03 noviembre, 2012 | 21:24
---------------Tribuna libre--------------- Sin cuartel
(Antes de dar paso a Julio, quería contaros que lo largo de esta semana me han llegado varias Tribunas Libres y bastantes propuestas para escribir una. Las primeras que publicaré cuentan las distintas experiencias que habéis vivido en el viaje a Londres para ver el Rams-Patriots. No quiero retrasarlas para que no pierdan actualidad. Y menos mal que todos me habéis enviado fotografías, que como os conté el otro día, este año por agencias no ha llegada ni una solo foto, ni una sola nota de prensa, de las actividades de la semana ni del exterior del estadio en las horas previas al partido. Incluso alguna agencia que envía cada semana más de cien fotografías de cada partido (y que cada año se volcaba con el evento) no ha enviado ninguna del de Londres. Como ya os conté, estoy sorprendidísimo por el desinterés mediático. Creo que la NFL, que evidentemente está muy interesada en potenciar estos partidos ‘internacionales’, debe estudiar por qué este año ha merecido tan poca cobertura por parte de los medios).
Llovía. Llovía y mucho. El metro de Londres a reventar de camisetas de todos los colores cual arcoíris y de sonrisas porque esa era una tarde de football en la capital británica. A nadie le importaba ni el agua ni el frío en la salida de Wembley Central. Una marabunta fanática caminaba hacia el templo del soccer, del que muchos habíamos oído hablar, pero nunca habíamos puesto sus ojos en él. Y allí estaba, allí está, viendo pasar el tiempo, el arco de Wembley sobre el cielo gris. Para mí, no era un día más, iba a mi primer partido de la NFL, mi primera gran batalla, mi primer mogollón y estaba que no cabía en mí, ni tampoco en el asiento del avión de todo a cien que me traía al norte. Quedaban atrás tantos meses de espera desde que saqué los billetes de avión y miraba cada día la web de la NFL por ver cuando salían las entradas hasta que pude reservarlas. Estaba en Wembley, donde los sueños se hacen realidad, y donde los vinilos de publicidad de los jugadores estrella de los Patriots de Nueva Inglaterra y de los Rams de San Luis me observaban. Miré a Tom Brady a los ojos (era un cartel publicitario), sin saber lo que iba a venir después, y le dije: -Olé tus cojones.
Un mogollón para entrar y en
la cola veías cabezas de queso, cabezas de oso, cascos de bombero, cascos
vikingos, penachos indios, delfines, potros, leones y tantas criaturas
mitológicas, que sabías que estabas en los Campos Elíseos del football
esperando un verdadero Ragnarok, y encontramos nuestro asiento, con la boca
abierta, admirando todo, desde los fuegos artificiales, hasta las banderas,
banderines y banderolas, pasando por cheerleaders, música y videomarcadores. Mejor que cualquier Cortilandia.
Sonó Train: -Oh I swear to you, I'll be there for you. Sonaron
los himnos de las tribus anglosajonas, y mientras veía el mítico césped donde
una vez siendo yo crío, un kicker rubio holandés con el 4 a la espalda, logró el Field
Goal de la primera Superbowl Europea a un gran equipo de soccer. Dream
Team les llamaban.
Y comenzó la batalla y los
carneros salieron en estampida. Pase largo de 50 yardas de Bradford y
0-7 en el marcador en los primeros dos minutos de partido. El quaterback
cherokee se cobraba su primera y única pieza en una jugada espléndida. Pero ahí
estaba él, Tom, el capitán de la milicia, minutemen les llaman, porque
están listos en un minuto, para decirle a su tropa que hoy comerían carne asada
y enfrente estaban sus presas.
Comenzó el festival y los patriotas combinaron las salvas de escopeta de Brady, con la cargas de bayoneta de Ridley y los Rams comenzaron a caer. Pase sobre Danny Testadilegno o sobre el gran Gronk y siguiente. Come on, let’s go. Fuego a discreción. De los de St. Louis solamente Rampage el carnero, la mascota, aguantaba el tipo. Olé por él. Venga a dar brincos y con los suyos haciendo entre poco y nada en defensa tanto en las trincheras como en campo abierto.
