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BOX 19

El blog de Manuel Franco

Hola, me llamo Manuel Franco y soy el enviado especial de AS a los grandes premios de Fórmula 1. También me podéis escuchar en la SER, en El Larguero y en Fórmula SER. Espero vuestra participación en esta nueva aventura.

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viernes, 24 junio 2016

Por Manuel Franco

¡Alonso vete ya!

Mira tío, no soy quien, pero me vas a permitir que te de un consejo: Vete ya. Pírate. Déjalo. Quédate en Dubai o vete a Asturias o  aquí a Madrid o date la vuelta al mundo un año entero viajando de verdad y no eso que hacemos en cada ciudad a la que vamos, que no pasa de cenar un día con los colegas en una pizzeria y poco más. Tú puedes. Tú tienes lo que hay que tener. Y eres libre. Ahora ya sí. Te lo has ganado colega, el derecho a hacer lo que quieras y cuando te de la gana. Para eso echas la vida al destino cada quince días en un circuito y llevas los coches al límite prohibido para los demás. Eso lo saben todos. Por eso dicen que eres el más grande. Por eso te cambiaban por cualquiera de los suyos si pudieran. O supieran. O valieran.  Y eso que algunos no saben que eres un tío de puta madre, que estás muy loco sí, pero eres un tío grande.

 

La cosa es que yo, que no tengo ni idea de esto, sigo pensando que eres el mejor piloto de Fórmula1 del mundo con diferencia y que si tuvieras un coche a medio segundo (o más incluso) del Mercedes les ganabas el Mundial. Seguro. A Hamilton. A Rosberg. Y a quien se ponga ahí. Pero es que no, estás ahí con un McLaren Honda que no pasa de ser la sombra de lo que fue. Eso es así, desgraciadamente. Y no te lo cambian en un día, no es así como funciona esto. Ya lo sabes tu.

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Que sí, que está muy bien verte por ahí caminando por el paddock por encima del bien y del mal y que todos te miran como diciendo ‘ahí va el mejor’, pero a la vez me pareces una estatua de diamante. Una joya que no se puede mover. Y a ti te gusta la velocidad.

 

Después está lo de los que te quieren retirar. Convierten el susurro en grito, esa costumbre del periodismo actual o lo que sea que hagamos ahora. Y es que a veces no se puede ser sincero ni con los que están obligados a contar la verdad. Así están las cosas y la vida. La vida, digo, eso es lo que te juegas cada vez que sales a la pista.

 

Hace poco te escuché que ahora no harías ese adelantamiento doble a Hamilton y Raikkonen en Barcelona 2013, que no te atreverías. Me puse a reír yo solo. Porque luego te vi en Bakú, en un circuito urbano loco de casi 400 por hora, adelantar a cuatro tíos de una tacada en la salida (uno Hamilton y su Mercedes) y no estrellarte con Verstappen porque tienes más años y sabes mejor hacer las cosas que el niño holandés. Ya te lo dije, si lo llegas a conseguir, yo hubiera aparcado el coche a la primera vuelta y hubiera dicho por radio : “Cuando tengáis un coche que corra vuelvo”. Pero vamos, que tampoco es novedad. Una más. La radio te decía, como les gusta… a los chicos de Ecclestone me refiero poner ahí cositas tuyas o sobre ti. El señor mayor debería tenerte como un regalo y no te da ni las gracias, ¿qué hubiera sido del campeonato los cuatro años de Red Bull sin ti subido al Ferrari? Gente dormida ante la tele. Pero no, tampoco los poderes facticos de la F-1 están contigo colega. Y es que así es muy difícil. Vete Fernando, ya te echarán de menos. Piensa en ti. Y solo en ti. Tu tienes que estar para ganar. Y no hay más.

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Si tuvieran vergüenza, todos, te darían un coche bueno o te dejarían en casa hasta que lo tuvieran. Montando en bici, o con los chavales en el karting o haciendo lo que quieras, que puedes ya te digo. Otra cosa somos los pobres mortales con el talento limitado que vamos por la vida contando tus historias. Pero tu… venga hombre. Ahora que me pinten a mí las paredes de la oficina con pintadas en el muro, me da igual. Me gusta contar las cosas como son. Eso me enseñaron, en casa, en la universidad, en mi conciencia.

 

O espera, espera un rato, a ver si a estos japoneses de Inglaterra les da por hacer un coche de verdad. Y te ganas el tercer título. O los que quieras. Que te lo mereces.

 

Mucho.

 

A ver si entonces son capaces de susurrar tu grito.

 

PD: El mismo día que publico esto hace cuatro años de un momento único, inolvidable. Valencia 2012. Besos y abrazos a tod@s

https://www.youtube.com/watch?v=Lwl4cDzdKDU

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martes, 28 julio 2015

Por Manuel Franco

Hungría, aire para Alonso

HUNGARORING ALIVIÓ A FERNANDO DE LA F1 Y DE MCLAREN

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El asturiano compitió en una carrera por primera vez esta temporada y se llevó una alegría en un fin de semana en el que cuestionó su futuro en este deporte.

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Manuel Franco/ Budapest

Tener luz o vivir en la oscuridad. Ahí reside el misterio de la vida. Les cuento, los amigos siempre preguntan por Alonso. Y los que no lo son tanto. Al regresar a la redacción de AS después de cada viaje por el mundo los compañeros comentan la situación del asturiano, al comprar el periódico o pasear por el parque con mis hijas. ¿Cómo ves a Alonso? Pero hay una aficionada que conocí en mi primer gran premio en Spa que a veces me escribe y va más allá. ¿Le brillan los ojos? Al fin, le podré contestar que sí, en Hungaroring el astur volvió a tener brillo en los ojos. ¿Será el amor? Sí, pero no sólo...

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Y es que, es cierto que Fernando ha dicho una y mil veces que está disfrutando del proyecto de McLaren Honda, que la cultura japonesa, que pretende devolver la gloria a este equipo partiendo de cero, que los tiempos mejores volverán, que la palabra paciencia es su amiga, que… Pero Fernando, feliz en su vida personal, ilusionado con su nueva aventura en McLaren y la F-1 no podía ocultar en determinados momentos de la temporada su comprensible decepción. Sobre todo en Canadá y Austria después de España y Mónaco donde parecía que el coche iba a ir mejor. Porque lo que ha encontrado no es lo que esperaba. Realmente el doble campeón español no podía pretender ganar en las primeras carreras, ni estar en el podio o quizá ni entre los cinco primeros, pero de una escudería como McLaren y un fabricante como Honda no era entendible una situación en la que los coches se rompían carrera tras carrera, los motores apenas tenían potencia y llegar a los puntos parecía una quimera. Por mucha voluntad y fe que tuviera el asturiano la situación era muy difícil. 

 

A todo esto se unía la situación de un deporte como la Fórmula 1 del que Fernando a veces se siente hastiado, aburrido, harto. La falta de test, de evolución, los coches lentos… El pasado sábado por primera vez hizo unas declaraciones en las que mostraba su deseo de competir en otras categorías y la posibilidad de dejar la F-1. No es algo nuevo.

