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Pedaladas

El blog de Juan Gutiérrez

Vamos a hablar de ciclismo, pedalada a pedalada. De sus gestas y de sus miserias. Desde mi experiencia como periodista en treinta grandes vueltas y en otras múltiples batallas...

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lunes, 27 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

El Tour 2015 era más Nairo que Froome

Nadie duda de que Nairo Quintana tiene el Tour de Francia en las piernas. Sus dos segundos puestos en dos participaciones confirman el pronóstico. Ahora bien, será difícil que el colombiano vuelva a toparse con una oportunidad como la de 2015. Un recorrido con sólo 13,8 kilómetros de contrarreloj individual, aliñado con siete etapas de gran montaña y nueve llegadas en alto, es el sueño de cualquier escalador. Con los datos fríos, Nairo ha sacado más tiempo en la montaña a Chris Froome (1:58) que Froome a Nairo (1:10). Aun así, queda la sensación de que el líder del Movistar no ha sabido o no ha podido exprimir el trazado.

 

Un colega me preguntó mi favorito antes del Tour. “Si Nairo sale vivo de la primera semana, no se le puede escapar”, fue mi respuesta. El viento, el pavés, las caídas y las cronos eran la mayor trampa para el colombiano. Los temores se confirmaron en los abanicos de Zelanda, donde cedió 1:28. Pero a los Pirineos llegó a 1:59 de Froome, una distancia no tan preocupante, y salió a 3:09. Para mí, la clave del Tour estuvo ahí, más que en la violencia del viento de los Países Bajos. Que Nairo cediera algo en la semana inicial, era previsible. Que lo hiciera en la alta montaña, no tanto.


El Movistar programó a Quintana para alcanzar su cénit en los Alpes, aunque sólo echó el resto en la majestuosa última etapa de Alpe d’Huez. Tarde. Froome había protestado cuando conoció el Tour 2015, incluso estuvo a punto de renunciar por la falta de contrarreloj. Al final decidió que esa crono la haría subiendo la Piedra de San Martín. Apostó por los Pirineos. Y, sin ser el mejor escalador, a él sí le salió bien.

 

Podio

 

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domingo, 26 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

James Moore, el primer campeón en velocípedo

La salida de hoy está inédita en el Tour de Francia, pero Sèvres tiene un hueco en los orígenes del ciclismo. El Parque de Saint Cloud alcanza cuatro municipios: Saint Cloud, Marnes la Coquette, Garches y Sèvres. Y fue ahí donde se celebró la primera carrera velocipédica de la historia: el 31 de mayo de 1868.

 

El Tour tuvo que esperar hasta 2012 para coronar a un británico: Bradley Wiggins. Chris Froome le sucedió en 2013 y repite hoy. Pero aquella carrera pionera la ganó un compatriota, James Moore, nacido en Bury Saint Edmunds (Suffolk, Inglaterra) en 1849. Su padre se trasladó a Francia cuatro años después para ejercer de veterinario, por lo que Moore era “más francés que británico”, según las crónicas.

 

Moore invirtió 3:50 minutos en cubrir 1.200 metros dentro del parque. Luego llegaron Drouet y Polocini. La carrera la organizó la Compañía Parisiense, de los hermanos Oliver, que se habían asociado con la familia Michaux para evolucionar los velocípedos como fabricantes.

 

MOORE

 

El 7 de noviembre del año siguiente, Moore también ganó la primera carrera entre dos ciudades: París-Ruán. Tardó 10 horas y 25 minutos en recorrer 123 km sobre un velocípedo de madera de 30 kilos, con neumáticos de hierro. Se embolsó 1.000 francos. Castera y Bobillier, segundo y tercero, fueron premiados con un velocípedo y una medalla de oro. Se inscribieron 198 personas, pero sólo partió un centenar. Un total de 33 participantes tardaron menos de 24 horas. Una mujer, referida como Miss América, acabó en el puesto 29º. La fiebre creció y entre 1869 y 1870 se disputaron carreras en 150 localidades. Moore logró más triunfos, pero se cansó con 28 años y ofició de veterinario. Murió en París en 1939, a los 90 de edad, como un francés más.

