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Pedaladas

El blog de Juan Gutiérrez

Vamos a hablar de ciclismo, pedalada a pedalada. De sus gestas y de sus miserias. Desde mi experiencia como periodista en treinta grandes vueltas y en otras múltiples batallas...

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domingo, 23 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

El reto de Froome es la Vuelta

Las cuatro victorias de Chris Froome le sitúan entre los más grandes de la historia del Tour de Francia. Ha desempatado con ThijsBobet y LeMond, y se encuentra a una de AnquetilMerckxHinault e Indurain. Escribo ‘entre los más grandes del Tour’ y no ‘entre los más grandes del ciclismo’, porque, aunque casi siempre coincidan, en este caso no es así. Si hurgan en el palmarés de los cuatro pentacampeones, comprobarán que además de sus triunfos en la mejor carrera del mundo, también tienen sus nombres inscritos en otras grandes rondas, e incluso en clásicas de prestigio. Froome lo sabe y acepta el desafío. Por eso tiene entre ceja y ceja convertirse en el primer ciclista que conquista el mismo año el Tour y la Vuelta, desde que se disputan por ese orden. Ahí está su próximo reto, antes del quinto Tour.

 

Froome ama la Vuelta a España. Siempre lo ha dicho. Aquí se descubrió como ciclista de grandes rondas en 2011, cuando se clasificó segundo detrás de Juanjo Cobo. Aquello le presentó en sociedad y le abrió los ojos hacia un nuevo horizonte. Luego regresó cuatro veces, con otros dos segundos puestos, un cuarto y un abandono. En las dos últimas ediciones vino con el Tour en la buchaca, pero se le resistió el doblete: una caída en la etapa reina de Andorra, en 2015, y el ataque de Alberto Contador y Nairo Quintana en Formigal, en 2016, frenaron su objetivo. Froome volverá este año a la carga, pero con una preparación diferente. Ha bajado la intensidad en la primera parte de la campaña, porque quiere llegar más fresco a la Vuelta. De hecho, su victoria en el Tour ha sido la primera del año. Y no parece que vaya a ser la última.

 

Frome

 

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sábado, 22 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

El trágico sprint de Darrigade en el Parque de los Príncipes

André Darrigade ya había ganado cinco etapas en aquel Tour de Francia de 1958. Y hubiera sumado la sexta, porque ya había tomado una destacada ventaja sobre Pierino Baffi y Jean Graczyk en aquel fatídico sprint del Parque de los Príncipes, el escenario de los finales de París desde 1903 a 1967. Aquel 19 de julio se cubría la última jornada desde Dijon, la más larga de la edición: 320 kilómetros. Eran las últimas pedaladas de una carrera que coronó a Charly Gaul. Nada hacía pensar que la tragedia se iba a apoderar del recinto.

 

Y entonces surgió la desgracia... Constant Wouters, el secretario general del velódromo, estaba colocando a los fotógrafos, a los que instaba a no pisar la pista: “Atrás, atrás...”. De repente fue él mismo quien invadió la madera, con tanto infortunio que chocó, cabeza con cabeza, con Darrigade. La portada de L’Équipe abrió al día siguiente con esa imagen. Existen dos fotografías del momento del impacto. Ambos cayeron derrumbados al suelo. Inconscientes. Un golpe terrible.

 

Darrigade se recuperó, incluso dio una vuelta de honor que fue altamente ovacionada. Después, con cinco puntos de sutura en la frente, la cabeza vendada y fuertes dolores, felicitó a Charly Gaul por su victoria. Otra imagen impactante.

 

Constant Wouters no tuvo tanta suerte. Fue evacuado al Hospital de Boucicaut, donde murió once días después, a los 71 años de edad, con el cráneo fracturado. Uno de los capítulos más dramáticos de la historia del Tour de Francia.

 

André Darrigade (Narrosse, 24 de abril del 1929), también conocido como Dedé o 'El lebrel de las Landas', fue profesional entre 1951 y 1966, con una fértil cosecha en el Tour: 22 etapas, una de ellas en París (1957), y dos premios de la regularidad (1959 y 1961). También fue campeón del Mundo en Zandvoort (Países Bajos) en 1959.

