as.com Ver todos los blogs >

Pedaladas

El blog de Juan Gutiérrez

Vamos a hablar de ciclismo, pedalada a pedalada. De sus gestas y de sus miserias. Desde mi experiencia como periodista en treinta grandes vueltas y en otras múltiples batallas...

Calendario

agosto 2016
lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        

Subscríbete a RSS

Añadir este sitio a RSS

¿Que es RSS?

Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

domingo, 28 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

El día que El Tarangu ganó con una pierna

Todavía se recuerda como uno de los grandes días del deporte asturiano: el 6 de mayo de 1974. José Manuel Fuente Lavandera (30-9-1945, Limanes; 18-7-1996, Oviedo), más conocido por el apodo familiar de El Tarangu, no iba a correr la Vuelta a España ese año, pero pidió entrar en la alineación del KAS cuando supo que pasaba por su tierra. De hecho, todo su afán durante la primera parte de la carrera fue coger el maillot amarillo para llegar líder a Asturias, a esa 13ª etapa entre León y el Naranco, que se estrenaba como meta de la ronda.

Como en sus mejores sueños, Fuente comenzó la subida en solitario de amarillo, ante un público numeroso y eufórico, que le aupó con sus ánimos a la victoria con 50 segundos sobre Miguel María Lasa. Por detrás, la situación era bien diferente para su gran rival, Luis Ocaña, a quien los aficionados insultaban y hasta escupían. Al Tarangu no le gustó esta actitud y, al día siguiente, buscó al ciclista del Bic para darle un abrazo.

Fuente cruzó la meta con la pierna izquierda levantada. El gesto tuvo varias interpretaciones. Se dijo que el mensaje del Tarangu iba dirigido a sus rivales: “He ganado con una sola pierna”. Pero el asturiano explicó después que era una muestra de agradecimiento al doctor Capdevila, un cirujano vascular que en noviembre le había operado de unas varices que le producían calambres. Fuente acabaría ganando su segunda Vuelta, no sin agonía: con 11 segundos sobre Joaquim Agostinho.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Cistierna-Alto del Naranco, 9ª etapa)

 


Tarangubuena.jpg

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

sábado, 27 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

El triunfo de Hesjedal y el "embarazoso" motor

El canadiense Ryder Hesjedal nació en Victoria (9-12-1980), una palabra que, sin embargo, le ha perseguido poco durante sus 17 temporadas de profesional. Sólo ha logrado seis, pero alguna de ellas de enorme prestigio. Su gran victoria fue el Giro de Italia en 2012, que conquistó a los 33 años, por 16 segundos sobre Purito Rodríguez. Lo hizo sin adjudicarse ninguna etapa y sin volver a alzar los brazos en el resto de sesión.


De hecho tuvo que esperar hasta el 6 de septiembre de 2014 para volver a triunfar. Fue en la Vuelta a España, donde ya había ganado la etapa de Velefique en 2009. Aquel día se estrenaba la cima de La Camperona. El suizo Oliver Zaugg parecía tener la victoria en el bolsillo cuando Hesjedal le rebasó en los últimos cien metros. Zaugg es otro ciclista de extraño palmarés: sólo tiene un triunfo, pero es un Monumento: el Giro de Lombardía 2011.


Ocho días antes, en la etapa Alhendín-Alcaudete, las sospechas habían señalado a Hesjedal. Tras sufrir una caída, su bici siguió andando y giró sobre sí misma. Algunos vieron ahí un indicio del uso de un motor. Lógicamente, al canadiense se le preguntó sobre aquel hecho tras coronarse en La Camperona: “Me parece ridículo y embarazoso. No sé qué puede pasar por la cabeza de alguien al escribir esto. Prefiero el titular de hoy y callarme otras cosas”.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Villalpando-La Camperona, 8ª etapa)

 

Hesjedal

 

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

viernes, 26 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Trueba y Berrendero rompieron la coalición

Hace tres días contábamos que Ribadeo fue la primera meta gallega, en 1936, pero hubo tres más aquel año. Las dos posteriores, en La Coruña y Vigo, se cubrieron con enorme pasividad, a 25 km/h. La actitud irritó a los organizadores, que imitaron a Henri Desgrange, patrón del Tour, y amenazaron con convertir la siguiente jornada en una crono de 178 kilómetros entre Vigo y Verín. Finalmente los ciclistas prometieron plantear más batalla. Fermín Trueba logró aquel triunfo.


