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El mundo de roncero

El blog de Tomás Roncero

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jueves, 24 abril 2014

Por Tomás Roncero

La posesión y la verdad del fútbol

Ancelotti

En sólo una semana, el Madrid se ha llevado por delante al Barça y al Bayern. O sea, al tiqui-taca. No digo que no sea una fórmula de juego estética y atractiva (España ha sabido sublimarla hasta convertirla en la fórmula ganadora), pero hay mucho de sugestión colectiva y bastante de propaganda ideológica que convierte este sistema de juego en un cuadro perfecto para un museo de arte pero ineficaz para ganar un partido de fútbol de verdad, en los que el jugador sale a vida a muerte en busca de la victoria. La posesión es infernal y absurda si no tiene como único objetivo encontrar un cauce hacia el gol. Tocar, tocar y volver a tocar para morir en la orilla (el área del rival) sin ni siquiera tirar a gol, es un frustrante ejercicio de esterilidad futbolística. El Madrid toca cuando procede y cuando conviene. Pone pausa con Xabi y Modric si es preciso, hasta Isco duerme la pelota si lo exige el guión, pero cuando hay que derribar al enemigo busca una transición rápida, abre el juego por las bandas, rompe al rival en velocidad y encuentra a menudo el orgasmo del fútbol, el gol, con un remate fulminante que pone al estadio en pie. Esa es la gran verdad de fútbol. Lo de la posesión queda para las estadísticas y para los que buscan coartadas para justificar su inminente fracaso…

 

 

Guardiola decía tras el 1-0 del Bernabéu, para justificar la pifia de su equipo, que el Madrid tiene la mejor contra del mundo y grandes atletas. ¿Acaso son atletas Modric, Illarra, Coentrao o Isco? Lo que hizo Ancelotti fue darle un baño táctico y eso duele, querido Pep. Carlo supo jugar con todos los registros que ofrece el melón del fútbol. Abrirlo por un lado u otro depende de tu capacidad para analizar al rival y las condiciones del partido. Apostar por un estilo como único método de funcionamiento es un ejercicio de talibanismo inmovilista. Posesión o nada, parece el absurdo eslogan de Pep. Si en Múnich juega a eso el próximo martes, no irá a Lisboa. Si arriesga, sale al taque y el Bayen tiene alma y corazón, mi Madrid lo pasará mal. Ojalá Guardiola insista en su férrea defensa de su estilo, ese que le llevó a perder en 2012 ante el Madrid la Liga de los Récords (¿recuerdan a Cristiano silenciando el Camp Nou? Respeto todos los gustos, pero me fastidia que den a entender que lo del Madrid es sólo producto de musculatura y de gimnasio, y no de talento y de empeño profesional (que es lo que es). Hasta Beckenbauer y Kahn, ADN Bayern 100%, han cuestionado el sistema de Guardiola. El mundo entero empieza a abrir los ojos. Ir en dirección contraria por la autopista y empeñarte en decir que los demás son los equivocados es un error estratégico. Y de concepto. El fútbol es más sencillo que todo eso. Por eso me gusta el Madrid. Es la autenticidad con botas que justifica tantas horas de desvelo por una causa. Pep, reflexiona.

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jueves, 20 febrero 2014

Por Tomás Roncero

Hartos de la protección arbitral al Barça

Llueve sobre mojado. Hartos de estar hartos. Que el Barça se vea favorecido clamorosamente por una decisión arbitral se empieza a asumir como parte del paisaje. El madridismo clama contra esa cruda realidad que ha permitido a los culés celebrar estos años más títulos de los que merecían (¿verdad Ovrebo?). Míster Chip nos desveló el dato definitivo que ratifica lo que vengo denunciándoles desde hace años: el Barça es el equipo de la historia de la Champions con más penaltis a favor (36) y más rojas a los equipos rivales (25). Sin comentarios...