 

(LA RUTA DEL TOUR: Sèvres-París, 21ª etapa)

 

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sábado, 25 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

Coppi inauguró la cima y Bartali le dio su rueda

El Alpe d’Huez recibió su bautismo en el Tour en 1952, aunque luego hubo que esperar 24 años a la siguiente visita. Su cima la inauguró un mito, Fausto Coppi, que venció igualmente en las otras dos llegadas en alto: Sestriere y el también debutante Puy de Dôme. La contrarreloj de Nancy y la etapa pirenaica de Pau completaron el repóquer del Campionissimo.

 

  Coppi

Aquella 10ª etapa, el 4 de julio, sobre 266 km desde Lausana, rodó tranquila hasta Bourg d’Oisans. Jean Robic atacó primero. Coppi le atrapó y, tras rodar un tramo juntos, se fue en solitario a falta de 6 km. En el alto aventajó en 1:20 al francés y se enfundó el maillot amarillo con 5” sobre su compatriota Andrea Carrea. Ya no lo soltó. Un español, Antonio Gelabert, se clasificó cuarto, a 3:22.

 

Fausto Coppi dominó el Tour con 28:17 sobre el belga Jan Ockers. Bernardo Ruiz fue tercero a 34:38. Era el primer español de la historia en el podio.

 

Sin embargo, el Campionissimo estuvo a punto de no correr. Tras ganar el cuarto de sus cinco Giros, Coppi y su eterno rival, Gino Bartali, tuvieron una reunión en Milán con las autoridadades de su ciclismo y otro ilustre, Fiorenzo Magni. Fausto puso condiciones para ir al Tour: “No acepto correr con Bartali. O él o yo”. Il Ginettaccio respondió: “Tengo 38 años, no voy a ganar el Tour”. Y Coppi replicó: “Te contentarás con acabar delante de mí en París”. Adriano Rodoni, presidente de la Unión Velocipédica de Italia, decidió retirar el equipo. Pero los organizadores reaccionaron rápido y lograron un acuerdo, con el periodista Albert Van Laethem como mediador. Fausto desconfiaba, pero aquel Tour ofreció una imagen para el recuerdo: Bartali le dio su rueda cuando sufrió una avería camino de Mónaco

 

(LA RUTA DEL TOUR: Modane Valfréjus-Alpe d'Huez, 20ª etapa)

 

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viernes, 24 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

El loco Tour de Pereiro y el menonita Landis

El Tour de 2006, el primero tras el reinado del ahora depuesto Lance Armstrong, tuvo un desarrollo loco y fluctuante. Saint Jean de Maurienne y La Toussuire, salida y meta de hoy, formaron parte de aquella historia.

 

La carrera ya arrancó alterada. Un informe de la Guardia Civil sobre la Operación Puerto, que envió el CSD al Tour, provocó que el pelotón saliera con 13 menos, entre ellos algunos favoritos: Ullrich, Basso, Vinokourov y Mancebo. Ilustres venidos a menos: Sevilla y Beloki. Y promesas: Luis León y Contador.

 

Floyd Landis salió líder de Pla de Beret (11ª), la etapa reina de los Pirineos. Óscar Pereiro perdió aquel día 26 minutos. Pero el Phonak consintió una escapada bidón camino de Montélimar (13ª), que llegó con 29:57 y vistió al gallego de amarillo.

 

Su liderato parecía efímero. De hecho, el menonita recuperó la prenda en Alpe d’Huez (15ª). Al día siguiente se llegaba a La Toussuire (16ª). Pedro Delgado telefoneó a Pereiro y le propuso un plan: “Aprieta en las bajadas para que los rivales no coman, a ver qué pasa”. Y lo que pasó fue que Pereiro apretó en la Croix de Fer y en el Mollard, que también se suben hoy, y Landis sufrió una pájara monumental, que le relegó a 8:08. El gallego de Mos era otra vez líder.

Los Alpes se culminaban con una etapa entre Saint Jean de Maurienne y Morzine (17ª). Eddy Merckx hizo entonces de consejero del estadounidense: “Ataca en el primer puerto”. Floyd obedeció, venció con una galopada de 140 kilómetros y volvió a la pelea por el Tour, que remató en la contrarreloj de Montceau les Mines (19ª). O eso creímos todos. Tres días después se anunció un positivo: Landis, con testosterona, en su heroica jornada de Morzine. Óscar Pereiro era el campeón. De locura.