La razón de esa apatía era que los ciclistas españoles habían formado una coalición, comandada por Mariano Cañardo, para conservar la segunda plaza de Antonio Escuriet. Gustaaf Deloor era firme maillot naranja y aspiraba a que su hermano Alfons ocupara ese puesto.


Aquella noche, en Verín, Fermín Trueba y Julián Berrendero se encontraron en el hotel con el exciclista Óscar Leblanc, campeón de España en 1914, a quien confesaron la estrategia nacional. Leblanc, contrariado por tal comportamiento, les animó a atacar y se comprometió a sufragar sus pérdidas económicas. Al día siguiente, dirección a Zamora, ambos reventaron la carrera con una ofensiva en el primer puerto. Escuriet llegó a 16:42 y perdió el podio.


La etapa de hoy pasará por Verín en su kilómetro 68, otra vez camino de la provincia zamorana: Puebla de Sanabria.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Maceda-Puebla de Sanabria, 7ª etapa)

 

Trueba

 

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

jueves, 25 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Astorqui-Salvá, hermanos de sangre desde 1985

La hemeroteca me transportó a una etapa gallega de 1985 entre Santiago de Compostela y Lugo. Casi un año después de la muerte de Joaquim Agostinho, un perro tiró a una decena de ciclistas en pleno descenso en la entrada de A Coruña. Uno de ellos, el mallorquín Jaime Salvá, del equipo Hueso, se estaba ahogando en su propia sangre. El médico Fernando Astorqui, ya retirado tras 30 años en la Vuelta a España, le liberó la tráquea y le aspiró la sangre que le impedía respirar. Las imágenes de televisión conmocionaron al mundo.

 

Me dije: “¿Por qué no llamar al propio doctor para que me cuente la experiencia?”. Y esta fue la mayúscula y agradable sorpresa con la que me topé ayer: “Me pillas en los toros, en la Feria de Bilbao, y tengo a mi lado a Jaime Salvá”. Desde aquel 27 de abril en que Astorqui le salvó la vida, ambos son amigos. Tras la corrida, con el manos libres del coche conectado, recordaron así el suceso que les unió para siempre.

 

Astorqui: “Un pastor alemán saltó desde un balcón y provocó una terrible caída, la más grande que he visto en mi vida. Jaime estaba boca abajo, con un fuerte traumatismo y con la cara destrozada, sobre un charco de sangre. Entonces un compañero, con buena intención, le dio la vuelta. Era lo peor que pudo hacer. Cuando llegamos el doctor Grande y yo nos lo encontramos morado, en apnea. Entonces cogí un tubo de Guedel, se lo metí en la tráquea y le aspiré la sangre. Le limpié a base de aspirar y soplar. Me tragué la mitad, pero conseguimos reanimarle”.

 

Salvá: “Yo puedo contar muy poco, porque no recuerdo nada de aquello. Perdí la memoria de varios días anteriores y posteriores. Seguí dos años más en activo, pero cogí miedo a las bajadas. Físicamente me había recuperado, pero no psicológicamente. Ahora nos une una buena amistad. Ya ni hablamos de aquello”.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Monforte de Lemos-Luintra, 6ª etapa)

 

Astorqui-Salva

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

miércoles, 24 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Eddy Planckaert, recordman en bicicleta de madera

 El 25 de septiembre de 2015, las agencias fotográficas difundieron una curiosa imagen de Eddy Planckaert (22-9-1958, Nevele, Bélgica), gordito y embutido en un maillot, sobre una bicicleta de madera. A los 57 años, el exciclista flamenco batió el récord de la hora sobre esa original montura, que pesaba 30 kilos y había sido fabricada en la Escuela Técnica Victor Horta, en Evere (Bruselas). Planckaert recorrió 11.932,34 metros, en el velódromo de Rochefort.