Lo de Manchester fue una muesca más en ese revólver en el que han disparado, aparte de Ovrebo, los Stark, Bussaca, Frisk, De Bleckeere y ahora Eriksson. Árbitros que han convertido la ayuda al Barça en una norma aceptada como algo que parece guionizado de antemano. ¿El Chelsea es objeto de cuatro penaltis ante su gente en Stamford Bridge? Os jorobais que no pito ni uno. ¿Pepe pone la plancha a Alves pero no le toca? Da igual, te vas a la calle. ¿Piqué derriba a Cristiano y el rechace permite a Higuaín marcar en el Camp Nou? Lo anulo por falta del portugués con el cogote a Mascherano. ¿Van Persie dispara a gol al no escuchar por el ruido de la grada que ya había parado el juego el árbitro del Barça-Arsenal? ¡Le expulso y me quedo tan ancho!

En el Etihad Stadium, misma medicina. Busquets hace una falta clara a Navas, derribándole. Eriksson se hace el sueco y deja seguir. Contraataque del Barça y Demichelis derriba a Messi dos palmos fuera del área. Sólo era falta, pero el tal Eriksson pitó penalti y echó al central del City. Fin a la emoción y eliminatoria encarrilada para el lado que conviene (Platini feliz, seguro). Qué bonito está ganar así, con red, con protección arbitral indisimulada, sin correr riesgos...

Para ganar a este Barça tan protegido por las autoridades hay que meterle un 7-0 (como hizo el Bayern) o sumar 121 goles y 100 puntos como el Madrid de Mourinho y Cristiano. Si no me creen, pregunten a Godall. Él reconoció todo...

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lunes, 13 enero 2014

Por Tomás Roncero

CristianOROnaldo

Ha merecido la esperar tanto tiempo para ver esa sonrisa (y unas lágrimas que me hicieron llorar también a mí) que provocó una explosión de alegría en el mundo entero. Cristiano recibió por fin el premio a tanto sacrificio, tantas horas trabajando en silencio para conseguir que su cuerpo se convierta en un monumento al atleta perfecto. Este prodigio nacido en una modesta barriada de Funchal hace 28 años llevaba años soñando con este premio. Ya lo tenía desde 2008, pero era con la camiseta del Manchester United. Y él estaba obsesionado con ganarlo con su verdadero amor futbolístico: el Real Madrid.

No tiene precio haber visto a Blatter hacer el quite del perdón y darle ese Balón de Oro que tantas veces le han negado injustamente al chaval. Joseph sonreía porque vio la bondad del portugués, que no le pasó factura en ningún momento por la ‘chiquitada’ de Oxford. Al contrario. Para el 7 esto es borrón y cuenta nueva. Que el mundo del fútbol le haya coronado en un año sin títulos aumenta el nivel de la hazaña de CR7. Ha sido tan asombrosa su producción goleadora (¡69 tantos!) y su constancia que cualquier otro desenlace hubiese supuesto una terrible injusticia. Ribéry metió sólo 23 goles. Era una broma pensar que pudiera arrebatárselo.

Messi se quedó esta vez atrás. Ya era hora. Nadie discute lo bueno que es el argentino. Pero parecía el Balón de la Marmota. Cada año se lo daban con más o menos méritos, con Mundial de España o sin él, con Liga de los récords del Madrid de Cristiano… Siempre Messi, Messi, Messi… Era cargante. Por eso este Balón de Oro supone un soplo de aire fresco, un canto a la justicia poética y futbolística. El mundo está bipolarmente dividido entre madridistas y culés. Viajas por Sudamérica o cualquier país asiático y lo notas desde el aeropuerto. Por eso este 13 de enero ha hecho mucho por la causa vikinga. En muchos sitios se ha celebrado casi como una Champions. El Balón de Oro es para Cristiano… ¡y para el Madrid! Además, con denominación de origen blanca.