 

El pasado año, tras acabar su relación con Ferrari, decidió aceptar la oferta de McLaren, pero estuvo a punto de tomarse un año sabático. En el equipo inglés le hubieran esperado, pero Fernando decidió subirse a bordo desde el principio. Ahora, la intención del asturiano es concluir su contrato de tres años con McLaren Honda, pero todo dependerá de los resultados y de la valoración que vaya haciendo del proyecto, así como de lo atractiva que pueda resultarle la nueva F-1 que se plantea para 2017.

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De cualquier manera, el GP de Hungría ha sido para Alonso como meter un gol en los minutos finales de la primera parte de un partido de fútbol cuando vas perdiendo por goleada. A partir de ahora encara el próximo tramo de la temporada con otra fuerza, sabe que las dos próximas carrera van a ser malas (Spa y Monza), pero aspira a sorprender en Singapur. A seguir brillando. 

 

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miércoles, 04 marzo 2015

Por Manuel Franco

Alonso, cuando la F-1 ya no importa...

 

Siempre he pensado que la magia de Alonso es cosa de su madre. De su padre habrá heredado fuerza, determinación, coraje, eso seguro, pero el toque mágico, lo que diferencia a este asturiano del resto se lo debe a su madre. No tengo duda. Es por esa mujer que desde la humildad ha hecho grandes a los suyos...

Me miró con los ojos dulces, echándose la mano a la cabeza haciendo visera, como cuestionando la oportunidad de compartir sus pensamientos conmigo, pero finalmente empezó a hablar. Ha tenido mucha suerte, mucha, siempre ha tenido suerte, respondió Ana y entonces apareció una gigante en ese cuerpo frágil y menudo que caracteriza a la mujer que parió un campeón del mundo, a uno de los mejores pilotos de Fórmula 1 que jamás ha pisado un circuito. Le había comentado que a ver si este año la cosa iba mejor, o que quizá el siguiente, que su hijo se lo merecía, que a ver si al fin tenía un poco de suerte. Esa palabra. Y cuando Ana hablaba me veían a la mente imágenes de Brasil y un dedo pulgar hacia el cielo, de Spa y un coche negro y oro volando sobre la cabeza de su hijo, de Japón y un diluvio bajo el volcán, de carreras y carreras a mil por hora haciendo juegos malabares con el riesgo, echando unas risas con los límites, en un deporte en el que una centésima de segundo te cambia la vida.

Un toque. Un golpe. Clic. Y todo se da la vuelta. 

La madre de Alonso dijo mucho más, pero eso ya no viene al caso, es privado y así debo respetarlo. Una semana después de esa conversación, Fernando, su hijo dejó de ser él por unos momentos, se fue y le esta costando volver, su chaval se quedaba inconsciente en una curva del circuito de Barcelona, no atendía a los comisarios, no era capaz de despertar ante el médico, y fue trasladado muy grave, sedado, en helicóptero a la unidad de cuidados intensivos del Hospital General de Catalunya donde fue estabilizado y pasó el peor día de su existencia. Se temió por su vida. Es así. Siempre se piensa cuando se ven estas cosas. El instante efímero, negro, sobrevolando... Fuera, fuera. Después llegaron las noticias médicas y todo mejoró. Pero fueron momentos de nervios, de llamadas, de mensajes, de caras que se movían negando a un lado y a otro, de preguntas, de lágrimas, esos minutos que parecen horas, esas horas días, tiempo de tensión, situación dura para Alonso y su familia y todo aquel que ahora juega ahora a las teorías debería recordar eso y lo que hubiera ocurrido si le pasa a un ser querido.

En esos instantes la Fórmula 1 ya no importaba. Nada era importante, solo que el hijo, el novio, el amigo se pusiese bien, volviera a ser normal, regresase a lo de siempre, les hablase, les abrazase. Después Fernando fue mejorando, pensaba salir después del primer día, pero esperó un segundo y hasta un tercero hasta que saludó a los que le esperaban en la puerta del hospital. Después aquel vídeo y la gratitud con el corazón. Pero antes de todo eso el dinero, los patrocinadores, las presiones de todos, los equipos, la velocidad, el coche que no corre y se rompe, el rival que vuela, los vuelos, los hoteles...todo quedó en el olvido. 

Es evidente que las cosas no han ido como todos esperábamos, que Fernando está aún sobre vigilancia, que debe estar un poco más tranquilo, que la lesión que sufrió tuvo unos consecuencias importantes, pero afortunadamente no hay secuelas, ningún tipo de lesión neurológica. Y eso es lo más importante. Más allá de la Fórmula 1. 

Mientras se recupera, mientras espera que todo sea perfecto en esa vida de ensueño suya otra vez, este hombre de 33 años tiene que soportar como unos piensan una cosa, los otros inventan la otra, los de más allá cuentan lo que creen y él se va a quedar sin poder iniciar su trabajo en una aventura de regreso a donde nunca quiso volver sólo para volver a ganar, para regresar a ese universo en el que puede demostrar que es el mejor y vivir en su mundo de podios y victorias. Solo por eso. Pero eso será después. Hubo un momento que solo importó su vida. 

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Es cierto, en todo este asunto hay matices, sombras, ha faltado siempre un parte médico, pero de la misma manera hay que respetar lo que pasa y los deseos de la familia del paciente, así debe ser. Y es cierto también que la labor del periodista debe ser conocer y contar la verdad, pero ¿qué verdad? ¿la que quiere el lector que te para por la calle? ¿la que ambiciona el jefe, el director de la tele, de la revista o la web? ¿la oficial? ¿Donde queda el respeto por las personas? Hay una teoría que dice que para ser un buen periodista hay que ser mala persona. No es cierto. Al contrario, para ser un buen contador de historias reales, verdaderas, es imprescindible ponerte en la piel del otro. Y más si es una persona a la que quieres, por la que tienes respeto, admiración y cariño. Es así. Sí, lo reconozco. Y no, no me ha dado mucho más que a los otros, tampoco mucho menos, pero el muchacho lo merece. Así de simple. 

Dicho esto no les ocultaré nada, ni les dejaré de contar lo que creo que deba ser sabido, pero tampoco me busquen para inventar, hacerme eco de los que dicen saber y no saben nada o los que buscan protagonismo a costa de uno de los deportistas españoles más importantes de siempre. 

Ha faltado una buena comunicación, dicen. Y es posible. Ha fallado la información que se ha dado. Quizá. ¿Y si fuera así? ¿podríamos llegar a comprender los motivos? Me preguntan unos y otros lo qué pasó. No lo se totalmente. Quizá Fernando estaba cansado aquel día y se le fue un momento la cabeza antes de chocar, pero los médicos dicen que no y la telemetría muestra que siguió cambiando marchas, moviendo el volante hasta el final, posiblemente el coche tuvo algún fallo mecánico, pero McLaren dice que no, incluso electrico, pero las pruebas médicas indican lo contrario. ¿qué pasó entonces? Un mal golpe es mi respuesta. No se más. Con los datos de que dispongo es la respuesta más concreta y posible que he encontrado. Pero en realidad todo eso me da igual porque durante este tiempo solo he querido que Fernando se ponga bien. Y ya. Solo quiero que mi amigo esté bien, me dijo un amigo suyo. Y yo que no lo soy, o quizá sí, también quiero solo eso.

