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Pedaladas

El blog de Juan Gutiérrez

Vamos a hablar de ciclismo, pedalada a pedalada. De sus gestas y de sus miserias. Desde mi experiencia como periodista en treinta grandes vueltas y en otras múltiples batallas...

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domingo, 30 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Bernardo Ruiz nunca sufría pinchazos

Ruiz

 

Bernardo Ruiz nació en Orihuela (8-1-1925), pero a sus 90 años reside en la vecina Torrevieja, que hoy acoge la salida de la etapa. Ruiz ha sido pionero del ciclismo español en varias cosas: fue el primer podio en el Tour de Francia (1952, tras Fausto Coppi y Stan Ockers) y el primer ganador de etapa en el Giro de Italia (Roma, 1955).

 

Ruiz ganó la Vuelta a España en 1948, con 23 años, en un duelo decantado a su favor por las averías del rival, Dalmacio Langarica. El vasco cedió el maillot blanco y rojo de líder en Bilbao (12ª etapa), tras sufrir un pinchazo a 80 km. Al día siguiente, camino de Santander, tuvo otros tres y se despidió de la victoria en una carrera en la que ni siquiera pisó podio, porque en Galicia rompió también el manillar.

 

Al contrario que su oponente, Ruiz tenía fama de no pinchar nunca. El alicantino sometía a sus tubulares a un mimo especial: los colgaba inflados durante dos años para que maduraran y se fortalecieran en su taller. Cuando ya era un grande del pelotón, los compraba de importación de las mejores marcas: Pirelli o Clement.

 

Sus orígenes humildes fomentaron ese espíritu. Cuando sólo tenía 20 años y no había viajado nunca más allá de Valencia, cogió su bicicleta y 350 pesetas y se fue a Barcelona para participar en la Volta a Catalunya. Ganó la carrera y regresó con 17.000 en el bolsillo.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Torrevieja-Cumbre del Sol)

 

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sábado, 29 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Bruno Sivilotti: el italo-argentino-español que ganó en Murcia

“Ahora mi patria es España, me voy a casar con una madrileña que me ha robado el corazón”, le dijo Bruno Sivilotti a Juan Plans, periodista de El Mundo Deportivo, tras ganar el primer sector de la etapa inicial de la Vuelta a España 1966, en Murcia, la misma llegada de hoy. Por la tarde, José María Errandonea dominó la crono y se puso líder.

 

Sivilotti nació en la italiana Ragogna (26-8-1936), se crió en la argentina Buenos Aires y adoptó esa nacionalidad, y residió y murió en la española Madrid (27-1-1982) con sólo 45 años. Cuando ganó esa etapa de la Vuelta corría en el Libertas belga. Un hombre de mundo.

 

Sivi

 

Su padre, Félix Eduardo, restauraba castillos en Francia cuando estalló la II Guerra Mundial. Los italianos tuvieron que volver a su país con lo puesto. Una parte de la familia emigró a Canadá y otra a Argentina. Sivilotti se hizo ciclista allí. En 1953 ganó una carrera en el parque de Palermo y el General Perón en persona le premió con una moto alemana Zündapp 600 cc. También se formó como pistard, antes de saltar el Atlántico para correr en Europa. Fue profesional entre 1956 y 1970. En ruta ganó etapas en las Vueltas a Andalucía, Levante y La Rioja. Y en el velódromo se especializó en los Seis Días: en los de Madrid participó seis veces.

 

En 2011, Juan José Haedo venció en Haro. Era el segundo argentino ganador en la Vuelta.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Puebla de Don Fadrique-Murcia, 8ª etapa)

 

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viernes, 28 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Günter Haritz: victoria, tiritona y positivo en Baza

De la provincia de Jaén (Jódar) a la de Granada (Capileira). Ese itinerario de hoy llevó también la cuarta etapa de la Vuelta a España de 1976, pero entre Jaén y Baza. Günter Haritz (Heidelberg, 1-10-1948), un pistard alemán especialista en los Seis Días, dominó aquel 1 de mayo con un ataque a 20 km. Etapa y liderato en una jornada que los cronistas de la época describieron con expresiones como “día de perros”, “frío polar”, “lluvia a raudales”, “calados hasta los huesos”, “los dientes castañeaban”, “tiritonas”... Los cambios bruscos de tiempo eran una constante con la carrera en primavera.