Figo lo ganó aquí pero el año de meritaje se forjó en el Barça, Ronaldo lo levantó en el Bernabéu en 2002 pero se lo habían dado por su pedazo Mundial con Brasil en Corea y Japón, igual que Cannavaro en 2006, cuyo éxito individual se cimentó en el Mundial que ganó Italia en Berlín. Cristiano se la guisado y se lo ha comido en el Bernabéu, en su santuario favorito.

Nadie le ha regalado nada a Cristiano. Hasta en el Camp Nou había pintadas a su favor. Este es el Balón de Oro a la profesionalidad fanática, a la ejemplaridad en el trabajo y el esfuerzo. Dios no le regaló ese cuerpo, se lo trabaja él cada día que pasa con un rigor alejado del glamour y el star system que ha terminado con la carrera de muchos futbolistas. Hoy es un día grande para los que soñamos con un mundo mejor y más justo. La sonrisa de Cristiano es la sonrisa de su madre, Doña Dolores, que siempre le insistió para que fichara por el Madrid, o la de su niño, Cristiano Junior, que es un diablillo con la pelota en las piernas y emula las celebraciones de su padre. No se lo voy a negar. Hoy es uno de los días más felices de mi vida. No me sentía así desde la Séptima. La vida es blanca y bella. Cristiano, OBRIGADO.

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jueves, 05 diciembre 2013

Por Tomás Roncero

La UEFA acaba con la moda del Barça

La UEFA y los futboleros que han enviado sus votos a dicho organismo son como el algodón, no engañan. Que el Madrid tenga cuatro candidatos para entrar en el mejor once de la temporada y que el Barça sólo tenga dos, es la prueba definitiva de que lo del Barça triunfal fue una moda. Y como todas las modas, pasajera. El Madrid es el presente, junto al Bayern, y es el futuro. Cristiano y Bale son dos potenciales Balones de Oro (Blatter, no te enfades hombre), Isco es el mejor talento joven de Europa y Sergio Ramos es el mejor central del continente. Hasta el Atleti tiene tres nominados, en un premio justo para Simeone y el magnífico trabajo que han hecho los rojiblancos. El problema es el Barça, del que hasta Piqué avisa que hay peligro de “hundimiento”. Que sólo estén piqué y Messi entre los votados revela que la afición ya ve en su decadencia a Xavi, sobre todo, lo que ha arrastrado a Iniesta (aunque yo le sigo viendo bien a mi paisano). También Busquets y Alves han perdido el favor de la crítica. Cesc ni lo comento y tampoco Valdés ha entrado en la nómina de seleccionables.

El Barça ya no enamora con su fútbol de mucho tiqui y poco taca. La gente quiere ver la profesionalidad táctica del Atleti y, sobre todo, el fútbol total que propone el Madrid de Ancelotti. Dos laterales como extremos, un compás con botas (Xabi Alonso), jugones como Isco, Modric, cañones nucleares como Bale y Di María, artistas como Benzema y el MVP del fútbol mundial: CRISTIANO. Y detrás el mejor portero del mundo, Casillas, y uno que lucha por entrar entre los grandes de Europa (Diego López).

No hay color. Mejor dicho. Sí: el blanco. La LFP el pasado lunes y la UEFA, ahora, son el reflejo de una realidad incuestionable: el Madrid ha retomado la bandera del fútbol y el Barça se resiste a asumir su caída libre. Sólo falta que Blatter de la Calzada no haga otra de las suyas y vuelva a desprestigiar el Balón de Oro dándoselo a Messi (o Messing) o a Ribéry, el hombre que lleva 50 goles menos que Cristiano. Cosas veredes, amigo Sancho…

 

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lunes, 16 septiembre 2013

Por Tomás Roncero

Muñiz: ¡Visca el Villarato!

