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Pedaladas

El blog de Juan Gutiérrez

Vamos a hablar de ciclismo, pedalada a pedalada. De sus gestas y de sus miserias. Desde mi experiencia como periodista en treinta grandes vueltas y en otras múltiples batallas...

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lunes, 30 enero 2017

Por Juan Gutiérrez

El gran desafío de Nairo Quintana

Las experiencias de los últimos años han extendido la teoría de que no es posible disputar al máximo rendimiento el Giro de Italia y el Tour de Francia en la misma temporada. El debate ha reaparecido con la decisión del Movistar de probar el doblete con Nairo Quintana, después de que otros como Alberto Contador o Vincenzo Nibali hayan naufragado en la tentativa. Muchas personas me han comentado que con este calendario, el colombiano da una enorme ventaja a Chris Froome en la Grande Boucle. A mí no me parece tanta, quizá porque soy un clásico.

 

Miro el listado de los ciclistas que han logrado el doblete Giro-Tour en la historia y solo veo a siete grandes campeones: Coppi, Anquetil, Merckx, Hinault, Roche, Indurain y Pantani. Evidentemente, el reto no está al alcance de cualquiera. Ni ahora, ni antes. A las pruebas me remito. Por eso, a mí la primera reacción que me despierta la decisión de Nairo Quintana es de admiración, por afrontar un desafío solo reservado a leyendas.

 

Nairinini

 

“Que no le haya salido bien a otros, no significa que no sea posible”, apuntaba la semana pasada Eusebio Unzué, el mánager del Movistar, quien recordaba que en su equipo, con patrocinadores anteriores, “se ganó cuatro veces el Tour previo paso por el Giro”. Se refiere a la victoria de Pedro Delgado y a tres de Miguel Indurain, quien además cerró el doblete en dos ocasiones (1992 y 1993). Quizá Eusebio sea tan clásico como yo. Dos ilustres como Hinault o Roche también se han manifestado a favor. Más clásicos.  

 

Los argumentos de Unzué son convincentes. Nairo Quintana está en la mejor edad (cumplirá 27 años el 4 de febrero) y tiene experiencia en grandes vueltas (ha corrido ocho, con dos victorias y tres podios). Entre el final del Giro y el inicio del Tour hay 33 días de separación, tiempo suficiente para recuperar. A la Grande Boucle llegará con sólo 40 jornadas de competición. Además, el colombiano ha demostrado que rinde al máximo nivel en su segunda grande del año, como lo ocurrió el año pasado cuando ganó la Vuelta a España tras haber terminado tercero en los Campos Elíseos.

 

El ciclismo vive de gestas, de retos, de hazañas, de desafíos, de épica… El propio Froome lo sabe, porque lleva años intentando añadir el doblete Tour-Vuelta a su palmarés. Y no ha estado tan lejos de conseguirlo. Salga bien o no salga, para mí está por encima el intento de Nairo de inscribirse entre los más grandes, que los posibles efectos secundarios.

 

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lunes, 23 enero 2017

Por Juan Gutiérrez

La Vuelta a España 2017 no es más de lo mismo

Richie Porte, uno de los nombres importantes del pelotón, ha inaugurado el World Tour con la victoria en el Down Under, más dos etapas. Al fin tiene su perseguido triunfo en la carrera de su país, tras dos años en la segunda posición. Porte es un buen corredor, un peldaño por debajo de los grandes. No tan lejos. El día que deje de sufrir caídas, averías o descuidos quizá pueda salvar ese escalón. ¿Y si fuera este año? En 2016 le vimos bien arriba en el Tour.

 

La temporada 2017 ya está en marcha. Y Porte es uno de los muchos ciclistas con sueños renovados. Como también Caleb Ewan, la última sensación del sprint. Este lunes comienza la Vuelta a San Juan, que toma el sitio en el calendario argentino del Tour de San Luis. Vincenzo Nibali, Rui Costa, Bauke Mollema, Fernando Gaviria o Tom Boonen activarán su contador.

 

  Porte

 

El pelotón ya rueda, aunque en los últimos años, desde 2011, el pistoletazo de salida en enero no lo da una competición, sino la presentación de la Vuelta a España, que se convierte en una especie de ‘fiesta’ de principio de temporada. Una ‘fiesta’ paradójicamente con pocos ciclistas, eso sí, porque en esas jornadas se encuentran inmersos en las concentraciones de sus equipos.

 

Ya hace once días de la celebración del acto, pero no me gustaría dejar pasar más para dar mi opinión sobre el trazado en este blog. He leído y he escuchado, incluso a corredores, que la Vuelta a España 2017 es “más de lo mismo”. Quizá tenían el discurso preparado a priori, porque a mí no me lo parece. Echemos un vistazo.