Ahora la situación es la que tenemos, un piloto que quería ir a la carrera de Australia y los médicos le han aconsejado que no lo haga, aunque ya tiene el alta médica. Y Malasia a la vista. Y el hijo de Ana nadando en la piscina, corriendo, intentando volver de aquel viaje a las tinieblas, de ese instante en el que todo pudo cambiar, cuando no importó nada la Fórmula 1 y solo era necesario vivir. Y volver a tener suerte…

 

 

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viernes, 14 diciembre 2012

Por Manuel Franco

EL MEDALLERO DE 2012. El CRACK. Fernando Alonso

MIS CINCO MEJORES DE LA TEMPORADA 2012
ALONSO
VETTEL
HAMILTON
RAIKKONEN
PÉREZ

Si llegamos a diez estarían: HULKENBERG, MALDONADO, ROSBERG, BUTTON Y DE LA ROSA. 
2011_German_GP_-_Alonso-Vettel

Este es el primer post de una serie que trata de reproducir la sección el Medallero que después de cada gran premio va al lado de la crónica de la carrera. Así hablaremos del crack, el vaya día, la maniobra y el duro. La primera entrega, como no puede ser de otra manera, hablará del crack, el mejor del año para mi, aunque haremos una lista de cinco. Para que también vosotros podáis votar por el vuestro en los comentarios. Ahí va... 
EL CRACK. 
1. FERNANDO ALONSO
A veces se tilda de objetivo a aquel que no reconoce el mérito de Fernando Alonso. Suele suceder también en otros deportes, pero más en la F-1, si crees que el bueno es el otro entonces eres objetivo. Este año creo que hasta el presidente del club de fans de Vettel o Hamilton, o el más rádical antialonsista (si es que eso existe) no podrá dejar de reconocer que el piloto asturiano ha sido el mejor de la temporada. Hace poco los jefes de equipo así lo veían en una encuesta en la que la diferencia con el segundo era la mayor de siempre. Y es que Fernando con un coche que, en ningún momento, quizá sólo en Monza, fue el más rápido, con un monoplaza que ha estado incluso en la cuarta posición en muchas carreras y luchando contra escuderías como Sauber o Force India, con un coche así ha terminado a sólo tres puntos de Vettel y su todopoderoso Red Bull. 
Fernando merecía este título más que nadie. La razón es la siguiente ha sido el piloto que más culpa ha tenido en sus resultados, es decir si tenemos en cuenta el segundo puesto final de Alonso podríamos decir que el 75% ha sido por su talento y el 25% por su coche. Y sin embargo en el caso de Vettel quizá podría incluso ser una cifra similar, pero al contrario. Sin los dos choques de Spa y Suzuka hubiera sido campeón. Eso es así.
Carreras como la de Valencia, la calificación en mojado en Alemania, la de Malaisia, algunas primeras vueltas infernales repletas de furia y calidad dejan claro que estamos ante un piloto de época, uno de esos que pase lo que pase, sean cuales sean sus resultados será recordado como uno de los mejores de siempre. 
2. SEBASTIAN VETTEL
Reconocer que Alonso es el mejor no debe alejarnos de una realidad, en Sebastian Vettel tenemos un piloto brillante. Sus resultados están ahí, con 25 años lleva ya tres títulos mundiales y eso es algo que no está al alcance de cualquiera. El alemán tiene una virtud excelente y es que no deja pasar la oportunidad. Si le dan un coche ganador él gana. Y eso no lo hacen todos. EL ejemplo viene a continuación, y es que Hamilton probablemente tenga más talento puro que Vettel pero también es más irregular. Vettel ha ganado más carreras que nadie este año y eso le ha hecho campeón. Es cierto que en la primera parte de la temporada, cuando no contó con un avión, no fue el Vettel que conocemos e incluso se quedó fuera de la Q3 en alguna ocasión, pero finalmente aprovechó su momento y también supo rehacerse en las carreras en las que tuvo dificultades, sobre todo en la última, a pesar de banderas y pase usted sin llamar que le hicieron alguno, hay que reconocerle ese mérito. Vettel es tricampeón y eso es un logró que merece la pena no echar por tierra. Su carrera de India también fue perfecta. Vettel es un grande. Es así. Felicidades.
3. LEWIS HAMILTON
En un estudio publicado al terminar el Mundial se concluía que el McLaren ha sido el mejor coche de la temporada. Es cierto. Sin embargo también lo es que cuando el Red Bull ha sido más veloz lo ha sido con mucha diferencia y que el coche de plata ha tenido algunos problemas de fiabilidad que han lastrado a sus pilotos. Hamilton debía haber sido campeón este año y posiblemente Alonso con ese coche lo hubiera sido, como con el Red Bull, pero a pesar de ese hecho lo cierto es que cuando Hamilton está inspirado es casi imposible batirle. Sigue teniendo esa fuerza suya para adelantar y en calificación ha sido capaz de meterse por delante de los coches azules cuando estaban en su pico de rendimiento, es un piloto que será recordado y ahora falta saber de qué será capaz con el Mercedes. Apuesto por alguna victoria suya en 2013. Este año terminó cuarto tras Raikkonen, pero fue más brillante que el finlandés y estuvo a la altura de Alonso y Vettel en algunas carreras. 
4. KIMI RAIKKONEN
Dijo Jacques Villeneuve en Canadá que si Alonso o Hamilton hubieran llevado el Lotus en esas carreras ya habrían logrado varias victorias. Posiblemente tuviera razón. Pero lo cierto es que Kimi Raikkonen ha vuelto a la Fórmula 1 después de sus aventuras en rallys, nascares y otros deportes extremos y ha terminado tercero tras los dos dioses del momento Vettel y Alonso, ha terminado todas las carreras y ha ganado un gran premio. El finlandés ha demostrado que posee un talento natural indescriptible y eso ha sido suficiente para que su temporada haya sido de notable alto. 
5. SERGIO PÉREZ
Le ha faltado la victoria, pero recordemos que Sergio Pérez llevaba un Sauber, sí un muy buen Sauber, un Sauber a veces mejor que el Ferrari, pero un Sauber al fin y al cabo y con ese coche de la clase media ha subido tres veces al podio y ha protagonizado remontadas como la de Monza para enmarcar. El mejicano se ha ganado su fichaje por McLaren como sustituto de Lewis Hamilton, no es poca cosa, y que algunos grandes ya le miren con distancia. Es cierto que se ha mostrado irregular, sobre todo desde que se anunció su fichaje por la escudería británica, pero estamos ante un piloto de esos que brillan, un piloto que tiene algo y se hace notar. El próximo año puede estar en la batalla. 
6. HULKENBERG: Ha batido a un brillante Di Resta, se ha ganado un sitio en Sauber, un coche a tener en
cuenta el próximo año, y mereció ganar en Brasil. Atentos a este otro alemán.
7. MALDONADO: Su victoria de Montmeló, por delante de Alonso, le da derecho a estar en esta lista. Duro e irregular, es un piloto mucho mejor de lo que parecía. A tener en cuenta si Williams algún día vuelve a ser Williams.
8. ROSBERG. Tampoco termina de ser lo que debería, pero ha destrozado a una leyenda como Schumacher y logró la victoria en China cuando el Mercedes parecía que iba a ser un coche competitivo. El próximo año veremos su nivel junto a Hamilton.
9. BUTTON: Ha ganado varias carreras, pero esta vez Hamilton ha podido con él y en ningún momento ha estado en la batalla por el título con un gran coche. Gris esta vez Button, pero siempre es un piloto que acaba ganando.
Y 10.  DE LA ROSA: Sï, en cierto modo incluirle en esta lista es un homenaje a un piloto que debió ser más de lo que es, sobre todo si McLaren le hubiera dado la oportunidad que merecía cuando se fue Alonso y subieron a Kovalainen de comparsa de Hamilton. La calificaciòn de Pedro en Suzuka de lo mejor del año y ha hecho seis adelantamientos con un HRT muy pobre. Grande De la Rosa. Felicidades por tu año caballero.
Estos son mis 10 principales, ahora vosotros elegís el mejor del año en los comentarios, si podemos haremos una encuesta. Espero vuestros comentarios y vuestros votos. Pronto la segunda entrega del medallero del año. Gracias.  

