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Una vuelta rápida al mundo

El blog de Manuel Franco

El diario de viaje del enviado especial del Diario AS a los Grandes Premios de Fórmula 1.

Por MANUEL FRANCO

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martes, 31 julio 2012

Por Manuel Franco

Budapest, la ciudad de la nostalgia

GP Hungría. Budapest.

    - No pude verlo, pero aún así la historia de me deja con el alma helada. Frente al edificio del Parlamento, una de las más representativas obras arquitectónicas de Budapest, en el Danubio hay varios pares de zapatos de bronce. Es un homenaje a tantos judíos que, durante la Segunda Guerra Mundial fueron enviados a las aguas de este río de leyenda por los nazis, maridos y mujeres, hijos... Los zapatos siguen ahí, esperando a que vuelvan. Budapest es una ciudad mágica, el amor de dos mitades Buda y Pest separadas para siempre por el Danubio, pero unida por puentes como el de las Cadenas que enlaza a las dos ciudades enamoradas con sus leones de piedra enmarcando la escena.

La foto3

Budapest, donde la nostalgia de tiempos mejores está en el aire, en sus edificios históricos abandonados a su suerte, negros de suciedad algunos, relucientes los menos, algunos convertidos en hoteles como el Four Seasons que fue residencia de los emperadores austro húngaros. Aquella estancia fue de otro viaje. 

En este tuve la suerte de alojarme en el Eurostars Budapest Center, el hotel está bien situado en las cercanías del Danubio, en Pest, junto a Astoria, es moderno, elegante, habitación amplia, buena cama y buen desayuno, pero no es eso lo que le hace destacar. Para alguien que viaja por todo el mundo es un tesoro encontrar, de vez en cuando una voz amiga. Me sucedió en el Gran Meliá Shanghai, por ejemplo, pero aquí fue aún mejor. En el momento de llegar, expliqué a la recepcionista en inglés mi reserva, pero ella me miró, cogió el pasaporte y comenzó a explicarme todo en perfecto castellano. Lo siento, llegó a decir. No me extraña porque me quedé sorprendido, además de por sus palabras en nuestra lengua por su belleza, encontrar, nada más llegar a la ciudad, alguien así es algo casi mágico. Gracias Teresa. Por la sorpresa.

La foto5Además de esta catalana que trataba a todo el mundo con una amabilidad infinita, había otros españoles en recepción, Ana y Javier, dos, también el cocinero... hasta siete trabajan allí, es un hotel español e iniciativas como esta en tiempos de crisis permiten crecer mucho a estos jovenes que dejan su país para vivir, 'bien, aquí se vive bien, estoy contenta' me dijo ella... en otros mundos. Si van a Budapest, les recomiendo este hotel. Ya me lo agradecerán.

Pero esa fue solo una de las suertes de este viaje. La primera llegó en el avión, viaje en Ryanair, después de la desaparición de Malev (sí, en Hungría las cosas están como en España o peor...), estaba en Barajas intentando desayunar, otra vez, cuando me encontré con la chica de los mechones rojos, su rubia amiga y sus respectivos, que diría un castizo (¿eh Gustavo?). Viajé con ellos, como en Spa hace años, mi primer gran premio como enviado especial del AS. Después nos volvimos a encontrar, fuimos al circuito y el último día hicimos rally por las calles de Budapest para llegar deprisa, deprisa al vuelo después de una gran comida en Robinson, en el parque junto a la plaza de los Héroes, si queréis impresionar a una chica una noche, coged un avión a Budapest y llevarla a cenar allí. O a un chico ;)

Hun_jul

Fue un viaje de reencuentros, de momentos, de instantes. Budapest es una ciudad para emocionarse, una de las más bellas de Europa. Aquí tuvimos un debate con otros periodistas, unos dicen París, otros Londrés, alguno Madrid, yo digo Roma... además de Venecia, claro. Siempre Venecia, donde la luna es amarilla sobre cristal azul y nacen los mejores sueños...