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El Villarato nunca descansa. Siempre está alerta para hacer su trabajo sibilino pero certero. Se trata de allanar el camino del Barça en cada inicio de Liga para evitar que los Messi y compañía sufran en la recta final del curso. Ya lo hicieron el año pasado. Robo al Osasuna en Pamplona (blocaje de Muñiz a Puñal, gol en doble fuera de juego de Messi y Alexis, expulsión de Puñal…), robo al Sevilla en el Pizjuán (expulsión escandalosa de Medel tras fingimiento de Cesc, mano clara de Thiago previo al 2-3 de Villa…), robo al Madrid en el Coliséum de Getafe (¿se acuerdan de la mano de Colunga en el 2-1?), robo al Madrid en el Villamarín (¿recuerdan el gol legal anulado a Benzema y el penalti de Nosa no señalado por Gil Manzano?), penalti no señalado sobre Özil en el Camp Nou que evitó el triunfo blanco… Son muchas y así desde hace 21 años, con la primera Liga robada en Tenerife (ya saben, García de Loza y ese 1-3 legalísimo de Milla anulado por un presunto fuera de juego).

 

Hago background para ponerles en suerte la nueva desvergüenza que estamos viviendo. El Barça debería llevar cinco puntos menos, tras el doble penalti no señalado en Mestalla a favor del Valencia (le habría dado el empate a los de Djukic) y el triple regalo del sábado ante el Sevilla de Emery. Muñiz se ensañó con los hispalenses. Gol legal anulado a Cala, falta de Messi en el 2-0, y otra falta de Messi y gol fuera del descuento en el 3-2. Una tropelía tras otra. Llevarían 7 puntos, no 12. Encima, al Madrid no le concedió Teixeira un penalti claro sobre Di María en El Madrigal que habría supuesto el 2-3. O sea, que con la ley en la mano el Madrid le llevaría cinco puntos en vez de estar dos abajo. No me extraña que Monchi dijera en su Twitter que esto da asco...

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Pues si no quieres té, toma dos tazas. Resulta que el Comité de Arbitros no ha tenido otra ocurrencia que designar al ínclito Muñiz para el Elche-real Madrid, correspondiente a la sexta jornada de Liga. Se necesita ser provocador. Sánchez Arminio es un tipo al que le va la marcha. Seguro que habrá pensado: ¿Qué se quejan los madridistas por lo de Muñliz con el Barça? Pues les pongo al de la gomina en su próxima salida liguera y a ver si hay suerte y les deja sin victoria. Todo sea por ayudar a nuestro querido Barça…”. Que hagan lo que quieran. Que el Villarato siga manipulado una Liga tras otra. Que al Barça le sigan permitiendo el derecho de pernada en las acciones punibles que para ellos jamás tienen castigo. Que anulen goles legales, que se inventen descuentos, que expulsen a los rivales por toser, que perdonen a Alves y Alexis sus fingimientos… En fin, que la mejor Liga del Mundo tiene unos árbitros muy majos, muy enrollados y muy culés… ¡VISCA EL VILLARATO!

 

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lunes, 09 septiembre 2013

Por Tomás Roncero

Bale, a cualquier precio

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Eso parece que ocurrió cuando el club, o mejor dicho Florentino, decidió poner en marcha la contratación del crack galés. A todos nos encanta Bale. Velocidad endiablada, desborde en carrera, una pegada de mula desde fuera del área y una imagen imponente. Y encima madridista de cuna. Una joya para el Bernabéu. Pero el desorbitado precio es lo que a mucha gente, incluidos de ellos bastantes madridistas, les hace reflexionar. Ya sean los 101 millones de euros que dice el Tottenham o los 91 que asegura el Madrid (yo siempre creo a los míos), está claro que lo que ha costado Bale sólo se justificará si el chaval tiene un rendimiento de diez. O sea, tipo Cristiano. Pero Cristiano sólo hay uno. Ahí radica el problema. Quién crea que Bale va a meter 50 goles al año como el portugués que se vaya cambiado ese chip de su cabeza. Bale dará grandes tardes en el Bernabéu y meterá goles imponentes. Pero no es súper número uno al que podamos pedir desde el primer día que él solito resuelva los partidos del Madrid de Ancelotti…