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lunes, 13 febrero 2012

Por Manuel Franco

Ni sí, ni no sino todo lo contrario

Cuatro días en Jerez dan para mucho, para regresar a Madrid con un resfriado de esos que ponen los ojos pequeñitos, colocan cuarenta kilos de peso en la cabeza y provocan que la nariz parezca un pimiento, pero más allá de enfermedades que van con el tiempo, cuatro días en Jerez dan para darme cuenta de que de esto de la F-1 no sabe nadie.

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Y es que, después de las cuatro primeras jornadas de entrenamientos de esta pretemporada en el circuito andaluz, la confusión era la nota predominante, qué dirían los clásicos. Allá va un ejemplo. La abertura o apertura en el frontal del morro del Red Bull. Un periodista italiano exclama aterrorizado, con ese artefacto van a sacar medio segundo por vuelta, de nuevo Newey lo ha vuelto a hacer, Ferrari está perdido... Un alemán va más allá alabando la genialidad del británico, pero también de su ídolo Vettel: Es posible que ese invento les de alguna décima, pero el pilotaje de Sebastian hará el resto y de nuevo volverá a ser campeón. Un español, en este caso no era periodista: Eso no sirve para nada, lo ha puesto Newey ahí para vacilar, a ver si los demás lo copian y se ríe de ellos. Un aficionado que pasaba por allí: Lo del Newey tiene mérito, pero Alonso esté año los va a pasar por encima a tos...

Pues eso. Porque después salió el Newey de marras, para decir que esa apertura o abertura sólo era para que los pilotos vayan fresquitos. Muy creible tampoco es, la verdad.

Ejemplo 2. El Ferrari. Un corresponsal de un conocido diario del país de la bota. Día dos de Felipe Massa. El coche es un desastre, ya pueden ir dando el título a Vettel otra vez porque se han vuelto a equivocar y tal y tal... Día dos de Fernando Alonso, Ferrari termina con el mejor registro. Las cosas han cambiado, tenían que arriesgar y han acertado, es lo que se espera de esta escudería, Fernando puede ser campeón. Ahí queda eso.

La realidad, la mía en este caso, que saber tampoco se mucho, aunque intento tirar de los que creo que saben un poco, es que el Red Bull está más evolucionado que el Ferrari, evidentemente, que ahora mismo están un pasito por delante en fiabilidad y que les será más fácil ir rápido desde el inicio. Y que el Ferrari tiene una buena base, es un coche en el que hay que trabajar mucho y que tiene un largo camino por delante, pero se puede confiar. 

Más allá aventurarse demasiado, así que ni sí ni no, sino todo lo contrario...

 

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PD. Se me olvidaba decir que me encantó ver a Pedro de la Rosa subido en un coche de F-1 y que le deseo toda la suerte del mundo a él y al equipo HRT, lo merecen. Go Pedro Goooo

Hasta la próxima, que será pronto. Prometo no teneros tiempo sin pasarme por este bar. Abrazos y besos

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martes, 17 enero 2012

Por Manuel Franco

Williams, de Ayrton a Bruno

Asenna

 

Se ha confirmado lo que para algunos era una secreto a voces, pero que poc@s habían asegurado con rotundidad, Bruno Senna se convierte en piloto de Williams F1 para esta temporada. El brasileño será el compañero de Pastor Maldonado en el equipo más sudamericano del campeonato. Bruno llega a la escudería de Sir Frank Williams por dos razones, la primera ocupa mas de 80% del gráfico de quesitos y es el dinero que trae, los patrocinadores que le acompañan, la segunda su talento, trocito más pequeño, pero necesario. 

Brunosenna

Bruno llega a un equipo Williams muy distinto de aquel al que quiso ir su tío Ayrton. Williams es uno de los grandes de la historia, el segundo equipo que más títulos de campeón del mundo tiene, nueve por los 16 de Ferrari y los ocho de McLaren y el tercero en victorias, 113, por las 175 de McLaren y las 216 de la Scuderia. Además, Williams ha completado 548 grandes premios con 126 pooles y 296 podios. 

 

Pero casi todos eso datos son remoras del pasado. EL último título de Williams fue el que logró Jacques Villeneuve cuando Michael Schumacher se quedó atrapado con su Ferrari en la carrera de Jerez del lejano 1997, la última victoria la consiguió Juan Pablo Montoya en Interlagos en 2004 y el último podio fue el de Singapur 2008 de Nico Rosberg. 

 

La última gran época de la escudería británica llegó tras su alianza con BMW en la época en la que Ralf Schumacher y Montoya revolucionaban los trazados del Mundial, sobre todo el colombiano. Pero tampoco entonces eran candidatos serios al Mundial.

Muy lejos queda aquel dominio de los años 80 y 90, casi un espejismo parecen ahora los increíbles Williams FW14 y el FW15. Y el ansia del mejor de todos los tiempos para los corazones, que no para la estadística, Ayrton Senna, en pilotar un coche de Grove. Después llegaría la tragedia. 

 

Ahora con Sir Frank Williams viendo las cosas desde su voz lenta y humilde, apenas imperceptible, las cosas han cambiado para la escudería que ve como su rival británico McLaren ha sabido adaptarse a los tiempos, seguir siendo una referencia y para ellos la crisis económica ha llegado como una pesadilla de la que es difícil despertar, antes atraían a los grandes campeones, ahora tienen que aceptar el dinero de los que sueñan y sueñan mucho, con parecerse a ellos. Las cosas han cambiado en Williams de un Senna a otro. Sea como fuera, suerte Bruno. Y suerte a Williams, una escudería a la que estuvo a punto de ir un tal Fernando Alonso hace pocos años. Hubiera sido un gran reto... Resurgir, volver en el futuro a lo que se fue. 