 

La marca no ha sido reconocida por la UCI, porque el recinto no tenía las dimensiones apropiadas, pero sí figura en el Libro Guinness. Tampoco importa demasiado. La iniciativa tenía como objetivo subastar la bicicleta con fines benéficos para la lucha contra el cáncer. Por la bici se pagaron 5.933 euros, a los que se añadieron otros 500 por su exhibición en la Feria Internacional de Madera de Gante. En total: 6.433. Su dueña, Nadine Verspeelt, la donó al Museo del Tour de Flandes, en Oudenaarde.

 

Eddy Planckaert, hermano de los también ciclistas Willy y Walter, fue un sprinter y clasicómano que ganó la París-Roubaix en 1990 y el Tour de Flandes en 1988. En la Vuelta a España conquistó diez etapas en los 80, tres de ellas en Galicia. En Lugo, que hoy acoge la meta, se impuso en dos ocasiones: en 1982 y en 1985.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Viveiro-Lugo, 5ª etapa)

 

Planckaert

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

martes, 23 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Goenaga fue “violentamente apostrofado”

La primera vez que la Vuelta a España visitó Galicia fue en su segunda edición, en 1936, a menos de dos meses de la Guerra Civil. Los conflictos sociales de la época afectaron a aquella etapa, que tenía que haber recorrido 255 kilómetros entre Gijón y Ribadeo, pero finalmente se quedó en 155 km con salida desde Avilés.


La carrera partió de Gijón, pero no pudo llegar a Oviedo porque se topó con una manifestación de trabajadores asturianos. El pelotón retrocedió a Lugones. La carrera estuvo tres horas interrumpida hasta que se decidió una neutralización a Avilés. Los 28 corredores participantes rodaron a ritmo suave, pero cuenta la crónica del semanario AS que el vizcaíno Francisco Goenaga “no entendió bien el juego y se puso a avivar la velocidad, y fue violentamente apostrofado por Antonio Escuriet. Y algo más que violentamente apostrofado por Mariano Cañardo”.


Ya en Avilés, los corredores almorzaron antes de tomar una nueva salida por un itinerario más corto, del que ya desaparecieron las subidas previstas a Cabruñana y La Espina.


Rafael Ramos, natural de Nerva (Huelva), ganó al sprint en Ribadeo por delante de Vicente Carretero, con un tiempo de 4 horas, 45 minutos y 37 segundos, a un promedio de 32,561 km/h. Fue el primer vencedor en Galicia.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Betanzos-San Andrés de Teixido, 4ª etapa)

 

Goenaga

 

 

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

lunes, 22 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Una de las nueve cimas de Purito Rodríguez

No había pasado ni un día de esta Vuelta a España cuando Purito Rodríguez mostró públicamente su añoranza. “Vamos a ver quién gana esta primera etapa de @lavuelta y quién será el primer líder!! Ufff, pensaba que no me picaría tan pronto, eh!!”, escribió el catalán el sábado en su cuenta de Twitter, durante la crono por equipos.


Después de doce participaciones, ocho de ellas consecutivas, Purito es el gran ausente de esta edición. “No quiero irme sufriendo”, dijo en la primera jornada de descanso del Tour, en Andorra, cuando anunció su retirada del ciclismo profesional. Su última carrera fue en los Juegos Olímpicos de Río, donde se despidió quinto.


Los seguidores de la Vuelta volverán a acordarse hoy inevitablemente de Joaquim Rodríguez cuando la etapa se encamine al Mirador de Ézaro, un rampón con porcentajes del 29% que sólo tiene un precedente como meta de la ronda española: se subió en 2012 y, en efecto, el primer y hasta ahora único vencedor fue Purito.