El precio puede pesarle en sus poderosas espaldas y hay que ayudar al chaval a que eso no le afecte en su juego. Pero será difícil evitar comentarios que le metan una presión añadida. El propio Zidane sorprendió ayer en las altas esferas del club al decir públicamente en Londres que ningún jugador vale (con v) cien millones y que es incomprensible que con la que está cayendo hoy día se pague ese dinero por un jugador de fútbol. En el fondo, todos pensamos igual que el marsellés, pero seguro que el presidente no imaginaba que esa reflexión iba a llegar de parte de uno de sus hombres de máxima confianza. El precio de Bale dejará de ser un problema el día que se renueve a Cristiano (¿a qué está esperando el club para anunciarlo?) y el día que un gol del galés nos dé la Décima. Seamos optimistas. Yo siempre lo soy. Me quedo con la botella medio llena, aunque sea a precio de beluga.  

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jueves, 08 agosto 2013

Por Tomás Roncero

El verdadero Cristiano

Este Madrid es puro fútbol. Ser del Madrid tiene estos lujos impagables. Sabes que quedarte despierto hasta las cinco de la madrugada sólo te traerá momentos de gozo y euforia ilimitada. Nunca te va a dejar mal. Su fútbol after-hour fue magia, pasión y seducción. Se hizo justicia poética. Unos hablaron delante de los micrófonos. Otros, en el campo. Como hablan los hombres. Como lo hacen los ganadores. Como lo hizo, hace y seguirá haciendo el Madrid. Y Cristiano, el Thor del fútbol mundial. Mourinho utilizó su táctica habitual previa a sus duelos. (“Mis partidos empiezan desde las ruedas de prensa”). Su poderoso currículo previo a su paso por el Bernabéu confirmaba que el portugués solía sacar rendimiento de esta estrategia, más psicológica que futbolística. Pero el Madrid puede con todo. Con provocaciones verbales, dardos más o menos envenenados y bravatas absurdas e innecesarias. Si aseguras que el Madrid es más política que fútbol, te responde jugando con firmeza, templanza y mucha más calidad. Si dices que has entrenado con 30 años al verdadero Ronaldo, al otro, al brasileño, directamente te has pegado un tiro en un pie... Cristiano no quería guerras, pero Mou sí. Le busco y el 7 respondió como acostumbra. Con la grandeza propia del mejor jugador de la Tierra. Su golazo de tiro libre será recordado en Miami durante muchos años. Y su cabezazo imperial derrumbando a los blues con el 3-1, más todavía. Así se hace madridismo. Las gradas de los Dolphins se llenaron de banderas blancas y de gritos de “¡Madrid, Madrid!”, “¡Cristiano, Cristiano!”. Y el broche: “¡Olé, olé y olé!”.

 

Chelsea not Spain. Mou quiso sorprender dejando en el banquillo al tridente español de Stamford Bridge. Torres, Mata y Azpilicueta a verlas venir. Eso ayudó y se agradece el detalle. El Madrid jugó con poderío, sentido de la organización colectiva y mucho dominio. Mental y con la pelota en los pies. El Chelsea, un homenaje continuo a las contras. Pero Lukaku es un tronco de ébano y Hazard es muy tibio. Y algo peor. La guardia pretoriana del Chelsea, con Ivanovic, Terry y Lampard al frente, inició una caza al hombre centrada en Cristiano, Marcelo y Modric, sus objetivos. Sus patadas hubieran merecido un par de rojas, pero el referee Jurisevic se amedrentó. Pero ni así logró el Chelsea frenar a este Madrid que ha recuperado la alegría de vivir con Ancelotti. Carlo ya ganó este torneo en 2009 (¡con el Chelsea!). Y el Madrid ya lo hizo en 2011. Reyes de América. Olés en el Sun Life. 67.273 vikingos ganados para la causa, que se unen a Jennifer Lopez, Robert de Niro, Russell Crowe o Bruce Willis, merengues confesos. Estados Unidos es madridista de costa a costa. Y anoche se unieron los indecisos que quedaban...

