12
septiembre,
2007 | 18:00
'El Abrazos', de sicario a 'uno de los nuestros'

Por Fermín de la Calle
Aquí va un ejemplo de los beneficios de la práctica del deporte y en este caso, más concretamente del rugby. El protagonista de nuestra historia es el segunda de Canadá Jamie Cudmore. Hace una década el delantero, era una especie de sicario que recolectaba dinero a los morosos por la venta de drogas para un traficante en su pueblo natal, Squamish, en la Columbia Británica, costa oeste de Canadá. Cudmore era un viejo conocido de la policía, al que le tenían cierto 'cariño' tras varios encontronazos con este armario de 1,97 de estatura y 112 kilos. Su 'amistad' con la Policía Montada del Canadá le llevó a un correccional de menores tras ser declarado culpable de cometer un delito.

Últimos comentarios