 


Ézaro es una de las nueve subidas en las que el catalán ha inscrito su nombre en la Vuelta. Las otras ocho fueron Pla de Beret (2003), Peña Cabarga (2010), Valdepeñas de Jaén (2011), San Lorenzo de El Escorial (2011), el Fuerte del Rapitán en Jaca (2012), Ancares (2012), Naranco (2013) y Sotres (2015). Ahí queda eso.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Marín-Mirador de Ézaro, 3ª etapa)

 

Purito

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

domingo, 21 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Tres campeones en Ponteareas y uno en Mos

La etapa de hoy pasará en su kilómetro 101,7 por Ponteareas, que puede presumir de ser la localidad española con más ganadores de la Vuelta. Ahí nació hace 60 años Álvaro Pino, vencedor de la carrera en 1986. Y antes los hermanos Delio y Emilio Rodríguez Barros, que se coronaron en 1945 y en 1950, respectivamente.

 

Delio y Emilio integraron una saga de cinco hermanos ciclistas, que completaron Manuel, Pastor y José. Los cuatro primeros llegaron a participar en la Vuelta a España, mientras que José se decantó luego por el fútbol. Incluso Delio, Pastor y Emilio coin­cidieron en las ediciones de 1945 y 1946. Nunca después volvieron a encontrarse tres hermanos en un mismo año.

 

Además, Manuel se subió al podio como segundo clasificado en 1950, tras su hermano Emilio. Los Rodríguez Barros emulaban así a la fratría belga formada por Gustaaf y Alfons Deloor, que ocuparon esas mismas plazas en 1936.

 

El más famoso de los cinco hermanos fue Delio Rodríguez, que ganó 39 etapas (aún es el récord) en seis ediciones. Tan sólo no mojó en su debut en 1936, cuando se convirtió en el primer gallego en tomar la salida en la carrera. Con el regreso de la Vuelta tras la Guerra Civil, Delio reapareció en 1941 con 12 victorias, que fue la plusmarca de la ronda hasta que Freddy Maertens logró 13 victorias en 1977. Cuando se llevó la general, en 1945, la carrera estaba patrocinada por el diario Ya y el maillot era rojo. Un color que se retomó en 2010.

 

También hoy, en el km 120, 18 después de Ponteareas, la etapa pasará por el Concello de Mos. De ahí es natural Óscar Pereiro, el primer y único vencedor español del Tour, en 2006.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Ourensa-Baiona, 2ª etapa)

 

Deñop

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

sábado, 20 agosto 2016

Por Juan Gutiérrez

Van Looy buscó las bonificaciones y el millón de pesetas

La Vuelta a España partirá hoy de Galicia por séptima vez en su historia. La primera salida fue en 1965, con dos etapas, Vigo-Vigo y Pontevedra-Lugo, que ganó el mismo ciclista: el belga Rik Van Looy (20-12-1933, Grobbendonk).

 

Van Looy era uno de los grandes de la época, el foco de atención en la salida junto a Raymond Poulidor, que defendía título, y a un ya veterano Bahamontes, que se retiró del Tour y del ciclismo ese mismo año. El belga llegó a España en el mismo vuelo que Barry Goldwater, que había sido candidato a la presidencia de Estados Unidos frente a Lyndon B. Johnson. Los reporteros gráficos tuvieron su día.

 

Van Looy ganó la primera etapa al rebasar en los últimos metros a Antón Barrutia, que había entrado destacado en el estadio de Balaídos. En la segunda, tras más de cuatro horas bajo la lluvia, el apodado Rik II se impuso a su compatriota Frans Mel­ckenbeeck, compañero de Poulidor en el Mercier-BP y también del alemán Rolf Wolfshohl, que acabaría ganando esa Vuelta tras una fuga de seis que le puso líder en Sagunto. Pou Pou cedió ese día el maillot y, al menos en público, admitió el mejor momento de su gregario.

 

Tras sus victorias gallegas, Van Looy repitió el mismo discurso a la prensa: “Vengo a ganar la Vuelta. El secreto es que no he mirado tanto lo económico y no he enlazado tantas carreras desde el invierno. Estoy más descansado. Si aprovecho las bonificaciones, me puedo llevar el triunfo final”.

 

Rik Van Looy ganó ocho etapas, que le dieron ocho minutos de bonificación. Pero solo en la cronoescalada de Pajares, el cuarto día, cedió 7:49 minutos ante Poulidor. El belga terminó tercero en la general, a 8:55 de Wolfshohl.