 

LA RUTA DEL TOUR: 21ª etapa, Montgeron-París

 

DarrigadeBIG

 

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viernes, 21 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

Jules Merviel encontró el amor por un golpe con un camión

La imagen de otra tragedia sobrevoló por el Tour de Francia de 1935, tres días después de que Francisco Cepeda se convirtiera en el primer ciclista fallecido durante su competición. Aquel 17 de julio, Jules Merviel, más conocido como Julou, chocó contra un camión de madera que estaba parado al borde de la carretera, cuando iba fugado con Charles Pélissier y Honoré Granier, en la etapa que acababa en Marsella, la ciudad que acoge este sábado la contrarreloj.

 

Merviel quedó tendido en la calzada, emanaba sangre de su oído izquierdo... La preocupación era máxima, pero se quedó en un susto: Julou sufrió una fractura de clavícula y un desprendimiento parcial de la oreja. El francés curó sus heridas en el hospital de Hyères, con un final inesperado y feliz: acabó casado con su enfermera... O eso se ha creído siempre. Según el médico Jean Pierre de Mondenard, autor de numerosas obras de ciclismo, Merviel se casó realmente con una sombrerera que visitaba a los enfermos y que conoció durante su convalecencia.

 

El nombre de Jules Merviel, fallecido en 1978 a los 71 años, retomó actualidad recientemente, el 7 de enero de 2015. Uno de los tres policías abatidos por los terroristas en el atentado a la revista satírica Charlie Hebdo era su nieto: Franck Brinsolaro, que tenía asignada la protección personal del redactor jefe, Charb.

 

Tras su retirada, Merviel montó una tienda y una marca propia de bicicletas en Tolón, cerca de la comisaria central. Aquella cercanía generó muchas amistades en la policía y la pasión de dos de sus nietos, Franck y Philippe, por el oficio.

 

Entre los homenajes a Brinsolaro se ha inaugurado una escuela con su nombre en Saint-Beauzély (Aveyron), la localidad natal de su abuelo, justo en la Avenida Jules Merviel. Y también una plaza en... Marsella.

 

LA RUTA DEL TOUR: 21ª etapa, contrarreloj de Marsella 

 

Julou

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Por Juan Gutiérrez

Carlos Sastre tuvo un final de Hollywood con Douglas y Riley

Salon de Provence es una llegada inédita en el Tour de Francia, pero Embrun sí ha lanzado cuatro salidas de etapa, todas ellas con protagonismo español.

 

Embrun se estrenó en 1973 camino de Niza. El día anterior había vencido Luis Ocañaen Les Orres, vestido con el maillot amarillo que mantuvo hasta el final. Aquel 10 de julio ganó Vicente López Carril, que compartía equipo, el Kas, y habitación con José Manuel Fuente'el Tarangu', tercero en el podio de París.

 

En 2008 hubo doble presencia de Embrun. Simon Gerrans batió en Prato Nevoso a Egoi Martínez. Fue una etapa difícilmente olvidable para Alejandro Valverde. No por su séptima plaza, sino porque las autoridades de Italia aprovecharon para tomarle una muestra que luego cotejaron con la sangre de la Operación Puerto para sancionarle dos años.

 

Menos podrá olvidar Carlos Sastre la etapa del Alpe d’Huez. Su ataque en la última subida le dio la victoria y el amarillo. En el podio se topó con dos personajes ajenos al ciclismo: la prenda se la puso Pat Riley, histórico técnico de Los Angeles Lakers y los Miami Heat, y el león se lo entregó el actor Michael Douglas. Estaban de vacaciones por los Alpes y tomaron un helicóptero para visitar el Tour.

 

La última salida desde Embrun fue en 2013 hacia Chorges con una contrarreloj de 32 kilómetros. Chris Froome obtuvo la victoria en la etapa, con 9 segundos sobre Alberto Contador, y en aquella 100ª edición de Tour.

 

LA RUTA DEL TOUR: 19ª etapa, Embrun-Salon de Provence

 

Douglas

 

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jueves, 20 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

Gino Bartali salvó a Italia de una guerra civil en 1948

Alcide De Gasperi, presidente del Consejo de Ministros de Italia y líder de la Democracia Cristiana, llamó por teléfono a Gino Bartali aquel 14 de julio de 1948. El Tour descansaba en Cannes el Día Nacional de Francia en vísperas de las etapas de los Alpes, pero al otro lado de la frontera el país no estaba para muchas fiestas. Al contrario, se vivía un ambiente de guerra civil. “La situación es muy confusa, Gino”, le dijo el primer ministro a ‘Ginetaccio’.