 

Günter_Haritz

 

Las inclemencias meteorológicas provocaron el abandono de 15 ciclistas. Uno más llegó fuera de control y otros cuatro fueron repescados. Entre los retirados se encontraba Jesús Líndez, que se había fugado en los primeros kilómetros. Fue uno de los cinco jóvenes corredores del Novostil-Transmallorca que echaron pie a tierra.

 

Joaquim Agostinho y Enrique Martínez Heredia estuvieron escapados sin éxito en aquella etapa. El Ti-Raleigh dominaba la carrera. Haritz saltó para preparar el terreno a Hennie Kuiper o Dietrich Thurau, pero logró ganar ante la pasividad de los equipos españoles. Unos días después se comunicó su positivo con un estimulante, que en esa época se castigaba sólo con pérdida de tiempo: la etapa pasó a Kuiper y el maillot a Javier Elorriaga.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Jódar-Capileira, 7ª etapa)

 

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jueves, 27 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Enrique Martínez Heredia, una vida ligada al ciclismo

A 30 kilómetros de La Iruela, donde está situada la meta de hoy, se encuentra Huesa, una localidad de 2.600 habitantes de la comarca de Cazorla. Allí hay una calle llamada Enrique Martínez Heredia, en honor al ciclista de los años 70 que nació en el municipio jiennense, aunque emigró con sus padres a Madrid cuando sólo tenía 5 años. Hoy reside en Alcalá de Henares.

 

Martínez Heredia fue un ciclista con talento, con un inicio prometedor. En 1974 ganó el Tour del Porvenir y en 1976, en su primer año profesional, se llevó la Volta a Catalunya y el maillot de joven del Tour de Francia. Después no confirmó tanto estos resultados como esperaba, aunque obtuvo victorias de empaque como el Campeonato de España en 1978 o dos etapas de la Vuelta en 1980 (Viella) y 1982 (Sabiñánigo). “Me faltó que un técnico me hubiera frenado y hubiera llevado más despacio mi carrera”, apunta ahora el andaluz, que recuerda que en el año de su debut cubrió 150 días de competición y 40.000 kilómetros.

 

  Heredia

Heredia se formó en Madrid: “Con 15 años empecé en Ciudad Pegaso”. Pero también se le ponía “la carne de gallina” cuando corría por Jaén: “Siempre lo he llevado dentro”. Como ciclista recuerda una etapa entre la capital jiennense y Baza, en la que estuvo fugado: “Hacía un frío terrible, se retiró mucha gente”. En concreto, 15 ciclistas más otro fuera de control.

 

Tras sus nueve años de profesional, Heredia fue director técnico de la Federación de Madrid, que luego presidió. También fue seleccionador nacional y ganó un bronce con Miguel Indurain en Stuttgart 1991. En Alcalá tiene una tienda de bicicletas y colabora con el Club Iplacea y con el GP Macario: “Mi vida ha estado siempre ligada al ciclismo, he puesto mi granito”.

 

  HEREDIA

(LA RUTA DE LA VUELTA: Córdoba-Sierra de Cazorla, 6ª etapa)

 

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miércoles, 26 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Montes, el sevillano que no se cambió por el rey de Inglaterra

Sólo dos ciclistas nacidos en la provincia de Sevilla, donde hoy llega la carrera a Alcalá de Guadaíra, han ganado etapas en la Vuelta a España. El pionero fue Antonio Montes García (Sevilla, 8-6-1911; Bellavista, 3-2-1984), que sumó tres victorias en las primeras ediciones: Tortosa 1935, Cáceres 1941 y Granada 1945. Tuvieron que pasar 67 años para que otro sevillano, Antonio Piedra Pérez, volviera a alzar los brazos, en la llegada de los Lagos de Covadonga en 2012.