 

  Guillen

 

Es cierto que acumula muchos ingredientes típicos de la carrera: llegadas en alto (nueve), metas inéditas (Los Machucos, la Ermita de Santa Lucía…), pendientes imposibles (Xorret de Catí, Angliru, los propios Machucos…), jornadas muy cortas (Sierra Nevada, Angliru…), una única crono individual (Logroño)… Pero, al contrario que otros años, no hay ni una sola llegada unipuerto. Ni una sola. Todos los finales en alto vienen precedidos de otras dificultades, más o menos duras. Además, la montaña no se reduce únicamente a estas nueve jornadas, porque hay etapas con metas situadas tras un descenso (Andorra, Alhama, Antequera…) y también variedad de media montaña (Sagunt, Cuenca, Gijón…). A todo esto hay que añadir que la contrarreloj es más larga que en otras ocasiones: 42 kilómetros.

 

A alguien le podrá parecer que falta un etapón de montaña (al estilo del Aubisque en 2016), una segunda contrarreloj o mayor kilometraje en ciertas jornadas; pero, aun así, esta Vuelta ofrece muchas más alternativas que en años precedentes. Otra cosa será que los ciclistas sepan o quieran aprovecharlas. El año pasado tuvimos los dos ejemplos extremos: la vengonzosa huelga de Urdax y la frenética cabalgada de Formigal. De sus piernas depende el espectáculo.  

 

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lunes, 16 enero 2017

Por Juan Gutiérrez

Contador a cero

Siempre he pensado que todos los cambios importantes de la vida son para bien. O al menos esa tiene que ser la actitud. Después de varios aperitivos, la temporada ciclista 2017 arranca este martes con el pistoletazo al World Tour en el Down Under. En las próximas fechas, muchos corredores aparecerán con nuevos maillots en sus respectivos debuts. Ya los han enseñado en entrenamientos y en actos oficiales. Uno de ellos será Alberto Contador, que desde el mismísimo 1 de enero ha mostrado esa actitud: el cambio al Trek-Segafredo tiene que ser para bien.

 

Apenas habían pasado unos minutos de ese 1 de enero cuando colgó un vídeo en las redes sociales para brindar por sus “nuevas ilusiones”, que relacionó con el maillot del Trek-Segafredo. En la escenografía había dos elementos que llamaban la atención: una copa de cava y el trofeo del Giro de Italia. Rápidamente muchos vinculamos ambos símbolos con su expatrón Oleg Tinkov, ese mismo que se dedicó a insultar a Contador en los últimos meses del año: “pato mareado”, “corredor de mierda”… La copa nos transporta a una frase del ruso: "Contador es una persona triste que nunca brinda con champán". Y el trofeo nos lleva a la victoria más importante del madrileño con los colores del Tinkoff. En la reciente entrevista que tuve con el ciclista de Pinto, el pasado viernes, le pregunté por este asunto, pero no quiso ahondar: “Soy una persona que borra rápido aquello que no le suma”.

 

A Alberto Contador se le nota liberado. Lo diga o no. En su encuentro con la prensa en Mallorca no paró de elogiar a sus nuevos compañeros, con Bauke Mollema a la cabeza: “Cuando hay un buen ambiente, cuando todos luchamos por los mismos objetivos, se ahorra muchísima energía”. El madrileño quiere poner el cuentakilómetros a cero: año nuevo, vida nueva. Desprende más tranquilidad, aunque aún se le escapen rencores como esas ácidas críticas a su antigua marca de bicicletas: Specialized. Contador está centrado en hacer un buen arranque de sesión y en preparar el Tour de Francia sin cometer los errores de otras campañas: “Quiero llegar más fresco, al cien por cien”. Evidentemente, cada temporada que pasa lo tiene más complicado, son ya 34 años, pero al menos se merece disputar la carrera en igualdad con sus rivales: sin caídas como las de 2014 y 2016 o sin saturaciones como la de 2015.

 

Conta

 

A cualquier empresa que invierta en deporte hay que darle las gracias por adelantado, aunque algunos patrones todavía no hayan aprendido que rebosar dinero no tiene que equivaler necesariamente a ser un tirano o un maleducado. El despido de Biarne Riis fue un error ‘empresarial’ del ruso, que dejó al grupo huérfano de la persona que mejor sabía coordinarlo. De nada le sirvió ser tan experimentado hombre de negocios. Luego también hay una norma que no siempre se cumple en algunas compañías: el respeto al trabajador. En definitiva, la imagen que ha dejado Tinkov de sí mismo es la de un mal gestor y la de un multimillonario caprichoso que se ha dedicado a alardear de riqueza. Eso sí: sus pavoneos no han evitado que al final haya dejado a 70 personas en el paro, por mucho amor que haya expresado por el ciclismo.

 

Eso ya es pasado para Contador y para el deporte. Así que miraremos al frente, a este nuevo pelotón tremendamente remodelado, a ese reestructurado calendario con el ampliado World Tour, a esos duelos Nibali-Aru o Froome-Quintana, a esos veteranos españoles Valverde-Contador que se resisten a rendirse… A esas clásicas cada vez más cercanas, a ese Giro del Centenario, al Tour, a la VueltaCuando las bicicletas echan a rodar, a mí se me sigue poniendo la piel de gallina. Por muchas cosas que cambien.

 

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