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jueves, 15 diciembre 2011

Por Manuel Franco

Alguersuari debe fichar por HRT

Durante toda la temporada he sometido a mis compañeros, especialistas, jefes de equipo y otro habitantes de la fauna del paddock un debate. ¿Lograría podios Alguersuari con el Red Bull? ¿Hubiera ganado alguna carrera con el coche de Vettel? Mi respuesta es sí. En ambos casos. 


 

Ahora, cuando Red Bull ha decidido prescindir de Jaime en su equipo B, Toro Rosso, cuidado con esto eh... equipo B, segundo equipo sí, en el que sólo Sebastian Vettel, con un coche bastante mejor que el de este año, llevó a Toro Rosso a conseguir una victoria. Más de una vez, en conversaciones entre algo parecido a amigos, Jaime me ha contado que Marko le decía que debía ganar una carrera para subir a Red Bull. 

 

 

 

Pues bien, no lo ha conseguido, Alguersuari no es Vettel, pero sí es un piloto con un cierto talento, una gran capacidad de trabajo y una importante evolución aún por delante. Tiene sólo 21 años, se ha visto sometido a una extraordinaria presión y ha luchado de tú a tú hasta con Michael Schumacher. Por ejemplo. 

Ahora, con Red Bull en el mundo de la utopía, sólo le quedan dos opciones: retirarse o seguir luchando. 

Tiene 21 años y aún puede volver a empezar. Desde abajo y ya sin el abrigo de esa gente de Red Bull que ahora, mucho, descubren como son en realidad. 

 

 

 

Creo que Alguersuari debería fichar por HRT. La antigua Hispania, con De la Rosa como piloto, Pérez Sala de jefe de equipo y una gente que parece que apuesta por el proyecto a medio plazo, sería un destino en el que demostrar que aún tiene cosas que aportar en la F-1 . ¿Sería un paso atrás? Sí, sin duda. Pero más atrás sería estar fuera de la F-1 y a veces hay que tomar impulso de esa manera. Un equipo español con un antiguo piloto como jefe, el veterano más querido por la afición y nuestra más firme promesa sería un sueño para todos y todo el mundo lo apoyaría. Si encima contarán con alguna empresa nacional que quisiera apostar por este proyecto sería perfecto. Se debería intentar. ¿Qué Alguersuari merece un sitio en Williams? Por supuesto, es mejor que Maldonado, por ejemplo. Pero seamos realistas, pidamos lo posible. HRT debería ser el destino de Alguersuari. 

 

 

 

PD. Permítanme lo que siguen este blog, unas pocas incursiones en el mundo deportivo de la F-1. Antes de fin de año estará el final de los viajes. Besos a tod@s

 

 

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jueves, 27 octubre 2011

Por Manuel Franco

De camino a India, recuerdos de Oriente

Peripleando*. Japón y Corea. Extraños en Oriente

 

*Peripleando: Dicese de dar vueltas alrededor del mundo dos semanas seguidas viviendo la Fórmula 1.

 

 

Vuelo Lx1709 Swiss Air. Zurich-Nueva Delhi. Estamos cruzando el mar Negro cerca de Yalta, en el lugar de destino son las 19:19 horas.

 

Escucho a Adele, una de esas de voz que calma el alma con su poder, heredera de la magia deshecha por el alcohol de Amy, que ya solo canta en el cielo. Esta semana ha sido dominada por la muerte. Y sus ecos aún resuenan en mi interior. Se fue el último ganador de las 500 Millas de Indianápolis y el penúltimo campeón del mundo de 250cc. Dan Wheldon y Marco Simoncelli siempre estarán en el recuerdo de los que amamos los deportes de motor, esos en los que los pilotos echan su vida a los dados del destino sólo ayudados por un talento sobrenatural para ir en un aparato de carreras. El italiano se fue dejando un vacío increíble en aquellos que le conocieron, se ha marchado ese que siempre muere en las películas, no era el mejor, pero era muy bueno, era especial, distinto y eso siempre dejan este mundo antes de tiempo. Quizá porque necesitan menos tiempo para dejar huella, pera que se les recuerde, para que los demás les echen en falta, quizá por la magia... Ellos ya vuelan por el cielo. Sí, estoy seguro de que existe. Cada uno tiene el suyo, sea como fuera, sea donde sea, hay algo más allá. O quizá volvamos aquí. Quien sabe...

 

  Metro

 

El viaje a India es uno de los más emocionantes de este año. Ya estoy dentro. Hace días, quizá incluso sin prestar la atención debida a los que la merecen cuando estoy en Madrid, pero a veces es inevitable. Lucho contra eso también. A veces lo consigo. Pero antes de India la F-1 ha completado su segundo periplo del año, el más impactante. Japón y Corea. Los periodistas que formamos esta tribu de las carreras, cada vez más pequeña por la crisis económica y de resultados, llamamos periplo cuando hay dos grandes premios consecutivos. Y esto es lo que pasó en Japón y Corea, dos países absolutamente fascinantes, pero muy distintos.

 


Ciertamente podría quejarme de los viajes, del cansancio, de las pocas horas que se duerme por ahí, de acostarme escribiendo y levantarme hablando, de los aviones y de cuanto se echa de menos a la familia, pero no lo haré. En primer lugar porque me siento un privilegiado por vivir este trabajo, en segundo lugar porque no me gustan los que se quejan, la vida es un instante y estamos aquí para intentar vivir, disfrutando cada momento y sólo la enfermedad debería ser capaz de teñir de gris nuestros días. Así que gracias a la vida por este tiempo...

 

 

 

NeonesEsta vez en Japón tuve uno de los grandes regalos del año, después de Suzuka (un lugar que parece de película de catástrofes con sus posts de la luz a cada paso) , donde viví un pequeño terremoto de casi cinco grados en las escala Richter, que apenas me despertó y descolgó el teléfono de la habitación, de la minúscula habitación de mi hotel, pude pasar un par de días en una  de las ciudades más espectaculares que conozco: Tokio. Si alguna vez podéis ir, por favor hacedlo. Ahora suena Alicia Keys y su piano prodigioso. Únicamente ver, sentir, el cruce de Shibuya merece la pena el viaje. Es ese sitio donde confluyen a la vez cientos de personas cruzando a la vez mientras los edificios exhiben sus letreros de colores y las enormes pantallas brillan en lo alto de centros comerciales solo para mujeres o para hombres, o donde se juega al pachinko, ese extraño juego de mesa imposible de entender.

 

 

TokioEn Tokio estuve en un gran hotel, el Prince Park Tower, junto a la torre de Tokio, una especie de imitación de la Eiffel de París pintada de rojo que en la noche es bella y en el día un amasijo de hierros. En ese hotel parecía que, en cualquier momento iba a aparecer Scarlett Johansson para enamorarse de ti en mitad de la noche. Pero no, no pasó. La habitación me vio contar las horas de la noche en algún día perdido en la ciudad. Ahora pasamos por una ciudad llamada Batumi, me acuerdo de mi amigo Warri y de ese equipo de la universidad, el Dinamo Batumi, mientras Norah Jones canta para que la quieran y enseña miradas de ángel.