 

(LA RUTA DEL TOUR: Saint Jean de Maurienne-La Toussuire)

 

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jueves, 23 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

El Glandon impulsó a Perico al maillot amarillo

Saint Jean de Maurienne, la meta de hoy, sólo ha recibido una vez al Tour. Fue en 2010, en una etapa ganada por el francés Sandy Casar por delante de Luis León Sánchez. El luxemburgués Andy Schleck se enfundó el maillot amarillo, que perdería seis días después ante Alberto Contador y recuperaría un año y medio más tarde por la descalificación del español.

 

El Col del Glandon, que se corona a 39 kilómetros de la llegada, sí ha sido protagonista en más ocasiones. En el Tour se ha subido 13 veces, la primera en 1947. En casi la mitad, seis, la etapa terminó en el Alpe d’Huez. Y en una de esas, en 1988, condujo a un español al maillot amarillo y al triunfo final en el Tour: Pedro Delgado.

 

Perico ordenó al colombiano Omar Hernández que hiciera una selección en el Glandon. A 1,5 km, el segoviano vio flojear a Lucho Herrera y atacó junto a Steven Rooks, su excompañero en el PDM. Ambos coronaron el puerto, con el holandés en cabeza, con 28” sobre un grupo de nueve y 1:14 sobre el líder, Steve Bauer. En Bourg d’Oisans, la localidad que lanza la subida al Alpe d’Huez, la ventaja al grupo era de 1:25.

 

Rooks colaboró poco: “Ya le dije a Delgado que mi objetivo era ganar la etapa”. A 3 kilómetros de la cima, los dos ciclistas fueron atrapados por Fabio Parra y Gert-Jan Theunisse. Hubo un momento de caos, con las motos de carrera formando un embudo. “Las motos me han cortado y me han impedido ganar”, se quejó Parra en la meta. El triunfo fue para Rooks, con 17” sobre Theunisse y Delgado y 23” sobre el colombiano. Perico se puso líder con 25” sobre Bauer. Por segundo año consecutivo se vestía de amarillo en el Alpe d’Huez. Pero esta vez lo mantuvo hasta París.

 

(LA RUTA DEL TOUR: Gap-Saint Jean de Maurienne)

 

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miércoles, 22 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

Un puñetazo tumbó dos días después a Merckx

Chris Froome no ha sido el primer líder agredido en el Tour de Francia. En 1975, en pleno Puy de Dôme, un desalmado pegó un puñetazo a Eddy Merckx en el hígado. El belga cedió 49” con Lucien Van Impe y 34” con Bernard Thévenet, aunque siguió de amarillo. La policía detuvo al vándalo, pero Merckx estaba furioso, dolorido… Al día siguiente había descanso en Niza, pero apenas pudo dormir. Su médico le tranquilizó: “No es grave”.

 

Así se plantó en la 15ª etapa, Niza-Pra Loup, el 13 de julio. Una jornada de Alpes que estrenaba final en un suave puerto de 7 km, que hoy se corona por tercera vez. En el Col de Champs, el belga se resintió y envió a su gregario Ward Janssens a por un calmante al coche del doctor Miserez, que le dio glafenina. Thévenet lo vio y le tanteó, sin éxito.

 

Ya en el Col de Allós, que hoy también se sube, arrancó a 700 metros de la cima y se lanzó en un descenso a 100 km/h. “Merckx está sentenciando su sexto Tour”, decían los comentaristas. En la misma bajada, el coche del Bianchi se despeñó: el director Giancarlo Ferretti, ensangrentado, y el mecánico Lunga, con un fémur roto, salieron despedidos. “Esto es una carrera ciclista, no una carrera a la muerte”, advirtió Jacques Goddet, el patrón de la Grande Boucle.

 

Merckx comenzó a subir Pra Loup con 1:13, pero a 4 km ocurrió lo inesperado: se clavó. Primero le pasó Felice Gimondi. Luego, el técnico Maurice de Muer gritó a Thévenet: “¡Está cocido, ataca!”. El francés ganó con 1:56 sobre el Caníbal y le quitó el maillot por 58”. “Lo intenté todo y lo perdí todo. Creo que no ganaré este Tour. Se acabó”, dijo Merckx. Unos días después se rompió el maxilar superior, pero siguió en competición: “No puedo retirarme, sería quitar mérito al triunfo de Thévenet”.