La gente quería más sangre
en el circo y el general Belichick, envuelto en su sudadera gris de gala,
quería llenar las despensas y hacer salazón para pasar el invierno y dio la
orden a sus oficiales: -No quarter!! y entonces llegaron los TDs. Gronkowsky
estaba hambriento y no había ningún balón que fumblear. La gente empezó
a desfilar escaleras abajo del Templo para no pillar atasco a la salida, pero
yo no quería que aquello terminase. Hubiera sacrificado como Abraham a Isaac,
por que hubiese habido un quinto cuarto, pero no fue así. Victoria de los New
England Patriots a los St.Louis Rams por 45 a 9. Tengo la suerte, de un día, dentro de
muchos años, decirle a mis nietos, que una fría y lluviosa tarde de otoño del
Reino Unido, pude ver al capitán Tom Brady hacer una verdadera escabechina.

Muy buena tu crónica Julio, me ha gustado mucho, yo también estuve en el partido y veo que coincidimos en muchos puntos. El ambiente era espectacular, y lo que más rabia me dio fue que no pudieramos ver un partido igualado hasta el final, habría preferido ver la magia de Brady en ese ultimo 2 minute-drill marca de la casa y no tener que ver al pobre Mallet, que ni siquiera el speaker sabía como se llamaba, porque ya estaba todo el pescado vendido desde el descanso.
EN fin, una gran experiencia, 100% recomendable para todo aficionado, quizá repita el año que viene.
Publicado por: mynameis | 03/11/2012 21:39:05
En eurosport estan echando ahora mismo el Pittsburgh-Notre Dame de la liga universitaria. Ahora tenemos football los sabados y los domingos... : )
Saludos.
Publicado por: nfladdict12 | 03/11/2012 22:41:31
Menuda pachanguita echaron los Patriots!
Publicado por: Dylan | 04/11/2012 12:20:42
Entre esa y la de 2009 cuando devoraron a los Buccaneers, estoy seguro que cuando les vuelvan a ofrecer ir a jugar a Londres, se frotarán las manos pensando en la escabechilla que harán a sus rivales.
Un saludo Julio!!!!
Y espero más crónicas en 2013 que ese año me voy a perder los dos partidos.
Publicado por: fatelux | 04/11/2012 15:47:29
crack! vaya experiencia debió ser!
Publicado por: asamougha | 04/11/2012 23:27:06
Julio, gracias por tu crónica!! a empece a hacer mis cuentas para ver el Vikings-Steelers el proximo año al estilo inglés:
Como conseguiste los boletos?
Donde te hospedaste?
Si no es indiscreción, cuanto gastaste?
Felicidades por la experiencia!
Publicado por: Carmen | 05/11/2012 3:47:21
Carmen, ya somos dos, que estamos apartando dinero de cara al año que viene para ver a los Vikings en Londres...
Publicado por: Arkaitz | 05/11/2012 9:03:12
Hola Carmen,
Desde Madrid, gasté 70 euros en avión de compañía cutre, comprándolo en verano. Las entradas me costaron 70 libras (90 euros al cambio creo) comprándolas en la segunda tanda que salieron en Septiembre, y mirando cada día en la web de NFL, porque salieron unas antes de verano pero esa misma mañana se agotaron. Me las mandaron por correo ordinario a mi domicilio en España y las recibí dos semanas antes del partido. Alojamiento, me quedé en casa de unos amigos, así que en eso nada. Billetes de metro y salir por ahí dos noches ponle 100 más.
Prepara 300 euros para el pack completo, aunque a mi me pareció menos, porque fui pagándolo en tres plazos. No sale muy barata la cosa, pero merece la pena.
Un abrazo y espero que os gustase el articulín.
Publicado por: Julio | 05/11/2012 16:18:46
Otro que se anota los gastos...pero para ver a los Steelers jeje
Publicado por: Hugo | 05/11/2012 20:06:38