 

Montes2

Montes también es el tercer español de la historia que ganó una etapa en la Vuelta, después de Antonio Escuriet (2ª etapa) y Mariano Cañardo (5ª). El sevillano se impuso en la séptima, Barcelona-Tortosa (188 km), por delante de Cañardo, que acabaría segundo tras Gustaaf Deloor en aquella Vuelta inaugural. Un político de la zona ofreció una prima al primer español en Tortosa, una práctica habitual en la época. “No me cambio por el rey de Inglaterra”, dijo el andaluz tras la victoria. “Pero sí la cambiaría por un triunfo en Sevilla”.

 

Antonio Montes persiguió con ahínco ese éxito en casa. En 1935 sufrió un pinchazo. En 1936 le golpeó un coche. En 1941 llegó con el pelotón, aunque luego fue alzado a hombros por sus paisanos debido a su victoria del día anterior en Cáceres. Y en 1945 se clasificó séptimo, aunque se desquitó en parte con el triunfo en Granada en la jornada posterior.

 

En su palmarés también figuran dos victorias en la Vuelta a los Puertos, en 1935 y 1936, y numerosas carreras regionales y provinciales en las que mantuvo una estrecha rivalidad con el trianero Antonio Rodríguez Berrocal ‘Zeppelín’, que dividió a la afición como un Sevilla-Betis.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Rota-Alcalá de Guadaíra, 5ª etapa)

 

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martes, 25 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Didi Thurau se frenó para no vestir el maillot arcoíris

El alemán Dietrich Thurau (Frankfurt, 9-11-1954), más conocido como Didi, irrumpió con 21 años en la Vuelta a España 1976. Su triunfo en el prólogo de Estepona, la localidad que acoge la salida de hoy, no fue un espejismo. Sumó cinco victorias de etapa, siete días de líder, la clasificación de puntos y el cuarto puesto en la general.

 

Thurau confirmó su eclosión al año siguiente en el Tour de Francia con cinco triunfos de etapa, 19 días de líder, el maillot de mejor joven y el quinto puesto final. El alemán del TI-Raleigh era el ciclista de moda, un corredor con futuro. Así lo vio Staf Janssens, el dueño de la empresa belga de helados IJsboerke, que fundó en 1935, cuando portaba helados caseros con una carretilla a la edad de 15 años. Janssens fichó a Thurau para la temporada 1978 como líder de su equipo ciclista: el IJsboerke-Gios.

 

Moser-Thurau

 

Didi ya había firmado el contrato cuando se celebró el Mundial de 1977, en San Cristóbal (Venezuela), donde se colgó la medalla de plata. Thurau iba destacado con Francesco Moser cuando el italiano sufrió un pinchazo a siete kilómetros del final. Ante el estupor de los comentaristas, el alemán se paró y esperó a que su rival reparara la avería. Moser le batió luego al sprint. Durante un tiempo se especuló con que el italiano le hubiera pagado por el oro. La verdad se supo después: Janssens no quería que Thurau vistiera el maillot arcoíris para no tapar la publicidad de IJsboerke. El patrón le puso otra condición: correr el Giro de Italia 1978. Allí ganó dos etapas, pero ya no rindió a tanto nivel. Su carrera se fue desinflando poco a poco. Ya retirado, en 1989, confesó en Bild que se había dopado. De hecho, dos años antes había dado positivo en el Tour.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Estepona-Vejer de la Frontera, 4ª etapa)

 

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lunes, 24 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

El presidente Aznar se equivocó de Pedro Delgado

A primeros de 2002, el padre del atleta Pedro Delgado Fernández (Málaga, 27-02-1966) recibió en su domicilio un telegrama de la Moncloa. Lo abrió, llamó urgentemente a su hijo y se puso a leer. “Cuando iba por la tercera línea, ya no podía parar de reír”, explicaba el deportista unos días después. La misiva era una felicitación del presidente José María Aznar por la concesión de la Gran Cruz de la Real Orden al Mérito Deportivo, la máxima distinción que concede el Gobierno. Enseguida se dio cuenta de la equivocación. No era la primera vez que le confundían con el exciclista Pedro Delgado Robledo (Segovia, 15-4-1960), Perico, el ganador de un Tour de Francia y de dos Vueltas a España.

 

Durante años, el atleta andaluz tuvo que convivir con esta confusión. La primera vez fue en 1987, cuando ganó en Málaga la Carrera de El Corte Inglés. “Al día siguiente apareció en la prensa que el ciclista, dentro de su preparación invernal, practicaba atletismo y que no lo hacía nada mal, incluso ganaba alguna prueba popular”, recordó Pedro Delgado Fernández.

