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Pedaladas

El blog de Juan Gutiérrez

Vamos a hablar de ciclismo, pedalada a pedalada. De sus gestas y de sus miserias. Desde mi experiencia como periodista en treinta grandes vueltas y en otras múltiples batallas...

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lunes, 19 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Los Europeos de ciclismo siempre fueron los Mundiales

Varias personas me han preguntado en los últimos días mi opinión sobre la reciente celebración de unos Campeonatos de Europa para ciclistas profesionales de ruta. El título continental no existía hasta el presente 2016 en esta categoría, que internacionalmente se limitaba a los añejos Mundiales y, desde 1996, a los Juegos Olímpicos y a sus primos hermanos (como los Juegos Europeos). A mí su creación me parece perfecta: si existe en otros deportes, incluso en deportes de bicicleta, ¿por qué no en el ciclismo de carretera?


La respuesta a esta última pregunta está en la historia y en la tradición del ciclismo. Cuando nacieron los Mundiales, en 1927, este deporte era prioritariamente europeo. Y lo siguió siendo durante mucho tiempo. Hasta 1982, cuando el estadounidense Greg LeMond se colgó la plata, todos los podios habían sido plenamente continentales. En total: 48 ediciones consecutivas de dominio.


Ahora vamos por la 82ª edición y la presencia no europea ha crecido entre los medallistas, evidentemente, pero con cuentagotas y, sobre todo, disparada en el presente siglo. En total ha habido once podios en la historia, cinco de ellos desde 2009. Estas son las once medallas: los estadounidenses LeMond (oro en 1983 y 1989 y plata en 1982 y en 1985) y Armstrong (oro en 1993); el canadiense Steve Bauer (bronce en 1984); y los australianos Cadel Evans (oro en 2009), Allan Davis (bronce en 2010), Matthew Goss (plata en 2011), Simon Gerrans (plata en 2014) y Michael Matthews (plata en 2015).

 

Evans



En cuanto a las sedes, la apertura más allá de Europa fue anterior, con las celebraciones en Montreal (Canadá) en 1974 y en San Cristóbal (Venezuela) en 1977, aunque tampoco se ha generalizado y se completa con únicamente seis salidas más: Colorado (USA) en 1986; Utsunomiya (Japón) en 1990; Duitama (Colombia) en 1995; Hamilton (Canadá) en 2003; Melbourne (Australia) en 2010, y Richmond (USA) en 2015. Sólo falta África.


La globalización del ciclismo, que siempre ha sido uno de los grandes objetivos de la UCI, casi hasta la obsesión, camina con lentitud, pero en los últimos años con paso firme. En el World Tour hay equipos profesionales de Estados Unidos, Sudáfrica y Australia. Asia asoma con dos grandes escuadras en Bahrain y China para el próximo año. En el palmarés de las grandes se han inscrito estadounidenses, colombianos, canadienses y australianos. Y también un africano, aunque de nacionalidad británica: Froome. Ya no hay marcha atrás, más bien lo contrario. Los deportes son también reflejo del mundo que habitamos.


Por eso no es extraño que Europa asiente su tradicional lugar con la defensa de sus grandes carreras (que son casi todas) y con la inauguración de estos Campeonatos en Plumelec. Otra cosa será comprobar qué arraigo van a tener en el pelotón profesional. De momento, que haya ganado Peter Sagan prestigia el estreno… Sagan lo prestigia todo.

Sagan

 

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domingo, 11 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

“Kelly tuvo bonificaciones hasta en los hoteles”

“Al menos puedo decir que me ganó un pedazo de corredor”, recuerda Anselmo Fuerte (27-01-1962, Madrid), 28 años después de perder la Vuelta a España ante Sean Kelly.


Aquella era la primera vez que Las Rozas aparecía en el trazado, como salida de una crono de 30 kilómetros con destino a Collado Villalba, en la penúltima etapa. Fuerte llegaba con el maillot amarillo, con 21” sobre Kelly y 52” sobre Reimund Dietzen. Dos días antes le había atacado dos veces en Navalmoral. Un día antes le había arrancado hasta en cuatro ocasiones en Navacerrada. Pero el irlandés respondía con solvencia.


En 1987 se le había escapado la Vuelta por un forúnculo que le obligó a retirarse cuando era líder. Esta vez no estaba por la labor. La organización, además, le había echado una mano con un recorrido “con montaña suave y con bonificaciones hasta en la puerta de los hoteles”, apunta Fuerte. “A mí me costaba un mundo meterle tiempo en la montaña, y él lo recuperaba rápido”. Sean Kelly salió de amarillo de aquella contrarreloj, con 1:36 sobre el madrileño.