 

Durante la ronda comenzó a circular la verdad: Van Looy se había inscrito en la Vuelta con una prima de un millón de pesetas, que cobraría si ganaba al menos cinco etapas.

 

(LA RUTA DE LA VUELTA: Ourense-Castrelo de Miño, 1ª etapa)

 

Looooo.jpg

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

lunes, 25 julio 2016

Por Juan Gutiérrez

El Tour de Froome 2016

Froomeeee

 

Si nos pidieran que resumiéramos el Tour 2016 en imágenes, estoy convencido de que la mayoría tendría como protagonista a Chris Froome. Hagan la prueba. La primera, no creo equivocarme, nos muestra al maillot amarillo corriendo desesperadamente a pie por el Mont Ventoux. En la segunda, a ver si acierto, vemos al ciclista del Sky dando pedales sentado en la barra de su bici en el descenso del Peyresourde. ¿Vamos bien? A partir de ahí puede haber menos consenso, pero seguramente en el top también colocaríamos la caída y el cambio de bicicleta de Froome en el descenso del Bisanne y el abanico junto a Peter Sagan.


Pueden hacer el test con su entorno. Este domingo por la mañana, mi mujer me sorprendió con una pregunta: “¿Quién ha ganado el Tour?”. Tras aclararle que Froome, su réplica fue rotunda: “¿Ese que corría por el monte? Lo merece, se lo ha currado”. Efectivamente, Froome ha sido el único que se ha currado la victoria. Y lo ha hecho con un amplio repertorio: descenso, abanicos, contrarreloj, subida, cronoescalada... Sólo le faltó esprintar en los Campos Elíseos. Prefirió cruzar la meta abrazado a sus compañeros del Sky para celebrar su tercer Tour.

 

Si seguimos buscando imágenes, el siguiente que asoma a nuestras retinas es Peter Sagan. No es un corredor para generales, pertenece a otro ciclismo. Puro espectáculo. Un showman. Le hemos visto ganar tres etapas, meterse en una decena de fugas, provocar abanicos, tirar de Kreuziger para intentar subirle al podio, marcarse un caballito en la meta y hasta hacer sus necesidades en la caravana de un aficionado... Sagan es más que un campeón. Y este domingo recogió un doble premio en París: su quinto maillot verde consecutivo y el más combativo.

Más allá cuesta encontrar momentazos en este Tour. Y menos entre los gallos. Con Contador herido y con Nibali pasado tras el Giro, no había ciclistas con garra. Lo más parecido fue el ataque de Bardet con Cherel a 90 km/h en el mojado descenso del Bisanne. La valentía obtuvo recompensa: la etapa y la segunda plaza. Y pare usted de contar. A partir de ahí, todos se preocuparon más por el podio que por el premio gordo: Mollema, Yates, Porte... Un argumento utilizado es que el duro ritmo del Sky no permitía alegrías. Pero también el Astana tiró dos días alpinos y Fabio Aru no pudo rematar. Hay que tener equipo, pero también líder.

 

Se esperaba todo de Nairo Quintana, pero no estuvo a la altura de Froome. Al principio, porque esperaba a la última semana. Y ya en la última semana, porque no iba. Su tercer puesto ha llegado más por clase que por otra cosa. Valverde, grandioso, se sacrificó por él y ha acabado sexto. Ambas posiciones, unidas al triunfo de Ion Izagirre y a la clasificación por equipos, maquilla el rendimiento del Movistar.

En ausencia del renacido Cavendish, cuádruple vencedor y otro ilustre de este Tour, André Greipel ganó al sprint la última etapa en los Campos Elíseos. El alemán mantiene vivo su récord: lleva desde 2008 ganando etapas en todas las grandes en las que ha participado. En total, 21 victorias y once carreras consecutivas. Fue el broche al Tour de Froome 2016.

 

(La crónica final del Tour de Francia 2016)

 

Archivado en Actualidad , Ciclismo , Deportes

© DIARIO AS, S.L. - Valentín Beato, 44 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 375 25 00