 

  Samuraisalonsistas

 

En Tokio, junto a mis colegas de la Sexta y mi amigo Miquel, descubrí la ciudad, tiendas extrañas, edificios enteros donde los videojuegos reinan, comimos la mejor pasta del mundo en el edificio Sony (según unos pocos entendidos) y cenamos en un restaurante regentado por un japonés-cubano aficionado a Ibiza en el que Tarantino se inspiró para el decorado de Kill Bill. O eso dicen. Compre bombones de Armani y vi como la gente aún llora a un Steve Jobs que, al parecer, les cambio su mundo. Mientras todo esto sucedía, Fernando Alonso paseaba su rabia de campeón destronado por la ciudad y Sebastian Vettel, nuevo bicampeón, hacía lo mismo con su felicidad. Ambos iban tranquilamente por Ginza sin que nadie reparase en que un par de leyendas del deporte mundial caminaban sobre sus pasos.

 

TuktukDe camino a India, recuerdos de Oriente espera con voz rota cuando comenzamos la bajada desde las antiguas repúblicas soviéticas. Japón es uno de los mejores países del mundo. En el viaje leí un libro, Flores de otoño, escrito por un superviviente de la primera bomba atómica, estremece pensar en lo que sucedió allí no hace tantos años. En lo que ha pasado este mismo año con el terrible terremoto. En el Shinkasen, el primer tren de alta velocidad del planeta, vi que mi ruta terminaba en Hiroshima y estuve a punto de terminar allí. Después intenté ir a Fukushisma, pero se necesita un permiso especial si eres periodista, al parecer. Japón sobrevive, puede con todo, una isla en mitad del océano donde están algunas de la mejores cosas del mundo y con unas gentes apasionadas, dulces, amables, un paso más allá en la civilización.

 

 

 

Después llegó Corea. Allí las cosas son más grises, pero es un país que se levanta, a pesar de estar dividido en dos mitades contrapuestas vestigio de un universo de dos bloques que una vez existió. En Seúl, donde inevitablemente me parece ver a Ben Johnson corriendo por las calles, está uno de los mejores aeropuertos del mundo y se pueden ver a bellas azafatas esperando a soldados dispuestos a morir por su patria quieran o no en una frontera. Allí el gran premio se disputa lejos de la capital, en un extraño lugar llamado Mokpo. La intención era revitalizar la zona, pero la crisis también golpea a los especuladores de los tigres asiáticos y donde iba a haber un circuito semiurbano con el mar acariciando  la penúltima curva, las olas siguen estando lejos y solo hay un par de hoteles en el pueblo, el resto son los famosos moteles (ver:

http://blogs.as.com/manuel_franco/2011/10/en-el-adameve-motel-del-desamor.html).

 

 

 

Ahora es Diana Krall la que aparece en escena con su clase de rubia talentosa, un par de jubilados catalanes comen bombones suizos y delante apasionadas del yoga preparan su mente para llegar a India, aunque aún sobrevolamos el mar Caspio.

 

 

Corea fue un gran premio de recuerdos, de un pasado mejor, hace un año, con cinco pilotos peleando por el título y un español ganando y liderando un Mundial que parecía suyo, pero no lo fue. Ahora el rubio alemán domina sobre el resto de los mejores. Sin compasión. Y todos esperan ya 2012. Pero mientras llega el esperado año de la reconquista, aún quedan tres carreras para disfrutar de la F-1. Y es que más allá de resultados lo que es cierto es que este año ha sido espectacular en las carreras, muchos más adelantamientos, un piloto en estado de gracia como Vettel, un genio herido como Alonso en el mejor momento de su pilotaje con un coche de leyenda hecha pedazos, la batalla Button-Hamilton, la lucha de Alguersuari por un puesto que merece, una revelación como Sergio Pérez... tantas cosas por contar.

 

 

 

Desde Japón pasé por Dubai, sin dinero y con angustia, culpa mía, cerca del último aviòn conocí a unos personajes, venían de Filipinas y hace años seguían a Alonso vestidos de toreros y al Real Madrid. Me hablaron de Fernando y de la Novena. Algunos esperaban la décima. Buena gente.

 

Vacas

Y sobre todo los lugares. India espera y espero que sorprenda como espero. Mientras disfrutemos de la vida, en el avión alguien enciende una luz para leer su guía de Nueva Delhi, otros ríen con los locos de Las Vegas y sus dientes perdidos, alguno espera mirando al infinito y yo siento que la vida es maravillosa. Suena Viva la Vida, Coldplay gravita sobre este texto. Y es que una ve leí en un libro, creo que se llamaba La suerte de mi destino, que la vida no es para pensarla sino para vivirla. Vamos allá...

 

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martes, 29 marzo 2011

Por Manuel Franco

Descubriendo el mundo: Primera parada. Australia

Melbourne, la ciudad de las cuatro estaciones 

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Regreso a casa impresionado por la ciudad de las cuatro estaciones en un sólo día. Calor, lluvia, frío, más calor... Me habían hablando mucho de Australia, me había documentado sobre Melbourne, pero todo cambia en el momento en que beso a mis hijas y comienzo a echar de menos a mi mujer, aunque aún no me haya ido. Es ese instante dolorosamente mágico en el que empieza el trabajo y me siento más periodista que nunca, en el que marcho a descubrir el mundo. Esta vez partí desde la calle Mayor, previa visita a la Librería Méndez, uno de esos lugares imprescindibles para quien ame los libros y ese olor que desprenden que aún sobrevive a lo que esta por venir en pleno centro de la capital de España, después breve visita a la SER, primer favor de esa tecla imprescindible del equipo de la cadena más importante de España que se llama Jorge Escorial, teléfono vital, y rumbo a esa maravilla de la arquitectura que se conoce como Terminal 4 de Barajas. Atrás queda otro universo de pequeños descansos intercalados con mil y una aventuras innecesarias en este nuevo e imperante mecanismo en que vivimos de beneficio inmediato y real, pero imprescindibles en mi forma de ver la vida, como defender mi Valdemorillo natal y pretender hacer cosas por los demás, sólo mi presumible ética interior y jamás lo que piensen los que sólo piensan en ellos me haría cambiar una intención que espero pueda ser. )

 

El viaje que esperaba era intenso, largo, más de lo que nunca hubiera hecho antes, una incógnita repleta de sitios inesperados. Primera parada Dubai. Es increíble el aeropuerto del emirato, llegue a las tres de la madrugada y allí había más gente entre las tiendas del duty free que en la calle Preciados en plenas Navidades. Gentes de todos los colores, razas, religiones... jóvenes yanquis disfrazados de hip hop con gorras planas, mochileros empedernidos salidos de alguna cuneta, mujeres vestidas de negro con el velo musulman tapando todo menos sus ojos, alguna con el burka y sus ojos enrejados, niños y padres indios ataviados únicamente con túnicas que parecen sábanas blancas, incluso alguna geisha japonesa cogida de la mano de un chico recien salido de un capitulo de manga nipón, junto a bellas modelos españolas o británicos vestidos de etiqueta y maleta perfecta negra, cuero, clase... Podría pasarme las horas allí mirando a la gente pasar y escribir novelas en las que ellos fueran los protagonistas. Pero a cambio lo que hice fue, por primera vez coger un avión cuyo destino final fuera Australia...