 

Para colmo, Dietzen se quedó a dos segundos de Fuerte. No hubo paseo aquel 15 de mayo, San Isidro, en Madrid. Al contrario, el español y el alemán se jugaron la segunda plaza con las bonificaciones, que sonrieron a su rival. Dietzen sumó 11 segundos y Fuerte logró 7.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: La Rozas-Madrid, 21ª y última etapa)

 

Kelly

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sábado, 10 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Cadel Evans se quedó sin asistencia y sin Vuelta

La Vuelta a España ha llegado tres veces a Aitana: Moller (2001), Piepoli (2004) y Cunego (2009). Aquel último año, Cadel Evans se puso líder en la cima alicantina, con dos segundos sobre Valverde, que cogió el maillot amarillo al día siguiente y ya lo retuvo hasta Madrid.


Evans había sido dos años seguidos segundo en el Tour, pero en aquel 2009 tuvo una pésima actuación (30º). Se presentó en la Vuelta “sin especial motivación”, con el pensamiento más puesto “en el Mundial”, pero el día de Aitana se animó y decidió luchar por la general.

 

Las opciones del australiano se esfumaron cinco días después con un pinchazo a 14 kilómetros de la meta de Sierra Nevada. Los mecánicos del coche neutro tardaron mucho en desmontarle la rueda trasera. Exactamente: 1:13 minutos. Cuando al final solventaron la avería, llegó el vehículo del Silence-Lotto y le dio una bicicleta nueva. Arriba cedió 1:08 con Valverde.

 

Evans acabó furioso, tiró su bidón de agua y dijo a un miembro de la organización: “Hoy no voy al podio”. Y no fue. Luego escribió en su web: “Un pinchazo en un momento crucial de la Vuelta es incontrolable. La torpeza del coche neutro y los vehículos de prensa bloqueando la carrera. No me lo merezco”. A partir de ahí luchó por el podio, que cerró tercero: a 1:33. Unos días después se desquitó con el maillot arcoíris en Mendrisio.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Benidorm-Aitana, 20ª etapa)

 

CadelEvans

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viernes, 09 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

El 'Caníbal' Merckx devoró la Vuelta desde Calpe

Eddy Merckx (17-6-1945, Meensel-Kiezegem, Bélgica) sólo corrió una vez la Vuelta a España. Y la ganó, claro. Era el año 1973 y a la general añadió también la regularidad, las metas volantes, la combinada y seis victorias de etapa. En la montaña se tuvo que conformar con ser segundo. El primer éxito de aquella cosecha lo logró en el prólogo de 6 kilómetros de Calpe, la misma localidad que alberga hoy la meta. Luego añadió Calafell, Ampuriabrava, Torrelavega, Miranda de Ebro y San Sebastián.


Tras varios años de intento, el organizador por fin pudo tener a Merckx en la salida. Y sobre el tapete puso todos los ingredientes para que ganara: numerosas bonificaciones no sólo en la llegada, también en puertos y sprints intermedios, y 34 kilómetros contra el reloj divididos en tres días. “Hay bonificaciones hasta en las entradas de los hoteles”, se quejó Luis Ocaña. Incluso los periódicos llegaron a publicar clasificaciones paralelas que restaban ese tiempo extra.


El ‘Caníbal’ Merckx, que ya tenía tres triunfos en el Giro de Italia y cuatro en el Tour de Francia en su zurrón, ganó aquella Vuelta con 3:46 minutos sobre Ocaña y 4:16 sobre Bernard Thevenet. No volvió a la Vuelta. “Bueno, yo he cumplido mi papel. Me trajeron para ser segundo y eso he hecho”, dijo luego, irónico, Ocaña.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Jávea-Calpe, 19ª etapa, contrarreloj)

 

Vu

 

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jueves, 08 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Van Poppel, marido y padre de ciclistas

Tres veces ha llegado la Vuelta a España a Gandía. La última, en 1992, venció Jean Paul van Poppel (30-9-1962, Tilburgo), uno de los mejores sprinters de la época. El neerlandés, profesional entre 1985 y 1995, ganó etapas en las tres grandes: nueve en el Tour de Francia, cuatro en el Giro de Italia y siete en la Vuelta.


Van Poppel se casó con una ciclista, Leontine van der Lienden (4-4-1959, Utrecht), quien, al igual que él, fue olímpica en los Juegos de Los Ángeles 1984. De esta relación nacieron Boy y Danny van Poppel, ambos corredores profesionales en la actualidad. Boy (18-1-1988) milita en las filas del Trek, mientras que Danny (26-7-1993) corre en el Sky. El año pasado, Danny ganó la 12ª etapa de la Vuelta a España en Lleida, 21 temporadas después de que lo hiciera su padre por última vez.