Pero estábamos en Budapest, la ciudad es un poco más óscura que ayer, ahorran en luz, seguro, pero cada calle tiene algo que contar, cada paso es una historia. El Danubio, no es azul por supuesto, pero destaca sobre todo. Allí, caminando uno de esos días en los que es imposible dormir, nos encontramos con dos madrileños vestidos con su camiseta de la selección española, estaban entusiasmados con la capital hungara, tanto que llevaban toda la tarde recorriendo sus calles. Salieron 24 días antes de Madrid y han estado en 22 países, quizá ya estén en casa, terminando su viaje con el BMW X3 que les llevó por toda Europa, pero, eso sí, ellos siempre estában aquí, en Madrid... La foto6

Sólo viajando se da uno cuenta de la dimensión que tiene la Fórmula 1 en España. Comprobar como el vuelo de vuelta, de nuevo Ryanair, nos hicieron andar hasta el avión como en el Dakar, estaba lleno de gente que había venido el fin de semana a la carrera impresiona, es decir como hay muchos que se han gastado una media de 1.500 euros por persona para ver a Alonso y cia. En el regreso conocí a una pareja de aficionados que me contaron sus viajes, está bien porque a veces me creo que soy el único que viaja en el mundo, ellos incluso han estado en Madagascar y no lo olvidarán jamás. Les brillaban los ojos, aún más que el colgante con el circuito de Montmeló que llevaba ella, la que respeta su pasiòn. Felicidades.

Casi todos estaban entusiasmados, unos pocos andaban enfadados, al parecer a algún piloto le gusta demasiado jugar con el móvil durante la vuelta de pilotos en el camión, pero claro luego le vieron jugándose la vida en la pista. Y ahí todo es otra cosa. Es otro universo, la única verdad de este deporte espectáculo de coches del futuro. Hun3

En este país los hay también del pasado, de cuando esta ciudad era comunista, antes del telón de acero que muchos no saben que existió, pero ahora te puedes chocar contra un cartel del concierto de Julio Iglesias o entrar en el Metro que parece de otra época y por supuesto ver algunas de las más bellas mujeres del planeta. Sólo en Valencia se vieron mejores chicas en la parrilla de salida, pero claro, aquello era insuperable. Sobre esto de encontrar mujeres guapas por la calle hay que tener cuidado, alguno se ha pensado que, repentinamente se había vuelto atractivo, y... pero no.

Allí, en Hungría estuve en mi primer gran premio como periodista sin ser enviado especial, recuerdo que me pagué el viaje y me presenté allí con un entusiasmo que a veces echo de menos, Alonso en Renault ganando su primer título, comimos con el piloto, charlamos y me pareció un grande, una leyenda. De verdad. Un par de años antes había ganado aquí su primera carrera y todo comenzó a ser distinto. Nostalgía, sí. Budapest, ya digo.

Hun2En Budapest llovió, tuve que volver a 40 km/h desde Hungaroring hasta el hotel después de la carrera, una tormenta que podría haber sido un poco antes, para aliviar a los pesimistas, para que el chico del talento asturiano hubiera dejado casi sentenciado un campeonato al que le queda tanta vida... Nosotros lo contaremos, pero ahora es el momento del descanso, de otros sueños, de cuidar a la familia si puedo tanto como merecen, de sonreir a mis niñas y amar a mi mujer. Algún día vendremos a Budapest y después, cuando vuelva, será aún más la ciudad de la nostalgia.

Nos vemos a la vuelta. Felices vacaciones a tod@s , si me permitís un consejo, vivid cada instante como si fuera magia, amar, sonreir y no dejéis que nada os quite las ganas de soñar. Los que no podáis ir de vacaciones, seguir luchando, aprovechar para aprender aún más, para ser aún mejores. Y mucha fuerza. A todos. Gracias por llegar hasta aquí.

 

 

 

 

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miércoles, 25 julio 2012

Por Manuel Franco

Alfredo en el país de Schumacher

Cuenta la leyenda que cuando MIchael Schumacher corría para Ferrari la afición alemana no veía las carreras. Sabían que él iba a ganar. Cuentan, los que vivieron aquella época, que se pasaban el fin de semana entero bebiendo cerveza, comiendo salchichas y celebrando la vida con sus mujeres, con sus hombres. Cuentan...

La cosa ha cambiado, pero Michael sigue siendo el héroe.

n el camino de apenas cinco kilómetros que va del pueblo de Hockenheim a su circuito, repleto de árboles, conejos que saltan y algún que otro ave rapaz, los aficionados caminan entre el barro con banderas de Ferrari y gorras de Red Bull. Poca cosa de Mercedes. ¿Será que Alonso compite aquí con Vettel por el favor de los germanos? Andreas va con su hijo pequeño vestido de Ferrari de pies a cabeza. "¿Alonso? Sí, es un buen piloto, claro, ganará más títulos, pero yo admiro a Schumacher", explica mientras besa el escudo del 'Cavallino Rampante' que lleva en su camiseta.