 

Para mi, este año, casi siempre será la primera vez y tengo que responder con una ilusionada afirmación a la tercera pregunta que te hace quien te conoce en el asiento de al lado de un avión después de que te haya contado que se dirige a vender telas valencianas en Arabia Saudí, o al taxista africano que pretende venderte Asmara, la capital de Eritrea, como el nuevo destino turístico del planeta. ¿Its your first time? Yes, lo es. Cuando voy a un lugar, sea en las Antipodas de nuestro mundo o en el pueblo de al lado del mío, me gusta contar lo que pasa allí, uno de mis grandes retos como enviado especial de este periódico (que bella palabra que algunos están empeñados en derribar aunque cada vez se leen más y se venden más), uno de mis objetivos decía es no intentar explicar de la mejor manera posible lo que sucede en la Fórmula 1 como deporte, en primer lugar, y después y con especial interés y por este orden como ustedes comprenderán, en lo que ocurra con Alonso, Alguersuari e Hispania, sino también contar lo que pasa en los sitios que tengo el privilegio de visitar, qué hay, cómo son, qué piensan, cómo se vive en los países en los que se disputa el campeonato del mundo de Fórmula 1. Y qué pasa cuando la F-1 está allí.


 

Así lo hice en una intrahistoria, en realidad un reportaje social o humano que en AS lo llamamos así, titulada ‘Veimous Fernandou’, pero también lo haré aquí en este blog que, por si alguien no se había dado cuenta es, íntimo no, porque lo que quiero es compartir con todos vosotros, pero personal sí. No pretende, eso nunca, convertir a este humilde periodista en noticia, sino, a traves de lo que yo vivo contar cómo es el mundo al que llega la Fórmula 1. Espero que os guste.

 

Estábamos embarcando hacia Melbourne, previa parada, algo que yo desconocía hasta que comenzaron a aparecer señores y señoras, niños y niñas vestidos con extrañas túnicas y gorros asiáticos, en la capital de Malaisia, Kuala Lumpur. El vuelo se demoró más de media hora porque un personaje que, casualmente se sentaba delante de mí, algo que no descubrí hasta que intenté sentarme en su sitio, ahora descubriremos la razón de mi intento de mover el asiento, no encontraba a su amigo que finalmente llegó ante los gritos desaforados del otro al que las azafatas tuvieron que tranquilizar como un Melendi cualquiera (pobre el cantante... cría fama, pero es que el símil venía al caso. Lo siento, lo siento). Así las cosas tuve que quedarme pegado a la ventana en un viaje que de ocho horas que suponía catorce junto a un malayo y su señora, ella muy sonriente y desdentada, normal a su edad, y él, con una mascarilla adornando su cara, un pañuelo recogiendo sus restos de los cada vez más frecuentes estornudos. No, apenas pude dormir. Un libro leído, dos películas vista, un amago de blog escrito y llegada a Kuala Lumpur.

 

Desde el cielo se contempla una selva de palmeras que dejan el palmeral de Elche en un intento, cientos de miles alfombran la tierra malaya y de repente el aeropuerto. Salida, entrada, una hora de espera, avión limpio y a Australia al fin.

Tuve algo más suerte esta vez en la lotería de la clase turista, el avión iba casi vacío y solo me acompañaba mi sombra así que pude descansar un poco más con el día perdido entre la noche, la noche sin saber donde ubicarse y mi cabeza ardiendo de dolor entre golpeteos incesantes de la maldita tensión arterial. Pastilla tecnoretic, descanso de los guerreros del tambor que despiertan mi cerebro y a intentar dormir. Una película más, escribir y escribir y siete horas más tarde la noche australiana.

 

Lo primero que se descubre al llegar a este país es que estamos en un sitio serio, controles y más controles, mucha educación, nada de alimentos de por ahí, pasaporte en regla, un argentino que se alegra al escucharme hablar sólo en español y la chica que me mira la cara del pasaporte para ver que soy yo que se despide con un disfrute de nuestro país en perfecto español y una sonrisa.

 

Entro en un taxi para doce pasajeros, un minibus con destino a The Como. El taxista, un ciudadano de Bangladesh con turbante incorporado, me pregunta a la tercer si es mi primera vez en Australia. ¿De dónde eres? Sí, español. Oooohhhh, España, la campeona del mundo de fútbol. Y sí, se hincha uno y comienza a recitar los nombres de nuestros campeones, de arriba a abajo, se los sabe casi todos, pero no, hay uno que no es capaz de reconocer. Iker Casillas. Hombre, sí, Iker, Iker. No, no, ni idea. Ikeer, el portero del Real Madrid. Ahhh, Aikar, ¿disculpe? Aikar... Ah, sí, ese. Aikar Casillas.

 

En The Como, gracias Elena, ya estaban esperándome, maletas arriba, habitación sorpresa con hidromasaje y vistas a uno de los miles de parques de esta ciudad. Pensaba que me iba a costar dormir, ya saben el jet lag y todo eso... pero minutos después ya disfrutaba del mundo de los sueños...

 

Melbourne es una ciudad nueva, cosmopolita como pocas, bien ordenada, repleta de jardines y parques, con cada cosa en su sitio, un centro (la city) donde crecen los rascacielos como palmeras en una plaza del Mediterráneo, y con el mar visitando su costa, amando sus playas. 

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La playa de Sta. Kilda es una de las más populares, está cerca de Albert Park, el parque con inmenso lago incorporado en el que se disputa el gran premio, y es una ejemplo claro de lo que supone esta ciudad y por qué durante los últimos diez años, en siete, ha sido elegida como la mejor ciudad del mundo para vivir. Chicas solitarias leyendo con el mar de fondo, chicos que patinan, hijos e hijas que corren sonrientes delante de sus padres, abuelas y sus nietas adolescentes charlando en un paseo infinito, gente con clase, con mucha clase, y un bar frente al mar donde sirven para desayunar tortilla española que más bien debería llamarse tortilla mediterránea. ¿Pero es española de verdad? mire que yo soy de España, le digo a la camarera. Sí, sí, claro es española, con mozzarella y todo, claro. Ejem... Parecía una pizza, pero estaba rica. Al pagar pregunto por alguien español, suponía que lo había, para saber de donde se habían sacado esa tortilla o el subtitulo Alfresco que ponía debajo del nombre del sitio y... llegó una italiana. No, no, yo no soy española, dijo ella, pero entonces apareció, una argentina. Me contó que llevaba dos meses trabajando allá estudiando inglés y conociendo gente, su padre es dueño de una extensa finca de vacas en La Pampa, pero ella no quiere su dinero y viaja por el mundo con su trabajo como única fuente de ingresos. España podría ser su próxima parada. Nada que ver con el camarero de la noche anterior, era chileno y trabajaba en Chivo, al lado del rio Yarra, junto al Casino Crown, pero el gobierno de su país le pagaba la estancia y los estudios en Australia. Interesante programa de inserción laboral. Chile también es un país serio.

