Narvaez

De los pequeños sanos al Hermano Mayor Godín

El futuro del Atlético, con los jóvenes interiorizando la filosofía del Cholo, es brillante.

 

Llegarán mañana los rojiblancos, aparte de con confianza y seguridad, con las maletas llenas de energía, esa que les regaló su parroquia después del partido ante el Betis. Los atléticos de nuevo demostramos que, de la mano del Cholo, estamos ilusionados con un futuro de vino y rosas. Hubo igualdad en juventud ante los verdiblancos, pero mucha diferencia a la hora de competir. Los Monsalve, Lucas, Correa, Griezmann, Saúl o Thomas pasaron por encima de los Ceballos, Musonda, Fabián o Montoya. Dio la sensación de que, mientras unos siguen con ‘petisuis’, otros andan con espinacas. El futuro es esperanzador para el Atlético, viendo como los jóvenes interiorizan la filosofía cholista. Nos ilusionaron los polluelos en el partido jugado ante el Betis de cara al futuro. Ahora toca a los hermanos mayores demostrar su candidatura a la Champions, y qué mejor manera que viendo crecer sanos y fuertes a los ‘peques’. Pero ahora toca el presente y ese es de nuevo ir al Camp Nou sin complejos y con el Hermano Mayor de la camada, Godín, en plenitud de condiciones. No hay mejor relajante para un atlético que ver que Godín es de la partida. La seguridad del uruguayo es indispensable para un partido Champions. Pocos en el mundo hay como el charrúa. No regala ni el sorteo de campo y su concentración, sea cual sea el encuentro, es su mayor virtud. Junto con Puyol son dos de los jugadores que tienen prohibido jugar partido de solteros contra casados. Para Diego Godín no existen las medias tintas y eso es algo que al final se termina contagiando a los que le rodean.

 

Enfrente estarán los de Luis Enrique, que con la derrota ante el Madrid me parece que serán más peligrosos. Los blancos bajaron a la tierra a los blaugranas y el toque de atención les hará salir con otra mentalidad. Para ello Simeone tiene las ideas muy claras, como dejó claro a los desconfiados con el cambio de Torres, que tenía ya un premio ganado a pulso con goles y frescura. Se me hace vital la consecución de un gol. El ejemplo puede ser el reciente partido de Liga, aunque no me espero un Atlético tan extrovertido. Sí algunos detalles, como pueden ser aprovechar la espalda de Alba y Alves por parte de Griezmann y Torres. Eso provoca que dos jugadores como Koke y Saúl tengan en sus botas el tesoro del gol. Lo dicho: época de vino y rosas. Pequeños que crecen sanos y fuertes y momentos de los hermanos mayores, sobre todo Koke y Saúl.

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