 

¡Iker, Iker, Iker! El mejor portero de la historia del Madrid y de España se sintió de nuevo titular. Y premió la confianza que le dio Ancelotti con una actuación notable, que culminó con tres paradas decisivas en la segunda parte. Con 2-1, sacó un tiro intencionado de Hazard, un mano a mano primoroso también ante el belga y una mano prodigiosa a cabezazo de Ivanovic. Vimos al Casillas salvador. Bueno para el Madrid.

 

Cayó la Champions. Este proyecto está diseñado para ganar de una vez la ansiada Décima. Por lo pronto, en la madrugada de Miami cayó la Champions Cup de EE UU. Un aperitivo. Por algo se empieza. Veo un Madrid feliz. Y dueño del fútbol. Esto pinta muy bien.

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miércoles, 10 julio 2013

Por Tomás Roncero

La bomba del verano: Raúl vuelve al Madrid

Raul

Ni el fichaje de Neymar por el Barça, ni el de Isco por el Madrid, ni el de Villa por el Atleti… La auténtica bomba informativa del verano es el regreso al Bernabéu de Don Raúl González Blanco. AS ya les informó en exclusiva hace un mes de la buena nueva, pero ahora que se ha hecho oficial por parte del Real Madrid y del propio Al-Sadd, la afición merengue se frota las manos ante el retorno a casa del Gran Capitán. Que Raúl vuelva a defender, durante 45 minutos, la camiseta que amó y honró durante 16 años, es un motivo extra que justificará el llenazo que habrá en el Bernabéu para disfrutar del gran ídolo del madridismo de las dos últimas décadas.

 

Raúl nunca debió irse como se fue y lo saben todos en la planta noble del Bernabéu. Despedirle en un Bernabéu casi vacío con 40 grados a la sombra no fue una decisión acorde con la grandeza personal y futbolística de este jabato de la Colonia Marconi. Raúl es mucho más que un jugador de fútbol. Es el escudo y la bandera del Real Madrid. Todos soñamos con esa noche del 22 de agosto. Rodarán las lágrimas en un revival que pondrá en pie a una afición y a un país entero. Raúl se merece el mayor de los respetos. Ojalá mi hijo, cuando sea mayor, sea tan ejemplar como el 7, el eterno capitán. Bienvenido a tu casa, HÉROE.

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lunes, 06 mayo 2013

Por Tomás Roncero

Mourinho, ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?

De todo lo que dijo Mourinho el viernes en su ruidosa y desafortunada comparecencia lo que me dejó más aturdido y desconcertado fue esta frase: "El Barça ha sido el mejor equipo del mundo de los últimos veinte o treinta años". Para un madridista, la afirmación es como un golpe bajo al estómago. ¿Se imaginan a un veterano en una peña del Madrid diciendo eso los fines de semana? Le correrían a gorrazos y le echarían por herir la sensibilidad de los peñistas. ¿Imaginan que yo en las páginas del AS, en el Carrusel de la Cadena SER o en los debates de Punto Pelota dijese lo mismo? Los madridistas me retirarían la palabra...

 

Me duele que Mourinho haya cambiado hasta este inimaginable extremo. El Mou que enamoró al madridismo y que nos encandiló a casi todos hace tres años era un tío con el valor de decir lo que pensamos la mayoría de los vikingos. Él nos dio la felicidad eterna al evitar que el Barça jugase la final de la Champions en el Bernabéu (¡inolvidable noche de los aspersores!). Él tuvo el valor de denunciar los favores arbitrales que disfrutaba el Barça en la famosa noche de los por qués cuando Stark nos dejó sin final de Copa de Europa con una trilera expulsión de Pepe. Él se atrevió a recordar que lo de Ovrebo fue una vergüenza histórica que permitió al equipo de Guardiola ganar seis títulos en el mismo curso. Él tuvo el valor de denunciar los favores que ellos recibían por llevar UNICEF en la camiseta. Él puso a Platini en su sitio. Ese era nuestro admirado Mou. Defendía los intereses del Madrid y decía en voz alta lo que pensábamos los aficionados.