 

En ese 1987 ya había recibido otro telegrama del Gobierno, pero este sí iba bien dirigido. Lo firmaban el vicepresidente Alfonso Guerra y el secretario de Estado Javier Gómez Navarro, y era una felicitación por su título de campeón de España universitario. Un año después ganó el Mundial de cross por equipos, también universitario. Incluso estuvo preseleccionado en 3.000 metros obstáculos para Barcelona 1992. Hoy todavía compite en veteranos.

 

En aquel 2002 de la confusión, la Vuelta pasaba por Málaga, igual que hoy. Con AS como intermediario, Pedro Delgado conoció a Pedro Delgado. Y le firmó el famoso telegrama.

 

Pedros

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Mijas-Málaga, 3ª etapa)

 

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domingo, 23 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

San Valentín salvó al ‘Malagueta’ del drama de los Otxoa

Chris Froome ya ha estado este año en Alhaurín de la Torre, la localidad que acoge hoy la salida. Y lo hizo enfundado en el maillot rojo que le acreditaba como ganador de la Vuelta a Andalucía. Ese 22 de febrero, Juanjo Lobato ganó la última etapa y el africano remató su primera general de la temporada, por delante de Alberto Contador. La ceremonia del podio concluyó con un homenaje a Javier Otxoa Palacios (Barakaldo, 30-8-1974), que reside en este municipio, donde también estaba, con su hermano gemelo Ricardo, aquel trágico 15 de febrero de 2001.

 

Froome-Otxoa

 

La triste historia es conocida. Javier Otxoa, ganador en Hautacam en el Tour 2000, y Ricardo, ambos del Kelme, rodaban durante un entrenamiento por el término municipal de Cártama, donde mañana pasará la Vuelta, cuando fueron arrollados por un vehículo. Ricardo murió y Javier entró en coma con gravísimas heridas. Los médicos aconsejaron desconectarle. Pero Javier sobrevivió, con una parálisis cerebral, y pudo incluso volver a competir y ganar medallas paralímpicas en Atenas 2004 y Pekín 2008. Hoy, su estado ya no se lo permite.

 

Menos conocido es el vínculo con esta historia de José Antonio López Gil (San Pedro de Alcántara, 11-7-1976). El Malagueta, como era apodado, salió aquella fecha con los Otxoa. Así lo recuerda: “El día anterior era San Valentín. Salí a cenar con mi novia y me acosté tarde. A la mañana siguiente me notaba cansado y dejé antes el entrenamiento. Le he dado muchas vueltas a la cabeza. Yo también podía haber muerto aquel día, pero igual no habría sucedido el accidente si yo hubiera ido con ellos. Lo mismo hubiéramos ido un poco más lentos, o habríamos tomado otra carretera, o hecho una parada, o quizá el conductor nos hubiera visto al ser tres ciclistas. Infinidad de cosas podrían haber variado ese triste destino”.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Alhaurín de la Torre-Caminito del Rey, 2ª etapa)

 

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sábado, 22 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

Pijnen desquició a Pérez Francés y aburrió a González Linares

La Vuelta a España sale hoy por sexta vez de la provincia de Málaga. La primera fue en Fuengirola, con un prólogo en 1972 que se llevó el neerlandés Marinus Augustinus Josephus Pijnen (Woensdrecht, 3-9-1946), más conocido como René Pij­nen. En 1971 también había ganado la crono inicial de Almería y en 1970 estuvo a punto en Cádiz, pero una caída a 20 metros de la meta le dio el triunfo a Luis Ocaña.

 

A Pijnen se le dio bien la Vuelta. Vistió 18 días el maillot amarillo y ganó cuatro etapas. Tres de ellas fueron cronos cortas... Y en las tres batió al mismo ciclista: José Antonio González Linares. En 1971, por dos veces: en Almería (4,2 km), por 6 segundos, y en la crono final de Madrid (4,5 km), por 1”. Y en 1972, en la citada de Fuengirola (6 km), por 2”. “Nunca le pude ganar. Venía del velódromo y tenía una arrancada impresionante”, recuerda Linares. Actualmente aún es el tercer pistard con más triunfos en los Seis Días con 72, por 88 de Patrick Sercu y 74 de Danny Clark.