 

Ese 14 de julio, Antonio Pallante, un activista de extrema derecha, había atentado contra el líder comunista, Palmiro Togliatti, en la plaza de Montecitorio de Roma. Su vida corría peligro. Sus incondicionales convocaron una huelga general no autorizada, se manifestaron en la calle, montaron barricadas... Y fueron reprendidos con severa dureza. Se vivía un ambiente prebélico en una Italia dividida. En marzo, la Democracia Cristiana había ganado las elecciones al Frente Democrático Popular: 48,5% contra 31%.

 

“¿Qué puedo hacer? Estoy en el Tour”, le dijo Bartali a su amigo De Gasperi, con quien coincidía ideológicamente. “Puedes hacer mucho ganando etapas”, le contestó el político.

 

Bartali ya tenía 34 años. “Demasiado viejo”, escribían los periodistas italianos. Ese día ocupaba la séptima plaza de la general, a 21:28 minutos de Louison Bobet. Se cubrían 274 kilómetros entre Cannes y Briançon, en un gélido y lluvioso trayecto. Bartali atacó en el Izoard, el mismo puerto donde fraguó su victoria en 1938, el mismo donde hoy llega el Tour. Ganó la etapa y se colocó a 1:06 de Bobet. En la jornada siguiente, también siberiana, con la Croix de Fer y el Galibier, remató la faena y prendió el maillot amarillo. Conquistó tres etapas seguidas en los Alpes, ganó el Tour y el ambiente se serenó en Italia. “Has salvado al país”, le agradeció De Gasperi.

 

LA RUTA DEL TOUR: 18ª etapa, Briançon-Izoard

 

Bartallii

 

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miércoles, 19 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

Vicente López Carril: un triunfo de 'sangre y oro'

Dos de cuatro. La mitad de las veces que el Tour de Francia ha llegado a Serre Chevalier ha ganado un español: Vicente López Carril, en 1974, y Eduardo Chozas, en 1986.

 

López Carril, gallego de nacimiento y asturiano de adopción, llegó lanzado a aquel Tour de 1974, enfundado en el maillot rojigualda de campeón de España que acababa de conquistar en Mieres. Los colores de la bandera lucieron tanto durante su cabalgada en solitario desde el Galibier, que se subió por la vertiente del Telegraphe, igual que hoy, que Radio Tour repitió varias veces la expresión: “Sangre y oro”.

 

El AS tituló aquel día ‘Mazazo español’, porque no sólo lució López Carril. A 54 segundos llegó Eddy Merckx, vestido de amarillo, acompañado por Francisco Galdos y Gonzalo Aja. Fue un recital del equipo Kas al que únicamente respondió el belga, que acabaría ganando ese Tour. El asturiano se subió al podio en aquella 11ª etapa y, con una actuación regular (fue segundo en Saint Lary), lo mantuvo hasta París. El último domingo se jugó la segunda plaza de la general con Raymond Poulidor, ya entonces un veterano de 38 años, que le aventajó por 5 segundos.

 

Aquel tercer puesto fue el único podio de López Carril en una grande, aunque ganó etapas en todas: tres en el Tour, una en la Vuelta y otra en el Giro. Se retiró en 1979. Y poco después, cuando jugaba un partidillo de fútbol con unos amigos en la playa de San Lorenzo, de Gijón, sufrió un corte de digestión que le provocó un derrame cerebral. Murió a los 37 años, el 29 de marzo de 1980.

 

En mayo, la Vuelta a España acababa una etapa en Gijón, que ganó escapado su hermano Jesús López Carril. Había un premio en memoria de Vicente: 50.000 pesetas (300 euros actuales). El pelotón no puso mucho empeño en capturar al fugado.