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Al día siguiente volvería allí a comer, ya alejado de mi soledad, con los compañeros de Copa, El Mundo, La Nueva España y Grand Prix para comer canguro. Sí, como dijo alguno es como pedir paella en la plaza mayor, pero no hay nada, en algunos casos, como probar para saber y ahora ya se que el canguro es una carne dura, de sabor extremo e intenso y que, cuando estás comiéndolo se aparecen saltando con sus crías en la bolsa mirándote con ojos tiernos y tienes que dejar de comer.

 

El parque de Albert Park no es el mayor de Melbourne, pero es un espacio de cuento, campo de golf incluido, rascacielos de fondo, lago dibujado en una postal. El golf es el tercer deporte en importancia en Australia, por delante del tenis, y por detrás del fútbol australiano (vi un equipo de chicas entrenándose en la playa y daban miedo) y el cricket. ¿Y la Fórmula 1? También es importante, pero distinto, se sigue mucho y, sobre todo y ante todo, la semana del gran premio es una auténtica fiesta en la ciudad. El tranvía, que en esta ciudad parece imprescindible y parte del paisaje en sus anchas avenidas con los coches circulando al revés que en Europa, llega directamente desde el centro al circuito y hasta allí se desplazan familias enteras, jóvenes y mayores vestidos con gorras, bufandas y disfraces de Ferrari, Red Bull, McLaren...

 

¿Conoces a Alonso? All the people know Fernando. Responde el taxista libanés que me lleva ese día al circuito. Sólo conocí un taxista australiano, empeñado en que me quedara una semana más en el país para conocer la barrera de coral al otro lado de esta nación-continente y alquilara una moto para ir a conocer los Doce Apóstoles, una formación rocosa en una playa a unas dos horas de Melbourne, similar a Las Catedrales, cerca de Lugo, pero el doble de grande. La verdad es que, siempre que dejo un lugar, me da la sensación de no haber aprovechado suficientemente este privilegio convirtiéndolo nada más, y nada menos, que en un trabajo. Ese lugar podría ser el símbolo de Melbourne, pero lo es del estado de Victoria de donde Melbourne es la capital y es que esta ciudad, es cierto, adolece de símbolos. Están construyendo una noria gigante que será la mayor del mundo, por delante de la que existe en Londres y la que tienen en Singapur. Pero sólo está el esqueleto formado. Lo más parecido a un monumento es la torre Rialto y ahora la Torre Eureka, un rascacielos infinito provisto de un ascensor exterior en el que se comienza desde la opacidad y de pronto se puede ver el exterior con la sensación de que estas cayendo al vacío. Impresionante. Según cuentan.... porque cuando yo fui estaba cerrado por reformas.

 

Salir de esta magnífica ciudad con mi taxista eritreo fue una experiencia, me iba contando todo lo que se veía, aquí el campo de fútbol australiano donde también se juega al soccer, allí el Rod Laver Arena, donde ganó Nadal, más allá el estadio olímpico de la ciudad donde se celebraron los Juegos en los años sesenta... y ahí, donde se ven cientos de personas haciendo deporte y otros tantos paseando es el mayor parque el mayor de la ciudad.

 

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Se hace la noche en Melbourne, Australia se despide de mi como un espejismo de una semana, dos días de viaje incluidos, casi tres, el avión de regreso espera, estas letras estaban en un lugar intermedio entre mi corazón y mi cabeza esperando ser escritas.... Próxima parada Malaisia.

 

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martes, 01 marzo 2011

Por Manuel Franco

¿Alonso-Vettel-Ferrari-Ecclestone..., el equipo ideal?

Hola de nuevo a todos, antes del comienzo de la temporada voy a hacer una serie de post de actualidad, sobre todo partiendo de lo que hayan dicho algunos de los protagonista de este increíble deporte llamado Fórmula 1. También tengo previsto dejar una entrada con la entrevista completa a Fernando Alonso, agradezco, en primer lugar al doble campeón del mundo que tuviera el detalle con este periódico de concedernos la primera entrevista del año a un medio de comunicación escrito y por supuesto a todos los lectores que me han hecho llegar palabras de ánimo y a los que les gustó una entrevista que pretendía ser distinta. GRACIAS.

Dicho esto, vamos con lo que nos ocupa. Nuestro común amigo, Bernie Ecclestone, ha declarado que su equipo ideal estaría compuesto por Alonso y Vettel como pilotos, él mismo como jefe de equipo, Ferrari como escudería e incluso se atrevía a colocar a Hulkenberg o el piloto que más dinero pusiera como tercero en este equipo ideal. 

La verdad es que no está mal, el señor que domina la F-1 demuestra que algo sabe de esto. Este enviado especial del AS, con vuestro permiso y toda la humildad del mundo hace su apuesta. A ver qué os parece. Por un lado de la actualidad y por otro en la historia.

Kubicaalonso1

Equipo ideal actualidad

  • Pilotos: Fernando Alonso y Robert Kubica

  • Escudería: Ferrari
  • Coche: Red Bull
  • Jefe de equipo: Flavio Briatore
  • Ingeniero: Adrian Newey
  • Tercer piloto: Pedro de la Rosa

Equipo ideal historia

  • Pilotos: Ayrton Senna y Michael Schumacher

  • Escudería: Ferrari
  • Coche: McLaren Mp4/4
  • Jefe de equipo: Jean Todt
  • Ingeniero: Colin Chapman
  • Tercer piloto: Gilles Villeneuve

Sennaschummi

Ahí va lo mío, en la actualidad, para mi los mejores pilotos y los que mejor equipo harían son Alonso y Kubica, aunque sin duda, Vettel o Hamilton también tienen la calidad necesaria para estar ahí. La escudería más importante es Ferrari, Red Bull, claro, el mejor coche y gracias a su ingenieron Newey, estaría bien tener a Briatore de nuevo como jefe de equipo de Alonso y con Pedro como probador sería perfecto. Un equipo así, creo yo, ganaría muchos títulos mundiales.

Y en cuanto a la historia, ha sido difícil, pero Schumacher es el mejor de la historia en cuanto a la estadística y Senna el más carismático, meter de tercer piloto a Gilles Villeneuve es una licencia a un piloto ultraespectacular, la mejor escudería de nuevo Ferrari, el coche, el McLaren que llevaron Senna y Prost y ganó todas las carreras menos una en 1988, Jean Todt, el hombre que manejó y que echan de menos en la época más dorada de Ferrari y Colin Chapman, el hombre del efecto suelo el mejor ingeniero. ¿Qué os parece?

Espero vuestras propuestas. Un abrazo a todos. GRACIAS

 

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