 

PraLoup

 

(LA RUTA DEL TOUR: Digne les Bains-Pra Loup, 17ª etapa)

 

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martes, 21 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

Leducq y Speicher, ganadores en Gap y en París

El Tour descansa hoy en Gap, que ha acogido 23 finales de etapa. El último vencedor, ayer mismo, fue Rubén Plaza. Y el primero, en 1931, Jef Demuysere, que acabó segundo en la general. Al belga se le acusó de poca ambición, incluso se habló de que se había vendido a Antonin Magne. Dos corredores se coronaron en París el mismo año que ganaron en Gap: los franceses André Leducq (1932) y Georges Speicher (1933).

 

En 1932, el Tour repartía bonificaciones de 4, 2 y 1 minutos para los tres primeros, además de 3’ para quien ganara con más de esa ventaja. Leducq (27- 2-1904, Saint Ouen; 18-6-1980, Marsella), vencedor en 1930, lo aprovechó para rematar su doblete: ganó seis etapas y sumó 31’ de tiempo extra. Que pudo ser más sin su descalificación en Charleville, por ser impulsado por Barthélemy. El Parque de los Príncipes, que se estrenaba como final en París, coreó: “Leducq, Leducq, Ducq, Ducq”. Sus 25 triunfos son la cuarta marca histórica, tras Merckx, Hinault y Cavendish.

 

En 1933, la novedad fue el Gran Premio de la Montaña, que ganó Vicente Trueba. Las bonificaciones se redujeron a 2 y 1 minutos. Speicher (8-6-1907, París; 24-1-1978, Maisons Laffitte), que corría su segundo Tour, empezó tocado de las anginas, pero creció día a día. Ganó tres etapas. La tercera, en Marsella, le valió para arrebatar el maillot amarillo a su compañero de habitación, Maurice Archambaud, que le recibió en el hotel con un “me alegra de que hayas sido tú”. Francia era poderosa. En París, Speicher declaró: “No teníamos ni idea de quién de nosotros ganaría”. Ese mismo año cazó el Mundial en Montlhéry. Nada mal para un ciclista que aprendió a montar en bici con 17 años para lograr un oficio.

 

(LA RUTA DEL TOUR: Descanso en Gap)

 

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lunes, 20 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

Gastone Nencini lo celebraba con un cigarro

Gastone Nencini celebró su triunfo en el Tour 1960 con un cigarro en el Parque de los Príncipes. El León de Mugello, que ya había conquistado el Giro 1957, era un fumador empedernido y no se escondía. Murió de cáncer en 1980 a los 49 años.

 

Nencini también ganó la Montaña (1957) y cuatro etapas en el Tour. La última, en 1958, fue en Gap. Hizo falta la foto-finish para declararle vencedor por delante del líder, Raphaël Géminiani, que aquel día se sintió ganador del Tour. El francés aprovechó una avería de Charly Gaul para provocar un ataque masivo: el luxemburgués llegó el 32º, a 11 minutos, con la bici de Marcel Ernze, más grande que él. Géminiani, que corría con el equipo Centre-Midi tras ser excluido del de Francia, ya había intrigado antes contra sus compatriotas en Saint Brieuc. “Bobet se dobla y Anquetil se empina; si te vas, tú ganas el Tour”, le dijo aquel día a Nencini. Luego se acercó a Jan Adriaenssens y le repitió lo mismo. Argucia tras argucia, Géminiani estaba en disposición de coronarse a los 33 años. Pero Gaul no se había rendido y derrocó al Gran Fusil con una cabalgada en la etapa alpina de Aix les Bains. Nadie se apiadó de Géminiani: “Sois todos unos Judas...”.

 

Nencini volvió a Gap dos años después vestido de amarillo, pero aquel 11 de julio sólo se hablaba del drama que había sufrido el día anterior su rival: Roger Rivière. El francés estaba a 1:32 en la general, a falta de una crono de 83 km, así que le bastaba con seguir su rueda. Pero Nencini ha sido, quizá, el mejor bajador de siempre. Rivière se cayó en el descenso del Perjuret, se rompió la columna vertebral y quedó inmovilizado al 80% para el resto de sus días. En París, Nencini fumó... Y también dio el ramo para Rivière.