 

Pero han pasado dos años y ahora vemos que el portugués se desmarca de todo eso y desautoriza sus correctas y aclamadas denuncias asegurando que el Barça "es el mejor equipo de los últimos veinte o treinta años". Para empezar, eso es mentira. El Madrid ganó tres Champions entre 1998 y 2002. ¿Es mejor el Barça que ese Madrid imperial encabezado primero por Mijatovic, luego por Raúl y finalmente por Zidane y Casillas? El año pasado, Mou dijo que el Barça no era el equipo hegemónico del fútbol europeo porque ni siquiera había sido capaz de ganar dos Champions seguidas. Totalmente de acuerdo. Entonces ¿por qué doce meses más tarde dice lo contrario?

 

Mou ha equivocado terriblemente el tiro. El Barça es el enemigo y al enemigo, ni agua. Ha conseguido que los culés ahora se pavoneen haciendo suya la frase del portugués. Supongo que como parece que se va dice esas cosas sin pensar en el daño que hace a los que le hemos defendido por encima de lo razonable. En el Madrid somos así: apasionados, sensibles y sentimentales. Creíamos en su verdad porque era nuestra verdad. Pero ha demostrado ser frío y calculador. Si tiene que hacer de más al Barça para justificar y darle valor a sus tres semifinales de Champions, les sube al Everest del fútbol sin cortarse un pelo. Míster, ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?

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martes, 12 marzo 2013

Por Tomás Roncero

Atléticos, en lo que va de siglo os aventajamos en ¡270 puntos!

Aunque Ayza hubiese anulado el gol de la Real, seríamos segundos.

 

Desde las once de la noche del pasado domingo, mis oídos y mi móvil se han visto literalmente asaltados por mis colegas atléticos. Irritados, ofendidos y más quemados que el cenicero de un bingo. “¡Nos habéis robado! ¿Has visto el fuera de juego de la Real en el gol de ellos? Roncero, así cualquiera se pone segundo...”.

Perplejo, les expliqué sin inmutarme los errores que estaban cometiendo: 1) Aunque el tal Ayza, al que no tengo el gusto de conocer, hubiese anulado el gol ilegal de Xabi Prieto, el Madrid también estaría segundo en la Liga porque os ganamos el goalaverage (particular y general, por si tenéis dudas). 2) El Madrid no jugaba en el Calderón, lo he confirmado con varias fuentes solventes. 3) Resulta que he mirado el historial de Ayza y hace dos meses anuló en el Bernabéu, en un Madrid-Celta de Copa, un gol de Cristiano pese a estar ¡tres metros en posición legal! Luego expulsó a Ramos. Pero ganamos 4-0 y así nos dejamos de buscar excusas. Aprended la lección. 4) A los merengues nos daba igual lo que ocurriese en vuestro partido porque sabíamos que tarde o temprano os íbamos a pasar. Y 5) Nuestra guerra es la Champions (la Europa League es más cosa vuestra), pero por si tenéis dudas nos vemos en la fi nal del 17 de mayo en el Bernabéu...

Además, me dio por mirar los puntos en Liga que os hemos sacado en lo que va de siglo XXI. En 2001 y 2002 no puedo hacer la comparativa porque estabais en Segunda; 31 puntos en 2003; 15 en 2004; 30 en 2005; 18 en 2006; 16 en 2007; 21 en 2008; 11 en 2009; ¡49 en 2010!; 34 en 2011 y 44 en 2012. Si añades el puntito que os sacamos ahora, ya son 270 en este siglo. Yo no opino. Los números hablan por mí. ¿También es culpa de Ayza?

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