La verdad es que el alemán ya no está en Ferrari. "Bueno, compite con Mercedes, pero siempre será de Ferrari, siempre estará en ese equipo, creo que tiene varios coches italianos en su casa", explica convencido este aficionado veterano de 54 años. El rojo se impone al azul. Y al fin hay alguien que viste de plata Mercedes. Vettel ha ganado los dos últimos títulos, pero aquí la gente es de Schumacher. "¿Vettel? ¿me pregunta por Vettel? Es un chico joven que tiene mucho futuro, pero 'Schumi' es y será siempre el mejor. Recuerdo hace años cuando estaba en Ferrari nos emborrachábamos desde el viernes y apenas veíamos la carrera porque sabíamos que iba a ganar, estaba claro. Si ahora llevara un Ferrari ganaría de nuevo. Pero apoyo a Mercedes, producto alemán. Somos gente fiable. ¿En España tienen escudería?". Sí, HRT, pero además tenemos piloto, un tal Alonso. "Ah sí, es uno de esos genios españoles que salen a veces". Será...

Apenas a media hora en coche desde el circuito está el pueblo de Vettel. Heppenheim recibe al visitante con una placa en la que han tachado en rojo el nombre original y encima pone Vettelheim. Lo hicieron cuando consiguió el primer titulo y sigue así. Allí las cosas son distintas, pero Schumacher también aparece en la conversación. "Iré a ver la carrera, creo que ganará Sebastian, aunque es cierto que sería muy emotivo ver a 'Schumi' en el podio", explica Mario. De nuevo camino de Hockenheim, bares improvisados, tiendas de campaña y una bandera española.

Alfredo llegó en los 60 a Alemania, sus dos hijas son germanas, pero él espera ver al suyo en lo más alto. "Como gane Alonso me hará el hombre más feliz del mundo, puedo estar semanas hablando de ello a los alemanes. Espero que gane", dice en un castellano casi olvidado por el acento centroeuropeo. Únicamente el acento...

Al día siguiente, en un McCafe, las cafeterías de McDonals, me volvi a encontrar con Alfredo, una de sus hijas, a la que sólo sus ojos negros hacen recordar el pasado español, trabaja para pagar sus estudios poniendo capuchinos a los alemanes. Alfredo estaba feliz, hablaba con un grupo de amigos y reía, reía mucho. No le entendía, pero él me lo explicó. Al parecer las palabras que mas repetía a los alemanes eran esas, ya míticas... "un piloto español, un coche italiano, un diseñador griego...ganando en Alemania...".

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lunes, 09 julio 2012

Por Manuel Franco

Atascos, bebes y tiendas de campaña

Inglaterra is diferent 1.

Eran las seis de la mañana cuando al fin Lewis se durmió. Y así lleva desde entonces después de una noche en la que no paró de llorar, de reír, de gritar... Tiene dos años y es la primera vez que viene a un gran premio de Fórmula 1. Su madre se perdió en 2011 la victoria de Fernando Alonso, pero esta vez no estaba dispuesta a dejar pasar la tradición que su propio padre le inculcó cuando era pequeña.

IMG_1101Adora el automovilismo. No cuesta encontrar el sentido del nombre de su hijo. Su marido, que trabaja en el metro de Londres no la podía acompañar, así que Esther echó mano de su amiga Marianne, metió en una bolsa todo lo que necesitaba para su pequeño y estuvo más de siete horas con su Ford Focus en el inmenso atasco que desde la capital a Silverstone protagonizó el pasado viernes este gran premio. Tenía, como otras casi 20.000 personas un sitio en uno de los campings que rodean el circuito estos días. Ella, al menos tuvo suerte. El camping Hamilton donde tenía reservado pudo instalarse. Otros cuatro fueron desautorizados por la lluvia, el campo estaba impracticable. Los coches seguían parados. Ayer, salió a las siete de su tienda de campaña para caminar apenas una milla y media desde su casa virtual hasta el sitio que quería en el circuito, junto a una de las curvas más bonitas. Puso su cortavientos, comprobó que el niño seguía dormido y a disfrutar.


IMG_1105

Pese a la lluvia. Aunque sucede en otros grandes premios, el de Inglaterra es uno de los que más afluencia de público tiene en autocaravanas y tiendas de campaña. Este año muchos tuvieron problemas por la falta de previsión y la lluvia.

La organización recomendaba salir a las seis porque a la siete ya estarían abiertas las puertas. Hubo atasco, pero menos. Lo del viernes fue increíble. La mayor parte del público trae el kit de lluvia, botas altas de goma, chubasquero, termo con te... Inglaterra is diferent. Ah, el pequeño Lewis, finalmente, no vio ganar a Hamilton. Ni a Webber...

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