 

Pij

 

Pijnen fue el principal culpable de que Linares nunca liderara la Vuelta. Pero hubo otros. El día después de Fuengirola, el holandés se descolgó camino de Cabra. Linares era líder virtual. Luis María Lasa y Txomin Perurena, sus compañeros en el Kas, iban en la fuga. Si ganaba Lasa, cogía el maillot amarillo, aunque Toño confiaba en que su compañero de habitación, Peru, lo impidiera. No lo hizo.

 

En el Tour de 1969, Pijnen se cruzó en el camino de otro cántabro. Rik Van Looy se había fugado a 99 km de Nancy. Tenía 35 años y era su última campaña. En el grupo de ocho perseguidores, su gregario Pij­nen se dedicaba a incordiar para dificultar la caza. La tercera vez que cargó contra José Pérez Francés, le agarró incluso del maillot. El español no aguantó más, sacó un pie del rastral y le tiró con una patada en el manillar. Van Looy ganó con 42” y Pérez Francés fue penalizado con cinco minutos.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Puerto Banús-Marbella, 1ª etapa)

 

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viernes, 21 agosto 2015

Por Juan Gutiérrez

El carbonero, el poeta, el hombre de bronce y otros andaluces de postín

EL MEJOR ANDALUZ. Málaga ya acoge a los participantes de la Vuelta, que este sábado arrancará por 17ª vez desde Andalucía. La última fue hace un año en Cádiz. Como hijo y nieto de jiennenses que soy, aquellos días abrí un debate con dos compañeros del sur, el ubetense Juanma Bellón y el jerezano Juanma Leiva: ‘¿Quién ha sido el mejor ciclista andaluz?’. Surgían nombres recientes como Cabello, Mercado o Beltrán, pero poco atinados, por mucho que los dos primeros ganaran etapas del Tour.

 

GÓMEZ DEL MORAL. Si buscas en Google ‘mejor ciclista andaluz’, te sale Antonio Gómez del Moral, natural de Cabra (Córdoba) y sevillano de adopción. Así fue etiquetado en 2011, al recibir la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo. Antes de hacerse profesionales en los 50, Antonio y su hermano José, que también fue ciclista y corrió con Bahamontes el triunfal Tour de 1959, cargaban el carbón con la bici, hasta que descubrieron que el ciclismo aportaba más beneficios. El menor ganó cuatro etapas de la Vuelta y otra en el Giro de 1967, donde fue tres días líder. En su palmarés figura el Tour del Porvenir 1962. El jiennense Enrique Martínez Heredia fue otro andaluz que lo ganó, en 1974.

 

PIONERO MONTES. El egabrense es uno de los tres andaluces que ganó etapas en su tierra: Córdoba (1962). Antes lo había logrado el sevillano Antonio Montes, en Granada (1945), donde un cronista le apodó el Corredor-Poeta tras arrancarse por seguidillas. Montes también fue el primer andaluz que conquistó una etapa en la Vuelta: en la primera edición, en 1935, en Tortosa. Hubo que esperar a 2012 para que otro sevillano, Antonio Piedra, ganara otra etapa, en los Lagos de Covadonga.

 

MEDALLAS. El tercer andaluz que triunfó en su comunidad fue el granadino Juan Fernández, en Jaén (1981). Fernández, el hombre de bronce, podría discutir al Carbonero el honor de mejor corredor, con tres podios mundialistas en los 80, cuatro etapas en la Vuelta y una en el Giro. Otro buen candidato es el chiclanero José Manuel Moreno: oro olímpico en Barcelona 1992.

 

PODIOS. Y ya que la Vuelta está en Málaga, vaya una mención para Pedro Torres, de Humilladero, que ganó una etapa y la Montaña en el Tour de 1973 y en la Vuelta de 1977. En 1980 fue segundo en la ronda española, detrás de Faustino Rupérez. Sólo otro andaluz ha subido al cajón: el granadino Antonio Jiménez Quílez, segundo en 1955, el año que ganó Jean Dotto.

 

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