Tras su retirada, Jean Paul van Poppel comenzó a ejercer de director de equipos femeninos. Y, ya divorciado de Van der Lienden, se casó con una de sus corredoras: Mirjam Melchers (26-9-1975, Arnhem), que fue una de las mejores ciclistas de su generación, plata mundial en 2003 y tres veces olímpica (Sydney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008).


Van Poppel es ahora director del Roompot masculino, tras haberlo sido también del Vacansoleil y del Cervelo.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Requena-Gandía, 18ª etapa)

 

VAN POPPEL2

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miércoles, 07 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

La gran cabalgada del ‘Mosqueta’ Castelló

Existe bastante consenso en señalar a Eduardo Castelló (4-3-1940, Vall de Uxó) como el mejor ciclista castellonense de la historia. El Mosqueta, como se le conoce por su apodo familiar, no fue corredor de muchas victorias, pero una de ellas pasó al recuerdo: la etapa reina de la Vuelta a España de 1968, Santander-Vitoria (224 km), con los puertos de Alisas, San Cosme, Las Muñecas y Orduña.


Castelló se marchó en el kilómetro 56 con De Pra, Manzaneque, Elorza, Santamarina, López Carril y Lasa. Y lanzó su ataque definitivo en Orduña para plantarse en solitario en Vitoria, con 2:17 sobre Lasa, 2:29 sobre López Carril y 2:37 sobre Gimondi. ¡Sí, Gimondi! El italiano dio el golpe decisivo esa jornada para conquistar la Vuelta y completar la triple corona: ya había ganado el Tour en 1965 y el Giro en 1967. Al día siguiente, por cierto, la etapa tuvo que ser anulada porque ETA puso una bomba en el descenso de Urbasa. Castelló no llegó a terminar aquella Vuelta: se accidentó el penúltimo día.

 

Castelló, que también fue campeón de España en 1971, disputó siete veces la Vuelta y tres el Tour. En la edición de 1967 vivió en directo la muerte de Tom Simpson en el Mont Ventoux. De hecho, las últimas palabras del británico fueron dirigidas a él: “Castelo, agua, que voy mal”, le dijo antes de derrumbarse para siempre.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Castellón-Mas de la Costa, 17ª etapa)

 

  Castello

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martes, 06 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Vicente Iturat, un castellonense campeón de Catalunya

En la lista (no muy larga) de corredores castellonenses que han participado en la Vuelta a España siempre se incluye a Vicente Iturat (22-08-1928, Alcalá de Xivert). Sin embargo, durante su etapa como profesional (1952 a 1962) siempre fue considerado como un ciclista catalán, e incluso se proclamó campeón de Catalunya de ruta.


La razón es que Iturat emigró de pequeño a Vilanova i la Geltrú, donde se hizo como persona, y también como ciclista a partir de los 17 años. Sus victorias, que no fueron pocas, se vivieron con mucha intensidad en su tierra de adopción, donde era tratado como un héroe.


La estación de tren se llenó en 1955 cuando regresó de la Vuelta, donde terminó quinto en la general y ganó una etapa. Fue un triunfo especial. René Marigil atacó en un repecho del Garraf, que creyó erróneamente que puntuaba para la montaña, e Iturat saltó tras él porque su objetivo era pasar en cabeza por Vilanova. Con ellos se fugaron también Deunsweyzk, Baroni y Caput. La recompensa fue mucho mayor para los dos españoles. Iturat no sólo pasó primero por el sprint primado de su localidad, también ganó la etapa en Tortosa. Marigil se puso líder, aunque aquella edición la terminaría ganando Jean Dotto.


Vicente Iturat logró después otros tres triunfos de etapa en la Vuelta: Sevilla (1959), Pamplona (1960) y Huesca (1961).

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Segunda jornada de descanso, en Castellón)

 

Poblet-Iturat

 

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lunes, 05 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Suárez Cueva dejó fuera de control al pelotón

La Vuelta sólo ha visitado una vez Peñíscola. Ganó Jesús Suárez Cueva (10-03-1955, Bobes). Fue la primera de las tres victorias que sumó en la ronda española durante su carrera. Aquel 2 de mayo llegó en una escapada de siete ciclistas, donde Rafael Ladrón de Guevara, su compañero en el Kelme, hizo todo el trabajo. El asturiano remató en un largo sprint paralelo a la playa, en el mismo lugar que hoy acogerá el final de etapa.