 

(LA RUTA DEL TOUR: Bourge de Péage-Gap, 16ª etapa)

 

 

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domingo, 19 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

Chepe González puso la oreja en coche ajeno

José Jaime González Pico, más conocido como Chepe, se impuso en 1996 en la única etapa del Tour de Francia que ha terminado en Valence, la meta de hoy. El colombiano era el menos favorito,  pero fue más pillo que sus siete compañeros de fuga: Fernández Ginés, Elli, Brochard, Fincato, Roux, Madouas y Cattai.

 

“No sabía cómo era la llegada, pero los directores del MG y del Mapei pasaron para contárselo a Elli y Fernández Ginés. Entonces yo escuché sin que se dieran cuenta y ataqué en la subida del último kilómetro”, contó Chepe González en la rueda de prensa posterior. El ciclista del Kelme tiró de picaresca, igual que había hecho dos años antes su compatriota Nelson Cacaíto Rodríguez, que no paró de decirle a Piotr Ugrumov que iba “muy fatigado”, para luego rematarle en Val Thorens.

 

La primera dedicatoria de Chepe fue a Dios: “Porque le pido todos los días que me permita llegar con el gran grupo, y me ha premiado con una victoria, algo que ni siquiera le había pedido porque lo veía muy lejano”. Y luego extendió las menciones “a la familia, a Colombia y al que paga, Kelme-Artiach”.

 

Chepe nació el 20 de julio de 1968, según su madre, y el 28, según el dato oficial. Lo hizo en Sogamoso (Boyacá), la misma ciudad de Fabio Parra. “Me aficioné al ciclismo viéndole a él y a Lucho Herrera en los 80”, explicó el escarabajo del Kelme.

 

Chepe conquistó después dos etapas en el Giro de Italia, en 1997 y 1999, junto a sendos premios de la Montaña. En la Vuelta a España tuvo menos suerte: sólo corrió en 1998 y se retiró. Fue en aquella edición en la que periodistas y miembros de la organización jugaban a un trabalenguas con los participantes que empezaban por la ché: “Chava, Chechu, Chente, Chepe”. Prueben.

 

(LA RUTA DEL SUR: Mende-Valence, 15ª etapa)

 

 

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sábado, 18 julio 2015

Por Juan Gutiérrez

El día que la ONCE se ganó un 10 en Mende

El aeródromo de Mende se estrenó como meta en 1995 con una de las victorias más ensalzadas en el Día Nacional de Francia y con una de las etapas más delicadas que tuvo que superar Miguel Indurain durante su reinado. ‘10 al ONCE’, tituló el diario AS en su primera página, tintada de rosa, el color que vestía el equipo de Manolo Saiz. Aquel imaginativo triunfo de Laurent Jalabert fue un bello capítulo de ciclismo.

 

Ese 14 de julio se cubrió la 12ª etapa, desde Saint Étienne, por un sinuoso trazado de 222 km por el Macizo Central. Un sexteto se destacó en torno al km 20, con tres ciclistas de la ONCE: Jalabert, Neil Stephens y Melcior Mauri. Cuando la escapada superó los 10 minutos y Jaja llegó a ser líder virtual, las alarmas saltaron en el Banesto, que no podía con la carga de la persecución. Comenzaron las conversaciones coche a coche. Al fin entraron varios equipos: unos, con intereses, como Gewiss, Carrera o Mapei; y otros, con motivaciones más misteriosas, como Polti o Novell. La distancia se redujo a 5:41. Jalabert se puso tercero, a 3:35, y Alex Zülle seguía segundo, a 2:44. “¿A quién debe marcar ahora Indurain?”, se le preguntó a José Miguel Echávarri. “Lo mejor es marcar a su director, a ver si se le acaban las ideas”, bromeó el técnico.

 

Aquella gesta también creó algunos problemas a la ONCE. En los días siguientes llegaron noticias de que había bajado la venta de cupones en España. Muchos aficionados no entendían que un equipo de la tierra complicara la conquista del histórico quinto Tour al ídolo nacional con líderes extranjeros: Zülle, que terminó segundo en París, y Jalabert, cuarto. Johan Bruyneel también le había birlado el triunfo en Lieja.

 

(LA RUTA DEL TOUR: Rodez-Mende, 14ª etapa)

 

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