 

LA RUTA DEL TOUR: 17ª etapa, La Mure-Serre Chevalier

 

Carrilbuena

 

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martes, 18 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

18 de julio: Bartali, Bahamontes, Tarangu y la paga extra

Romans sur Isère no ha albergado nunca una etapa del Tour de Francia, pero sí han pasado cosas relevantes en el ciclismo en la fecha de hoy: 18 de julio, Día Internacional de Nelson Mandela.

 

El 18 de julio de 1914 nació Gino Bartali, un icono del ciclismo italiano que mantuvo duelos épicos con su compatriota Fausto Coppi, y un campeón que fue capaz de ganar el Tour con diez años de diferencia y con una Guerra Mundial entre medias: 1938 y 1948. También le convirtieron en un símbolo del fascismo, hasta que después de su muerte se descubrió su secreto: ayudó a salvar la vida de más de 800 judíos.

 

Igualmente es la fecha de dos despedidas, de la muerte a los 24 años del oro olímpico de Barcelona 92, Fabio Casartelli, por una caída en el descenso del Aspet en 1995. Y del adiós, justo un año después, de José Manuel Fuente ‘El Tarangu’ en un hospital de Oviedo por una pancreatitis, a los 50 de edad. Un escalador genial que rivalizó con Luis Ocaña y con Eddy Merckx.

 

Aunque el escalador más genial de todos, oficialmente elegido como el mejor de la historia, ha sido Federico Martín Bahamontes. El 18 de julio también está asociado a la carrera deportiva del toledano: ese día ganó el Tour de 1959. Una fecha muy significada en esa época, porque el dictador Franco hizo coincidir la paga extra del verano con el aniversario de la sublevación de su ejército contra la II República.

 

LA RUTA DEL TOUR: Le Puy en Velay-Romans sur Isère, 16ª etapa

 

  Fede

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lunes, 17 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

Marino Lejarreta: mejor en las grandes de tres en tres

Marino Lejarreta Arrizabalaga (14-5-1957, Bérriz, Vizcaya) era un corredor curtido de 33 años cuando logró completar la triple corona. Ya había conquistado etapas en la Vuelta y en el Giro, pero le faltaba un gran día en el Tour. Sucedió en 1990, en el Macizo Central, en una jornada que arrancó de Le Puy en Velay, donde hoy descansa la carrera, y acabó en Millau, en un puerto de primera: Causse Noir.

 

Lejarreta partió “muy motivado” por la victoria que había logrado el día anterior su compañero Eduardo Chozas en Saint Étienne, en el Tour del debut de la ONCE. “Tras ese éxito, decidí probar suerte. Siempre he preferido luchar por la general, pero la verdad es que estaba necesitando un triunfo así”, declaró el vasco tras la etapa. Las crónicas de la época elogiaban al director y al médico de aquel nuevo equipo: Manolo Saiz y Eufemiano Fuentes.

 

Por aquellos años, el Junco de Bérriz había tomado la costumbre de participar en las tres grandes vueltas, que entonces se disputaban en otro orden: Vuelta, Giro y Tour. Lo hizo en 1987, en 1989, en aquel 1990 y lo repitió en 1991. “Las tres veces que lo he hecho es cuando mejor se me ha dado el Tour”, analizó Marino.

 

Lejarreta tuvo 27 participaciones en grandes desde 1979 hasta 1991, divididas así: 12 en la Vuelta (1º en 1982, por descalificación de Ángel Arroyo; 2º en 1983, y 3º en 1991); 7 en el Giro (siempre top-ten, con dos cuartos puestos en 1984 y 1987) y 8 en el Tour (5º en 1989 y 1990). 

 

Miguel Indurain fue segundo en aquella etapa de Millau. Ese mismo día, AS publicó una encuesta entre campeones retirados sobre las posibilidades de futuro del ciclista navarro. Bernard Hinault decía: “¿Por qué no puede llegar a ganar el Tour?”. Lo clavó. A partir del año siguiente encadenó cinco.

 

LA RUTA DEL TOUR: descanso en Le Puy en Velay

 

Lejarreta

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domingo, 16 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

El día que Beppe Turbo sí pudo esquivar al fotógrafo

“Pues fíjense cómo cambia una carrera por un imbécil”, fue la reacción en directo del narrador de TVE, el difunto Pedro González, cuando un aficionado se colocó en mitad de la carretera para hacer una foto y tiró a Giussepe Guerini en el último kilómetro de la etapa. La indignación fue tan grande que AS tituló en su portada: ‘El tonto del Alpe d’Huez’.