Suárez Cueva, ya como ciclista del Hueso, volvió a ganar otra etapa en 1983, en otra localidad que ha estado presente en esta edición: Sabiñánigo. Fue un día de mucho frío que obligó a neutralizar dos tramos. José Luis López Cerrón estuvo fugado, pero finalmente el triunfo se jugó al sprint. Suárez Cueva batió a Juan Fernández, con quien años después formaría dúo como directores en los equipos Clas y Mapei.


El tercer triunfo fue en Torrejón de Ardoz en 1984, en el primer sector de la penúltima etapa, sobre 139 kilómetros. “La culpa fue del Flequi Juárez, al que le gustaba escaparse de salida. Ese día lo intentó, no pudo, y yo contraataqué. Vaya embolado. Se me hizo larguísimo”, cuenta Suárez Cueva, que se ríe ante una anécdota que le gusta siempre contar: “Dejé fuera de control a todo el pelotón. ¿Cómo hubiera sido la contrarreloj de esa tarde conmigo solo y luego el podio de Madrid?”.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Alcañiz-Peñíscola, 16ª etapa)

 

Cueva

 

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domingo, 04 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Tamames recibió el premio a los Valores Humanos

“A partir de Formigal comencé a soñar”. Aquel 6 de mayo, Agustín Tamames (19-10-1944, Monterrubio de Armuña, Salamanca) lograba la tercera de las cinco victorias que sumó en la Vuelta a España 1975. Y, aun así, todavía no era candidato al triunfo final. Tras aquella 14ª etapa se habló más de su líder en el Super Ser, Luis Ocaña, que había atacado desde abajo. O del error estratégico del Kas, que el día anterior en Tremp había entregado el maillot amarillo de Miguel María Lasa a Domingo Perurena.


Antes de Formigal, Tamames estaba a 5:01 minutos de Perurena. De la cima aragonesa salió a 2:49. Aún demasiado tiempo. Pero el salmantino consiguió otros dos triunfos consecutivos, en Irache y Urkiola. En la subida vasca esperó a Ocaña, quiso ayudarle a ganar la etapa. Pero Ocaña claudicó: “Vete tú, que Lasa ya está llegando”. El técnico Gabriel Saura había rescatado ese año a Tamames de un modesto equipo portugués, el Coelima, y siempre respondió a la disciplina. Aquel comportamiento le valió el Premio ‘Ya’ de Oro a los Valores Humanos en el Deporte, que le entregó el anterior elegido: José Ángel Iribar, el portero del Athletic.


Como la hormiguita, llegó a la crono del último día, en San Sebastián, a solo 1:19 de Perurena, que perdió la Vuelta por 14 segundos. Tamames enmudeció al velódromo de Anoeta.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Sabiñánigo-Formigal, 15ª etapa)

 

Tamames

 

 

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sábado, 03 septiembre 2016

Por Juan Gutiérrez

Laudelino Cubino, tres veces rey en Luz Ardiden

Francia ha acogido diez metas de la Vuelta a España. Seis de ellas, las primeras, fueron en Bayona entre 1955 y 1965. Y las otras cuatro, ya más recientes, en llegadas en alto en los Pirineos, igual que la de hoy: Luz Ardiden en 1992 (Laudelino Cubino) y en 1995 (Laurent Jalabert); Cauterets en 2003 (Michael Rasmussen) y Pey­ragudes en 2013 (Alexandre Geniez).

 

Lale Cubino (31-5-1963, Béjar, Salamanca) protagoniza un caso curioso, porque su triunfo en Luz Ardiden en la Vuelta era el tercero en esta estación en tres competiciones diferentes. También venció en el Tour del Porvenir de 1986, entonces denominado el Tour de la Comunidad Económica Europea (CEE). Aquel año, por cierto, lo ganó Miguel Indurain. Y luego repitió en el Tour de Francia de 1988, el mismo día que Pedro Delgado reforzaba su maillot amarillo (4:06 a Steven Rooks y 6:00 a Fabio Parra) camino de su coronación en París

 

Cubino utilizó las tres veces la misma estrategia: irse en el puerto precedente, el Tourmalet: “Ahí es donde se desnivela la balanza”. En la Vuelta, en una jornada muy fría, se subieron también el Portillon, el Peyresourde y el Aspin. Fue el triunfo que más le costó, porque por detrás se estaban jugando la general Rominger, Montoya, Delgado, Echave y Parra. Sólo sacó 19” al suizo.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Urdax-Aubisque, 14ª etapa)

 

Cubino1

 

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