 

Guerini perdió 15 segundos en la caída, pero disponía de margen y pudo reincorporarse para lograr la victoria con 21 segundos sobre Pavel Tonkov. “Le vi perfectamente haciéndome la foto y me fui hacia su izquierda, pensando que él lo haría a la derecha, pero reaccionó al contrario y me tiró al suelo. En ese momento no le dije nada, porque sólo pensaba en levantarme”, relató luego el italiano en aquel Tour de Francia de 1999.

 

Así logró la mejor victoria de su carrera, que ya había tenido otros capítulos relevantes con sus dos presencias en el tercer peldaño del podio del Giro de Italia en 1997 y 1998 (más una etapa en Selva di Val Gardena).

 

Guerini (14 de febrero de 1970) heredó el nombre de su abuelo Giuseppe, a quien ayudaba a hilar algodón en el negocio familiar textil en Val Seriana, y la afición al ciclismo de su padre, Luigi, que fue campeón de Italia de persecución. Durante sus entrenamientos por su región de Bérgamo mostró mucha curiosidad por una central hidroeléctrica, por lo que se terminó ganando el apodo de Beppe Turbo. Por aquello de las turbinas.

 

En el Tour de 2005 volvió a ganar otra etapa, ya con 35 años. Fue en Le Puy en Velay, en el Macizo Central, la misma meta de hoy. Remató una escapada con un ataque a dos kilómetros para relegar a Sandy CasarFranco Pellizotti y Óscar Pereiro. En la conferencia de prensa posterior a su victoria, el bergamasco bromeó: “Hoy he esquivado al fotógrafo”.

 

LA RUTA DEL TOUR: 15ª etapa, Laissac-Le Puy en Velay

 

  Beppe

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sábado, 15 julio 2017

Por Juan Gutiérrez

El potente Renault de Fignon tumbó a su exlíder Hinault

Blagnac y Rodez coincidieron en el recorrido del Tour de Francia de 1984, aunque entonces las dos fueron metas. Y en ambas se escenificó el dominio aplastante del Renault-Elf, que dirigía Cyrille Guimard y que culminó con la segunda victoria en los Campos Elíseos de Laurent Fignon.

 

A finales de 1983, Bernard Hinault planteó un pulso al patrocinador: Guimard o yo. El Tejón tenía aún dos años de contrato, pero Renault apostó por el técnico. Esa temporada, Hinault había ganado la Vuelta a España, con tanto esfuerzo que salió con una tendinitis de rodilla que le impidió disputar el Tour. Su puesto lo ocupó su delfín Fignon, que se coronó en París con 22 años.

 

Hinault fichó por el equipo La Vie Claire y acudió al Tour de 1984 para retar a su exequipo. La cosa empezó bien: ganó el prólogo en Montreuil-Noisy-le-Sec con tres segundos sobre Fignon. Pero su dominio acabó ahí.

 

El Renault sacó el rodillo y ganó diez de las 23 etapas. Fignon conquistó cinco: tres en los Alpes y las dos cronos. En las metas de Blagnac y Rodez vencieron sus gregarios Pascal Poisson y Pierre-Henri Menthéour. La colección se completó con los triunfos de Marc Madiot y Pascal Jules, más la contrarreloj por equipos.

 

El día de Blagnac, Hinault quiso sorprender con un ataque en el llano a más de 50 kilómetros de la llegada. Alcanzó 41 segundos de ventaja, pero el todopoderoso Renault neutralizó el desafío.

 

En Rodez fue el turno de Pedro Delgado, que atacó en la cota y fue neutralizado en el descenso. “Si en un pequeño ascenso nos estira el cuello de esta forma, ¿qué puede hacer en la alta montaña?”, se preguntó Fignon. Pero Perico se retiró en aquel Tour con una clavícula rota en la bajada del Joux Plane.

 

Fignon arrolló en aquella edición, que ganó con 10:32 minutos sobre Hinault. La tercera plaza la ocupó otro pujante joven del Renault: Greg LeMond.

 

LA RUTA DEL TOUR: 14ª etapa, Blagnac-Rodez

 

Fignon

 

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